Lo logramos Chris Martin

No soy una admiradora de Coldplay de toda la vida, de hecho, soy de reciente adquisición. Mi amor por su música empezó hace unos 5 años, no sé bien cómo se llaman los integrantes del grupo, no tengo idea de la vida privada de Chris Martin y, con el perdón de sus fans más férreas, no me interesa si se casa si no se casa, si tiene novia o no…para mi es igual, lo que yo quiero es escuchar su música y listo (sin embargo, es guapísimo y le aceptaría una cita donde fuera y cuando fuera).

En fin, que la historia entre Chris Martin y yo es especial. Siempre lo había escuchado, pero un poco a la lejanía, o, al menos, así se sentía. Conozco las canciones desde hace muchos años, pero no tenía consciente las letras, cantaba un poco en automático. Hasta que un día, hace aproximadamente 5 años, llegó “Yellow”con toda su dimensión, dejó de ser esa linda canción que me gustaba y pasó a ser un himno.

Mi matrimonio había desaparecido, tenía el alma hecha polvo, estaba tratando de ver para dónde iba, haciendo de todo para recuperarme, y, en este andar, un día me fui a comprar unos tenis para empezar a correr, con lo vaga que fui siempre parecía una idea fuera de mi alcance, para hacer un poco menos trágica la acitividad esta de dejar los pulmones en el bosque o la pista, empecé a buscar música que significara algo para mi, y ahí empieza mi romance con Chris, él no lo sabe, pero me rescató. La primera vez que escuché “Yellow”, que verdaderamente  la “escuché”, se me puso la piel chinita, estaba hecha para mi, era todo lo que necesitaba saber en ese momento, cada palabra me hacía sentido y me ayudaba a correr y a avanzar, a moverme…

Empezaron las carreras y siempre estaba en mi playlist “Yellow”, y la ponía en el momento en que sabía que la iba a necesitar, casi al final cuando requería un esfuerzo grande para aumentar la velocidad y cruzar la meta, invariablemente lloraba, solo que ahora no era de tristeza, era de emoción. “Yellow” pasó a ser la canción más importante para mi en una carrera.

Más adelante aparecieron “Scientist”, “Paradise”, “Viva la Vida”, “Every teardrop is a waterfall”, etc, etc…y cada una decía exactamente lo que yo necesitaba oir, ahora mi playlist estaba saturado de Coldplay y me sorprendía que siempre aparecía la canción que más necesitaba en el momento en el que más lo necesitaba. “Yellow” seguía siendo la canción con la que cruzaba la meta en una carrera, obvio seguía llorando (no ha habido excepciones).

“Fix you” marcó algo muy importante, hace un ratito estaba leyendo algunos posts que escribí que hablan de esa canción para tratar de entender un poco lo que ocurrió en el concierto… en el video original Chris Martin corre y acelera para llegar el escenario en un concierto y en ese momento lanzan fuegos artificales, la letra es impresionante porque de verdad parece que un día se asomó a mi vida y dijo “Diana, ahi te va Fix you”. Empieza triste, tristísima….y poco a poco te va llenando de esperanza, de pronto te obliga a acelerar, correr, saltar y festejar y en un punto de mi vida así fue, primero estaba hecha pedazos, luego empecé a caminar, luego a correr, luego aceleré y al fin…festejé. Sin embargo “Yellow” seguía siendo muy muy querida y seguía siendo mi himno.

Empecé a tener sueños y a buscar metas más allá de las carreras, me puse a estudiar, a trabajar, volví a reir y dejé de llorar. Y en uno de esos días en los que iba corriendo y escuchando, decidí que ya había corrido bastante en compañía de Chris Martin, ahora tocaba cantar todas esas canciones junto a él. No estaba fácil, tenía que venir a México, yo tenía que conseguir boletos y para hacerlo más complicado, tenía que cantar las canciones que a mi más me gustaban.

Dos discos salieron en el inter, y los dos me hicieron sentido, todas esas canciones nuevas me decían “este cuate de verdad me espía, escribe lo que yo quiero escuchar” y me gustaban una tras otra, sin embargo seguía teniendo mis consentidas. Con “Sky full of stars” se confirmaba mi teoría de que estaban hechas par mi, con “Miracles” ya era aterrador, parecía un plan macabro del universo que me decía “qué parte no has entendido”….y así una tras otra.

Llega el día en que me entero que van a venir, recuerdo la sensación y recuerdo que pensé “no hay forma de que yo falte, ahi viene por fin la oportundiad de cantar con Chris mi Yellow querido”… Conseguir boletos fue la primera aventura, para el primer concierto fue imposible ya que en mi inocencia fui a pararme a eso de las 12 de la tarde a un puesto de TIcketmaster a la preventa…sí…a las 12…dos horas después de que habían salido ya no había NI U-NO, casi lloro, pero tenía oportunidad de hacerlo al día siguiente y por fin, a las 10:50 estábamos tres amigas, cada quien en su casa, pegadas a la computadora esperando la oportundiad, comunicadas por teléfono para ver quién corría con más suerte. Qué cosa tan estresante….yo odio comprar en linea porque lo hago fatal, me estreso y no entiendo nada, si ya confirmé, si no… si lo logré, si no…por fin conseguimos tres, no en el lugar que queriamos pero ya tenía lugar. Me sentía muy feliz.

Como faltaban otros tres boletos y ya no alcanzamos a comprarlos, decidimos insitir cuando abrieron otra fecha y mejoramos mucho los lugares, así que iríamos el 17 de abril…No cabía en mí de emoción. Pasaron los meses y yo solo quería que llegara abril. En el inter seguí corriendo, seguí escuchando, como siempre, todas las canciones que me gustaban y seguía rezando para que Chris cantara “Yellow”.

Llegó el día, en mi mente tan fatalista que tengo cabía la posibilidad de que algo sucediera y no pudiera ir al concierto, tenía boletos unas semanas antes para Maroon 5 y uno de mis hijos se enfermó ese día y no pude ir. Tenía varios escenarios en mi cabeza pero casi todos estaban más o menos resueltos, casi…no todos, así que pensaba “hasta que la toquen y la cantes lo puedes disfrutar…” (ya te estoy oyendo Che….)

Llegamos, nos pusieron nuestra Xyloband (esa pulserita que se prende a control remoto y que hace que participes llenando el estadio de luces), y nos compramos la primera cerveza. Yo empezaba a sentir que de verdad estaba ocurriendo, sí, estaba en un concierto de Coldplay “espera a Yellow” pensaba.

Mis queridas amigas me hicieron la espera muy amable, nos reímos y platicamos tanto que se nos fue la presentación de Ximena Sariñana. Cuando decidimos entrar nos dimos cuenta que teníamos muy buenos lugares, decidimos que no pasaríamos el concierto paradas hasta abajo (igual la pasamos paradas…) y estábamos sentadas un poco de lado pero cerca y teníamos delante un barandal que hacía que no tuvieramos a nadie delante, me daba el viento en la cara y esa sensación me hace siempre muy feliz, muy cómodas empezamos a beber cerveza y a emocionarnos. Poco a poco vimos cómo se llenaba el Foro Sol y yo pensaba “espera a Yellow”…cuando por fin estaba todo lleno, la luz del día se había ido y se prendió la pantalla del escenario, yo todavía no lo podría creer, empezó la música y yo estaba entre emocionada e incrédula. Abrieron con “A head full of dreams” que me gusta muchísimo y cuando estaba como calentado motores… llega “Yellow”, se me cayó el pelo, me emocioné muchísimo, canté a todo pulmón con Chris y viví ese momento en un mundo real y dejé el imaginario atrás. Sin embargo, así de feliz como estaba, lo había visto antes en mi mente y yo estaba llore y llore de emoción y no fue así. Me sentía feliz pero no lloraba, “debe ser que has dejado de ser cursi y ridícula” pensé, “debe ser que ya te has convertido en  una persona normal” pensé… tomé un par de fotos y seguí siendo muy feliz. Casi no tomaba video porque sentía que se me iba algo, que no era capaz de disfrutar, cantar y tomar fotos al mismo tiempo requiere concentración (acuérdense que no soy multitask) y vi que mis amigas lo hacían.

Lo triste de que no haya escrito este post inmediatamente después del concierto, es que no me sé el orden de las canciones y sí se me han olvidado varias cosas, pero no las emociones. Cantando “Viva la vida” fui inmensamente feliz saltando y gritando, “Scientist” me conmovió muchísimo porque el público se oía increíble coreando con Chris, las luces de las xylobands al ritmo y color que ellos marcaban hacían que sintieras que eras parte de ellos, Chris hablando en español metiéndose a todos en la bolsa, encantador y carismático y obviamente guapo me tenían encantada. “Every teardrop is a waterfall” y “Charlie Brown” me emocionaron muchísimo porque unos días antes me habían ayudado a salir de mi flojera y dar un esfuerzo extra en un entrenamiento fuerte. Se movieron de escenario y los tuve muy cerca, calculaba que en un sprint de esos horrendos que me pide mi coach, lograría llegar en un aproximado de 40 segundos…era una lástima…ahí cantaron “In my place”, “Amazing world”, “Shiver” y creo que “Army of one” pero me falla la memoria. En algún momento también estuvieron “Clocks”, “Ink” (cómo me gusta esa canción), “Everglow” y “Hymn for the weekend”…vaya, que cantaron todas las que me gustan, y todas las canté muy feliz…

Llegó “Fix you”… no me acuerdo en qué momento la tocaron, pero fue en la primera mitad, cuando empezó sentí como si una corriente de electricidad me recorriera el cuerpo, ahora mismo escribiéndolo me emociono de nuevo. Con los primeros acordes la reconocí y por alguna razón me llevé las manos a la cara, tengo muy mala memoria para algunas cosas pero no para los sentimientos que me provocan ciertos momentos. Empecé a llorar sin poder contenerme, estaba muy sorprendia porque no esperaba que sucediera así, esa imagen la había tenido al imaginarme cantando “Yellow”… y mi querida Ana Mary me abrazó cuando me vio casi sollozando, sí sí…seguía siendo cursi y ridícula. No, no me había convertido en una persona normal, ahí estaba tratando de cantar y llorar al mismo tiempo (es difícil) y era una sensación de felicidad completa, porque ese llanto era de una emoción que pocas veces he sentido. Se me llenan ahora los ojos de lagrimas de acordarme y se me atora  la garganta, debe ser que algo dentro de mi reconocía la letra, reconocía el proceso, recordé momentos tristes que fueron superados, recordé la cantidad de veces que aceleraba el paso en el momento en el que Chris lo hacía en el video, recordaba todo lo que significaba para mi y seguía cantando mientras las lágrimas se escurrian como verdaderas cascadas por la cara. Era impresionante, seguía sintiendo felicidad y electricidad, una sensación muy extraña que espero que todos sientan al menos una vez en la vida. Tengo dos hijos, he vivido momentos muy felices con ellos, tristes también pero he sido más feliz que otra cosa y no recuerdo haber tenido esa sensación tan fuerte en el cuerpo como la que sentí cuando salieron los fuegos artificales y no podía creer tanta felicidad y tanta satisfacción, era como una conexión con algo, y me soprendía, más que nada, que me sentía muy orgullosa de mi. Quizá “Yellow” apareció muy pronto en el concierto, quizá todavía estaba como en shock, quizá no me lo creía y no estaba consciente o quizá yo no lo sabía y mi alma reconoció algo con “Fix you”…

Me faltó “Miracles” pero no se puede todo, al menos no al mismo tiempo. Vivimos momentos increíbles, fue el úlitmo concierto y grabaron un video con la canción “A head full of dreams”, lo que prendió al Foro Sol al máximo, era una energía impresionante, no sé cómo describirla para que puedan si quiera sentir algo, todos los que estábamos ahí compartimos esa felicidad, no debe de haber nada más electrizante que la felicidad colectiva.

Ya al final, cuando cantaron “Up and up” decidí dedicársela e Emilio, ese niñito que tanto nos ha enseñado y nos ha unido, canté cada palabra para él y fue muy emocionante sentir tanto amor.

Fui parte de lo que siempre vi en los conciertos, fui parte de ese público que se emociona hasta los huesos, fui esa persona que llora y que vemos en los youtube y pensamos que está drogada. Fui parte de un video de Coldplay que queda para la posteridad, ahí estaba yo, con mi xyloband cantando todas las canciones arruinando los videos de mis amigas con mi horrible voz a todo pulmón y cumplí mi sueño de cantar con Chris Martin.

Ahora, quedan más sueños, fue una recarga de energía, ahora que la necesito más que nunca. Tengo muchas metas qué cruzar y muchos objetivos por cumplir y estoy segura que seguirá mi camino hacia todo eso acompañada de la música, sobre todo, de las cancionces que compone Chris Martin que parece que las escribe para mi.

Solo me queda decirle a Chris:

Look at the stars, look how they shine for me, and all the things that I do. Lights will guide me home, and ingnite my bones. Nobody said it was easy, no one ever said it would be so hard. But from up above the angels sing to me, and some times I see the beauty in the world.

Now I’m floating so high,  I blossom and die…I’m going to get it now, I’m going to get it somehow, I’m going to get it and flower..

I won’t give up, I’ll never give up….I believe in love.

Now I have my head full of dreams..

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