Corriendo perdida en CU…

Ayer me tocaba correr 14 km, estoy algo cansada la verdad, la semana pasada hice el Medio Maratón del Día del Padre, una carrera bastánte difícil porque los ultimos 9 a 10 km. son de subida, muy muy pesado, pero por lo que pude comprobar mi entrenador me tiene más o menos en buenas condiciones, lo terminé (sin gatear) no fue mi mejor tiempo (nunca lo es) pero llegar entera a la meta es una gran satisfacción, para mi hacerla sin caminar y sin ser la última es mi meta, claro que mis hijos me siguen preguntando si gané, antes les explicaba que no eran carreras en las que ganaras un lugar, que eramos muchos y que lo importante era terminar bien, ahora les digo que sí gané, ya saben que para mi cruzar la meta es ganar.

A diferencia del medio maratón de agosto, en el que terminé hecha pedazos, tuve que descansar casi un mes e incluso hacerme exámenes para ver si no tenía hepatitis (así me sentía) en este mi entrenador sólo me dio de descanso el lunes (por supuesto uno hace planes de dormir todo el día, pero resulta que ser mamá corredora es complicado, se enfermó Diego y no fue a la escuela, tenía que recibir en mi casa a mi querido club de lectura y tuve que ir al súper….el descanso fue virtual), así que el martes ya estaba corriendo otra vez, y jueves y viernes…y el domingo ya era medio un bulto, pero hay que seguirle y nos fuimos una querida amiga y yo a correr a CU (Ciudad Universitaria). Cuando voy a correr ahí siempre lo hago acompañada, es enredado como la maleza y complicada…muy complicada (bueno, para mi al menos). Es buen lugar porque tiene subidas y bajadas, así que ayuda…es concreto y algo duro, pero lo necesito. El caso es que pasé por ella y llegamos alrededor de las 7 de la mañana, está lleno de gente, sobre todo cilcistas, es padre verlos pasar a toda velocidad (mientras uno va tratando de correr) y entretiene, así que no te aburres. Los primeros 4 kilómetros los hicimos juntas, me enseñó el recorrido por si me adelantaba…y creí que lo había entendido muy bien. De pronto ella necesitó bajar un poco el paso y para no presionarla (porque es horrible querer bajarle y que la de a lado diga que sí le bajan y sigue igual) me seguí….”al cabo ya sé por dónde” pensé….ilusa de mí.

Iba yo corriendo ya medio con ritmo tranquilo y seguro…viendo pasar ciclistas, corredores, perros….patrullas, coches, ardillas…y de pronto me doy cuenta que el paisaje era nuevo, un camellón que no reconocía, un edificio taaaaan bonito “que bárbara, por ir corriendo no había visto esto tan padre” pensé, cuando la realidad era que no lo había visto porque nunca había pasado por ahí!…seguí corriendo hasta que por fin me di cuenta que no tenía ni la menor idea de dónde estaba, fue muy eviente cuando pasé por la Tienda de la UNAM…”ah caray…creo que por aquí sí no había pasado nunca”… vi mi reloj que me marca la velocidad y la distancia y me dí cuenta que me faltaban 4 km, pero no tenía ni idea de cómo ir hacia donde habíamos dejado el coche…y mi agua…

Cuando corro tomo mucha agua, casi cada 3 km…ni modo, no puedo hacerlo de otra manera, es lo que me ayuda a no parar. Y cuando hacemos un circuito la dejo en un lugar estratégico para que cada vez que pase le de un traguito…ahí estaba yo, cansada, perdida y sin agua…¿dramático no?…entonces me encontré un mapa, me paré a verlo y me dejó peor, porque el “usted está aquí” estaba en un lugar en el que yo no sabía si debía subir o bajar (es que de verdad Ciudad Universitaria es muy complicado) te encuentras letreros que dicen que puedes ir a la facultad de Física, Química, Astro no sé queee y Astro no sé cuanto, pero NINGUN MÉNDIGO LETRERO TE DICE COMO IR AL ESTACIONAMIENTO 4!!!!!!!

Me acordaba que me amiga me había dicho que estábamos cerca de Universum…empecé a preguntar y todos me daban instrucciones diferentes. En eso, cuando me encontré otro mapa, vi que venía un hombre en patines, le grité para que se detuviera a explicarme y como no se paró le hice señales con los brazos (estaba muy cansada, ya no quería correr sin sentido) iba con mucho vuelo pero el pobre se paró y para no caerse dio varias vueltas (como de patinaje artístico), cuando se acercó le dije que estaba perdida y que quería ir hacia Universum…no me contestaba…le volvía a preguntar y se me quedaba viendo…hasta que me dí cuenta que tenía un aparato en el oído…era sordo, y estaba tratando de leerme los labios, pero cuando yo le preguntaba veía hacia el mapa, así que le volví a preguntar viéndolo a la cara para que me entendiera…me explicó como pudo, la verdad no le entendí nada, pero le agradecí tanto el haberse parado haciendo piruetas… Más adelante un guardía me regañó porque estaba corriendo cerca de los coches, yo aproveché y le dije que estaba totalmente perdida…entendí que no debía pedir instrucciones para Universum, sino para el MALDITO ESTACIONAMIENTO 4 (o el 3, porque ahí había dejado el agua) y cuando le dije
—si sí, ahorita corro del otro lado, dígame por favor cómo llego al estacionamiento 4
—¿Cuál 4?
—Cómo…¿hay varios 4s???? estoy en problemas!!!
—Tranquila, ¿a dónde va?
—Pues…¡al estacionamiento 4!
—¿Se quiere ir por Insurgentes?
—No tengo idea, por favor el camino más corto…¡¡Yo lo que quiero es llegar!!!
—Ah pues sígase como que derecho, por ahí …
—¿Cómo que derecho? el camino se divide..
—si, por eso, como que así (hacía señales con las manos dirigiéndo una a la derecha) como que derecho….

Más o menos me explicó y más o menos no entendí…estaba a punto de terminar mi distancia, pero me negaba a caminar…yo lo que quería era llegar…iba cansadísima porque además corría por un lugar que parecía de bajada, pero al irme cansando mucho me entró la duda de por qué si iba de bajada iba con el corazón que se me salía, hasta que me di cuenta que iba bajando subiendo en una curva…¿me entienden?, vaya que la calle estaba en desnivel y parecía que era de bajada, pero en realidad iba subiendo chueca (lo que obvio es incomodísimo)…ya más adelante empecé a reconocer…y de pronto veo a lo lejos a mi amiga, sentí que había visto a la Vírgen María que me cubría con su Santo Manto (es que de verdad correr perdida no es gracioso), corrí todavía un poco más al estacionamiento 3 para ir por el agua, parecía bendita, me supo a gloria…ya ahí paré, regresé caminando y me encontré de nuevo con mi amiga, caminamos al coche y le conté que me había perdido
—¿Por dónde te fuiste?
—nooo pues ni idea…
—Seguro te seguiste derecho
—¿derecho por dónde?
—pues es que te fuiste por las subidas
—¡EXACTO!
—Por ahí es muy cansado
—¡EXACTO!
—es más largo
—¡EXAAAAAAACTO!!!

Luego le conté mi experiencia con el pobre sordo..que no era mudo, pero si sordo..finalmente llegamos al coche, me tomé toda el agua que quedaba y empecé a vivir de nuevo.

No me gusta CU porque de verdad que nunca la entiendo, hace como un mes fui con mi entrenador y unas chavas que yo no conocía me llevaron por lugares divinos, creo que uno era el Jardín Botánico…si me preguntaran cómo ir, no podría jamás decirlo, aquella vez me iban vigilando, aquella vez el suplicio fue que los últimos 3 kilómetros me estaba haciendo pipí, y preguntando por un baño un señor me aconsejó utilizar un arbolito, pero estaba muy cerca de Rectoría…otro suplicio correr haciéndote pipí, ya ni te acuerdas que estás cansada, lo que quieres es un baño.

Necesito aprenderme las rutas, las calles, las facultades, todas se ven igualitas, lleno todo de curvas y gente caminando que parece saber a dónde va…perro, familias, ciclistas…y yo…completamente desorientada. Pero lo he de lograr, he de conocer CU aunque me cueste mi distancia!!!

2 thoughts on “Corriendo perdida en CU…

  1. Querida tienes que correr con telefono. NETA. Ahí ves mapa y si te pasa algo pides ayuda. Abre tu mente canija. No seas ideatica!

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  2. CU es en realidad una ciudad chiquita y si no sabes si puedes llegar a perderte. Es muy hermoso correr alli, es mi circuito favorito ya que ademas de ser mi alma mater como dices presenta muchas subidas, la mas pesada es precisamente la que pasa por el jardin botanico como un kilometro y medio de pura pendiente en unos 75 grados.

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