Sobreviviendo a otro temazcal (segunda parte)

Sí continúa la historia. Tengo que decir que me está costando mucho trabajo escribir este post, por varias razones. La primera: me corté ayer el dedo “grosero” (así le dicen mis hijos) cortando pan, me rebané la yema y duele mucho pero lo peor es lo que estorba una cortada para escribir, porque tengo las uñas cortitas y me duele!! (ese signo de admiración fue muy doloroso)….quisiera tener las uñas como las señoritas de los bancos…laaaargas laaaargas para poder escribir con la uña, pero no, son cortitas….Ni modo, pero fue para una reunión de mi club de lectura!!! la primera! (ya lo contaré más adelante).

Otra razón por la que me está costando trabajo es porque como he tenido poco tiempo para escribir tengo muchas cosas que decir y no puedo porque prometí terminar este…pues estoy como incómoda, nunca debí de haber prometido una segunda parte, nomás los hubiera dejado con la duda y ya. Pero puedo ser muy dispersa, inconstante y distraída….pero siempre cumplo lo que prometo.

Y la última razón por la que me está costando trabajo es por que YA NO ME ACUERDO DE MUCHAS COSAS!!!!…..seh….haré un esfuerzo.

Una de las razones por las cuales lo voy a terminar es para trabajar en esa mi “area de oportunidad” en la cuál no termino lo que empiezo. Lo último que conté de la primera parte fue que me hicieron un estudio de mis números, ¿se acuerdan?, seguro que si, que yo soy la “desmemoriada” (lo cual tiene muchas ventajas, lo he descubierto ultimamente) y me dijo Bertha, entre otras cosas, que me cuesta trabajo terminar lo que empiezo, que suelo abandonar las cosas cuando ya no me interesan y que no soy buena cerrando círculos….seh…es cierto, les digo que fue como una “escaneada” a mi persona. Así que decidí terminar siempre (o casi…) y fue por eso también que terminé de pintar mi casa antes de ponerme a escribir y a hacer otras cosas, y terminé!!!!! (de verdad el signo de admiración duele bastante)…ahora termino este post y a otras cosas, a seguir escribiendo de algo que traigo por ahí en mente.

Después del análisis de nuestros números (y un par de copitas de un vino delicioso que “casualmente” llevó la Che), decidimos ir a dormir, estábamos todas cansadas y al día siguiente sería el temazcal…tan tan taaaaaaan.

No dormí muy bien, estaba muy inquieta, podría pensarse que estaba nerviosa, pero en realidad tenía ganas de ir al baño y me daba una flojera horrible, el típico “me aguanto, sí puedo” y terminas dando vueltas y vueltas en la cama hasta que decides ponerle fin a la agonia y vas al baño…regresas y no puedes creer que te tomó tanto tiempo tomar la decisión.

Como estoy muy acostumbrada a despertarme temprano, abrí los ojos a las 7….la cita era a las 8 para hacer un poco de Yoga y meditación, pero tenía una hora para “matar” así que me fui a correr, (por supuesto que llevaba mis tenis!! me acompañan a todos lados “no vaya  a ser que pueda correr”) fue innncreíble porque es campo, así, libre y solitario, me tocó la salida del sol del lado derecho, crucé un riachuelo y más adelante me encontré con una familia de caballos desayunando, el papá , la mamá y el potrillo casi recién nacido, tendría un par de meses a lo mucho, todavía le podía ver las patitas chuecas, se me quedaron viendo como pensando “y esta..¿.qué le pasa? ¿por qué corre si nadie la persigue”…vi también los campos de caña, se ven increíbles con el sol atrás y las flores de la punta, que parecen plumas, moviéndose al viento….(algo cursi, pero de verdad es una sensación padrísima correr por lugares que no ves todos los días).

De regreso ya se habían ido todas al Yoga, me bañé y las fui a buscar, me estaban esperando, estaba llegando mi querida Sinamigas que en el último momento se animó para ir, hicimos yoga y meditamos, yo mordía de hambre, me había medio comido un sanduich del día anterior porque yo necesito comer….casi todo el tiempo….y Bertha nos hizo un desayuno “ligerito” que de “ligerito” no tenía nada, y me lo comí todo, un café de olla exquisito…palticando todas muy en paz, pero se avecinaba la tormenta.

Nos mandaron a cambiar, dentro del temazcal el calor es impresionante, así que mientras menos ropa, mejor, hay quien incluso se desnuda dentro, de todos modos no ves nada!!! pero yo nomás no puedo andar por la vida encuerada, con mi playerita delgadita y mis shorts me acerqué a lo que sería mi cuarto temazcal.

Estaba ya todo listo, calentaban afuera, entre leña y carbón, las piedras, era la “mujer de fuego” la que hacía el trabajo, eso no lo había visto nunca y me gustó. Antes de entrar nos hicieron una especie de “limpia” con incienso (creo que eso era) y hay un orden para que al entrar por la izquierda, recorras por dentro y termines en tu lugar, no puedes así nomás como te dé la gana, no, hay un orden y un porqué….yo quería cerca de la puerta, y Bertha me designó junto a ella, cerca de la puerta pero no junto! como yo quería, las cosas se empezaban a poner negras y oscuras como el interior del temazcal….

Metieron las primeras piedras, cerraron la puerta y yo….me puse a temblar, todavía no hacía tanto calor, aunque no temblaba de frío!! (obvio) y Bertha me hizo el favorcito de dejar un pequeñísimo orificio sin tapar, era como del tamaño de la punta de un alfiler, yo creo que era más para que yo pensara que entraba luz que lo que realmente entraba.

Ya me conozco, así que en cuanto pude me acosté en el piso, en posición fetal, es como me encuentro más cómoda dentro del temazcal, el piso está más o menos fresco y cuando le echan agua a las piedras para que salga el calor no me llega directo a la cara, me pongo de frente a la pared y eso me ayuda, claro que no se ve nada, así que yo empecé a respirar…..”ahhhhhh….respirar…..aaaahhhh….no puedo respirar…..aaaahhhhh ahhhh….no bueno, si puedo respirar, ya me hubiera muerto si no pudiera”.

Bertha empezó a hablar de nuestras abuelas…y no lo van a creer, me vinieron a la mente mis dos queridas abuelas, la española y la mexicana, dos mujeres excepcionales con una fortaleza envidable, una dejó a su país, a su familia, todas sus pertenencias y huyó buscando una vida mejor, “apego”??? cuál apego, no pudo llevarse nada! y después de visitar un campo de concentración, ser separada de mi abuelo, ser reunidos y embarcárse hacia América en un barco esperando no ser bombardeados por un submarino, llegó a República Dominicana donde tuvo que desembarcar para dar a luz a un bebé que ya tenía que nacer, mi papá….y después de unos años viajar otra vez hacia México, en donde no tuvo una vida fácil, pero siempre fuerte, la recordé mucho y aproveché para pedirle que me diera algo de ella. De esa fortaleza para buscar siempre una vida mejor, de no ver hacia atrás, de moverse y de aceptar los cambios que te presenta la vida, (además de pedirle que me ayudara con mis dos hijos, ella tuvo mellizos también, así que le pedí que siempre me ayudara).

Luego vino mi abuelita materna, no saben qué mujer más fuerte, para empezar, en su época tan dificil, decidió casarse por amor, era de una familia de “nombre” pero estaba enamorada de mi abuelo, que no es que no tuviera nombre….pero en esos tiempos las cosas se manejaban distinto. Y se casó con el hombre que ella escogió para hacer una familia. No tuvo una vida fácil ,viajó también buscando un mejor futuro, se enfrentó a la muerte de una hija de 3 años (no puedo ni imaginarlo) tuvo 8 hijos a los cuales educó y sacó adelante con mucho esfuerzo y por si  fueran pocos, durante unos años adoptó a unos sobrinos que quedaron huérfanos.  No recuerdo nunca haber oído que se quejara, tocaba el piano precioso y me daba clases (cómo tengo ganas de escribir un día de mi abuela, de sus clases, de su carácter) la admiro muchísimo, y le pedí un poco, tan solo un poco, de su fuerza de voluntad, de su capacidad de salir adelante ante cualquier adversidad y le pedí también que me protegiera y me cuidara, a mi y  a mis hijos.

En esos momentos en los que recordaba a mis abuelas, escuchaba como que hablaban, era Bertha, pero yo estaba con mis abuelas, y lloraba, si, lloraba pero no sabía bien por qué, me daba entre gusto recordarlas, me daban ganas de verlas y de decirles todo esto en persona, de abrazarlas y contarles todo lo que me pasaba y que me aconsejaran, (aunque creo que está bien que no lo haga porque me meten una regañada bruta!!!).

Después de eso…abrieron la puerta del temazcal, la primera de cuatro. Nos dieron a beber agua (creo, esa es la parte que no me acuerdo bien, porque en algún momento nos dieron un suero delicioso, en otra puerta un té con miel, en otra agua….pero el orden lo tengo perdido) también nos dieron sábila para que nos embarráramos cuando cerraran. Cada vez que hay una puerta, la mujer de fuego mete más piedras calientes…el calor aumenta….

Vinieron otras experiencias, todas ellas lindas, fue un temazcal lleno de paz, en su momento perdoné a quien tenía que ser perdonado y pedí perdón a quien tenía que pedírselo, de alguna manera sé que a esas personas les llegará la energía de mi perdón y de mi disculpa, solté muchas cosas guardadas y me limpié. El calor si era fuertísimo!!! pero ahora no me habló la Vírgen como en otros temazcales (sí le pregunté si me quería hablar, pero me dijo que estaba bien), no veía nada porque cerraron el pequeñísimo agujerito porque el que “disque” entraba luz, pero superé esa parte, y la falta de aire, seguramente mis abuelas me dieron la tranquilidad que necesitaba.

En algún momento en el que estaba acostada y empezaba a sentir como que me faltaba el aire Bertha me echó agua fría en el cuerpo, fue una sorpresa, muy agradable!!! después de brincar le agradecí con el alma que me hubiera mojado, me hizo mucho bien!! “no fui yo” me dijo “me lo pidieron”….aaay nanita esas cosas me ponen rara…pero quien haya sido le dije “pues gracias!!”…

La verdad es que eramos una miltitud allá dentro….La Che, SInamigas, La Doc, Bertha y yo….y …nuestras relaciones, UNA MULTITUD!!!! imagínense 5 mujeres y sus relaciones!!!!! si de milagro cupimos!!! por eeeso me faltba aire, me lo estaban quitando!!!

Al salir nos pidieron que escogieramos un nombre para renacer, y ser como “bautizadas” lo escogí  y ese me lo reservo, y ahora está conmigo. Fue incríble porque fue un temazcal diferente, con mucha paz, mucho amor, mucha fuerza, muy femenino, muy duro, pero ahora lo podía soportar…

Saliendo nos metimos a una especie de “ojo de agua” artificial, con agua helada, el frío y yo no nos llevamos bien, así que aguanté poco, luego nos fuimos a acostar a unas hamacas, nos pusieron una mascarilla de lodo en la cara y nos quedamos dormidas.

Más tarde me despertó la sensación de “acartonamiento” de la cara, me quitaron la mascarilla y me fui a bañar. Tenía de verdad una paz…..y una tranquilidad….había superado otro temazcal, y ahora había sido diferente, había soltado y había pedido lo que necesito para continuar, y sé que se me dio, sé que me escucharon y sé que puedo.

Lo que pasó después no es importante, seguimos comiendo rico, durmiendo rico y al día siguiente regresamos a México, Con una energía renovada, con mucha paz y mucha ilusión…

Fue por eso que decidí hacer cambios en mi vida, decidí arreglar mi casa, trabajar más y mejor, y decidí que tengo que hacer lo que me gusta, he descubierto mi pasión y sé qué es lo que tengo que hacer….seguir mis instintos….

Gracias Che, gracias Doc, gracias Sinamigas y gracias Bertha por compartir.

OMETEOTL

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4 thoughts on “Sobreviviendo a otro temazcal (segunda parte)

  1. Gracias por la segunda parte! Me encantan tus fotos, se “ve” el aire, la neblina, el clima! A donde te escribo sobre el libro de la Kabbalah?

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