Salto del agua no es Pino Suárez….

Después de muuuuuucho tiempo por fin hoy tenía la oportunidad de ir a Pino Suárez….creo que algunos de ustedes no conocen mi relación con esa estación del metro, de la línea rosa….pero cuando me siento sola, con ganas de apapacho, pues la mejor opción ha sido Pino Suárez (sería bueno que buscaran el post que habla de esto).

Siempre he ido con la Che….la Che….siempre taaaan preocupada por mi situación sentimental “andá, vamos a Pino Suárez” me dice de vez en cuando (hoy tuve la sospecha de que más que hacerlo por mi, lo hace por ella). Y hace varios meses me dijo que necesitaba ir a cambiar unas manijas de su estufa que curiosamente las venden en la calle de Artículo 123 (o uno, dos, tres…como le dice ella, por más que le explico que es ciento veintitrés, no….es Artículo uno dos tres..). En esos días yo estaba empezando mi entrenamiento para el maratón, y no podía ir porque entrenaba hooooras y hooooras, de correr me iba al gimnasio todos los días, y el miércoles aprovechaba para hacer lo que no podía durante las otras mañanas, —¿me esperas?— le dije un día —noooo boluda, me urgen— ….y así pasaron los meses….Ahora que ya pasó el maratón, que estoy lesionada y no corro y que la Che seguía sin las manijas de sus estufa, quedamos la semana pasada para ir hoy.

Anoche pensaba yo que a lo mejor era mi oportunidad de encontrar el amor…Y muy temprano me bañé, (a las 6 de la MADRUGADA) quería ir oliendo lindo…eso sí, unos jeans, unos tenis, playera blanca y sudadera negra. Simple (pero oliendo lindo). Cuando llegué a casa de la Che platicamos un rato, desayunamos y me dijo —vamos a esperar un rato más para que no nos toque la “hora pico”…ahí empecé a sospechar, pero si la “hora pico es lo nuestro” pensé….

Una hora más tarde salimos caminando hacia el metrobus para ir hacia la glorieta de Insurgentes y de ahí tomar el metro hacia mi querido Pino Suárez…llevábamos unos cuantos pasos cuando me dí cuenta de la indumentaria de la Che, me venía hablando de algo pero le dije —Cheee….perdón que te interrumpa, pero, ¿te parece que tu atuendo es propio para el metro? —¿Por qué?— me preguntó muy inocente —pues porque “traeeeees mashas” y no creo que sean adecuadas para el lugar… —aaahh noooo, no pasa nada.

Seguimos caminando, yo con mis jeans, mis tenis y mi playera sin chiste, y la Che con sus “mashitas” su chamarrita de mezclilla y con una bufandita atada con todo “estilacho”…seh…con “ondita” como le dice ella.

Nos subimos al metrobus y dimos con la parte delantera, justo a lado del chofer, la Che se sentó y yo iba parada junto al señor que manejaba el camión, platicábamos y de pronto me dí cuenta que había algo que me molestaba, era un “bip bip” constante, resulta que el chofer tocaba todo el tiempo el claxon, pero cuando digo “todo el tiempo” me quedo corta, al principio nos sorprendió, después no podíamos parar de reír, tal cual, ibamos en el Correcaminos…todo el tiempo “bip bip….bip bip…bip bip..” al grado que cuando nos íbamos a bajar, la Che le dijo “el coyote te va a comer”.

Nos metimos a la estación del metro y yo me empezaba a emocionar, por fin nos estábamos acercando a Pino Suárez, a la que yo llamo “la estación del amor” me temblaban las piernitas y se me salía el corazón del pecho, estaba tan emocionada….”¿y si hoy es el día?” pensaba yo…pero la Che empezó a decir que la vez pasada habíamos caminado mucho porque nos habíamos bajado en Pino Suárez, que ella creía que nos convenía más Salto del Agua, —noooo Che, porque nos vamos a perder, mejor por el camino que ya conocemos —nooo porque la calle Artículo uno dos tres está más cerca de Salto del Agua —Pero Che…y…¿Pino Suárez???? —Nooo boluda, no te preocupes, que ahí hay mucha gente también.

Yo tenía mis dudas, así que le preguntamos a una señora que nos dijo que nos bajáramos en Baldera y transbordáramos hacia Juárez….la Che me volteó a ver con cara de “esta no tiene idea” y me dijo que nos bajaríamos en Salto del Agua…todavía dentro del vagón le preguntamos a un señor, que nos confirmó la triste realidad, lo mejor sería hacer lo que decía la Che….mis esperanzas se esfumaban….además el metro iba vacío…y justo en la estación anterior a la nuestra, se empezaba a congestionar, yo me empezaba a animar y…nada….llegó Salto del Agua y nos tuvimos que bajar. Caminamos por una calle horrible llena de tiedas de comida, pero no rica…pollo crudo, carnitas pero con cara, changarros llenos de grasa….y la Che y sus “mashillas” caminaba muy segura, llegamos al Mercado de San Juan y me acordé que ahí va mi papá a comprar todo lo que necesita para la comida del 25 de diciembre, y que me ha contado infinidad de veces que de niño iba con mi abuela a comprar la comida del día. Seguimos buscando Artículo uno dos tres hasta que por fin la encontramos. Yo iba caminando detrás de la Che…la seguía porque ella buscaba la tienda donde vendían sus manijas. Las conseguimos y después buscamos un vaso para la licuadora de la Jaiba Mordelona que nos había encargado. De regreso decidimos pasar a comer unos churros con chocolate a El Moro…hicimos nuestro pedido, ella un chocolate semi amargo y yo uno mexicano que es menos dulce, 4 churros para cada quién y empezamos a arreglar los problemas del mundo mientras comiamos churros con chocolate, ella dejó la mitad de la taza y yo me lo acabé todo, sólo me cupieron 3 churros…a ella 2…y nos empezamos a quejar como de un malestar incómodo. Y nos dimos cuenta que el chocolate nos había “caido pesado” ….qué horror, minutos más tarde nos sentíamos fatal, —Che, ya no estamos en edad de lácteos, qué deprimente— le dije convencida de lo que le decía. Y es que es cierto, nos sentó pésimo el chocolatito, caminábamos sintiéndonos pesadas pesadas, yo creí que llevaba en el estómago una bolsa llena de lodo. Horrendo. Ibamos por la Plaza de la tecnología o algo así, la calle esa donde se venden y arreglan todo tipo de teléfonos, y de pronto la Che se dio cuenta que nos venían siguiendo, nos paramos un rato y el fulando se dio cuenta y se fue. Seguimos caminando y le pedí que nos regresáramos por Pino Suárez….íbamos en camino cuando de pronto nos encontramos Salto del Agua…nos subimos ahí. Vacío….el vagón iba vacío…la Che me veía con carita de tristeza…claro…ella está casada, como sea no necesita cariñito…pero…y sho????? y todavía se atreve a decirme —bueno boluda, ni nos pelaron a las dos— o sea…qué descaro, yo iba detrás de ella en Artículo uno dos tres, yo ví cómo llamaba la atención de cuanto hombre la veía pasar…—Che, no tienes vergüenza, shooo vi a todos los que hiciste felices hoy, vi las caras, escuché la cantidad de “qué busca damita” “la ayudamos damita” “pásele damita por acá” y sho atrás como gurarura con mis jeans sin chiste, mi playera blanca sin chiste y mis tenis sin chiste, vaya, sin “ondita” y ella….jalando las miradas con sus “mashitas” noooo si la quiero matar.

De regreso llegamos al metrobus y su tarjeta había caducado, por supuesto ella pasó primero y si sirvió, juuuusto caducó cuando me tocaba a mi pasar el torniquete. Y luego me estuve peleando con la máquina que recarga y los policias me decían que ya no podía cargar. La Cha veía desde el otro lado, porque claro, si se regresaba tendría qué pagar de nuevo. Un hombre se compadeció de mi y me dejó pasar con su tarjeta, cuando le quise pagar los 6 pesos correspondientes me dijo “no se preocupe” se lo acepté porque era la única muestra de afecto que había tenido en todo el día…de ojos verdes y la boca medio chueca, pero amable, muy amable. Ya mi último cartucho estaba por quemarse, “el metrobus podría ir atascado, es hora pico” pensé. Pues no….íbamos paradas pero libres….nos veíamos las caras pálidas por el chocolatito que nos había caído como bomba y comentamos que de verdad….ya no estamos en edad de lácteos….pero sí de chela (como sea es un consuelo que la cerveza no nos haya caido mal hasta el momento).

Llegamos a su casa y lo primero que hicimos fue tomarnos dos alka seltzer porque estábamos a nada de rodar.  Y de pronto se me ocurrió pensar algo, y le dije —Che…todo pasa por algo, con este malestar y en Pino Suéres, todas apretadas, hubiera sido terrible, qué tal que estaba yo por encontrar el amor y de pronto….me dan ganas de vomitar, con tanta gente ahí…el olor, sin aire….el “cariño”…y el chocolatito…no hubiera sido nada romántico, seguro hoy no era mi día y punto. Tengo que ser paciente y esperar a un mejor momento. Pero escúchame bien Che…sho…también tengo mashitas…y sabes que tengo? unas atigraditas…hay un Dios…y vamos a volver, y ese día será Pino Suárez, será la hora pico, serán mis mashitas atigraditas y será mi día.

No puedo dejar de mencionar un hecho insólito….que me hizo el día (después de creer que lo había perdido en el intento de encontrar el amor). Muy temprano puse en facebook que si alguien adivinaba a dónde iría hoy, le invitaría una chela, yo de verdad juré que dirian dos o tres personas “¡¡a Pino Suárez!!!”….pero no….y a esta hora, van 216 comentarios, uno mejor que otro, no he parado de reír, desde que me fui a hacer manicure (¿sho?, ¿que siempre tengo las uñas cortitas?) hasta que me fui a una ONG (o una OGT…comentario que me mató de risa) pasando por una serie de ideas con tanta imaginación que me encantaría compartirlos por aquí algún día, pero tengo que respetar el anonimato…solamente quería agradecerles a todos los que participaron y decirles que me han hecho reír a carcajadas y que de verdad, tanta atención me tiene muy contenta, ya que en Pino Suárez…fue un fiaghco.

 Screen Shot 2014-09-10 at 9.28.01 PM

2 thoughts on “Salto del agua no es Pino Suárez….

  1. No bueno…. Por dónde empiezo ….
    Lo más importante… PON FECHA!!!!
    AHORA !!! Para lo que será …
    LA VENGANZA DE LAS MASHITAS ATIGRADAS!!!!!
    Lo segundo en nivel de importancia …
    Lamento haberte defraudado de esa manera …. Me queda de consuelo saber QUE PINO SUÁREZ siempre está ! Y por último
    Nos retiramos de los lácteos!!!!
    Adiós MORO…
    Siempre te recordare con cariño …

    Te quiero guerita very bonita

    Like

Leave a comment