Aprendiendo con mis hijos…

Hace unos días facebook me mandó de recuerdo un post que escribí aquí en el cual describía la situtación tan complicada que estaba viviendo con Daniel porque había decidido cambiarlo de escuela, fue hace tres años y todavía me acuerdo de esos días en los que yo pesaba 45 kilos y Daniel lloraba diario suplicando que no lo cambiara, que iba a estar bien y que prometía “echarle ganas”… me acuerdo que tenía muchas presiones encima en mi vida y que en ese momento decidí enfocarme en Daniel y dejar lo demás a un lado (y en subir un par de kilos al menos). “No se trata de echarle ganas, Daniel, se trata de que seas feliz y aquí no lo eres” me acuerdo que le decía y él no me creía. También recuerdo que yo tenía muchas dudas de estar haciendo lo correcto pero había tomado la decisión y no quería retroceder.

Hoy que íbamos hacia la escuela para la clausura de curso me dijo “mamá, hace tres años que estoy en esta escuela” y platicamos al respecto, le dije que estaba muy orgullosa de él porque había sido muy valiente en esos días y que los dos habíamos aprendido una gran lección: ACEPTAR LOS CAMBIOS…

Me acordé de su primer día de clases en la nueva escuela y cómo se bajó temblando de miedo y yo lo dejé casi rota por estarle haciendo eso, somos muy parecidos y a los dos nos cuesta aceptar que las cosas dejen de ser como nos acomoda y salir de la zona de confort para buscar algo mejor. Pasaron los días, las semanas, los meses y los años y Daniel es un niño totalmente distinto al que dejó su anterior colegio. Aprende rápido, está motivado, va contento a la escuela, tiene sus propios amigos y se siente libre y feliz, es valorado por quién es y no por sus calificaciones y tiene la autoestima reestablecida.

Hoy en la ceremonia de clausura, estaba yo apenada (pero divertida) de ver su uniforme… los pantalones a unos 15 cm del tobillo con un hoyo en las rodillas, los zapatos raspdados y el suéter sin abotonar, una garra y por supuesto sin peinar (no logro que se peinen y es porque no lucho mucho), estaba observando toda esa facha y cuando llegué a la cabeza y le vi la cara con una sonrisa porque estaba muy divertido con el niño de a lado me sentí muy feliz. Es el niño que yo quería ver siempre, sonriendo, a él los pantalones le importan un cacahuate y a mi eso me parece muy bien.

Estandando en la ceremonia, anunciaron que darían los premios al concurso literario de cuento, me acordé que había escrito uno hace unos meses y pensé “¿quién habrá ganado?” y mientras explicaban de qué se había tratado me distraje con dos pajaritos que estaban haciendo un nido en un árbol que tenía a lado, buscaban ramitas y se las llevaban juntos, me dio mucha ternura, luego vi otra vez a Daniel y estaba distraído viendo los zapatos de el niño de a lado que por algún motivo le interesaron, madre e hijo poniendo cero atención al evento, me dio risa y pensé “claro, es igual a mi” y mientras todo esto pasaba por mi mente, anunciaron el nombre de el ganador, cuando escuché “Daniel… ” se me salieron primero los ojos de sorpresa y luego lágrimas de emoción, me dieron ganas de gritar “BRAVO DANIEL” a todo pulmón, pero soy muy consciente de el rídiculo al que lo iba a someter, me aguanté las ganas (cosa que más tarde me agradeció) y aplaudí muy fuerte.

Siguió la ceremonia, yo veía a Daniel con su diploma y un regalo que le habían dado, feliz y totalmente distraído, y dejé de poner atención (en realidad casi no había puesto) y me puse a pensar en todo lo que había logrado en estos 3 años. Cuando salió lo abracé muy fuerte y le dije que estaba muy contenta, muy sorprendida y le reclamé que no había avisado que había ganado, “no sabía yo tampoco mamá” y es probable que sí le hayan dicho, pero claro que no puso atención… en el coche le dije “estoy muy muy contenta” y cuando me preguntó por qué le dije “porque tú estás bien, muy contento y te veo feliz” a lo que solo sonrió como con un poco de pena, sé que se emocionó (porque es cursi como yo) y que prefirió no verme a los ojos para no sacar una de Remi…

Todo esto lo cuento porque hay por ahí mucha gente que, como Daniel y como yo, le teme a los cambios, a buscar cosas nuevas que te hagan mejorar tu sitación, a poner en riesgo la comodidad porque le temes a otras experiencias y, sobre todo, a equivocarse con decisiones que tomas cuando no tienes la seguridad de que van a funcionar. Mis hijos y yo hemos aprendido eso sobre todas las cosas, que los cambios son no solo necesarios sino inevitables y que lo único que podemos hacer es tomarlos como vienen siempre pensando que hay alguna razón importante para que tengamos que hacer las cosas diferente.

Hoy me siento muy feliz por Daniel, por Diego y por mi, no por el primer lugar del concurso, sino porque ellos y yo sabemos que venga lo que venga, podemos enfrentarlo.

 

¿Qué le diría a mi “yo de 20”?

Hace rato vi un video que da 5 consejos a tu “yo de 20” y me hizo pensar mucho. Aconseja ponerte el bikini, comprarte la ropa que te gusta, enamorarte, viajar, tener amigas, etc., etc…

Hace unas semanas me entró lo que yo llamé mi crisis de los #CasiCincuenta o el #YaNoEstoyEnEdad, mis amigas se morían de risa porque usaba esos hashtags para todo. Si me desvelaba, si corría demasiado, si comía mucho, si me invitaban a hacer un triatlón… (ahí no creo ceder), el caso es que entre broma y broma, me pegaba un poco. Un día me desperté muy temprano y una voz interior me dijo “tienes 46 años, estás muy cerca de los 50” y sentí como me iban saliendo canas por segundos.

A partir de ahí estuve pensando en eso, sí acepto que tuve una crisis, con mucho humor, pero crisis (gracias a Dios por el bendito sentido del humor con el que me mandó a esta vida) y mis amigas se reían de mi. Como por arte de magia me empezaron a llegar mensajes o videos que hablaban de lo bien que se ponen las mujeres pasados los 40’s, que son más inteligentes y atractivas, que son maduras y no se andan con mensadas y bla bla bla. Tenía pensado escribir desde hace tiempo un post aquí que se titularía “Ya no estoy en edad” en el que pensaba relatar mi crisis, pero hace un ratito vi este video que habla de los consejos para mi “yo de 20 años” y me quedé pensando en qué me diría, y aquí está:

Ahora que tienes 20 años, usa el bikini sin pena, llegará el día que tendrás gemelos y no podrás usarlo nunca más, ¡póntelo ahora mismo!. Fuera de eso, haz todo lo que estás haciendo, no importa, te diga lo que te diga, harás lo que te dé la gana, y está bien. Todos los errores que vas a cometer, están bien, pero te voy a decir una cosa, no tengas miedo de cumplir 46 años, porque a esa edad estarás increíble.

Deja de pensar que la gente que está cerca de los 50 es muy mayor, porque tiene todavía toda la energía del mundo y ahora sabe más. También deja de pensar que a los 46 ya no hay nada qué aprender, siempre hay algo nuevo e interesante que hará tu vida mejor.

Te vas a enamorar y van a romper tu corazón, varias veces, estará feo… pero vas a salir de todas y con grandes lecciones, y ¿sabes qué? a los 46 todavía tendrás oportunidad de volverte a enamorar, espero que entiendas que sufrir no es malo porque significa que das lo que tienes para dar y así son las cosas que vale la pena vivir. Ánimo, te faltará mucha gente por conocer.

A los 46 años estarás llena de amigas que te quieren bien, que te hacen reír y te acompañan cuando lloras, no serán pocas y las vas a querer mucho y vas a difrutar tu vida con ellas muy cerca de ti.

Vas a aprender a andar en bicicleta, no creas que porque nunca te enseñaron es demasiado tarde, te vas a caer, a dar unos trancazos y qué crees… lo vas a lograr y un día le dejarás de gritar a la gente que se quite de tu camino y lograrás rascarte la nariz sin caerte y saldrás con tus hijos a paseos muy lindos (solo que por favor ya cómprate una bicicleta).

Vas a correr mucho, sí, tu tan vaga que eres ahora, harás lo impensable: ejercicio. Y lo más inverosímil…lo vas a disfrutar, vas a correr más de 20 kilómetros, irás a carreras a otras ciudades y serás feliz

Vas a viajar, deberás de hacerlo más, pero un día, sin creer que podría ser posible, llevarás a tus hijos a un lugar increíble a donde siempre habías deseado ir con ellos, y ¿sabes qué? lo vas a pagar tú con tu trabajo.

Vas a descubrir qué es lo que te gusta tanto hacer, no importa, estudia diseño y dedícate a eso unos años, pero llegará el día en que te encuentres con lo que verdaderamente te hace feliz, será como a los 45 años y no será demasiado tarde.

Vas a disfrutar mucho esta edad, porque lo tienes todo, experiencia, sabiduría, madurez, sentido del humor, amigos, hijos, trabajo, ganas de aprender, ganas de seguir adelante y sobre todo, seguirás creyendo que existe el amor y seguirás creyendo que veniste a esta vida a ser feliz.

Y, para terminar, insisto en que te pongas el bikini, tendrás un embarazo de gemelos que acabará contigo, te abrirán en dos y te marcarán de por vida, pero te vas a dar cuenta que no hay imposibles, tu cuerpo será capaz de cargar con dos bebés, y así con tu distracción y dispersión, verás que podrás cuidar y educar dos niños al mismo tiempo, ellos te harán vivir experiencias increíbles y serás muy feliz con ellos, te sacarán mas canas pero te vas a pintar el pelo, te van a hacer llorar y te van a salir arrugas de cansancio, pero no importa, ya verás más adelante como resuelves ese problema, pero te vas a negar a usar bikini, USALO AHORA, no seas necia, te ves muy bien.

Tienes 20 años, estás en una edad padrísma, no te doy consejos, haz todo lo que tengas que hacer, pero piensa siempre una cosa, a los 46 estarás INCREIBLE.

Benditos escritores

No sé qué haríamos si no existieran. Leo desde que era niña, mis papás han leído siempre y seguramente empecé por imitación. Leía una colección que se llamaba “El Club de los Cinco”, de Enid Blyton, que contaba cómo un grupo de cuatro niños y un perro tenían aventuras en los veranos, se llamaban Ana, Julián, Dick, Jorge y Tim, me causaba mucha curiosidad que Jorge era niña, pero se hacía llamar así porque le parecía que le quedaba mejor. Pasadizos secretos, misterios de casas embrujadas, peligros con contrabandistas… era increíble vivir todas esas aventuras que me hacían sentir que estaba con ellos, casi me daban ganas de hacerlos entrar en razón o pedirles que me invitaran a descubrir algún tesoro, los disfrutaba muchísimo.

Hubo un libro que me encantó cuando era adolescente, “El Árabe” de Edith M. Hull. Me lo dejaron en la secundaria, creo que fue mi primer acercamiento con libros románticos y algo éroticos, aunque muy sutil y adecuado a mi edad. La protagonista se llamaba nada más y nada menos que Diana Mayo, y era secuestrada por un árabe llamado Ahmed Ben Hassan (no me acuerdo de lo que hice ayer, pero esos nombres no los olvido). Y es que viví por un tiempo en el desierto dentro de tiendas perfectamente adaptadas con todo lujo y sufrí junto con Diana todas las traiciones, secretos,  aventuras y desventuras de un amor no correspondido…

Muchos libros han pasado por mis manos, o tendría que decir por mis ojos, cerebro y corazón. Tengo una mente que me traiciona a veces por mi mala memoria pero me hace disfrutar enórmente porque goza de una gran imaginación, cuando leo algo lo imagino perfectamente, le pongo color, olor, sabor y sensaciones. Cuando me platican algo pasa lo mismo, hay que tener mucho cuidado con esto porque lo imagino TODO (esto va para los que me conocen y saben que digan lo que digan, crearán imágenes en mi cerebro que no siempre deben estar ahi, no me cuenten intimidades por favor).

Después de una larga lista de libros y de una época de sequía, hace casi dos años decidí formar un club de lectura, somos alrededor de 10 mujeres con vidas ocupadas que hacemos un espacio para poder leer. Algunas son terriblemente rápidas y otras tenemos otro ritmo. Ojalá pudiera dedicar todo mi tiempo para hacerlo, pero al terminar el día y por fin acostarme para leer un rato, se me cierran los ojos y me despierto un par de horas después con la luz prendida y el libro abandonado a su suerte en algún lugar de mi cama.

Hemos leído  22 libros y sus autores nos han hecho sentir muchas cosas. Sufrimos con Amélie Nothomb en “Forma de vida” y nos hizo sentir náuseas, que aunque suene desagradable, a mi me pareció maravilloso que un escritor cause eso en un lector, teníamos algunos problemas para leerlo porque estábamos molestas con el protagonista y, aunque no quisiera contar nada, el final nos dejó pensando mucho…

Almudena Grandes en su “Corazón Helado” nos llevó al mundo de la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial y la guerra entre familias… para mi fue fascinante porque mis abuelos vivieron esa época y en la España de esos años que los obligó a huir, si tan solo hubiera leído ese libro cuando todavía vivían, todo lo que hubiera podido preguntar. Fue algo difícil y tuvimos que hacer una reunión especial para poder aclarar y componer el complicado árbol genealógico, sin embargo, es un libro muy recomendable, largo y al principio cansado pero poco a poco todo se va acomodando y después no hay manera de soltarlo porque deseas a toda costa saber el final.

Lloramos con John Green en “Bajo la misma estrella”, la película nos quedó debiendo (como casi siempre sucede cuando has leído antes el libro), sufrimos con Maria Dueñas y “Tiempo entre costuras”, me encantaba que llegara la hora de leer las aventuras de Sira Quiroga, sufría con ella el miedo que sentía y estaba muy enojada con su primer novio…no diré más, pero es un libro que hay que leer, sobre todo antes de ver la serie, misma que también me decepcionó (si ya la vieron, recomiendo leer el libro, es mucho mejor).

Reí con Saramago en “El viaje del elefante”, es complicado leer a este autor, pero si le tienes paciencia, tiene un humor que disfruto mucho y la historia (que resulta ser verdadera) está llena de momentos muy simpáticos contados con mucho ingenio, parece tan inverosímil que podrías pensar que estaba fumando algo mientras escribía…

Rosa Montero nos contó acerca de las mujeres de algunos de los grandes y crueles dictadores de la historia en un libro que a mi me gustó mucho: “Dictadoras”, si ya sentía resentimiento  por esos hombres tan terribles, fue muy interesante conocerlos más a fondo y la relación que tenían con las mujeres en su vida hasta llegar a sentir tristeza y pena por ellas y sus familias (algo curioso, también llegué a sentir asco).

John Katzenbach nos hizo sufrir con “El estudiante”, Javier Moro nos contó la historia de la India de los grandes  marajás en “Pasión India” y yo quería sacar a Anita Delgado de su palacio para vivir una vida feliz. Kenize Mourad nos trajo la historia de Turquía en “De parte de la princesa muerta” y Christine Kabuz nos hizo soñar con ir algún día a Noruega y conocer los fiordos con un libro que entrelaza dos historias en dos épocas diferentes, lo disfruté muchísimo, “En el corazón de los fiordos”.

Hubo un libro en especial que fue precioso, difícil de conseguir y lo tuvimos que leer en inglés, aún así fue amado por todas las que lo leimos, “The memory painter” de Wendolyn Womack. Creo que de todos lo que han pasado por el club, es el consentido (al menos para mi). Yo tenía miedo porque lo recomendé sin saber nada de él, me interesaba el tema, una historia que trata la reencarnación de una manera novelada llena de suspenso, intrigas, traiciones… un libro que te sorprende hasta el último renglón de la última página que te lleva a vivir aventuras a través de diferentes épocas en la historia, pasando por el Egipto de los faraones, los samurái del antiguo Japón, hasta la época actual, MARAVILLOSO.

Carla Guelfenbein nos metió de lleno a dos historias contadas de manera simultanea mientras intentamos descifrar el misterio de la muerte de una mítica escritora en “Contigo en la distancia” nos encantó.

Matilde Asensi nos soprendió con su estilo tan sencillo y tan fácil al mismo tiempo que nos tenía sin poder dejar de leer en “El regreso del catón” y Elena Garro nos decepcionó un poco en “Los recuerdos del porvenir” con opiniones un tanto divididas, algunas esperábamos más…

Hace un par de semanas estaba muy atrasada con “La Isla de las Mariposas” de Corina Bomann, tuve pocos días para leer algo así como 500 páginas y no quería llegar a la reunión que tenemos después de leer cada libro y que me contaran la historia.

Leía cada minuto que tenía disponible, en la comida, en el coche mientras esperaba a los niños, en el estacionamiento del club mientras tenían su clase de fútbol, mientras hacían tarea, antes de dormir…

¿Por qué me gusta leer? porque mientras estaba comiendo sopa de fideo, estaba paseando por las plantaciones de té en Sri Lanka, porque mientras estaba en el coche con el vidrio cerrado estaba sufriendo con la vida de Diana (otra gran protagonista) que estaba tratando de desenmarañar el secreto de la familia mientras acudía al triste entierro de su abuela, porque mientras los niños peleaban en mi casa  yo estaba con Grace tratando de vivir su amor con Vikram, porque mientras se lavaban los dientes antes de dormir yo quería que Diana y Jonathan Sing por fin se besaran.

Fue un libro que viví en pocos días, cuando lo terminé y descubrí junto con Diana el secreto de Victoria y Grace, me quedé triste pensando que las dejaba, que no las vería más, que no volvería a saber de Vikram y que extrañaría profundamente los paseos por los preciosos lugares en Sri Lanka.

Agradezco tanto que existan esas personas que nos hacen salir de la rutina del día a día para llevarnos a lugares increíbles, que nos hacen usar la imaginación para que podamos sentir y entender emociones tan humanas, que nos hagan sufrir con el suspenso y a veces el miedo desde un lugar seguro como puede ser tu cama… Yo no habría intentado encontrar un tesoro en un castillo abandonado cuando tenía 10 años, no hubiera visitado nunca una tienda en el desierto de arabia a los 15, no hubiera sentido la tristeza y la impotencia de una familia deshecha durante la guerra, no habría sentido el coraje  de una mujer que trata de librarse de las garras de un insoportable y lujurioso capataz, no tendría la intención  de visitar Norugea y no hubiera reído con la historia de un elefante que hace pasar las de Caín al capitán del pelotón encargado de su ridículo traslado…

GRACIAS QUERIDOS ESCRITORES, me hacen la vida con sus historias.

 

 

 

 

 

Libélulas para Emilio

Hace unas horas recibí uno de los mensajes más bonitos y esperanzadores que he recibido en toda mi vida.

¿Recuerdan a Emilio?, ¿ese precioso niñito de dos años que junto con su papás y su hermana, está luchando por su vida?. Ayer estuve platicando con mi adorada Casual Chic, quien no solo es tía de Emilio, también es su madrina y lo ama con todo su corazón, y me contaba cómo se sentía llena de paz porque había estado con él unas lindas horas y lo había sentido tranquilo y había aprovechado cada minuto y cada segundo para ser feliz con él. También me dijo cómo le contó un cuento acerca de unas libélulas…un cuento precioso.

Hoy en la mañana tenía qué correr, no es raro que me dé una flojera tremenda, pero por alguna razón, hoy no busqué pretextos, simplemente fui, estaba algo nerviosa porque el entrenamiento de hoy era pesado, incluía una serie de intervalos (correr a tu máxima velocidad) con los cuales tengo una relación de amor-odio. Me gusta sentir la velocidad pero me canso muchísimo.

Cuando estaba a punto de empezar decidí que cada uno se los dedicaría a Brenda, la mamá de Emilio y a Alejandra (Casual Chic) porque han pasado momentos muy difíciles y sería para mi un honor y una motivación extra, no me iba a rendir así como Brenda no se ha rendido, y no porque sea una heroína de novela, simplemente es su mamá, tiene qué seguir y muchas veces he sentido una gran impotencia de querer hacer algo por quitarle la carga que lleva, pero como no puedo, al menos dedico un gran esfuerzo para mandarle mucha luz, toda esa que se crea al pensar en alguien en postivo.

Empecé a hacerlo y de verdad que en cada uno pensaba en ellas, uno para Brenda, uno para Ale…y así. Por ahí del quinto sentí el sol en la cara y el viento fresco en el cuerpo y fui muy feliz, ese se lo mandé a Brenda, el séptimo me costó mucho trabajo, ese se lo mandé a Ale.

Antes de hacer el último, cuando ya sentía que no me quedaba nada en el cuepo, ni fuerza, ni aire, ni un músculo que me pudiera ayudar a terminar, decidí dedicárselo a Emilio, pensé en hacer el mejor intervalo de los diez, toda mi energía para esos preciosos ojos de Emilio.

Sonó la alarma de mi reloj y arranqué con más velocidad que los anteriores, era en la zona más bonita del bosque porque veo el sol a la izquiera y los árboles dan sombra suficiente para no sentir calor, pero alcanzas a ver cada rayo de luz, no bajé del ritmo en ningún momento, y cuando estaba desesperada por oir el aviso de mi reloj diciéndome que mi tortura había terminado, cambié el chip de mi cerebro y dije “anda, con alegría y sin sufrir que Emilio lo merece” y aceleré los último metros, terminé con el corazón en la mano, pero feliz, lo había logrado, fue el más rápido de los diez.

Minutos después de recuperar el aliento, tenía qué correr otros diez minutos a paso tranquilo, lo hice y mientras cambié de música. Apareció “Sky full of stars” y pensé en que Emilio ilumina como una estrella, iba tan distraída cantando que no me dí cuenta y cambié mi ruta, sin quererlo me dirigía a un lugar en los viveros que antes visitaba mucho, la zona de los toreros. Es una explanada que tiene alrededor bancas que ven hacia el centro, seguí mi camino y del lado derecho había un equipo de hombres vestidos de azul haciendo unas rutinas de ejercicios, algo me motivó a voltear hacia atrás y vi una banca donde siempre me sentaba a sentir el sol en la cara y me quedaba disfrutando un momento de paz. Me regresé y me senté en esa banca mientras seguía oyendo la canción, cuando terminó apagué el celular y cerré los ojos, sentí el sol en la cara, la levanté y pensé en un Emilio feliz, lleno de luz, sano y fuerte y enseñándonos a creer… es un niño tan iluminado que nos ha hecho a todos los que lo conocemos (y a los que no, también) ser mejores seres humanos.

Me levanté y en ese momento prendí la música otra vez para seguir corriendo y terminar el entrenamiento, tenía una sensación de tanta paz y amor que no me dolían las piernas, empecé a escuchar una de las canciones más bonitas que conozco, “Miracles”,  y en ese momento me detuvo un enjambre de insectos extraño que volaba a mi alrededor, parecían abejas y me sorprendió mucho, me detuve porque me revoloteaban alrededor, pero no eran abejas y no me querían hacer daño, eran libélulas… y me dieron un mensaje muy claro “Emilio estará bien”.

Me paralicé, libélulas en los viveros, recordé el cuento… hoy que le mandé toda mi mejor energía a Brenda, Ale y sobre todo a Emilio, hoy que el sol salió y me iluminó la cara, todo esto mientras escuchaba “Miracles”…

Traté de tomarles una foto, pero no era posible porque volaban muy rápido a mi alrededor… después de unos segundos se fueron, no quedó ninguna…

Mientras salía, pensaba… ¿por qué hoy cambié de ruta?, ¿por qué hoy fui a ese lugar que hace años no visitaba?, ¿por qué me sentía tan feliz después de entrenar tan duro y estar tan cansada?, ¿por qué me senté en esa banca?, ¿por qué escuché “Miracles”? y la respuesta me hizo llorar… porque las libélulas me esperaban…

La cerveza de buró

En estos últimos días he estado relfexionando acerca de mi vida social y la falta de ella.

Resulta que tengo un club de lectura que formé con varias amigas hace aproximandamente año y medio, leemos un libro al mes y eso nos ayuda a mantener el hábito de la lectura. El problema es que últimamente me ha costado mucho trabajo terminar, tengo que confesar que los dos últimos los dejé “pendientes” y prometí que el que estamos leyendo ahora, lo terminaría a tiempo.

Por otro lado, está la pregunta de varias amigas acerca de mi vida social, que más bien creo que se refieren a la parte “amorosa” del asunto…

Pues bien, ni acabo el libro ni tengo vida social (ni amorosa) y les voy a explicar por qué, ya que estos días he estado haciendo un verdadero análisis de mis días, puedo concluir que esto se debe a que APENAS ME DA TIEMPO DE RESPIRAR, y eso…a veces…

Me despierto a las 5:45 de la mañana, saco a Tostada, después de que mis hijos desayunan y les hago el lunch, salimos corriendo a la escuela. Dejo a Diego a las 7:15 en su escuela y depués a Daniel a las 7:30. De ahí me voy a correr alrededor de una hora y media (entre que me encuentro a alguien, caliento y después estiro, me llego a tardar dos horas). De ahí regreso a mi casa a bañarme y a desayunar como si no hubiera un mañana y fuera mi última comida. Ayer tenía que conseguir unos guantes blancos para Daniel que fueran 100 POR CIENTO DE ALGODÓN, lo recalco porque no es fácil, resulta que la mayoría tiene poliéster o nylon, pero como eran para un experimento, TENIAN QUE SER 100 POR CIENTO ALGODÓN. Gracias a Dios tengo amigas que saben de todo un poco y una de ellas logró conseguirlos, por lo que tuve tiempo para ir corriendo al súper y comprar comida para llevarles a los niños para que comieran en el coche porque había entrenamiento de futbol y no nos daba tiempo de regresar a la casa.

Diego sale a la 1:20 y Daniel a las 2:45 en una escuela que está del otro lado de la calle. Así que paso por uno, estudiamos en el coche o hace un poco de tarea en lo que sale el otro. Ayer, después de recogerlos, nos fuimos a Lumen a comprar un cartón corrugado DOBLE para el mentado experimento de Daniel, no lo venden, así que después de una larga negociación, lo convencí de pegar dos sencillos. Nos subimos de nuevo al coche y mientras comían, le pregunté a Diego las palabras de alemán que tenía que aprenderse para hoy. Llegamos corriendo al club y los dejé para irme corriendo a que me llevaran un perro a la casa para que conociera a Tostada y socializara un poco. Después de la corredera, el perro no pudo llegar así que salí  a recoger a Daniel y Diego del club para regresar y terminar la tarea en la casa.

Llegando a la casa Daniel se acordó que tenía que hacer una investigación acerca de las focas, lo puse delante de la computadora y mientras Diego y yo seguimos estudiando alemán. A eso de las 9 de la noche les dije que era hora de dormir. En lo que se quejan, obedecen, se lavan los dientes, se acuestan, se siguen quejando y por fin se duermen, pasan al menos otros 30 minutos. Yo bajo a la cocina, me hago de cenar, subo, me pongo la pijama, abro mi libro y duro aproximadamente 15 minutos despierta…

Hoy de nuevo me desperté a las 5:45, Tostada a la calle, niños a la escuela, corrí 10 km, regresé a mi casa, me bañé rapidísimo, pasé por Ana Cris, nos fuimos a un desayuno. Salí corriendo por Daniel que hoy salía a la una, pasé por Diego, llevé a un amigo de Daniel a su casa porque su mamá no podía recogerlo, llevé a Ana Cris a su casa porque muy amablemente me acompañó a todo. Llegué a mi casa, comimos, nos fuimos a la peluquería (las greñas me quitaban ya la estabilidad emocional), los llevé al club a nadar, vine a la casa a tratar de leer un poco, no pude concentrarme, regresé por los niños al club, llegamos, cenaron y vieron la tele… a estas hora no recuerdo cómo me llamo, mucho menos cómo se llama el libro que estoy tratando de terminar.

El miércoles salí a cenar con unas amigas, la cosa se extendió hasta la 1 de la mañana así que me dormí alrededor de las 2… el jueves viví en modo zombie ya que había dormido como 3 horas. Mi déficit de sueño me tiene mal, si ahora, en este momento, me hablara el hombre más guapo e interesante del mundo para invitarme a salir, le diría que ya estoy en pijama, que ya cené, que cuando quiera hablamos por teléfono y que me espere unos años…

Cuando mis amigas me dicen “vamos a un bar a conocer gente de la edad” lo que quiero es que me lleven a una casa de reposo, no doy una, no doy más… Pero eso sí, es viernes, y no pasa desapercibido, podré no salir hoy, podré estar muy muy cansada, pero nunca le digo no a una cerveza, aunque por el momento tenga que ser de buró.

 

To Tinder or not to Tinder…

That is the question…

De uno tiempo para acá, ciertas amigas (y algunas no se conocen entre ellas) me han insistido que me meta a Tinder, esta aplicación que ayuda a conocer gente y “conseguir citas”… Al parecer mi soltería les causa cierta incomodidad, no sé en realidad por qué, estoy muy contenta, me siento muy tranquila y tengo muchos amigos. Seguramente quieren verme con  un galán de película de esos que NO EXISTEN y llena de amor por todos lados de ese QUE NO EXISTE y que además sea multimillonario para que pueda yo ser mantenida como reina DE ESE QUE NO EXISTE Y QUE NO QUIERO (eso último que dije no es tan cierto, pero me gustaría estar muy convencida).

Yo, de verdad, vivo muy feliz, hago lo que quiero sin preguntarle a nadie, tomo mis decisiones sin consultarlas y siempre tengo con quién irme a tomar una cerveza o a cenar, ciertamente casi el 90 por ciento son amigas, pero ¿quién necesita un hombre para pasársela bien? no me lo tomen a mal, no tengo nada en contra de los hombres, al contrario, me encantan, pero no necesariamente tienes que salir con uno para ser feliz.

EL caso es que el otro día una amiga me dijo así, literal, “sé de un lugar donde puedes conocer gente de la edad”…tengo que ser honesta y confesar que esa frase me deprimió, nunca había pensado en “gente de la edad” no estaba taaaaan consciente de mi edad o de que ya tenía qué segmentar a la gente que debo de conocer por el número de años que tiene. Lo que más me dolió es que ¡es cierto! ir a un antro de chavitos me da flojera, salir a cenar me suena más atractivo, a veces se me antoja ir a bailar pero con la música tan horrenda que hay en esos lugares “nuevos” (insisto, “la edad”) cero ganas me dan. Así que al parecer, si tengo ganas de conocer a alguien de “mi edad”, ya hay que buscar lugares epecíficos.

Una cosa llevó a la otra en la conversación y varias personas empezaron a hablarme de Tinder. Desgraciadamente para meterme a “chismear” tengo que estar dada de alta o suscribirme o algo así, cosa que la verdad no estoy dispuesta a hacer por el momento.

No tengo nada en contra de las aplicaciones que te ayudan a encontrar gente, de verdad, incluso admiro a la gente que lo hace porque, para empezar, no tiene miedo, prejuicios ni inseguridades y eso es envidable.

Yo, no me siento cómoda, ¡con lo paranoica que soy!.  Estaba platicando con un par de amigas al respecto, y mientras una de ellas está totalmente a favor, (llamémosle Gertrudis) la otra (llamémosle Petra) estaba en contra, por las mismas razones que yo,  miedo y paranoia. Y empezamos a platicar de un documental que está en Netflix que habla acerca de la trata de blancas y cómo las reclutan… por supuesto en la conversación nos vimos Petra y yo tiradas en la cuneta de alguna carretera, desmembradas y nuestra cabeza en una bolsa en Chapultepec… todo esto después de una muy mala cita en Tinder. En el mejor de los casos, nos llevaban a un país para dar todo tipo de servicios a un hombre con mucho dinero (yo solo pedía que fuera Dubai, Petra se imaginaba en Honduras) y no era el mejor destino que pudieramos tener solo por andar buscando el amor en Tinder… (aunque Dubai tampoco era que fuera tan malo).

Sí, ya sé, pareciera a simple vista que estamos re-locas, pero, por lo poco que sé de Tinder (tengo que admitir que de verdad sé muy poco) la cosa está así. Bajas la aplicación a tu teléfono celular, te das de alta y la gente puede verte como posible “match” y darte un “me gusta”, si a tí te gusta la persona a la que le gustaste le puedes dar una especie de “me gusta” o algo así. Incluso me explicaron que todo esto se maneja con el dedo, si le das para la derecha te gusta y si le das para la izquiera no te gusta, o al revés, algo así (lo que incluso empieza a parecer complicado, me estoy viendo ya hecha bolas sin recordar para dónde era que tenía que darle con el dedito). Si coinciden en que se gustan, pueden empezar una conversación y si va más alla creo que puedes entonces intercambiar teléfonos o perfiles en facebook o algo así para concerse mejor, según yo, es básicamente eso.

Punto número uno: ¿qué pasa si entre la gente que veo…hay un papá de la escuela de mis hijos “felizmente” casado? sé que ha pasado, imagínense la pena de tenerlo frente a frente en una junta de la asociación de padres de familia o en un evento escolar y los dos saber que “seeehhh…estás en Tinder y aquí bien mono con tu esposa…”

Punto número dos: ¡ES EL ESPOSO DE UNA AMIGA! ¿cómo le dices? ¿cómo le avisas que su esposo, que podría ser también tu amigo, está buscando “un match”? yo no podría manejarlo.

Punto número tres: le gustas a alguien que no te gusta… En realidad este punto puede no ser tan complicado, en mi nivel de dispersión lo más grave sería que le diera para el lado equivocado con el dedo y le hicera creer que a mi también me interesa…

Punto número cuatro: resulta que alguien me gusta y yo no le gusto…¿y mi autoestima? ¿a dónde va a ir a parar?… una de dos, me sube el ánimo al cielo por tener 500 “me late” y me vuelvo insportable y odiosa o…no tengo ninguno y termino en terapia pagando un dineral para recobrar la fe en mi misma y aceptarme como soy, así como mi destino de vivir el resto de mi vida rodeada de perros que tan feliz me hacen sin volverme a bañar porque de todos modos, nunca salgo.

Como no puedo meterme para ver cómo funciona sin darme de alta (situación muy respetable y confiable por cierto) me dí a la tarea de investigar por otros medios.

El primero fue interrogar a mis amigas, la opinión de Petra ya la conocía, la escribo exactamente como me lo dijo: “básicamente me da miedo salir con un psicópata/asesino serial/reclutador de esclavas sexuales/traficante de órganos”…siento mucho informarles que comparto su opinión…

Otas amigas tienen opiniones encontradas, hay la que dice que es una buena manera de conocer gente que de otro modo podrías nunca encontrar, hay la que dice que le parece que es depende de como te va en la feria, hay a quien le funciona y a quien no, hay quien está a favor, hay quien está en contra porque no conoce bien la aplicación y hay varias que concuerdan conmigo en otro pequeño atenuante: las mentiras, cuaquiera miente en facebook, ¿como por qué no lo harían en Tinder? En realidad todo se reduce a venderse bien, para así conseguir lo que más se acerca a lo que te atrae, ¿o alguien va a aceptar que tiene un genio de la fregada? seguramente nadie diría “cuando me enojo puedo llegar a ser violento”… o…”tengo mañas medio raras y en las noches, cuando llego a mi casa, me pongo un par de tacones y camino por toda la casa” (si se tratara de una mujer, sólo consideraría que está loca por caminar con tacones después de un día agotador, pero si se tratara de un hombre, no sería una constumbre con la que yo pudiera lidiar…).

Todo es una cuestión de percepción, de cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos ven otros, cómo vemos a los demás y cómo se ven ellos. El otro día una amiga me quería “amigar” con un partidazo…La cosa estaba así, él tenía alrededor de 50 años, guapetón, divorciado y con hijos grandes, y un “tipazo” según le habían dicho, ella no lo conocía pero una conocida sí, y mi querida amiga, quien me quiere mucho, me vendió muy bien, yo era “muy guapa, muy inteligente (no me acuerdo si usó el adverbio “muy” pero mas le vale), muy simpática, escritora, amante de los perros, corredora, con dos hijos y bla bla bla…”

El caso es que al parecer el galán en cuestión y yo eramos totalmente compatibles, solo que le dije “y…de mis defectitos…¿qué sabe? y….de sus defectitos, ¿qué sabemos?”.

La persona que lo estaba “ofreciendo” (se oye horrendo pero así es) no podría decir “solo que a veces es odioso, es intolerante y a veces le habla feo a los meseros, (cosa que no soporto), tiene medio mal aliento y fuma (otra cosa que no puedo manejar) y la verdad es que no le gustan los animales y es alérgico a los perros”. Estaríamos ante un grave problema… Por otro lado, mi querida amiga no mencionó el hecho de que soy una histérica que no soporta ir al cine si no se sienta hasta atrás, que no es buena conviviendo con demasiada gente por lo que los antros no son muy lo suyo. Que le gusta a veces echarse a leer y no disfruta de las series (fuera de Dowton Abbey por supuesto). Es muy distraída y tiene mala memoria, pocas veces pone atención durante toda una conversación sobre todo si es especialmente larga, es intolerante ante la intolerancia y el tema de que los perros son sólo animales no se lo puedes tocar porque  podría llegar a matarte, eso entre otras  muchas características de mi personalidad…

Entonces, ¿qué pasa con Tinder?, nada, que es una red social muy inteligente, como dice otra amiga, que está diseñada para conectarte con gente compatible según tu perfil y de ahí sale lo que tú quieres que salga. Pero estaba viendo en una aplicación que existe para “asegurarte el éxito en Tinder” que son una serie de atenuantes que yo no puedo manejar.

Para empezar, utilizan  frases como “get a hot chick” “high quality women that you deserve” y “boost your value” y me hacen dudar muchísimo. Siento honestamente que es meterme a un catálogo para ver quién quiere una cita conmigo. Te dan una serie de consejos para mejorar tus posibilidades como escoger una buena foto, de cara pero que sea atractiva, clara y linda pero que no parezca de estudio o que te esforzaste demasiado…qué estrés. Después, tienes que redactar tu biografía y ahí mencionan que tienes que ser muy cuidadoso en no echar a perder tus posibilidades con una biografía incorrecta…más estrés. Tienes que manejar una estrategia, dicen que un gran perfil no es nada sin la adecuada estrategia… Dios mio…como si yo pudiera ahora hacerme cargo de desarrollarla… A duras penas puedo desarrollar un día completo en mi vida, no me da para tanto, no porque sea una persona muy ocupada o importante o tenga a mi cargo una ONG que me quite todas las horas de mi día, no, sino porque la mayor parte del día estoy tratando de acordarme de dónde dejé las llaves.

Tienes que enviar los mensajes adecuados una vez que alguien te contactó, tienes que saber “cerrar el trato” y concertar una cita, y supongo que ya no hablan acerca de el día que vas a conocer a tu “match” para no crearte más inseguridades y dudas (con las que a mi me crearon fue más qué suficiente).

En resumidas cuentas, Tinder no es para mi, no puedo ni siquiera aceptar amigos en facebook que no conozco o que no vengan muy conocidos de alguien. No subo selfies o rara lo vez lo hago (y sólo cuando salgo con perros o mis amigas) porque no me gusta. Soy miedosa, insegura y tímida, no soy buena con las estrategias ni vendiendo mi personalidad (con solo pensar en escribir la biografía me da flojera), soy brutalmente honesta y no tengo filtros, no es una virtud, es un defecto, ya me he metido en problemas por esto.

¿Me meteré algún día en Tinder?, no lo sé, quizá me mate un día la curiosidad y lo haga para poder opinar mejor, para poder contarles qué fue lo que pasó y cómo funciona. Por el momento creo que lo mejor será aceptar esa playera que Gertrudis tanto insiste en regalarme (y que ya acepté usarla, nada más que no me la da) que dice “Hola, soy tímida, pregúntame algo” y esperar a conocer a alguien de una manera diferente, en la cola del súper por ejemplo… y así eliminar toda posibilidad de que sea un psicópata asesino en serie…

 

 

 

 

 

 

Lo logramos Chris Martin

No soy una admiradora de Coldplay de toda la vida, de hecho, soy de reciente adquisición. Mi amor por su música empezó hace unos 5 años, no sé bien cómo se llaman los integrantes del grupo, no tengo idea de la vida privada de Chris Martin y, con el perdón de sus fans más férreas, no me interesa si se casa si no se casa, si tiene novia o no…para mi es igual, lo que yo quiero es escuchar su música y listo (sin embargo, es guapísimo y le aceptaría una cita donde fuera y cuando fuera).

En fin, que la historia entre Chris Martin y yo es especial. Siempre lo había escuchado, pero un poco a la lejanía, o, al menos, así se sentía. Conozco las canciones desde hace muchos años, pero no tenía consciente las letras, cantaba un poco en automático. Hasta que un día, hace aproximadamente 5 años, llegó “Yellow”con toda su dimensión, dejó de ser esa linda canción que me gustaba y pasó a ser un himno.

Mi matrimonio había desaparecido, tenía el alma hecha polvo, estaba tratando de ver para dónde iba, haciendo de todo para recuperarme, y, en este andar, un día me fui a comprar unos tenis para empezar a correr, con lo vaga que fui siempre parecía una idea fuera de mi alcance, para hacer un poco menos trágica la acitividad esta de dejar los pulmones en el bosque o la pista, empecé a buscar música que significara algo para mi, y ahí empieza mi romance con Chris, él no lo sabe, pero me rescató. La primera vez que escuché “Yellow”, que verdaderamente  la “escuché”, se me puso la piel chinita, estaba hecha para mi, era todo lo que necesitaba saber en ese momento, cada palabra me hacía sentido y me ayudaba a correr y a avanzar, a moverme…

Empezaron las carreras y siempre estaba en mi playlist “Yellow”, y la ponía en el momento en que sabía que la iba a necesitar, casi al final cuando requería un esfuerzo grande para aumentar la velocidad y cruzar la meta, invariablemente lloraba, solo que ahora no era de tristeza, era de emoción. “Yellow” pasó a ser la canción más importante para mi en una carrera.

Más adelante aparecieron “Scientist”, “Paradise”, “Viva la Vida”, “Every teardrop is a waterfall”, etc, etc…y cada una decía exactamente lo que yo necesitaba oir, ahora mi playlist estaba saturado de Coldplay y me sorprendía que siempre aparecía la canción que más necesitaba en el momento en el que más lo necesitaba. “Yellow” seguía siendo la canción con la que cruzaba la meta en una carrera, obvio seguía llorando (no ha habido excepciones).

“Fix you” marcó algo muy importante, hace un ratito estaba leyendo algunos posts que escribí que hablan de esa canción para tratar de entender un poco lo que ocurrió en el concierto… en el video original Chris Martin corre y acelera para llegar el escenario en un concierto y en ese momento lanzan fuegos artificales, la letra es impresionante porque de verdad parece que un día se asomó a mi vida y dijo “Diana, ahi te va Fix you”. Empieza triste, tristísima….y poco a poco te va llenando de esperanza, de pronto te obliga a acelerar, correr, saltar y festejar y en un punto de mi vida así fue, primero estaba hecha pedazos, luego empecé a caminar, luego a correr, luego aceleré y al fin…festejé. Sin embargo “Yellow” seguía siendo muy muy querida y seguía siendo mi himno.

Empecé a tener sueños y a buscar metas más allá de las carreras, me puse a estudiar, a trabajar, volví a reir y dejé de llorar. Y en uno de esos días en los que iba corriendo y escuchando, decidí que ya había corrido bastante en compañía de Chris Martin, ahora tocaba cantar todas esas canciones junto a él. No estaba fácil, tenía que venir a México, yo tenía que conseguir boletos y para hacerlo más complicado, tenía que cantar las canciones que a mi más me gustaban.

Dos discos salieron en el inter, y los dos me hicieron sentido, todas esas canciones nuevas me decían “este cuate de verdad me espía, escribe lo que yo quiero escuchar” y me gustaban una tras otra, sin embargo seguía teniendo mis consentidas. Con “Sky full of stars” se confirmaba mi teoría de que estaban hechas par mi, con “Miracles” ya era aterrador, parecía un plan macabro del universo que me decía “qué parte no has entendido”….y así una tras otra.

Llega el día en que me entero que van a venir, recuerdo la sensación y recuerdo que pensé “no hay forma de que yo falte, ahi viene por fin la oportundiad de cantar con Chris mi Yellow querido”… Conseguir boletos fue la primera aventura, para el primer concierto fue imposible ya que en mi inocencia fui a pararme a eso de las 12 de la tarde a un puesto de TIcketmaster a la preventa…sí…a las 12…dos horas después de que habían salido ya no había NI U-NO, casi lloro, pero tenía oportunidad de hacerlo al día siguiente y por fin, a las 10:50 estábamos tres amigas, cada quien en su casa, pegadas a la computadora esperando la oportundiad, comunicadas por teléfono para ver quién corría con más suerte. Qué cosa tan estresante….yo odio comprar en linea porque lo hago fatal, me estreso y no entiendo nada, si ya confirmé, si no… si lo logré, si no…por fin conseguimos tres, no en el lugar que queriamos pero ya tenía lugar. Me sentía muy feliz.

Como faltaban otros tres boletos y ya no alcanzamos a comprarlos, decidimos insitir cuando abrieron otra fecha y mejoramos mucho los lugares, así que iríamos el 17 de abril…No cabía en mí de emoción. Pasaron los meses y yo solo quería que llegara abril. En el inter seguí corriendo, seguí escuchando, como siempre, todas las canciones que me gustaban y seguía rezando para que Chris cantara “Yellow”.

Llegó el día, en mi mente tan fatalista que tengo cabía la posibilidad de que algo sucediera y no pudiera ir al concierto, tenía boletos unas semanas antes para Maroon 5 y uno de mis hijos se enfermó ese día y no pude ir. Tenía varios escenarios en mi cabeza pero casi todos estaban más o menos resueltos, casi…no todos, así que pensaba “hasta que la toquen y la cantes lo puedes disfrutar…” (ya te estoy oyendo Che….)

Llegamos, nos pusieron nuestra Xyloband (esa pulserita que se prende a control remoto y que hace que participes llenando el estadio de luces), y nos compramos la primera cerveza. Yo empezaba a sentir que de verdad estaba ocurriendo, sí, estaba en un concierto de Coldplay “espera a Yellow” pensaba.

Mis queridas amigas me hicieron la espera muy amable, nos reímos y platicamos tanto que se nos fue la presentación de Ximena Sariñana. Cuando decidimos entrar nos dimos cuenta que teníamos muy buenos lugares, decidimos que no pasaríamos el concierto paradas hasta abajo (igual la pasamos paradas…) y estábamos sentadas un poco de lado pero cerca y teníamos delante un barandal que hacía que no tuvieramos a nadie delante, me daba el viento en la cara y esa sensación me hace siempre muy feliz, muy cómodas empezamos a beber cerveza y a emocionarnos. Poco a poco vimos cómo se llenaba el Foro Sol y yo pensaba “espera a Yellow”…cuando por fin estaba todo lleno, la luz del día se había ido y se prendió la pantalla del escenario, yo todavía no lo podría creer, empezó la música y yo estaba entre emocionada e incrédula. Abrieron con “A head full of dreams” que me gusta muchísimo y cuando estaba como calentado motores… llega “Yellow”, se me cayó el pelo, me emocioné muchísimo, canté a todo pulmón con Chris y viví ese momento en un mundo real y dejé el imaginario atrás. Sin embargo, así de feliz como estaba, lo había visto antes en mi mente y yo estaba llore y llore de emoción y no fue así. Me sentía feliz pero no lloraba, “debe ser que has dejado de ser cursi y ridícula” pensé, “debe ser que ya te has convertido en  una persona normal” pensé… tomé un par de fotos y seguí siendo muy feliz. Casi no tomaba video porque sentía que se me iba algo, que no era capaz de disfrutar, cantar y tomar fotos al mismo tiempo requiere concentración (acuérdense que no soy multitask) y vi que mis amigas lo hacían.

Lo triste de que no haya escrito este post inmediatamente después del concierto, es que no me sé el orden de las canciones y sí se me han olvidado varias cosas, pero no las emociones. Cantando “Viva la vida” fui inmensamente feliz saltando y gritando, “Scientist” me conmovió muchísimo porque el público se oía increíble coreando con Chris, las luces de las xylobands al ritmo y color que ellos marcaban hacían que sintieras que eras parte de ellos, Chris hablando en español metiéndose a todos en la bolsa, encantador y carismático y obviamente guapo me tenían encantada. “Every teardrop is a waterfall” y “Charlie Brown” me emocionaron muchísimo porque unos días antes me habían ayudado a salir de mi flojera y dar un esfuerzo extra en un entrenamiento fuerte. Se movieron de escenario y los tuve muy cerca, calculaba que en un sprint de esos horrendos que me pide mi coach, lograría llegar en un aproximado de 40 segundos…era una lástima…ahí cantaron “In my place”, “Amazing world”, “Shiver” y creo que “Army of one” pero me falla la memoria. En algún momento también estuvieron “Clocks”, “Ink” (cómo me gusta esa canción), “Everglow” y “Hymn for the weekend”…vaya, que cantaron todas las que me gustan, y todas las canté muy feliz…

Llegó “Fix you”… no me acuerdo en qué momento la tocaron, pero fue en la primera mitad, cuando empezó sentí como si una corriente de electricidad me recorriera el cuerpo, ahora mismo escribiéndolo me emociono de nuevo. Con los primeros acordes la reconocí y por alguna razón me llevé las manos a la cara, tengo muy mala memoria para algunas cosas pero no para los sentimientos que me provocan ciertos momentos. Empecé a llorar sin poder contenerme, estaba muy sorprendia porque no esperaba que sucediera así, esa imagen la había tenido al imaginarme cantando “Yellow”… y mi querida Ana Mary me abrazó cuando me vio casi sollozando, sí sí…seguía siendo cursi y ridícula. No, no me había convertido en una persona normal, ahí estaba tratando de cantar y llorar al mismo tiempo (es difícil) y era una sensación de felicidad completa, porque ese llanto era de una emoción que pocas veces he sentido. Se me llenan ahora los ojos de lagrimas de acordarme y se me atora  la garganta, debe ser que algo dentro de mi reconocía la letra, reconocía el proceso, recordé momentos tristes que fueron superados, recordé la cantidad de veces que aceleraba el paso en el momento en el que Chris lo hacía en el video, recordaba todo lo que significaba para mi y seguía cantando mientras las lágrimas se escurrian como verdaderas cascadas por la cara. Era impresionante, seguía sintiendo felicidad y electricidad, una sensación muy extraña que espero que todos sientan al menos una vez en la vida. Tengo dos hijos, he vivido momentos muy felices con ellos, tristes también pero he sido más feliz que otra cosa y no recuerdo haber tenido esa sensación tan fuerte en el cuerpo como la que sentí cuando salieron los fuegos artificales y no podía creer tanta felicidad y tanta satisfacción, era como una conexión con algo, y me soprendía, más que nada, que me sentía muy orgullosa de mi. Quizá “Yellow” apareció muy pronto en el concierto, quizá todavía estaba como en shock, quizá no me lo creía y no estaba consciente o quizá yo no lo sabía y mi alma reconoció algo con “Fix you”…

Me faltó “Miracles” pero no se puede todo, al menos no al mismo tiempo. Vivimos momentos increíbles, fue el úlitmo concierto y grabaron un video con la canción “A head full of dreams”, lo que prendió al Foro Sol al máximo, era una energía impresionante, no sé cómo describirla para que puedan si quiera sentir algo, todos los que estábamos ahí compartimos esa felicidad, no debe de haber nada más electrizante que la felicidad colectiva.

Ya al final, cuando cantaron “Up and up” decidí dedicársela e Emilio, ese niñito que tanto nos ha enseñado y nos ha unido, canté cada palabra para él y fue muy emocionante sentir tanto amor.

Fui parte de lo que siempre vi en los conciertos, fui parte de ese público que se emociona hasta los huesos, fui esa persona que llora y que vemos en los youtube y pensamos que está drogada. Fui parte de un video de Coldplay que queda para la posteridad, ahí estaba yo, con mi xyloband cantando todas las canciones arruinando los videos de mis amigas con mi horrible voz a todo pulmón y cumplí mi sueño de cantar con Chris Martin.

Ahora, quedan más sueños, fue una recarga de energía, ahora que la necesito más que nunca. Tengo muchas metas qué cruzar y muchos objetivos por cumplir y estoy segura que seguirá mi camino hacia todo eso acompañada de la música, sobre todo, de las cancionces que compone Chris Martin que parece que las escribe para mi.

Solo me queda decirle a Chris:

Look at the stars, look how they shine for me, and all the things that I do. Lights will guide me home, and ingnite my bones. Nobody said it was easy, no one ever said it would be so hard. But from up above the angels sing to me, and some times I see the beauty in the world.

Now I’m floating so high,  I blossom and die…I’m going to get it now, I’m going to get it somehow, I’m going to get it and flower..

I won’t give up, I’ll never give up….I believe in love.

Now I have my head full of dreams..

Un milagro para Emilio, a miracle for Emilio

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Emilio es un niñito que cumplió dos años a mediados de enero del 2016, un mes después, en febrero, empezó a mostrar síntomas extraños como caminar medio de ladito, enchuecar un poco su cabecita y tocarse el oído. Esto hizo que sus papás lo llevaran inmediatamente al pediatra quien le mandó hacer una resonancia magnética y el resultado fue devastador, un tumor en el tallo cerebral de muy difícil acceso y de rápido crecimiento.

¿Te imaginas que un sábado estás en una comida familiar y alguien te dice “tu hijo camina medio chistoso” y el domingo un doctor te dice “tu hijo tiene un tumor muy grande en el cerebro”? Aunque lo que quieres es morir, no hay tiempo para lamentarse, lo único que debes hacer es actuar.

Unos pocos días después Emilio entró a cirujía, le fue removido el 20 por ciento del tumor y empezaron las entrevistas con los doctores buscando la mejor opción para tratar de salvar su vida. Aquí no les dieron  esperanzas por su edad y el lugar del tumor, pero fueron aceptados para tener una entrevista con unos doctores en el Hospital MD Anderson en Houston Tx, para estudiar su caso y ver si era posible ayudarlo. Estando allá les ofrecieron quimioterapia y radioterapia focalizada para tratar de reducir el tumor y había que empezar cuanto antes. Desgraciadamente su seguro médico no tiene cobertura en el extranjero, aún así, sus papás decidieron quedarse porque su salud se estaba deteriorando tan rápido que no tenían la opción de seguir buscando. Yo, que soy mamá, sé que si me hubieran dicho que tenía que ir caminado a China para tener la esperanza de salvar a mi hijo, me pondría en camino sin dudarlo un segundo…

Su tratamiento tiene un costo aproximado de 200 mil dólares, cercade  3 millones y medio de pesos, así que su familia y amigos estamos haciendo todo lo posible por recaudar esa cantidad para ayudarlos, para que el dinero no sea lo que impida que recupere su salud, para que Emilio tenga todas las oportunidades que existan.

Se han organizado rifas, funciones de teatro especiales, una exposición de fotografía, comercios han donado parte de sus ganancias…pero aún así, falta mucho.

Hay un proyecto activo en Fondeadora, una plataforma en internet que ayuda a recaudar dinero. Es muy confiable para todo aquel que quiera donar, pueden estar seguros de que el dinero llega directamente para ayudarlo. Desgraciadamente tiene límite de tiempo, quedan tan solo 15 días de el proyecto de Emilio y lleva la mitad de el dinero necesario por ahora, el tiempo apremia…

Emilio nos ha demostrado lo fuerte que es y las ganas que tiene de vivir, está bajo tratamientos muy invasivos y ha resistido como un súper héroe…sus papás están tan conmovidos con todas las muestras de cariño, que no saben cómo agradecerlo. Pero Emilio sigue necesitando mucha ayuda…

Yo les pido desde el fondo de mi corazón, que lo ayuden en lo que puedan, ya sea rezando, mandando amor, luz, energía positiva, imaginando a Emilio sano, compartiendo su historia y donando lo que puedan a través de Fondeadora, esa cantidad que se ha juntado no ha sido de unas pocas personas, han sido muchas, cada peso suma, cada granito de arena hace una playa, si son 20 pesos, esos 20 ayudan mucho, si son 200 o son 1000, todos son agradecidos.

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota” (Madre Teresa de Calcuta)

Ayudemos a Emilio a conseguir su milagro, ayudemos a los papás de un niñito a salvar su vida, ayudemos a la familia y a todos sus amigos a que la lucha no sea en vano…vamos a conseguirle entre todos UN MILAGRO PARA EMILIO.

En facebook hay una “fan page” que se llama “Vamos Emilio” en donde pueden enterarse más si lo desean, hay publicaciones directamente de sus papás, familia y amigos y se publican eventos y oportunidades para seguirlos ayudando.

Este es el link de Fondeadora, conozcan a Emilio y a sus papás y por favor COMPARTAN COMPARTAN COMPARTAN, ayúdenlos en lo que puedan, TODO SIRVE.

https://fondeadora.mx/projects/todos-con-emilio

Emilio is a little boy who turned two in mid-January 2016. A month later, in February, he began to exhibit strange behaviors like walking unevenly and tilting his head slightly to the side. This made his parents take him to the pediatrician who immediately sent him to have an MRI. The results were devastating: a tumor in the brain stem with difficult access and rapid growth.

Can you imagine being at a family reunion on a Saturday when someone remarks offhand, “Your child is walking funny,” and on the following Sunday, a doctor tells you, “Your son has a very large tumor in the brain”? Although you the only thing you want to do is crawl under a rock, you don’t have time to feel sorry; you need to do something.

A few days later, Emilio underwent surgery. Twenty percent of the tumor was removed. Immediately after, doctors’ appointments started looking for the best option to try to save his life. In Mexico, there was nothing doctors could do because of the location of the tumor and Emilio’s age. But in Houston, Texas something could be done. They had an appointment with doctors at MD Anderson Hospital to explore Emilio’s case. There, doctors offered a treatment. They could not perform another surgery, but they could do targeted chemotherapy to try to shrink the tumor, and Emilio would have to start radiotherapy as soon as possible. Unfortunately, Emilio’s insurance does not have international coverage. But his health was deteriorating at such a rapid rate, that his parents decided to start the treatment right away. As a mom, I know that if I had been told I had to walk to China to have even a sliver of hope to save my son, I would have had done it without hesitation.His treatment has a cost of approximately USD$200,000 (about 3.5 million Mexican pesos). Emilio’s family and friends are doing everything they can to raise that amount. The last thing we want is money being an obstacle for Emilio’s road to recovery. We have organized raffles, theater plays, a photo exhibition, and businesses are donating a part of their earnings, but even with all of that, they are still far from raising the total cost of the treatment.

There is an active funding project through an internet platform (similar to ‘Go Fund Me’), to help raise the money Emilio’s parents need. It is very reliable for anyone who wants to donate, and you can be sure that the money goes directly to help. Unfortunately, we are in a time crunch and the funding project has only 15 days left. So far, half of the money has been raised, but time is running out.

Emilio has shown us how strong he is and he is fighting for his life. He is under very invasive treatments and has stood as a super hero. His parents have been extremely moved by all of the affection that people have demonstrated. They are very grateful with all the initiatives and the hundreds and hundreds of donors around the world. But Emilio still needs help. I ask you from the bottom of my heart, to help him in any way you can. You can help by praying, sending good vibes, love, light, positive energy, imagining Emilio healthy, sharing his story, and by donating what you can through the funding website. Many people have donated money. Every single dollar counts. Whatever the amount of the donation we all will be thankful.

“We ourselves feel that what we are doing is just a drop in the ocean. But the ocean would be less because of that missing drop.”

~Mother Teresa

Let’s all get together and help Emilio.

Let’s help the parents of a little boy give their son a new lease on life.

Let’s make this miracle happen.

“Vamos Emilio” is a Facebook page where you can learn more about this. Emilio’s parents upload updates on Emilio’s health and family and friends post about many opportunities to help.

Below, is the link to the funding website FONDEADORA. Please, get to know Emilio’s story, share, and help in any way you can. Everything counts!

https://fondeadora.mx/projects/todos-con-emilio

 

¿Por qué estoy tan enojada con Miguel Ángel Mancera?

Hace un rato escribí en mi muro de Facebook que tengo dos hijos, que van a diferente escuela, con diferentes horarios y obvio le menté la madre a Mancera. Ayer a las 11 de la noche me enteré que hoy no tendría coche, obvio me puse furiosa porque no es fácil solucionar los trayectos tomando en cuenta que soy mamá sin pareja, pero incluso le pedí el favor al papá de los niños  y resultó que tampoco circulaba (su auto tiene menos de un año, pero con calcomanía terminación 3, ni cómo ayudarlo, la noticia no le cayó nada bien, menos mal que fui yo, su ex esposa, la que le informó).

Hubo diferentes reacciones a mi post, que fueron desde apoyo y desacuerdo hasta crítica, quizá pareció que mi enojo se debe a no tener coche hoy, lo que hace mi día muy complicado y no estoy pensando en las consecuencias reales del problema, lo que parecería frívolo y  quizá muy desconsiderado de mi parte….pues bien, no, mi enojo no sólo se debe a que hoy tendré un día “dificilito”…no, se debe a que en esta ciudad llevamos TODOS una vida difícil y poco a poco nos hemos ido acostumbrando a los cambios y decisiones que se van tomando de manera arbitraria y ESTUPIDA (sí, ya me volví a enojar).

Trataré de ser objetiva sin que me gane la furia (lo cual dudo mucho lograr así que a los admiradores de Mancera o muy sensibles, les recomiendo que salgan ahora mismo de este blog).

Mi enojo se debe a que hoy, para mi, fue la gota que derramó el vaso. Vivo en una ciudad donde me siento total y absolutamente insegura, donde todos los días pienso si bajar el vidrio del coche o no, porque me pueden asaltar (como si tener el vidrio arriba me pudira ayudar de algo), donde en cada semáforo veo a la gente con cara de sospechosa, pensando si pudiera ser ese posible asaltante que se va a llevar mi teléfono del que no he descargado las fotos de mis vacaciones con mis hijos y no las podría recuperar (sí, todo eso pasa por mi mente y más). Donde huyo de la policia porque me da miedo que tengan ganas de ver cómo me sacan dinero con alguna razón de la cual no me pueda defender porque el nuevo reglamento de tránsito está para afectarme como automovilista en lugar de protegerme como ciudadana. Donde tengo que vigilar que mi velocidad no pase de 40 km por hora o 50 en vias un poco más “rápidas” haciendo mis trayectos más largos y provocando más tráfico y contaminación. Hay una zona en Eje 6 y Avenida Coyocán donde hay una cámara y sensor y donde se permite manejar a 20 km por hora, los “flashasos” no paran, y cuando todos bajamos la velocidad se hacen unos nudos terribles, pero eso sí, unos metros antes, justo en Providencia y Eje 6 hay una obra que nunca terminaron y reducen los carriles, provocando otro nudo de coches interminable (de las horas “pico” ni hablamos). Porque no sé si sea necesario aclarar, pero lo voy a hacer, cuando abren una calle para arreglar una tubería, cableado o porque se les da su rech…gana (se los advertí) nadie cierra la calle, ponen unas vallas anaranjadas muy estorbosas y esperan a que los encargados de cerrar esas obras vengan y lo hagan, pasando meses y meses de vallas reduciendo carriles. Y esta historia se repite por todos lados por todas las calles de nuestra ciudad, supongo que los encargados de cerrar, no se dan abasto…(o nadie les ha informado).

El otro día tuve que llevar a uno de mis hijos a las 4 de la mañana a su escuela para irse de excursión…iba temblando de miedo, pero eso sí a 40 km por hora porque las multas a la orden del día, pensaba que si alguien me quería asaltar, lo haría incluso a paso cómodo. No sabía que me saldría más caro, la fotomulta si aumentaba mi velocidad, o mi reloj, teléfono, y cartera…Me dio muchísimo coraje tener tanto miedo y sentirme tan desprotegida.

No solo estoy enojada por no usar hoy mi coche y tener mi día difícil, también lo estoy porque hay muchísimos camiones de transporte público contaminando más que 10 coches descompuestos juntos, pero esos sí circulan, y las condiciones en las que se encuentra nuestro transporte es DE NI GRAN TE…. ¿por qué en lugar de obligarnos a ir a 40 km. por hora no invierten en mejorar los camiones, metro y metrobuses? porque eso les genera menos ganacia que las multas por las cuales solo invierten en las cámaras.

Estoy furiosa porque mis hijos no pueden respirar aire limpio, porque ayer a todos nos dolía la cabeza y nos ardían los ojos, no pudieron entrenar futbol porque era riesgoso hacer ejercicio al aire libre. Sí, este probelma es ocasionado por tanto tránsito vehicular, claro, por gente que, como yo, usa el coche para todo…pero ¿qué sería para todo? pues para llevar a mis dos hijos a la escuela porque no tienen tranporte escolar (sigue sin ser obligatorio y no lo entiendo), porque uso el coche para ir al banco porque Dios me libre de irme caminando y ser asaltada nada más porque me vieron salir del lugar. Porque uso el coche para ir al super porque salgo con 20 bolsas llenas de comida para mis hijos, porque uso el coche para salir a cenar con mis amigas porque no quiero por ningún motivo regresarme en camión y arriesgar mi vida al mismo estilo de Mad Max (parece broma y lo triste es….que no lo es).

Estoy muy enojada porque este gobierno de Migue Ángel Mancera se detaca por muchas cosas menos por ser ambientalista, porque ahogado el niño, a tapar el pozo. Que hoy no circulemos los que tenemos placas que terminan en 3 y 4 no resuelve absolutamente nada, es una medida emergente para tratar de reducir la mala calidad del aire, sí, pero para mi, fue tomada con los pies (no quiero ni pensar con qué otra parte pudieron haber tomado la decisión) porque desde mi punto de vista, contamina mucho más un coche con engomado uno o dos que uno con engomado doble cero…yo antes hubiera tomado la decisión de que ningún vehículo con esas calcomanías circularan.

Estoy MUY MUY enojada porque hacía mucho tiempo que no escribía, y quería regresar con algo más lindo y positivo, ayer incluso me dijo la Che que escribiera mis quejas ciudadanas y le dije que no, que mi siguiente blog, el de apertura, mi regreso triunfal con bombos y platillos, sería algo que tengo entre manos escribiendo en mi cabeza desde hace tiempo. PERO NO, tuve que regresar con un post dedicado al IDIOTA DE MIGUEL ÁNGEL MANCERA PORQUE LO ODIO (seh…ya llegué a este punto en el que me vale mi integridad, seguro me voy a arrepentir, porque como me dijo la Che hace rato cuando le avisé que no vería fb hoy para no hacer corajes: “sí, no sigas contestando críticas, vas a pasar de ser la chica popular de fb a ser la más odiada”). Pero no pude quedarme callada.

Una de las razones por las cuales dejé de escribir, fue por que me sentí totalmente insegura y vulnerable hace unos meses, intervinieron mi celular y extorsionaron a mi familia, haciéndonos pasar unas horas de angustia terribles y peligrosas. Cuando todo pasó, yo me sentía desprotegida, ¿cuánto sabían de mi? ¿cómo podía yo seguir escribiendo contando cosas tan personales? ¿quién leía mi blog? ¿qué podrían hacer con la información que ya tenían? incluso cerré mi cuenta de fb por varias semanas porque no me atrevía a ser persona pública otra vez (no es que sea yo famosa, simplemente todo aquel que esté en la red, es público, ningún medio de protección a la privacidad es suficiente, créanme..yo lo sé.

¡Pero no! tuve qué regresar hablándo del ¡IDIOTA DE MANCERA! y lo hago porque cuando empecé a escribir, lo hice por terapia, pues bien…¡A SACAR MI MALDITO ENOJO!

A ver Mancera, respóndeme estas preguntas:

¿Por qué crees que durante el 2015 hubo 4 precontingencias (en todo el año), cambias el reglamento de tránsito y en dos meses hay 3 precontingencias y una contingencia, cosa que no sucedía desde el 2005?

¿Por qué no has invertido en el transporte público?

¿Por qué no haces, con tus políticas tan populistas, una licitación o concurso para promover leyes que de verdad cuiden y mejoren la calidad del aire? Hay gente brillante, seguro te echan una manita…

¿Por qué crees que viajar a 40 km. por hora, no dar vueltas a la derecha continuas, permitir obras enormes en lugares con desabasto de agua, maquinaria pesada por todos lados, reducir carriles haciendo glorietas enormes con postes estorbosos… va a mejorar nuestra calidad de vida?

¡ESTOY HECHA UNA FURIA! y no solo es por no tener coche hoy y tener un día “dificilito” no, porque la gente cree que por eso estoy enojada y eso me pone ¡PEOR!

Mancera, yo…que soy apartidista, que sí trato de fijarme bien por quién voto, en sus propuestas y quiero lo mejor para mi familia, mis hijos, mis perros y para mi…voté por ti…y nunca me he arrepentido tanto, es como de esas veces que el novio te decepciona y piensas “pero si lo vi venir, cómo no me dí cuenta”…pues así…me siento como novia abandonada pero lo peor es que me siento como abandonada por un IDIOTA QUE NO VALE MIS LAGRIMAS…(Dios mio que se me baje el coraje pronto, la solución podría ser irme a correr, pero no puedo POR LA MALDITA CALIDAD DEL AIRE!!!!)

Lo lograste Che, ahí está el blog de una desesperada sacando el maldito coraje haciendo una queja ciudadana.

Saludos a todos los que votamos por Mancera y estamos desolados por el arrepentimiento, saludos a todos los que nos pesa estar respirando popó en polvo, saludos a todos los que no hemos podido hacer nuestra vida en libertad, saludos a todos los que hoy tendremos un día “dificilito” decepcionado a los que se enojan porque estamos enojados.

Saludos a todos menos a los que quieren a Mancera y lo apoyan, a ustedes no.

P.D. El que tenga muchas ganas de decirme “no hagas corajes” aguánteselas…

 

 

Por qué no puedo escribir…

Este es el primer blog que escribo en mucho tiempo, y me han estado preguntando por qué no he escrito, hay quien piensa que es flojera (mi papá, que siempre cree que me da flojera hacer las cosas y en algunas tiene razón….) hay quien piensa que ya no me gusta y hay quien piensa que no tengo tiempo.

Hay varias razones, pero la  más importante, por la que he dejado de escribir, es porque me entró esta idea en la cabeza y esta vocecita que me dice “y eso, ¿a quién podría interesarle?”.

Nunca dejo de escribir, eso sí está muy claro. En mi cabeza lo hago todo el tiempo, ¡es incluso cansado!, cada cosa que vivo, que pienso, que siento, la escribo en mi mente, me imagino cómo decirlo y lo escribo, con puntos y comas y toda la cosa, pero a la hora que me quiero sentar frente a la computadora, vienen esa serie de factores que me alejan de ella, como la falta de tiempo, el cansancio, la mala hora en la que se me ocurren las cosas (11 de la noche o mientras corro), la lucha que estoy enfrentando contra el ego (abajo lo explico) y la idea de que en realidad no es importante lo que tengo que decir.

Cuando empecé a escribir lo hice por terapia, quería sacar muchas cosas que sentía atrapadas en mi cerebro y nunca me importó que nadie lo leyera.  Cuando empezaron a salir de manera tan fácil para mi, empecé a escribir por diversión, incluso contaba historias que había vivido y me hacían reír de nuevo (como la historia de los frascos de mayonesa). Era una mezcla entre sacar a relucir mis trapitos sucios, reirme (que siempre es lindo) y hacer terapia. Luego a la gente le empezó a gustar y empecé a escribir acerca de mi situación personal, de cuando me separé y a mezclar ideas, sentimientos, opiniones y consejos….empezaron a llegar comentarios como “tú no lo sabes, pero me sirve mucho tu blog” o “me has ayudado mucho a pasar momentos difíciles”…y todas esas lindas palabras que tengo grabadas que me levantaron el ánimo, alimentaron el ego y al final me cargaron de una resposabilidad que no noté que empecé a sentir.

Luego, apareció esa voz que dice “haz algo útil con lo que escribes, ayuda a alguien, que sea valioso” y dejé de contar cosas cotidianas que me ocurrían y que hacen mi vida muy divertida porque en realidad “¿a quién le interesa?”, “para qué querría alguien leer lo que me pasó o lo que pienso?”.

Siento una necesidad enorme de ganarle al ego. Sí, ese pequeño ser que tenemos todos al que le da hambre y que vive de esos lindos comentarios “me gusta mucho como escribes”.  Y sigo con esa lucha, quiero encontrar el equilibrio entre escribir porque quiero y me gusta y no porque tiene que interesarle a alguien.

No ha sido fácil para mi, al contrario, lo extraño, pero quiero regresar a ese punto desde donde empecé cuando abrí mi blog, y era hacerlo por mera diversión, sin importarme si a alguien le gusta. Necesito quitarme la responsabilidad de aportar algo a la humanidad (sí sí, suena exagerado, pero en cierta forma sí tengo la necesidad decir algo muy inteligente). Necesito llegar a un punto de equilibrio, donde solo lo disfrute como antes, cuando  no me importaba ni siquiera si estaba bien escrito o no, ahora me entra el miedo de escribir correctamente, revisar, ser responsable (bueno, eso no está mal) y no decir barbaridades…

Ahora mismo, escribiendo este blog, explicando mis razones por las cuales no estoy escribiendo (al menos en el blog porque en mi cabeza todo el tiempo lo hago) estoy pensando “y para qué estoy dando explicaciones que nadie me ha pedido”….les digo, soy un caso perdido, mi mente me traiciona, o el ego…o alguien o algo quiere que deje de escribir, o soy yo, o es el universo que me quiere decir algo…en eso ando, quiero volver a escribir sin pensar en nada, o más bien, sin esperar nada (porque no puedo no pensar en nada, es imposible, una de las razones por las cuales tampoco puedo meditar, mi cabeza NUNCA está en blanco, nunca deja de pensar ni de dar vueltas, obvio ni de escribir).

Quiero aclarar que agradezco inmensamente “las flores” y “las porras”, que no son las responsables, que soy yo la que debe de tomar las cosas más a la ligera. No es flojera, no es que no me guste, sí es un poco falta de tiempo, pero la razón más importante es que necesito volver a escribir sin pensar en las consecuencias de hacerlo.

Así que empezaré de cero, intentaré quitarle la “carga” que yo misma me he puesto.

Un abrazo a todos.