Diego al campamento y yo a cortarme las venas…

Si bueno, hago mi mejor esfuerzo….pero no siempre puedo ser alivianada, y mis tendencias fatalistas regresan a mi de vez en cuando. Todo empezó el miércoles en la noche, y es que Diego se va a su primer campamento (se fue mejor dicho). La semana pasada le decía yo a la Che que me sorprendía lo bien y tranquila que estaba yo —de verdad te lo digo, estoy muy contenta de que Diego se va, que padre oportunidad, me da gusto y yo…súper cool, he logrado la paz— (hablé demasiado pronto). El miércoles pasado, a eso de las dos de la madrugada me desperté con los ojos pelones, como si fueran las 12 de la tarde y hubiera dormido 36 horas….y en ese momento vino a mi mente “la carretera”….horas y horas de insomnio pensando en todos los peligros de una carretera…con la inseguridad que existe ahora en el país, un camión lleno de niños…presa fácil…No me podía dormir, trataba y trataba, vueltas para un lado, vueltas para el otro y naaada, no conseguía conciliar el sueño, a las 3 y pico decidí meterme a facebook para tratar de distraer mi mente, compartí mi angustia para tratar de compartirlo con alguien, porque a Tostada francamente le importa un cuerno….cerré la computadora y volví a tratar de dormir…naaada, a eso de las 4:30 me di cuenta que lo que tenía era mucha hambre, había cenado poco y muy temprano, así que bajé a la cocina y me comí un plátano, no tenía ganas de nada más, estaba por sonar el despertador en hora y media!!!! así que me urgía volver a dormir. Cuando lo volví a intentar nomás no podía, mi mente pensaba tantas cosas, a esas horas todo se ve fatal, todo luce terrible….decidí que no podía manejar el silencio, mi mente vuela, así que puse en mi ipod una clase de meditación esperando quedarme dormida, funcionó, a eso de las 4:40 debo de haberme quedado dormida. Pero como a las 5:30 me despertó una música rarísima en mi ipod, no se había apagado, y ooootra vez a pensar en los peligros de viajar en carretera. Eso aunado a que me acordé que no había hecho el último depósito del campamento….”si no lo dejan ir porque no pagué…ya estaba de Dios” pensaba para calmarme, aunque no servía de mucho, porque Diego me iba a matar si no lo dejaban acampar con sus amigos por mis distracciones.

Cuando sonó el despertador me quería morir, una noche de perros (no sé por qué se le dice así, Tostada durmió perfecto y no conozco perros que sufran de insomnio). Sentía el cuerpo duro duro…tanto pensar….busqué a la Che y le dije
—¿Te acuerdas de lo tranquila y feliz que me sentía?
—Siiii
—Pues se acabó, estoy preocupadísima, no puedo con el viaje en carretera, mira, que no se bañe, que no coma, que se enferme, que regrese con hongos en los pies, me da igual, pero…¿tú sabes tooodo lo que les puede pasar en la carretera?
—Tas loca boluda
—No, no estoy loca, no conozco al chofer, no sé si le han hecho servicio recientemente al camión, no he ido nunca a Hidalgo y desconoggghhco (para hablarle en el mismo idioma) el camino
—Boluuuda…no pasa nada, dejáte de pensar y estáte tranquila, que van bien cuidados, de cualquier manera no lo podés controlar, no podés ir ni hacer nada, van con gente conocida, cuando Daniel se vaya no conocés a nadie, ni a los maestros ni a los niños, pero en este caso conocés a todos
—Gracias Che, me quedo mucho más tranquila con tus palabras, en mayo puedo morir cuando se vaya Daniel….
—Mirá, que va Maricela (la maestra que mide 1.20 m) y Frau Lehr (una alemana fría como una chela en el congelador), cualquier cosa que pase…
—A ver, Maricela, si pasa algo, ahí estará, pero solo para dar apoyo moral, porque la van a confudir con cualquier niño, con esa estatura no puede representar mucha autoridad ante un peligroso delincuente….y Frau Lehr, antes de que cualquier cosa pase, ella ya está en el monte, “patas pa que las quiero” diría si hablara español…

La Che moría de risa, yo moría de preocupación, así que seguimos con los posibles escenarios…

—Nuestros hijos van a estar muy contenidos por Maricela, quizá incluso los ponga a cantar, pero nada más, eso sí….cariño si recibirán y mientras tanto Lehr ya está talando árboles para construir su cabaña en la sierra…

Reímos bastante, y me calmé un poco. Le pedí que me mandara la lista de las cosas que tenían que llevar, porque estoy segura que la mayoría de las mamás tenían todo listo, ropa marcada, todo lavado, planchado, doblado y casi casi empacado…yo todavía no tenía ni maleta, seguro estaba evadiendo…

Más tarde, cuando me envió la información me dijo
—¿ya viste que viene el teléfono del lugar SOLO PARA EMERGENCIAS? No para darles las buenas noches
—Mira, una vez que lleguen al campamento no me importa nada, yo lo que necesito no es el teléfono del rancho, yo lo que requiero es un GPS en el camión que me vaya indicando el camino….necesito saber todo el tiempo dónde andan…
—¿Un Lo Jack es lo vos querés?
—Sí exacto….

Ese día lo pasé medio complicado, tenía sueño y me sentía nerviosa, pero pensé que en realidad había sido el hambre lo que no me había dejado dormir, así que en la noche, como a las 9:30, cuando ya no podía de sueño me hice de cenar como si no hubiera un mañana “hoy duermo porque duermo”….pero no sucedió…otra vez, 3 de la mañana y contando ovejas y peligros….

El jueves …igual…

Para el viernes yo era una piltrafa humana…y sin haber hecho ni maleta ni nada, estaba inconscientemente tratando de evitar el gran paso…para el sábado las cosas no habían mejorado, pero como pude hice en el día la maleta, saben cuántas veces leí la lista y taché todo? la primera palomita fue cuando entre Diego y yo pusimos sus cosas en mi cama, él se iba a ir con su papá todo el día y a dormir, lo vería el domingo en la escuela para despedirlo y llevarle la maleta. Así que le dije que para que no se preocupara y la pasara bien, llevara puras playeras viejitas, total, si no regresaban no pasaba nada, no se llevó sus playeras del América, las más preciadas, por recomendación mía, le dije que si las perdía le iba a doler mucho, luego me arrepentí, perdí una oportundiad de oro de deshacerme de ellas….la segunda palomita fue cuando logré marcar toda la ropa, con un sueño terrible porque había vuelto a sufrir insomnio, pero logré marcar playera por playera, calcetínes, calzones…toooodo llevába su nombre…La tercera palomita fue al empacar. Mi cansancio era tal, que me quedé dormida un rato, más tarde me fui por una amiga para ir a ver una obra de teatro con otras amigas, iba yo “in articulo mortis” una obra complicada porque es algo tipo experimental, trataba de una mujer que deja el pueblo para irse a Nueva York, para empezar a mi el treatro me cansa un poco porque requiere toda mi atención, y esa obra se manejaba en un tiempo no lineal, daba saltos en la historia, y yo…con mi déficit de sueño y de concentración, pues fue complicado, pero me ayudó a distraerme un poco. Nos fuimos por unas pizzas a un lugar muy lindo y rico y la pasamos bien, logré sacar un ratito de mi mente a Frau Lehr construyendo una cabaña en el monte mientras Diego y sus amigos se perdían en la carretera….

Cuando llegué a mi casa quería mi cama, pero tuve la precaución de comprar una medicina naturista para dormir, no quería hablarle a la Doc y contarle de mis angustias y de mi insomnio porque seguro me iba a decir que mejor me tomara un Ribotril, me conoce perfecto y sabría que era lo que yo necesitaba, pero soy muy maricona para los narcóticos….Así que me compré melatonina que es natural…esperando poder dormir.

Lo logré, dormí un poco mejor, desperté muchas veces pero me volvía a dormir casi de inmediato, o fue la melatonina o ya la falta de sueño era muy grave. Abrí los ojos a las 6:30, había dormido casi 6 horas así que agradecí bastante, saqué a Tostada…y preparé un lunch para Diego que seguro alcanzaría para todo el camión…(no quería que pasara hambre así que el “almuerzo” consistía en un sánduich de frijoles, uno de Nutela, una bolsa de cachuates, una manzana, dos bolsas de zanahorias, un topper con 5 magdalenas que amablemente me había hecho mi amiga Joan, dos botellas de agua, un chocolate y dos barritas de cereal). Luego volví a revisar la lista, por cuarta vez y había tachado todo…me fui al colegio y me encontré con todo listo, Diego contento y Daniel iba para despedirlo….Daniel…una lección enorme la que me dio Daniel hoy. Desde el viernes estuve pensando en lo que él pasaría, Daniel era amigo de todos los que iban, había estado en esa escuela toda su vida, los extraña mucho y tenía que ir a despedir a su hermano, por primera vez se separan en 10 años, y además se va con todos los amigos en común….y con la mejor actitud, yo me cortaba las venas, en algún momento me lo comentó la Che y por supuesto se me salieron las lágrimas…traté de controlarlo porque no quería que me vieran.

Después de un rato se subieron al camión y a una camioneta (Diego había escogido la camioneta lo cual no me dejó nada tranquila) pero bueh…fue una torrrrrrrrrtura porque con motores encendidos no arrancaban, había problemas en la logísitca, que si el chofer del camión no tenía permiso de ir a Tula, que si el de la camioneta sí, que si el informe….la madre del muerto, yo quería terminar con esa agonía, pensaba y pensaba en Daniel viendo a todos sus amigos arriba de los camiones emocionados por irse a acampar juntos, y él se quedaba con esta piltrafa de madre sin dormir varias noches en un estado de nervios patético…Y otra mamá me preguntó por qué no iba Daniel, no sabía que este año había salido de la escuela…y oootra vez a llorar, ahora más intenso, me puse lo lentes oscuros y a fingir demencia porque no quería que Diego se fuera pensando que yo estaba triste.

Por fin, después de media hora de sufrimiento, arrancaron, Daniel despidiendo con la mano, yo llorando…me despedí de él porque se fue a pasar el día con su papá y nos fuimos todos. A los 5 minutos la Che, que me conoce muy bien, me habló por teléfono y me invitó a su casa a desayunar y ver la tele…—Cheeee veníte un rato a mi casa, te invito y te distraés!— primero dije que no, pero a los 2 minutos le hablé llorando y le dije que sí.

Desayuné rico y mejoró mi mañana, vimos una película que me hizo reír mucho y me aliviané un poco, luego mandaron un mensaje avisando que Diego ya estaba en Tula…falta que llegue al rancho, pero ya estoy más tranquila, estoy incluso apenada, yo sufriendo por la carretera sin pensar antes en que Daniel iba a estar ahí…y me dio una gran lección, estaba contento, incluso se sacába fotos…a mi me partía el alma y él se veía tranquilo.

Esas viejas costumbres que tengo de preocuparme por lo que no tiene sentido…de fatalizar…qué más me da si Frau Lehr se larga al monte a vivir en una cabaña!!!! lo más importante es que Daniel pasó otra prueba desde que lo cambié de escuela, y la pasó con 10. Una lección más a su madre, que tiene que aprender a vivir sin pensar tanto en lo que puede llegar a pasar.

Suerte Diego!!!!!!

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