El controversial “NO”

Es una palabra tan sencilla de pronunciar y al mismo tiempo tan difícil de manejar…llevo tiempo dándole vueltas al asunto. Yo vengo de una generación en la que todavía decir “no” puede sonar de muy mala eduación, pero a  la generación de mi mamá parece que se las prohibieron ¡terminantemente! es tan difícil para ella contestar a una pregunta como “mamá me acompañas a….” y poder responder un claro “no” sin tener que dar disculpas por unos 10 minutos y todas las explicaciones de por qué no puede (ni pensar en que no quiere) hacerlo. Incluso a veces hace cosas que estoy segura que preferiría no hacer con tal de no pronunciar un claro y contundente “NO”.

Debería de ser muy sencillo. Quizá es una cuestión de practicarlo mucho, decirlo con seguridad a preguntas que se haga uno mismo para que el día que sea necesario utilizarlo podamos simplemente decir “NO, gracias”, porque eso sí, creo que debe ser dicho de manera amable y con educación, pero sin explicación ni disculpas eternas.

Por otro lado, la parte que me tenía confundida, es el “no” utilizado para limitar…sobre todo a un niño. Y esto es porque recientemente pensé en esto cuando me preguntó Daniel que cuál había sido su primera palabra, y fue “no”. Lo decía tan bonito, con uno tonito de casi bebé y tierno. Pero a la vez era complicado aceptar que un niño siempre me dijera “no”. Me llevaba la contraria todo el tiempo y me sacó de mis casillas mil veces. A la gente le parecía muy simpático que siempre me dijera “no” y hace poco me encontré un video de cuando era muy chiquito y OBVIO entendí perfectamente el por qué de que “no” fuera su primera palabra. “¡Daniel no te subas ahí!…¡Daniel no tires el agua!…¡Daniel no cargues eso¡…¡Daniel no te avientes del librero!”….”no…no…no…no” y así seguimos seguramente casi toda su pequeñisima infancia (porque me gusta pensar que aunque acaba de cumplir 11 años, sigue estando muy chiquito). Obviamente esa fue su primera palabra, si hasta me sorprende que no creyera que se llamaba Daniel y se apellidaba No.

Hace unos días hasta lo platiqué con él y le pedí disculpas, sí, ya sé que nuestra generación da demasiadas explicaciones a los niños, pero mi conciencia no estaba tranquila. Y le dije:

—Daniel, te acuerdas que te conté que tu primera palabra fue “no”

—Sí mamá— (un buen cambio, por fin dijo un “sí”)

—Bueno, pues ya sé por qué es…eras un niño muy inquieto y yo vivía pensando que corrías el riesgo de lastimarte, así que siempre te estaba diciendo que no hicieras las travesuras que hacias.

—Ok mamá…

Le dio igual, pero mi conciencia descansó….mi alma tuvo paz. Pero me quedé pensando en lo diferente que hubiera sido si en lugar de decirle  un “no te avientes del librero” le hubiera dicho “bájate por favor del librero sin volar”….cambiar el “no” por un “ten cuidado”… Entonces entro en esta confusión de cuándo usar “no” y cuando usar otra palabra. Porque es desesperante por ejemplo el querer decir que no quieres hacer algo o no puedes hacer algo y que te sientas culpable porque la gente lo toma a mal. No sé si es generacional, de nacionalidad o incluso de género. Pero me parece que a las mujeres mexicanas nos cuesta más trabajo decir “no quiero ir, gracias”.

El otro día estaba en misa, siempre me quedo hasta atrás porque voy con Tostada y la iglesia estaba llena, había gente sentada hasta en los cuadros de los santos. Y llegó una señora mayor y se quedó parada a lado de unas bancas, resulta que en esas bancas estaba una señora que seguro la conocía, se levantó inmediatamente y le quería dejar su lugar, no era mucho más joven, incluso puede que de la misma edad pero un poco mejor conservada. La que estaba parada decía “no por favor no te levantes” la que estaba tratando de dejarle el lugar decía “no por favor, siéntante” y así estuvieron unos 30 segundos para mi interminables, tenía ganas de decirle “¡¡¡por Diosssss señora acepte el asiento!!!” esa manía de no querer dar molestias, ¡pero si la señora le quería dar el lugar! y así es siempre, lo veo con mi mamá, con mis tías, con sus amigas…abnegadas y medio absurdas (la verdad). No puede decir que no quieren ir a algún lugar, no pueden aceptar un favor, no pueden PEDIR un favor….

Entonces he decidido que yo, como Lupita D’Alessio…”hoy voy a cambiar” empezaré por la manera en la que cuido a mis hijos, en lugar de decirle a Diego “no te burles de mi” le voy a decir “más respeto escuincle” o “Daniel no te avientes de los árboles del club” por “cuando te bajes de ahí lo haces con cuidado para tratar de romperte los menos huesos posibles”. Y a todas mis amistades, parientes y conocidos, les empezaré a decir un “no, gracias” cuando me inviten a un lugar donde no quiero o puedo ir y no voy a dar ninguna explicación (a menos que me la pidan claro) pero sin sentir culpa alguna. ¡La maldita culpa de decir que no!. ¿Será facil? seguro que NO….pero es cuestión de decidirlo, practicar y hacerlo.

3 thoughts on “El controversial “NO”

    1. por supuesto que te entiendo, y el “Sí” es maravilloso cuando sale espontaneamente, puede significar que estás en el camino del futuro 😉 así que me da mucho gusto Mica!

      Like

Leave a comment