OBVIO….pero ¿saben qué? ¡nos perdimos todos! Dicen que mal de muchos consuelo de tontos….o algo así, ya saben que yo con los dichos y frasesitas y refranes soy un desastre, creo que en esta ocasión lo dije bien. Pero en este caso, no aplica. Mal de muchos sí es un consuelo! Después de una lesión de dos meses, de que hace 15 días tratando de regresar al entrenamiento, escuché un CLACK horrible en la pantorrilla y un dolor intenso, de unos estudios, ultrasonidos y de laaaaargos días de espera, reposo, medicinas y terapias, el miércoles pasado el doctor me mandó en un escueto pero claro mensaje via wapp “corra”….así….claro que yo no me quedé quieta y en paz y le pregunté si podía correr una carrera en montaña el sábado, pensando que me diría que no, que era muy pronto, me contestó “reanude su entrenamiento con normalidad”….después de que a esto ya no contesté nada, solo agregó “estire bien, aplique hielo 15 minutos después de correr y tome….” me recomendó una medicina y unos licuados de proteínas (que sigo considerando). El jueves ya estaba yo feliz estirando para empezar a correr, aquí tendría yo que hacer una pausa y contar de la “novatada” de mi entrenador y torturador Pedro García ese día, pero mejor lo cuento en otro post, se lo merece porque casi pierdo la vida. Así que decidí intentar la carrera de montaña que era de 13 km, no suenan muchos, pero para alguien que lleva 2 meses sin correr son una barbaridad. Ibamos varios, Pedro iba por 50 km, ya todos sabemos que le falta un tornillo….yo digo que le faltan muchísimos, pero estaba muy ilusionado por hacerla. Yo estaba entre nerviosa y contenta, confiaba en que mis amigos no me dejarían sola. Los nervios se debían en parte a que no estaba entrenada, (aunque después de la novatada del jueves me podría haber echado un maratón) y a que en las “instrucciones” de la carrera pedían que lleváramos una manta de emergencia, un silbato, celular, equipo de hidratación personal, y barras nutritivas o gomitas y que estuvieran marcadas con nuestro nombre. O sea…que uno se podía perder y más valía ir preparado. Yo, que me pierdo corriendo en CU, que me pierdo en el coche a donde quiera que vaya, que voy pensando en cualquier cosa menos en fijarme por dónde voy casi todo el tiempo….yo…tenía algo de miedo. Pero mis amigos me dijeron que no me preocupara, además me sentía nerviosa ya que ante la falta de entrenamiento estaba segura que en algún momento tendría que caminar, “¿y si me dejan y se van?” pensaba yo. Pero también me hacía mucha ilusión. Tanta que, aunque mi carrera empezaba a las 9:45, me fui desde las 6 de la mañana con mis amigos para despedir a Pedro que iba por los 50 km, para acompañar a la salida a los que iban por 25 y para estar lista para mis miserables 13, (es que cuando ves a tanta gente que va por 50 y 25, de pronto sus trececitos parecen ridículos) obviamente todos los que iban conmigo habían corrido el maratón, así que me sentía en franca desventaja. Llegamos y hacía un frío espantoso, “y yo que podría estar en mi cama” pasaba por mi mente cada 30 segundos. Pero había mucha gente, y me tocó ver cómo Pedro se preparaba para una carrera de tal magnitud, era interesante ver a todos los corredores calentando, concentrándose, “empacando” sus geles, barras, gomitas, agua…..se ponían vaselina en todas partes del cuerpo….literal en TODAS partes del cuerpo, yo estaba junto a Pedro y pude darme cuenta de qué parte le preocupaba más…..En fin, que estaba yo más que nada conviviendo. Los vimos salir, con algo de retraso, pero ahí iban los locos anormales que iban a correr en montaña 50 kilómetros. Entonces decidimos ir por un café y algo de comer, ahí había una cabaña y nos sentamos varios a la mesa, a unos no los conocía….pero igual platicamos todos muy agusto, tanto, que por supuesto se nos hizo tarde, así que después de medio café de olla y media quesadilla, fuimos a prepararnos para nuestra carrera, yo veía todo muy tranquilo y decidí dejar en el coche mi manta de emergencia, el silbato sí me lo llevé, y como que pensé que podría darme calor así que no me llevé chamarra, “va a ser poco tiempo” pensaba, porque si calculamos que corro 10 km como en una hora más o menos….pues 13 y con mi mala condición a lo mucho…a lo muuuuuuucho, me tardaría dos horas…sehhhhh. Como se nos había hecho tarde, llegamos apenas a la línea de salida, en cuanto nos acomodamos, dieron el disparo y vámonos….mi querida Gris parece que tiene cuetes en los pies, ella y un “amigo nuevo” (le pondremos Mr. B) vuelan..y así se fueron….así que mi querida Ro y yo nos fuimos a un ritmo más decente y llevadero, “cuál es la prisa” decíamos….y empezamos a subir y subir y subir…5 MÉNDIGOS KILOMETROS DE PURA SUBIDA nos dejaron muertas, no veíamos la hora de empezar algún punto plano, ya no digan de bajada, por lo menos plano. Hasta que llegó, en ese momento todavía éramos un grupo considerable de gente, todos juntos por unos caminos divinos, Ro y yo empezamos a disfrutar muchísimo la ruta, pasamos por unos lugares en los que el camino solamente permitía correr de uno por uno, con unos matorrales que nos daban casi hasta la cadera, verde claro, divinos, yo, que siempre corro con música, en ese momento decidí dejar los audífonos para escuchar los ruidos de la naturaleza, alguna vez me dijo Pedro que lo hiciera, y me acordé de él y le hice caso (a pocas cosas le hago caso la verdad) y sí que es lindo escucharla. Todo iba muy bien…se suponía que habría tres rutas, una para cada kilometraje, la de 50, de 25 y 13…había marcas en algunos árboles con tiras de plático que decían “prohibido el paso” pero supusimos que justo era por ahí, en algunas ocasiones había flechas en las piedras para indicarnos la ruta. Había lugares en los que no podíamos correr ya que eran unas bajadas muy resbalosas y de un lado podrías bajar bastantes metros si te caías…no se veía padre la posiblidad de derrapar, así que lo hacíamos con mucho cuidado. En este tipo de carreras tienes que concentrarte mucho en dónde pisas, porque si te distraes (como yo) y ves el paisaje todo el tiempo, puedes caerte o peor, torcerte un tobillo con alguna piedra. Había lugares donde simplemente no había camino y tenías que ir entre matorrales, “les faltó pedirnos un hacha” pensaba. Siempre íbamos juntas, yo tome y tome fotos, Ro me decía “Dianita ya deja la cámara y concéntrate” me costaba mucho trabajo, me encanta tomar fotos y había vistas espectaculares, pero cada vez que sacaba mi teléfono para tomar la foto y luego en lo que lo guardaba, me desconcentraba del camino, y Ro me decía “¡¡¡te vas a caer!!! deja ya de tomar fotos!!” me resultaba imposible, luego me decía “Dianita no te me distraigas, no te quedes, ten cuidado, dame la mano”….todo el tiempo me cuidó, es una buena amiga, de no ser así no sé si seguiría allá tomando fotos, eso sí, helada…. De pronto, dejamos de ver los listones en los árboles….en algún punto nos equivocamos, de pronto te encuentras con dos opciones para seguir, una Y …no sabes ni por dónde y las señales brillando por su ausencia, nadie que nos dijera por dónde, así que veíamos gente más adelante y la seguíamos, como a los 7 km, pensando que nos faltaba poco, pues le dimos a la carrera con más ahínco, vaya, que corrimos más rapidito…estábamos algo cansadas y queríamos llegar pronto, pero poco a poco nos empezamos a dar cuenta que estábamos perdidas, cuando a cada rato alguien te ve y te dice que si vas por 25 km….y todos con los que estás corriendo van por 25 km…empiezas a pensar que estás en la ruta DE LOS VEINTICINCO KILOMETROS!!!! y lo peor….ya llevábamos como 15….de los 13 por los que íbamos ya nada….eso sí, el lugar estaba precioso, y llegamos a una zona de cascadas divinas, la verdad es que todos estábamos ya perdidos, hasa los de 25 km, incluso veíamos algunos que nos decían que iban por los 50….yo ahí si confirmé que estábamos total y abosultamente perdidas. Y así, tratando de encontrar nuestra ruta, nos topábamos con otros corredores que nos ayudaban a cruzar canales, nos daban la mano porque era imposible solas, se paraban y nos preguntaban si estábamos bien (la verdad es que algunos bastante guapetones) yo tenía ganas de que me cargaran, ya el cansancio era notable, “yo venía por 13” les decía, “yo voy por 25” me decían ellos….mi cara de sorpresa lo decía todo. En la zona de cascadas hubo incluso que escalar piedras, precioso pero riesgoso….en un momento dado estaba yo parada en una roca enorme y un corredor se paró a mi lado y me dijo “¿hay algo que pueda hacer por ti?”….había visto mi cara de “y ahora en dónde fregaos pongo el otro pie para llegar al otro lado”, así que con cara muy mona y lo más calmada que pude le dije “sí, por favor AYUDAMEEEEE”. Me dio la mano y me sacó de ahí. El lugar seguía siendo divino, pero mis condiciones eran cada vez más precarias. De pronto….llegamos a un lugar donde todos estábamos perdidos, eramos algo así como 30 corredores parados a la mitad del bosque sin saber a dónde ir, nos preguntábamos unos a otros por cuántos kilómetros íbamos, a mi al principio me daba penita decir que por 13, a estas alturas me daba lo mismo, ya llevába como 20….y todos estábamos en las mismas. Así que decidimos tocar nuestros silbatos todos al mismo tiempo para ver si venía algún voluntario a sacarnos del atolladero (literal) y nada….unos decían que por un lado, otros por uno distinto, Ro y yo seguíamos nuestros instintos y seguíamos a los que nos parecía que sabían más….(bajos instintos, no teníamos idea de nada) y cuando veíamos que regresaban los que habían ido hasta adelante más rápido nos queríamos morir. A mi me empezaron a dar ataques de risa, Ro se preocupaba “¡Dianita estamos perdidas! ¡¡¿¿qué vamos a hacer??!!” y yo….me reía muchísimo. No sé si no estaba preocupada, si estaba aterrada o si de verdad me daba risa. Pero a mi la ignorancia y la inocencia me ayudan mucho, nunca tuve miedo. Seguíamos corriendo, trotando, caminando, escalando y gateando….y cada vez que veíamos a alguien nos decía, “ya sólo faltan como 4 km para la meta” nos queríamos morir, ¡¡¡¡cada media hora nos faltaban los mismos 4 kilómetros!!!!….se nos acabó el agua…el gatorade y todo lo que llevábamos, yo traía una barrita de proteína que le ofrecí a Ro porque tenía mucha hambre, pero me dijo que nos iba a dar mucha sed si nos la comíamos, por otro lado pensé “si nos quedamos aquí como una semana pues si mejor la voy dosificando….” Ya medio desesperados muchos y muy molestos otros nos empezamos a acercar, ahora sólo nos faltaban 500 metros, decían algunos que parecían saber, ¿saben cuántas veces nos dijeron “ya en 500 metros llegan”???? FINALMENTE llegamos, por otro lado, por arriba, bajamos un caminito y cuando vimos la meta desinflada, tirada en el piso, pensamos que éramos las últimas, Ro y yo pensábamos que Gris y Mr. B llevarían horas preocupados por nosotros, ya habíamos salido hacía casi 5 horas….”seguro ya viene protección civil” pensé….pues no, que ellos estában tan perdidos como nosotros. Había una fila llena de gente cansada, enojada y sedienta para recoger la medalla, a mi me daban ganas de pedirles la de 25 km, casi esa distancia recorrí, pero ya la verdad me daba igual yo quería comer algo y beber algo. Ya no había electrolitos, me sirvieron un poco de agua en una de mis botellitas y una corredora muy mona me regaló un plátano. Caminamos y nos empezamos a dar cuenta que no habíamos sido pocos los despistados, no, había sido una carrera muy mal señalizada….Pensé que Pedro estaría por terminar, no, Pedro había llegado hacía mucho tiempo porque ante la mala organización y la ruta tan mal marcada, casi todos los “elite” que íban por 50, desistieron alrdedor de los 35….no había ni por dónde ir. Pedro estába enojadísimo. Ro y yo empezamos a estirar lo que nos quedaba de piernas, yo me quería sentar en el pasto pero me daba miedo pensar en la levantada, “nomás se me enfría el cuerpo y entonces sí voy a sentir el rigor”….me empezó a dar mucho frío, había sudado tanto que la ropa estába mojada, y mi maleta la había dejado en el coche de Gris….junto con mi manta de emergencia que es para que no te dé frío….sehhhhh….y mi sánduich…sehhhh….en el coche de Gris. Me senté por fin en el pasto, yo quería sol, quería secarme y que me diera calor. Una hora después llegaron Gris y Mr. B y nos dio muchísimo gusto!!! Ro estába muy preocupada, yo le decía que iban varios juntos, así que lo que a mí más me preocupaba eran el frío y el hambre. También el dinero lo había dejado en el coche y yo en ese momento daba la vida por una cerveza y mi sánduich. Cuando por fin estuvimos todos juntos nos sentamos a tomarnos unas cervezas…”yo lo que quieran pero quiero sol” decía todo el tiempo….Gris me pidió dos cervezas de trancazo….y va, las dos me las tomé casi de hidalgo, sol, unas quesadillas y unos sopes y empezamos a ver la luz y a sentir que la vida tenía sentido. Nos moríamos de risa de la experiencia, todos perdidos por el bosque del Ajusco. La verdad es que casi toda la gente estaba muy enojada, yo….yo tendría que decir que me sentía muy afortunada, sentía que tenía mucha suerte. Fue una carrera muy mal organizada, sin señalamientos, sin voluntarios, sin mis electrolitos….creo que riesgosa y creo que hubo gente que tenía muchas espectativas de un evento increíble. Yo no…no tenía mayores espectativas que difrutar de la montaña y el bosque, mi lugar favorito para correr y lo hice, quería disfrutar a mis amigos y lo hice, quería una cerveza acabando la carrera y me tomé dos, quería terminar sana y salva 13 km y terminé haciendo alrededor de 20…. Para mi fue saldo blanco. Cuando por fin llegué a mi casa, Tostada me recibió como si hubiera ganado un maratón, como si hubiera roto record mundial, es maravilloso tener un perro que te quiera tanto, que piense que eres tan especial que no sabe qué hacer para demostrarle lo feliz que está de que hayas regresado. La saludé, nos abrazamos….y me fui directito a la regadera, tenia tierra hasta en las orejas. Salí de bañarme y eran casi las 7 de la tarde. Me acosté en mi cama y vi mis piecitos con mi pijama blanca…”saldo blanco” volví a pensar. Sin lesiones, sin raspones, sin problemas….”saldo blanco”. Moría de sueño pero no me quería dormir, estuve chateando por wapp cerca de una hora para hacer tiempo, sabía que si veía la tele o leía duraría 5 minutos despierta. Una hora después me levanté para cenar algo….me vi en el espejo y dije “DIOS! saldo rojo SALDO ROJO!!!” la cara se me caía a pedazos, no podría haberla tenido más colorada, y me acordé “yo lo que quieran pero quiero sol”…..saldo rojo. Al día siguiente, los resutlados, la cadera parecía fuera de lugar, las pompas las sentía al doble de tamaño, las piernas no me hacían caso, la cara era una mezcla entre Fabiruchis y el Canelo Álvarez…bajar las escaleras era un deporte extremo, efectos colaterales les llamo yo. Y Tostada que me ama y me adora y cree que soy lo máximo y que corro fabuloso….tenía que salir a hacer pipí. Ya me estoy recuperando, ya fui a trotar unos cuántos kilómetros, ahí la llevo con las pompas, que aunque se sienten de Beyoncé, estan normales, la lesión ni sus luces, no tengo ampollas y ningún hueso roto. Así que ante una carrera que estuvo muy mal organizada, que nos perdimos el 99% de los corredores, que sufrí porque no pensaba correr tanto, me siento muy afortunada….me quedo con la experiencia de correr un Trail (mal organizado) pero es mi primero, me quedo con los corredores que se detenían a ayudarme, me quedo con mi Ro que me cuidó todo el camino, me quedo con el medio café de olla y media quesadilla platicando con corredores nuevos, me quedo con mis cervezas al terminar contando todos lo vivido, me quedo con Tostada recibiéndome en mi casa como si fuera una heroína que acaba de salvar el mundo…..me quedo con mi saldo blanco, como mi pijama.
De uno por uno
La vista espectacular
La señalización….
¿Y el hacha apá?
¿Derecha o izquierda?
Zona de cascadas
Efectos colaterales….
Author: Dianalandia
¿Qué inspira a los niños?
Hace rato estaba leyendo un articulo de una escritora que me encanta, Elizabeth Gilbert, y contaba que en la revista Esquire hicieron una serie de artículos acerca de la necesidad de los niños y jóvenes de tener cerca de ellos adultos buenos, responsables, fuertes, seguros e inteligentes que sean sus mentores. Aparecen entrevistas de personas exitosas y siempre mencionan que fueron influenciados por alguien. Y Gilbert hace la pregunta “¿a tí quién te formó?” y cuenta su experiencia personal. Dice que su principal mentora y formadora fue su madre, pero que recuerda a una maestra que la inspiró mucho y que siempre le hizo creer que no había nada que no pudiera aprender. El artículo está lleno de palabras de agradecimiento hacia una mujer que la inspiró siempre.
Ahhh sería tan bueno que lo leyeran algunas maestras que conozco….de verdad me dejó pensando mucho. Incluso me puse triste. Pensé en mis hijos, en lo pobre que ha sido su educación hasta este momento. Y no me refiero ni a las matemáticas, al español, historia, goegrafía…(que tambien el nivel ha sido malísimo) no, me refiero a que hasta el momento ninguna maestra los ha inspirado a aprender. Van porque es su obligación, pero no han desarrollado esa curisosidad de conocer cosas nuevas, de leer libros nuevos, de hablar con más vocabulario, de conocer lugares nuevos, de investigar acerca de lo que les preocupa…nada, y lo peor es que no solo no los han inspirado, incluso los han querido limitar. Tengo la gran ventaja de haber pasado ya por la experiencia de cambiar a uno de ellos y de comparar escuelas y maestros, a Daniel. En la escuela donde estaba lo tenian catalogado como “distraído, desmotivado, olvidadizo, de bajo rendimiento”. Durante algún tiempo les creí (eso fue lo peor) y hice cuanto pude porque se quedara en ese colegio, incluso lo sometí a terapias y estudios, nada, todo salía normal. Si bien es muy distraído y disperso (la genética es la genética) no había ningún motivo para que no pudiera atender a esa escuela y aprender. Pero llegado el momento en que decidí cambiar de bando y defenderlo a capa y espada (gracias a Dios) solicité una junta con todo el séquito de profesores y directores para hablar de Daniel, en el momento en que les expliqué que no estaba motivado y la manera en la que yo sabía que podían hacerlo, la respuesta fue clarísima de una de las directoras “nosotros no hacemos eso, en esta escuela no motivamos a los niños, tienen que venir motivados a la escuela a aprender”….se lo agradecí muchísimo, gracias a esa respuesta tomar la decisión de cambiarlo fue muy fácil. No podía yo creer lo que estaba oyendo….tenía 8 años y querían que él fuera motivado por sí mismo. Yo no estoy de acuerdo con eso.
Daniel ha mejorado muchísimo, aprende, pone atención, ha dejado de olvidar cosas. Y todo esto dejando todas las terapias, obviamente no eran la solución. Ahora cuando me aparezco por su escuela me hablan de un niño encantador que incluso ayuda a algunos de sus compañeros y es el que más paciencia le tiene a un niño que le cuesta mucho trabajo concentrarse. A veces incluso les pregunto si me están hablando de Daniel, si no estarán confundidos….
A mi me hablan de los aspectos positivos, y a él también. Claro que sigue teniendo una letra horrible, claro que de su estuche siguen saliendo cucarachas. Pero Daniel ha recobrado la autoestima, que le había sido escondida por un grupo de “etiquetas”.
Diego sigue en la otra escuela, él parece estar contento y parece que le va bien. Pero siempre fue un niño más seguro de sí mismo. La ventaja es que yo tengo decidido que en el momento en que las cosas dejen de funcionar para él, yo meto marcha para otro lado.
Ay quien dice que no todos los sistemas son para todos los niños, y que no era el sistema para Daniel…yo me pregunto cuándo dejaremos de hablar de sistemas y empezaremos a hablar de la calidad humana de los maestros.
Pero con todo esto, con Daniel mejor, con Diego bien….no he encontrado una sola persona de la cuál ellos hayan aprendido una sola cosa valiosa….ni un valor moral, ni amor a la lectura, ni curiosidad por aprender….nada. Siento que los maestros están enfrascados en un mundo de conocimientos “necesarios” que “tienen” que enseñar, se sienten obligados a seguir un programa de estudio. Entiendo, para eso están y ese es su trabajo. Y no me voy a meter en camisa de 11 varas a exponer lo que yo pienso del sistema educativo, hay quien dice que el problema son los niños que han perdido respeto por la autoridad y que los padres de ahora los dejan ser groseros y altaneros y que llegan con mala actitud, que los padres incluso amenazan a los “pobres” maestros….hay quien piensa que los maestros son malos y sin preparación que no saben transmitir los conocimientos a sus hijos y que no les tienen nada de paciencia a los “pobres” niños desobedientes y distraídos. Yo estoy en un punto intermedio. Pero no estoy hablando de ese sistema que tanto nos está afectando (porque habría que ser realistas, no está funcionando, sea por lo que sea, opinen ustedes lo que quieran, pero deficiente sí es).
Yo me refiero a que me encantaría ver a mis hijos inspirados y formados de otra manera. Supongo que será mi trabajo. ¿Qué o quién me inspiró y me formó? definitivamente mis papás. Desde que era niña me gustaba leer, seguro ver en su buró 5 o más libros en las noches me decía que algo bueno tenía la lectura, y me formaron con valores, y nunca me limitaron en mi curiosidad. Pero si bien son unos excelentes padres y grandes amigos, tenían 4 hijos….tampoco era como que tenían mucho tiempo.
Recuerdo en especial, muy en especial, a una maestra de Literatura en secundaria, Miss Georgina. Si tuviera que hablar de un maestro que me haya inspirado, debo decir que con ella “aprendí a leer” porque leí mucho de niña, pero con ella disfruté los libros de una manera diferente. Sus clases eran tan divertidas, y hablaba de los libros y de sus autores con tanta pasión que a mi me transmitió el amor por la lectura.
Aún así, he aprendido más en los dos ultimos años de mi vida que en todos los anteriores. He descubierto muchísimas cosas, yo no sabía por ejemplo que los tiburones y las mantarayas estaban en peligro de extinsión y que su vida es necesaria para el ecosistema y para la sobreviviencia humana. ¿Es indispensable saberlo? habrá quien crea que no, yo por lo pronto se los cuento a mis hijos y los hago más conscientes del trabajo que nos queda por mantener este mundo sano. Y esto ha sido porque he recuperado la curiosidad por aprender. Y es lo que quiero transmitirles a mis hijos. Quiero que siempre se sientan curiosos, y que busquen satisfacer esa curiosidad. Cuando veo a Daniel que quiere saber más acerca de los tiburones, le compro libros, cuando veo que Diego quiere saber más fútbol le pongo partidos (no hay tema inútil) ahora, por el momento, quiero que aprendan que de todo lo que quieren saber pueden saber, y que no hay nada que no puedan aprender. Pero cómo quisiera que llegara un día una maestra o maetro que los inspirara, que llegara el día que de adultos pudieran hablar de una persona que los inspiró siempre a saber más, que en lugar de someterlos a una “disciplina necesaria” los motivó a poner atención por sus clases tan divertidas en interesantes. Que en lugar de tenerle miedo a “las rayas de tarea” querían investigar porque el tema estaba increíble. ¿Será esto imposible? ¿será que podrían llegar a tener un maestro que sienta amor por enseñar a los niños a querer saber más?.
¿Recuerdan ustedes a alguien así? ¿Qué los inspira a apender?
Salto del agua no es Pino Suárez….
Después de muuuuuucho tiempo por fin hoy tenía la oportunidad de ir a Pino Suárez….creo que algunos de ustedes no conocen mi relación con esa estación del metro, de la línea rosa….pero cuando me siento sola, con ganas de apapacho, pues la mejor opción ha sido Pino Suárez (sería bueno que buscaran el post que habla de esto).
Siempre he ido con la Che….la Che….siempre taaaan preocupada por mi situación sentimental “andá, vamos a Pino Suárez” me dice de vez en cuando (hoy tuve la sospecha de que más que hacerlo por mi, lo hace por ella). Y hace varios meses me dijo que necesitaba ir a cambiar unas manijas de su estufa que curiosamente las venden en la calle de Artículo 123 (o uno, dos, tres…como le dice ella, por más que le explico que es ciento veintitrés, no….es Artículo uno dos tres..). En esos días yo estaba empezando mi entrenamiento para el maratón, y no podía ir porque entrenaba hooooras y hooooras, de correr me iba al gimnasio todos los días, y el miércoles aprovechaba para hacer lo que no podía durante las otras mañanas, —¿me esperas?— le dije un día —noooo boluda, me urgen— ….y así pasaron los meses….Ahora que ya pasó el maratón, que estoy lesionada y no corro y que la Che seguía sin las manijas de sus estufa, quedamos la semana pasada para ir hoy.
Anoche pensaba yo que a lo mejor era mi oportunidad de encontrar el amor…Y muy temprano me bañé, (a las 6 de la MADRUGADA) quería ir oliendo lindo…eso sí, unos jeans, unos tenis, playera blanca y sudadera negra. Simple (pero oliendo lindo). Cuando llegué a casa de la Che platicamos un rato, desayunamos y me dijo —vamos a esperar un rato más para que no nos toque la “hora pico”…ahí empecé a sospechar, pero si la “hora pico es lo nuestro” pensé….
Una hora más tarde salimos caminando hacia el metrobus para ir hacia la glorieta de Insurgentes y de ahí tomar el metro hacia mi querido Pino Suárez…llevábamos unos cuantos pasos cuando me dí cuenta de la indumentaria de la Che, me venía hablando de algo pero le dije —Cheee….perdón que te interrumpa, pero, ¿te parece que tu atuendo es propio para el metro? —¿Por qué?— me preguntó muy inocente —pues porque “traeeeees mashas” y no creo que sean adecuadas para el lugar… —aaahh noooo, no pasa nada.
Seguimos caminando, yo con mis jeans, mis tenis y mi playera sin chiste, y la Che con sus “mashitas” su chamarrita de mezclilla y con una bufandita atada con todo “estilacho”…seh…con “ondita” como le dice ella.
Nos subimos al metrobus y dimos con la parte delantera, justo a lado del chofer, la Che se sentó y yo iba parada junto al señor que manejaba el camión, platicábamos y de pronto me dí cuenta que había algo que me molestaba, era un “bip bip” constante, resulta que el chofer tocaba todo el tiempo el claxon, pero cuando digo “todo el tiempo” me quedo corta, al principio nos sorprendió, después no podíamos parar de reír, tal cual, ibamos en el Correcaminos…todo el tiempo “bip bip….bip bip…bip bip..” al grado que cuando nos íbamos a bajar, la Che le dijo “el coyote te va a comer”.
Nos metimos a la estación del metro y yo me empezaba a emocionar, por fin nos estábamos acercando a Pino Suárez, a la que yo llamo “la estación del amor” me temblaban las piernitas y se me salía el corazón del pecho, estaba tan emocionada….”¿y si hoy es el día?” pensaba yo…pero la Che empezó a decir que la vez pasada habíamos caminado mucho porque nos habíamos bajado en Pino Suárez, que ella creía que nos convenía más Salto del Agua, —noooo Che, porque nos vamos a perder, mejor por el camino que ya conocemos —nooo porque la calle Artículo uno dos tres está más cerca de Salto del Agua —Pero Che…y…¿Pino Suárez???? —Nooo boluda, no te preocupes, que ahí hay mucha gente también.
Yo tenía mis dudas, así que le preguntamos a una señora que nos dijo que nos bajáramos en Baldera y transbordáramos hacia Juárez….la Che me volteó a ver con cara de “esta no tiene idea” y me dijo que nos bajaríamos en Salto del Agua…todavía dentro del vagón le preguntamos a un señor, que nos confirmó la triste realidad, lo mejor sería hacer lo que decía la Che….mis esperanzas se esfumaban….además el metro iba vacío…y justo en la estación anterior a la nuestra, se empezaba a congestionar, yo me empezaba a animar y…nada….llegó Salto del Agua y nos tuvimos que bajar. Caminamos por una calle horrible llena de tiedas de comida, pero no rica…pollo crudo, carnitas pero con cara, changarros llenos de grasa….y la Che y sus “mashillas” caminaba muy segura, llegamos al Mercado de San Juan y me acordé que ahí va mi papá a comprar todo lo que necesita para la comida del 25 de diciembre, y que me ha contado infinidad de veces que de niño iba con mi abuela a comprar la comida del día. Seguimos buscando Artículo uno dos tres hasta que por fin la encontramos. Yo iba caminando detrás de la Che…la seguía porque ella buscaba la tienda donde vendían sus manijas. Las conseguimos y después buscamos un vaso para la licuadora de la Jaiba Mordelona que nos había encargado. De regreso decidimos pasar a comer unos churros con chocolate a El Moro…hicimos nuestro pedido, ella un chocolate semi amargo y yo uno mexicano que es menos dulce, 4 churros para cada quién y empezamos a arreglar los problemas del mundo mientras comiamos churros con chocolate, ella dejó la mitad de la taza y yo me lo acabé todo, sólo me cupieron 3 churros…a ella 2…y nos empezamos a quejar como de un malestar incómodo. Y nos dimos cuenta que el chocolate nos había “caido pesado” ….qué horror, minutos más tarde nos sentíamos fatal, —Che, ya no estamos en edad de lácteos, qué deprimente— le dije convencida de lo que le decía. Y es que es cierto, nos sentó pésimo el chocolatito, caminábamos sintiéndonos pesadas pesadas, yo creí que llevaba en el estómago una bolsa llena de lodo. Horrendo. Ibamos por la Plaza de la tecnología o algo así, la calle esa donde se venden y arreglan todo tipo de teléfonos, y de pronto la Che se dio cuenta que nos venían siguiendo, nos paramos un rato y el fulando se dio cuenta y se fue. Seguimos caminando y le pedí que nos regresáramos por Pino Suárez….íbamos en camino cuando de pronto nos encontramos Salto del Agua…nos subimos ahí. Vacío….el vagón iba vacío…la Che me veía con carita de tristeza…claro…ella está casada, como sea no necesita cariñito…pero…y sho????? y todavía se atreve a decirme —bueno boluda, ni nos pelaron a las dos— o sea…qué descaro, yo iba detrás de ella en Artículo uno dos tres, yo ví cómo llamaba la atención de cuanto hombre la veía pasar…—Che, no tienes vergüenza, shooo vi a todos los que hiciste felices hoy, vi las caras, escuché la cantidad de “qué busca damita” “la ayudamos damita” “pásele damita por acá” y sho atrás como gurarura con mis jeans sin chiste, mi playera blanca sin chiste y mis tenis sin chiste, vaya, sin “ondita” y ella….jalando las miradas con sus “mashitas” noooo si la quiero matar.
De regreso llegamos al metrobus y su tarjeta había caducado, por supuesto ella pasó primero y si sirvió, juuuusto caducó cuando me tocaba a mi pasar el torniquete. Y luego me estuve peleando con la máquina que recarga y los policias me decían que ya no podía cargar. La Cha veía desde el otro lado, porque claro, si se regresaba tendría qué pagar de nuevo. Un hombre se compadeció de mi y me dejó pasar con su tarjeta, cuando le quise pagar los 6 pesos correspondientes me dijo “no se preocupe” se lo acepté porque era la única muestra de afecto que había tenido en todo el día…de ojos verdes y la boca medio chueca, pero amable, muy amable. Ya mi último cartucho estaba por quemarse, “el metrobus podría ir atascado, es hora pico” pensé. Pues no….íbamos paradas pero libres….nos veíamos las caras pálidas por el chocolatito que nos había caído como bomba y comentamos que de verdad….ya no estamos en edad de lácteos….pero sí de chela (como sea es un consuelo que la cerveza no nos haya caido mal hasta el momento).
Llegamos a su casa y lo primero que hicimos fue tomarnos dos alka seltzer porque estábamos a nada de rodar. Y de pronto se me ocurrió pensar algo, y le dije —Che…todo pasa por algo, con este malestar y en Pino Suéres, todas apretadas, hubiera sido terrible, qué tal que estaba yo por encontrar el amor y de pronto….me dan ganas de vomitar, con tanta gente ahí…el olor, sin aire….el “cariño”…y el chocolatito…no hubiera sido nada romántico, seguro hoy no era mi día y punto. Tengo que ser paciente y esperar a un mejor momento. Pero escúchame bien Che…sho…también tengo mashitas…y sabes que tengo? unas atigraditas…hay un Dios…y vamos a volver, y ese día será Pino Suárez, será la hora pico, serán mis mashitas atigraditas y será mi día.
No puedo dejar de mencionar un hecho insólito….que me hizo el día (después de creer que lo había perdido en el intento de encontrar el amor). Muy temprano puse en facebook que si alguien adivinaba a dónde iría hoy, le invitaría una chela, yo de verdad juré que dirian dos o tres personas “¡¡a Pino Suárez!!!”….pero no….y a esta hora, van 216 comentarios, uno mejor que otro, no he parado de reír, desde que me fui a hacer manicure (¿sho?, ¿que siempre tengo las uñas cortitas?) hasta que me fui a una ONG (o una OGT…comentario que me mató de risa) pasando por una serie de ideas con tanta imaginación que me encantaría compartirlos por aquí algún día, pero tengo que respetar el anonimato…solamente quería agradecerles a todos los que participaron y decirles que me han hecho reír a carcajadas y que de verdad, tanta atención me tiene muy contenta, ya que en Pino Suárez…fue un fiaghco.
La clave de la felicidad la encontré hoy en la delgada línea azul.
En el kilómetro 39…Tengo que confesar que anoche estaba muy triste, había pasado un día muy bonito con mis hijos y con una encantadora amiga que me hace reír mucho, agradecí esa invitación a su casa con todo, me distrajo de pensar que no podría correr, reímos, platicamos y mis hijos fueron muy felices. Pero cuando llegué en la noche a mi casa y mis hijos se fueron con su papá y me quedé sola con la pobre de Tostada (pobre porque tuvo que consolarme horas) me agarró un llanto de esos de sollozos horrible. Me sentía frustrada porque había entrenado mucho para el maratón y todos mis amigos lo iban a correr…Incluso pensé por un momento no ir hoy a verlos “¿y si no lo aguanto?” pensé….luego decidí que me iría corriendo aunque fuera un ratito desde mi casa hasta el lugar donde sería al punto de reunión para la porra del equipo…pero no tenía muy claro qué hacer…ir o no ir, correr o no correr. Me quedé dormida.
A las 5:30 de la mañana me despertó un mensaje por wapp de mi entrenador recomendando llevar bolsas de basura para la lluvia. En ese momento decidí que iría a apoyar, a ver a mis amigos cumplir sus sueños y que no correría “si no voy a correr el maratón, ¿que caso tiene correr 5 kilómetros?” así que saqué a Tostada, desayuné con toda calma y me fui en coche a un lugar lo más cercano posible, lo estacioné y me fui caminado por la ruta por la cual más tarde pasarían los maratonistas…no lo pude evitar, tuve que correr un ratito por esa línea azul que marca el recorrido, “algún día” pensé…iba corriendo y los policias me veían como si estuviera loca…pero no me importaba, ahí iba yo corriendo un ratito, y lo disfruté, pisé por unos cuántos metros la “delgada línea azul”.
Llegué y me encontré a Pedro con todo el equipo trabajando mucho, en su “dulce” forma de hablar me pidió “muy amablemente” que me pusiera a “mover las manos”….así que vi que lo que más falta hacía era poner agua y refresco (Coca Cola) en bolsitas y hacerles un nudo. Era una cantidad de agua, refresco, gatorade, plátano, naranja y dulces impresionante “no hay manera de acabarse esto” pensaba yo….
Cuando estábamos todos trabajando nos llegó el rumor de que venían los primeros competidores, eran cerca de las 9 de la mañana, así que interrumpimos, de pronto llegaron unas motos y apareció una corredora en silla de ruedas….la emoción que sentí es indescriptible, se me salieron las lágrimas, no podía yo creer lo que veía, iba muy rapido, fuerte, segura…acompañada de una moto, le gritamos cuanto pudimos para darle ánimo. Estábamos instalados en el kilómetro 39, le faltaban 3 y venían unas subidas pesadas…Después de secarme las lágrimas el dulce de mi entrenador nos puso a todos a trabajar de nuevo.
Más tarde pasó otro y volvimos a echarle porras, esta vez era un hombre y también iba con todo. No puedo creer que yo me queje de una lesión en la pantorrilla, esas personas no pueden caminar! pero ahí están, corriendo un maratón. Seguimos preparando todo y de pronto regresaron las luces de las motos, patrullas, y todo un contingente de vigilancia. De pronto apareció un coche con un reloj digital en el techo que marcaba 2:09 horas…y aparecieron los primeros tres lugares, un peruano y dos kenianos, una emoción perfecta ver pasar a esos hombres tan veloces, tan seguros, tan concentrados…por supuesto no les ofecimos Coca Cola, era como ridículo, además apenas y tiempo daba de verlos pasar. Y unos minutos más tarde empezó el desfiles de kenianos, esos hombres altos, delgados y veloces que llevan en la cara una expresión de concentración muy particular. A veces me pregunto si esas personas disfrutan correr.
Ya como para las 3 horas de carrera empezó a pasar el contingente “pro” o “elite”. Todos esos corredores que van corriendo por tiempo, y van pensando ya en la meta, les ofreciamos algo de beber o comer y por supuesto ni nos volteaban a ver. Pedro nos gritaba “pónganse a trabajar!!” y yo le decía “¡¡para qué si no quieren nada!!”…
Pero seguimos, y entonces nos pusimos en la orilla y empezamos a estirar los brazos con bolsas de agua, Coca Cola, Gatorade…plátano y naranjas, los corredores pasaban y no tomaban nada, de pronto una amiga mía dijo “¡mi primera bolsa entregada!” estaba muy emocionada…yo seguía con mi bracito estirado, nada, no pasaba nada, se me empezaba a cansar y de pronto un corredor toma la bolsa que yo traía en la mano….lo que sentí en ese momento me es difícil de explicar, es como si tocaras un enchufe y te diera un toque, es un “pasón” de energía brutal, se te pone la piel chinita y te emociona mucho, no tienes ni idea de quién fue, no lo vas a volver a ver nunca, él tampoco sabe quién eres, pero es un encuentro único.
Y de ahí empezó el trabajo fuerte pero precioso. No paraban de tomar bolsitas, algunos preferían agua, otros Coca Cola, otros plátanos, se nos entumían los brazos pero no nos importaba, era un gusto y un placer deshacerte lo más pronto posible de todo….
Carlos….Carlos es un integrante del equipo. Ahhhh como me da lata, cóooomo me molesta todo el tiempo. No soy una persona que se enoje fácilmente y no me causa problema, mientras no me falten al respeto, la verdad es que me hace reír…y yo lo que más disfruto en la vida es reír. Carlos había estado entrenando para el maratón y quería hacer un tiempo muy específico, yo le decía que para mi, terminar un maratón ya es lo suficientemente valioso como para además proponerse un tiempo específico y complicado, sobre todo si es tu primer maratón, pero él siempre me decía que lo iba a lograr. Poco a poco fue quitándose la presión del tiempo. Unos días antes puso en facebook una foto de su “equipo listo”, la playera, los tennis, los calcetines….esos calcetines se veían nuevos, y yo sé que ese día no debes de estrenar nada. Ah, pues Carlos quería estrenarlos, por más que le dije que los lavara antes, me molestaba y no me hacía caso. Pero ya sé que nunca me escucha, solo me molesta y para mi esta bien….”allá él y sus calcetines nuevos” pensaba yo. Pero muy en el fondo tenía yo ganas de verlo cumplir su sueño. Empezó a llegar la hora de ver pasar a Carlos y no aparecía. Comentábamos una amiga y yo que nos parecía raro que no lo hubieramos visto ya. De pronto lo veo venir, con la cara triste y adolorida, muy afectado ya por la distancia….no llevaba el ritmo al que estoy acostumbrada verlo correr y sin pensarlo me lancé a correr con él…otro amigo iba del otro lado, entre los dos le tratamos de dar ánimo. De pronto noté cómo en la pierna derecha se le movió la pantorrila, era un calambre, una cosa impresionante y se empezó a ir de lado, tuvo que tirarse al piso. Casi lloro, pero me controlé porque no quería que él me viera así “con calma Carlos, tranquilo” era lo único que yo podía decir, pero en mi mente pensaba “levántate por favor, no te quedes ahí, ¡terminaloooo!!!” y de pronto se puso de pie, como pudo…y empezó a caminar, y yo con él, no lo pensé, no sabía lo que hacía pero quería decir lo correcto para que siguiera, él veía el reloj y yo me enojaba mucho, “¡CARLOS!! deja el maldito reloj, tu sueño es hacer un maratón, tu hija te espera”…y bla bla bla…le decía cuanto podía para animarlo a seguir, él casi no hablaba, pero prometió terminarlo, “ve por tu sueño” creo que fue lo último que le dije. Y como buen guerrero se fue hacia la meta. Yo admiro su fuerza de voluntad, su valor, se necesita mucho coraje para seguir en buenas condiciones, imaginen lo que se necesita para seguir en malas….dejó de correr con las piernas y siguió con el corazón.
Me regresé corriendo a donde estaba la porra. Había yo tratado de levantarle el ánimo y al verlo que seguía, él me lo levantó a mi, yo que no había podido terminar mi entrenamiento pude ayudarlo en algo, me sentía muy bien y llevaba los sentimientos a flor de piel. Eso se lo agradezco muchísimo.
Cuando regresé a la porra tomé unas bolsitas de agua y a seguirle. Vi pasar a María, aaaayyy me dio mucha emoción, corrí con ella otra vez, salí disparada y le dije que iba muy bien, que la veía entera y que me daba mucha emoción. La verdad es que parecía que llevaba 20 km, iba muy bien y me encantó correr con ella. Después seguimos entregando “abastecimiento” y yo gritaba como loca, a todo aquel que le veía el nombre en la playera le decía “vamos José!!” y volteaban a verte con la cara llena de emoción y agradecimiento. Es difícil expresarlo, es como un segundo en el que te comunicas con ese corredor que lo que más necesita es un “ánimo” sabes que le pasaste algo de energía, pero él te pasa también con los ojos llenos de agradecimiento.
Hace un año yo corrí mi primer medio maratón, y parte de lo que me sacó adelante fue la gente conocida y desconocida que gritaba mi nombre y me daba fruta o bebida. No tienen idea de verdad de lo que te ayuda cuando vas muy cansado. Parece tan inútil, y, sin embargo, puede ser determinante para terminar una carrera. Así que ahora me tocaba a mi, ahora estaba yo del otro lado y estaba ayudando en la medida de lo que podía a algunos a seguir el camino.
De pronto veo pasar a mi adorada Gris….esa amiga que me animaba cada entrenamiento, siempre me echaba porras y quería que lo hiciera, no contábamos con mi lesión, pero cuando la vi pasar una emoción increíble me recorrió el cuerpo, y que salgo de nuevo, sin pensar, a correr con ella, la abracé, le di un beso y ya no me acuerdo qué tanto le dije, espero haberle dicho lo orgullosa que estoy de ella y de su fuerza física pero sobre todo de su fuerza de voluntad. La dejé porque tampoco quería yo cansarla más…pero me quedé feliz de haberla visto tan bien, tan fuerte y tan determinada a cumplir su sueño.
Así fueron desfilando amigos. Una querida amiga iría acompañando a su esposo que festejaba su cumpleaños, él haría todo el maratón y ella los últimos 10 km con él. Cuando los vi aparecer, otra vez….me salí a corrrer con ellos, ibamos varias amigas escoltando al festejado, que rico corrí, y le dije que iba a llorar cuando viera a sus hijos que yo había visto que los estaban esperando más adelante. Pero me dijo “tu vas a llorar también” y me enseñó en su brazo mi nombre escrito con plumón…noooo bueh…”que se me pianta el lagrimón” como dice la Che, se me hizo un nudo en la garganta y por supuesto que se me salieron las lágrimas. En cuanto vieron a sus hijos yo los dejé seguir…feliz de haberlos visto y de haber corrido con ellos.
Gritaba yo cuanto podía…al que reconocía y al que no también, seguían agradeciendo con los ojos, cuando tomaban de mis manos lo que les ofrecía se me encendía el corazón. Vi pasar a un corredor que no conocía en persona, pero que había puesto mi nombre en su playera porque había donado para una causa muy linda. Él estaba corriendo el maratón “Para Mateo” un niño pequeño que está en tratamiento médico y necesitan donativos. Así que puso el nombre de los donadores en su playera. Eso me hacía correr el maratón de alguna manera y se lo agradezco mucho. Fue una suerte verlo pasar y gritarle “¿Eres Berna?” y sí, si era, fue un segundo, pero me vi ahí corriendo en su playera.
Hay otro amigo corredor que vive en Monterrey, no lo conocía en persona, pero me cae bien y me hace reír. Sabía que lo iba a correr y tenía ganas de saludarlo y conocerlo. De pronto me lo encontré, le pregunté “¿eres Jesús?” (no, no era una aparición, así se llama) y me contestó que sí, y me le acerqué a saludarlo, platicamos unos segundos, iba lastimado pero otro valiente que decidió terminarlo…qué gusto conocer a Jesús.
Seguimos ayudando y saludando…a mi me dolía la cabeza, llevábamos ya como 7 horas de pie y gritando. Una amiga se puso a “chocar palmas” a los corredores que iban ya al final y me puse a hacer lo mismo. El rostro desencajado, algunos con la mirada perdida, otros caminando agotados, otros que no saben cómo se llaman pero siguen trotando…y cuando le “chocas” la palma y te voltean a ver y les sonríes y alcanzan a darte las gracias es increíble, pero cuando al “chocar” palmas, te agarran la mano y te la aprietan con la poca fuerza que les queda te pasan una energía que no puedo explicar, no tiene nombre, no sé cómo hacerle para que lo puedan siquiera entender…..te dan vida y les pasas algo de la tuya, son segundos de comunicación entre ellos y tú…INCREIBLE.
Terminó…cuando vimos que venían ya las barredoras, corrimos a levantar todo. Porque abren la circulación y empiezan a circular los coches. Me despedí de Pedro y me fui con una amiga caminando hacia el coche, con un cansancio bruto pero felices. De pronto empiezan a aparecer más corredores, corriendo en la banqueta, solos, sin porras, sin gente, sin agua…con el puro corazón. Y en eso escuché mi nombre, una querida corredora iba muy cansada, pero no se rendía. Sin pensarlo le grité a la amiga con la que iba caminando que me iría corriendo hasta la meta con esa corredora que necesitaba companía. Me lo agradecía mucho pero yo se lo agradecía más, en ese momento pasaron por mi mente todas las escenas vividas durante el día, los ojos de agradecimiento, las caras de alegría, las sonrisas de la gente que toma la bolsita de agua, las porras, las “carreritas” con mis amigas….y me di cuenta y entendí por qué yo no tenía que correr este maratón. Yo tenía que estar hoy del otro lado, tenía que vivir la emoción del maratón del lado del espectador, pero sobre todo, del lado del amigo que ayuda a los que necesitan un “empujón” y terminarlo con esa corredora que iba sola me dio el final feliz. La acompané hasta la meta. Ya habían cerrado la entrada al estadio, así que sin rendirnos buscamos la manera de que le dieran su medalla. Estaba muy cansada, había tenido serios problemas estomacales. Pero no se rindió, imaginen correr sin nada de apoyo, cansada y en malas condiciones….
Cuando le dieron la medalla creo que me dio más gusto a mi que a ella, estaba cansada y algo enojada porque habían cerrado el estadio, y tenía razón, pero al final del día debe estar muy orgullosa de ella.
Todo esto me hizo llegar a mi casa en un estado de felicidad total. Todos mis amigos cumplieron su sueño, unos en mejores condiciones que otros, en mejores tiempos, caminando, corriendo, trotando (eso sí, ninguno gateando) y yo fui parte de esa fiesta. La Kabbalah dice que no hay dicha más grande que la de compartir, y hoy lo confirmé, no hay nada que te haga más feliz que dar algo de ti, se supone que es sin recibir nada a cambio, pero yo hoy tuve la fortuna de compartir y de recibir. Tantas caras que tengo en mi mente, tantas expresiones de agradecimiento, esos apretones de manos de desconocidos que te quieren expresar su agradecimiento por el simple “vamos, ánimo, ya solo ve por tu medalla”…no tiene precio, y todo a lado de la “delgada línea azul”.
Tenía una cerveza alemana que me encanta y que no es muy fácil de conseguir, que estaba guardando para un momento especial, y hoy lo era. Llegué agotada, con hambre, con dolor de cabeza (que no empeoró gracias a otro corredor que me regaló unos Advil, pensé que se me iba a desprender el cerebro en un momento dado…) Tostada por supuesto quería salir a caminar y hacer pipí, a ella no le puedo explicar por todo lo que pasé, así que la saqué, regresé, me hice algo de comer y me senté a disfrutar mi cerveza, la verdad es que me sentía total y absolutamente FELIZ.
Para rematar….cuando decidí entregar mi número del maratón, quería que fuera a alguien que lo valorara….o que fuera bien utilizado. Lo tomó un amigo de una muy querida amiga, y en la noche me mandó un mensaje, me dijo que había terminado el maratón y que cerca de donde yo estaba había encontrado a sus dos hijos y a su esposa, y que habían corrido con él hasta la meta, que incluso habían entrado con él y que había sido un momento inolvidable. Qué experiencia más increíble, no solo para él, para su esposa y para sus hijos! no podía haber sido mejor utilizado. Corrió con mi nombre y mi número….
Y ahora que estoy en mi cama….haciendo un resúmen me doy cuenta la cantidad de veces que corrí con mis amigos por esa “delgada línea azul” eso era lo que tenía que hacer hoy, ¿ correr un maratón?no lo sé….ya no hago planes. Eso no lo decido yo.
Mensajes desde Israel…la historia detrás de una gran foto.
Mache se ha unido…
Lulú se ha unido…
Mache: —Sólo quiero escribir y como sólo ustedes están al tanto pues… Sólo quiero escribir
Lulú: —Dinos, Diana debe de estar dormida
Mache: — He vivido casi tres años en Israel sabiendo que es un país en una histórica y eterna guerra; soy consciente que en el sur las personas mueren en ambos lados del conflicto día a día, pero nunca me había tocado experimentarlo tan cerca, nunca había tenido esta sensación de terror, de incertidumbre y sin saber en qué momento las cosas pueden cambiar…
Ya no sé cuántos bombazos van desde que empezó esto; unos me han tocado escucharlos muy cerca y otros no tanto; otro sentirlos como quien siente la tierra cimbrar y partirse, otros tan sólo ver el humo que queda después de caer.
El sonido de las alarmas es ensordecedor; la escuchas y no sabes a dónde ir o qué hacer, todo mundo corre y grita. Son 50 segundos para ponerte en lugar seguro o tratar de llegar al refugio y cuando menos lo esperas escuchas como truena en tierra o en aire si el Iron Dome lo intercepta antes de caer.
El miedo es indescriptible, una sensación que no la deseo a nadie; la alarma de ayer no fue simulacro y nos tomo de sorpresa; salimos en pijama (y hasta hoy que escribo lo pienso) con la cara blanca y temblando de miedo. Yo fui la última en salir de casa, tenía que ver todos hubieran salido. No llegue al refugio y sólo pude quedarme pegada a un muro como muchos otros, hice lo que la mayoría que tampoco llegó…; un silencio y de pronto explotaron tres bombas, una tras otra. Yo sólo vi en el cielo una luz como un gran fuego artificial que al instante se desvaneció, la tierra tronó y se escuchaba el mar, un sonido que aún escucho.
Cuando el ejército dio la orden de volver a la normalidad empezaron a salir del refugio, mi mente estaba en blanco. Poco a poco salieron los chavos y nada más vernos todos juntos empezamos a llorar de miedo, de nervios, de angustia. Costó mucho calmarnos y aparentar que todo estaba bien. Yo aún estoy nerviosa y sé que ellos también pero no dicen nada; ya iré hablando con cada uno.
Siempre nos han dicho que el norte no pasa nada, que es el lugar más seguro, después de ayer ya no estoy tan segura.
Hace unos minutos recibí una llamada del Ministerio de Exteriores de Israel diciendo que habían extendido la multivisa a los dos voluntarios que no podían salir del país; al menos algo bueno tuvo el susto de ayer.
La embajada está haciendo todo por ayudarnos.
Tengo mucho miedo y no dejo de pensar en los cientos de misiles que han caído en todo el país; ¿cuántas muertas en esta guerra? ¿Cuántas familias destruidas?
Yo sólo quería, necesitaba escribir—
Así despertaba yo un 27 de julio. Con un mensaje en mi celular de mi querida Mache desde Israel…cuando lo leí se me encogió el corazón, me salieron lágrimas largas largas de los ojos, de esas que se escurren hasta abajo pero que aunque llegan a la barbilla, de los ojos no dejan de salir más…una tristeza enorme me invadió. Mache estaba en Israel en guerra….y yo mientras ella pasaba el peor miedo de su vida, estaba dormida plácidamente.
¿Qué le dices? ¿qué le contestas? ¿cómo le ayudas??? pues como puedes, te armas de valor y le dices antes que nada que la quieres mucho, que estas pidiendo por ella, y luego le haces creer que estás segura que todo va a estar bien.
Ya he escrito antes la historia de Mache y de por qué estaba allá. Y he escrito desde cuándo somos amigas. Pero no había escrito lo que había vivido en Israel. Lo hago porque se lo prometí, cuando recibí este primer mensaje le dije que tenía que compartirlo, que los que vivimos del otro lado del mundo necesitamos saber lo que de verdad se vive allá, lo que pasa una mujer mexicana huyendo al búnker…una experiencia surrealista…
Como surrealista fue todo lo que vivimos juntas Lulú, Mache y yo durante el tiempo que estuvo allá escibiendo.
Los últimos miércoles de cada mes nos reunimos un grupo de amigas a tomar un vino y platicar, vernos, reírnos muchísimo y a veces llorar un poquito con alguna que la esté pasando mal. El último miércoles que fue Mache era su despedida, se iba unos meses a su querida Magdala. Y todas estábamos muy contentas por ella. La verdad es que era el mero momento del intercambio de estampitas para el album del mundial del Panini y la mayoría de nosotras nos dedicamos a checar listas, paquetes de estampas, nos confundíamos con las que teníamos…o queríamos…o debíamos. Yo estába haciendo dos albums así que mi estrés era mayor…considerando que me hago unas bolas horribles. Y Mache me ayudaba un poco a tener cierto orden en mis estampas y listas. Platicábamos todas de lo complicado de hacer el mentado album….Mache por supuesto nos veía sin importarle un cacahuate…ninguna de nosotras sospechaba lo que Mache estaba por vivir, ella menos que nadie. Y es entonces cuando uno piensa si deberíamos de tener algunas pistas de lo que te puede pasar, por supuesto que esa noche hubiera sido muy distinta si hubieramos siquiera sospechado que viviría momentos de profundo miendo, o…podría correr el riesgo de no regresar. Y es un riesgo que corremos todos siempre, quién me dice que este no es mi último post?
Pero no vivo en la guerra…así que no vivo con el miedo de ser bombardeada a cada momento.
Mache se fue y cuando empezó el conflicto entre Israel y Palestina parecía que ella estaba en una zona tranquila. Luego fue cuando llegó ese primer mensaje, el primero de muchos…
Lulú y yo nos dedicamos siempre a escucharla, tendría que poner quizá que a leerla, pero yo sentía más bien que la escuchaba…y luego hacíamos de tripas corazón para tratar de animarla. A veces incluso utilizábamos el humor, y desarrollamos una capacidad de decir tonterías que no se imaginan, pero cuando sentíamos que la hacíamos reír, sentíamos también que algo bueno habíamos hecho.
Tenía a su cargo un grupo de voluntarios…a los cuales tenía la obligación de cuidar, eso hacía la situación peor, una cosa es tener que correr por tu vida y otra muy distinta correr por tu vida cuando ya cuidaste antes la de las demás…un día llegó este mensaje:
Mache: —Recién regresamos del búnker hace unos 45 min!
Sonó la alarma y pues histeria total
Una voluntaria se pasmó y en lo que la ayudaba a reaccionar pues ya no llegamos
La forcé a pegarse a una pared de un edifico con techo, porque aunque el iron dome destruyo el misil caen los fragmentos
Yo ya no se si reír o llorar, ya no sé si quiero seguir luchando por Magdala
Estoy enojada con todo y con todos!
El horror de una guerra
Escuchar la alarma es algo que no podré sacar de mi mente
Lulu: — Ay Marce 😔
Mache: —Ya no puedo
Lulu: — Ya falta menos
Mache: —De verdad que hago lo mejor que puedo pero ya más
Hoy si de plano llore
No me pude contener
Y uno de los voluntarios me dijo: “tu no Jefa, tu eres nuestra fuerza y lo que nos mantiene, tu no”
Pero quien diantres les dijo que yo soy fuerte! Me tiemblan las piernas y las manos! El corazón está a todo lo que da! La cabeza me retumba y muero de miedo—
Ese mensaje lo mandó en la tarde del 31 de julio. Yo en la mañana había ido a correr y me había dolido mucho, saliendo de mi entrenamiento me había tronado, y les había mandado un mensaje deseperado..triste y llorando y ellas dos me habían ayudado mucho, Mache desde Israel, viviendo el terror de la guerra me había animado a que no me rindiera…. y ahora me tocaba a mi tratar de hacer lo mismo por ella.
Diana:—Mache creo que se puede uno tronar, como yo en la mañana y ustedes me sacaron, a veces uno puede ser fuerte, pero es necesario reventar, a mis hijos cuando me veían llorar de tristeza les decía que aunque iba a estar bien a veces se vale porque nadie es de hierro
Habla con ellos diles que se necesitan unos a otros, tu a ellos también y eso les va a dar fuerza porque se darán cuenta que es trabajo en equipo, no puedes ser tu sola
Lulu: — Exacto
Diana: —Y sólo faltan unas horas
Diana:— Diles que los necesitas
Diana: —Eso hace que entre todos se saquen adelante, serán más fuertes y te sentirás mejor..—
Dios mío, yo no tenía idea de lo que le decía, ni sabía qué hacer, entonces dejaba a mi corazón hablar, como cuando escribo…no pienso, solo dejo que mis manos en el teclado se suelten y lo hacen solas…como dije un día “alquien les dicta”.
Y cuando yo peor estaba, por mi lesión me llega este mensaje de Mache:
Mache: —¿Sabes quien era mi motivación para salir de esta? Tú
¿Sabes en quién pensaba cuando la cosa se ponía más difícil día a día? En ti
¿Sabes por qué seguí adelante? Por ti
¿Sabes cómo logre -aunque todavía no termina- levantarme y superar el miedo? Porque tú me pones el ejemplo!
No te vengas abajo! No, no ahora … Te necesito fuerte porque en tus hombros y en los de Lulu me voy a derrumbar y sé que su fortaleza soportará mi debilidad!
Así que ánimo!
Te quiero—
Creo que lloré 20 minutos después de leer ese mensaje. Hasta pena me dio…no se lo dije, pero me daba una vergüenza estarme lamentando por mi lesión en la pierna mientras ella trataba de salvar su vida….Pero así lo hicimos, entre las tres, entre Lulú, Mache y yo vivimos una historia que duró aproximadamente un mes…Teníamos en vista una carrera que nos había pedido a varias amigas que la corriéramos con ella…Magic Run de Disney, Mache colecciona cosas de Mickey Mouse desde que la conozco, le encanta, y no podía no correr…cuando se ponían las cosas “pesadas” le recordábamos de la carrera, a veces me decía que no sabía si podría regresar, existía la posibilidad de que cancelaran su vuelo, algunos voluntarios no tenían permiso de dejar Israel, la embajada y el consulado la ayudaban, pero el gobierno no los dejaba salir por cuestiones de unas visas por un tiempo determinado. Después de un susto enorme le avisaron que siempre sí podrían dejar el país.
Eso la ayudó bastante, tenía el boleto programado pero existía un gran riesgo de que cancelaran los vuelos. Lulú y yo nos enterábamos por ella de todo lo que ocurría allá y que no dicen en las noticias. De que Hamas no respetaba los acuerdos de alto al fuego para el diálogo, de que bombardeaba sin parar…en las noticias acaban con Israel, pero no pasan la otra parte. Mache nos contaba todo, no está del lado de nadie, simplemente era lo que vivía. Nosotros acá nos enterábamos de primera mano, teníamos a la mejor corresponsal de guerra porque era imparcial y no tenía “linea”. Era un sufrir para Lulú y para mi….a veces (esto no lo sabe Mache) nos escribíamos aparte y llorábamos juntas para sacar algo…y luego regresábamos al chat. Como si nada…un día que Mache estaba preocupada y en reposo porque se había lastimado la espalda le dije que yo iba a rezar por ella, pero que ella me tenía que pagar tanta angustia y tanta rezadera y como estaba muy cerca de los “terrenos importantes” pues que igual y la escuchaban más de cerquita…así que le pedía por favor que lo hiciera por una petición muy especial:
Mache: —😳😢 lloro
Diana: —No llores
Diana: —Reza por un súper novio para mi
Diana: —Veo que tienes poderes
Mache: —Yo sigo🙏
Mache:— Jajaja
Diana: —Guapo
Diana: —Encantador
Mache: —Que burra
Diana: —ESTAAAAABLE
Diana: —Lindo
Diana: —Haz una lista de cualidades en tu reposo. Pero por favor incluye guapo
Mache:— Pido mucho por lo de estable y bueno y ya lo demás por añadidura no?
Diana: —No no
Diana: —Guapo es importante
Mache:— Ah ok
Diana: —Digo…Sí ya vas a rezar y vemos que surte el efecto deseado….para qué pedir poco..
Mache: —Yo también digo pero mejor y más importante estable, buen hombre y que te quiera
Diana: —Y guapo Mache!!!!!
Mache: —Ok! Guapo también… Lo incluyo en la lista
Diana: —Acuérdate que “pide y se te dará”
Diana: —De pelo negro, alto, delgado
Diana:— Bonita sonrisa
Mache:— No bueno
Diana: —Es que los hombres guapos están guapos porque son felices
Diana: —Y son felices porque son estables
Mache: —Me van a mandar por un tubo con tanta especificación pal cuñado
Diana: —Y son estables porque son sanos
Diana: —Jajajajajja babas
Diana: —Sí pídelo así
Mache: —Ok
Diana: —Como está tu papa?
Mache: —Muy delicado pero estable y en casa
Mache: —Esa es otra
Diana: —Muy delicado????
Mache: —No, si cuando no llueve llovizna caray
Diana: —Tonz deja mi novio para otra ocasión
Diana:— Mejor por tu papa
Diana: —Tu mama?
Mache: —También pal novio
Diana: —Ok
Y así eran nuestras conversaciones, había temas horribles llenos de miedo y angustia, y había momentos en los que nos dedicábamos a hacerla reír Otro día estábamos escribiendo las tres y yo tenía qué hacer tres horas de bicicleta en mi entrenamiento, y mientras estaba arriba de la bicicleta esto pasaba:
Mache: —Tres días de paz a partir de hoy a las 8:00 am! Egipto abrió sus puertas para el diálogo … Dios quiera que se logre algo
Diana: —🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
Diana: —Dios quiera Mache !! Y esos son tus últimos días! Ojalá los respeten y puedas pasar tus últimas horas también en paz
Diana: —A seguir pidiendo!!
Mache:— A ver sí logró dormir
Diana: —Seguro, pero trata!!!!
Diana: —Cuando te vas a Jerusalen?
Mache: —El domingo
Diana: Como? En camión o coche?
Mache: —No, nos llevan y ya ahí nos quedamos en territorio neutral, la sede del Vaticano y de ahí el martes al aeropuerto
Diana: —Ay Mache pues es un regalito estas horas de paz
Diana:— Dios quiera que las respeten
Diana: —Como se hace el anuncio?
Mache: —Pero ya salgo con todos! Si Dios quiere! Logro sacarlos a todos
Mache: —De qué no lo respeten? Con los misiles
Diana: —No, de que habrá paz
Mache: —El fin pasado Hamas no lo respeto
Mache: —Ah!
Mache: —Los medios nos dirán
Diana: —Me refiero a estas horas, como lo supiste
Mache: —Porque nos avisaron los del ejército que nos marcan el toque de queda
Diana: 🙏🙏🙏
Diana: —Que harás hoy?
Mache: Trabajar, me voy a Magdala que aún tengo cosas que dejar en orden
Diana: Y es tu último día no?
Diana: —Despídete bien, lindo, ayer estabas muy enojada, haz las paces
Mache: Si
Diana: —Y di que volverás 😉
Mache: —Si
Diana: —Besitos Maxhe cualquier cosa nos avisas
Lulu:—Ya las leí
Espero que si respeten esos días y que todo vuelva a la normalidad
Diana: —Ojalá y que el diálogo sea de verdad para logar La Paz,
Lulu:—Me encantaron las fotos de último amanecer en Magdala, Marce es padre que te vayas y les dejes tus oraciones y tu pedacito de corazón a todo ese proyecto que es tan importante para ti y para muchos de nosotros
Es hora de volver a casa 😊
Diana: —No las he visto, están en fb?
Lulu:—Si
Mache: —Hamas bombardeo de nuevo
Diana: —NO puede ser
Diana: Donde tú estas?
Lulu:—Maaaaarceeeeeeeeeee!!!!!
Diana: —😩
Y pasaron minutos interminables mientras yo estaba en la bicicleta…me quería bajar, pero…¿para qué? más tarde se reportaba y decía que estaba bien, luego llegaban cosas como esta:
Mache:— Desde la medianoche, 61 cohetes fueron disparados desde Gaza contra Israel, 9 de ellos fueron interceptados por la Cúpula de Hierro.
Y así y así y así…cada vez que podíamos le recordábamos de la carrera Magic Run…de que la haríamos juntas y llegaríamos a la meta juntas. Los que han leído las historia anteriores saben que empezaba a correr, ahora sería su primera carrera y la haríamos juntas.
Cuando iba camino a Jerusalen, en la carretera les tocó escuchar la alarma, fue horrible porque no sabían dónde estába el refugio…así que se tenían que meter debajo del coche, y vio como en el cielo el misil fue interceptado por el iron dome y lo destruía, vio la explosión y vio caer los fragmentos….¿se imaginan el terror? yo creo que no somos capaces de sentir lo que ella sentía en el cuerpo, en el alma, en el corazón…
Llegando a Jerusalen le tocó una explosión de un camión a dos cuadras de donde ella estaba…ya no podía más, así que le dije “en solo unas horas sales para acá” me dijo que tenía mucho miedo de checar su vuelo y ver que estaba cancelado, pero se armó de valor y me mandó la foto de que todo seguía en orden…
Durante todo este tiempo yo estába en tratamiento para mi lesión con una cantidad de medicinas que me ponian a dormir profundamente, así que cuando Mache escribía de noche yo lo podía ver hasta las 6 de la mañana…me daba mucho coraje pero no había manera de despertar, me tumbaban…pero el día que Mache tenía que salir de Israel recibí un mensaje, era la foto de la salida en el Aropuerto, mi alma descansó un poco, palticamos un ratito y después se subió al avión…Horas más tarde me mandó una foto de una copa de champaña que estaba bebiendo en el aeropuerto de Paris, ha sido la mejor foto que he visto en mi vida!! Más tarde mandó un mensaje…
Mache: —Llegué
Lulu:—Gracias!!!!!
Lulu:— Que gusto me da leer esto 😊👏😊😊
Mache:— 🙂 Ya estoy en casa y pienso descansar todo el día
Diana: —Me siento tan Feliz BIENVENIDA A CASA!!!!
Mache: —Gracias Diana!!! 🙂
Fueron unos mensajes llenos de felicidad, ahí sí me llegó la paz al cuerpo. Han pasado los días y Mache está a salvo, pero le sigue afectando todo lo vivido. A veces entra en shock, el día de la carrera tuvo algunas regresiones, a veces me decía cosas como “Así corremos al búnker” o le veía yo la mirada extraña, dice que tuvo miedo por momentos…pero ahí estábamos, con otras queridas amigas, a las cuales, por no preocupar, nunca informó de todo lo que estába viviendo…no quería crear pánico y mucho menos que estuviera todo el mundo preocupado por ella. Y lo que más interesaba era que sus papás por ningún motivo supieran de su situación real. Cuando mandaba los mensajes yo sabía que algún día iba a querer leerlos…”cuando estés a salvo los escribo” le prometí…
Son muchos, imposible ponerlos todos, pero tengo todo guardado, un día los podrá leer con el corazón listo. Le está poniendo todo su corazón y voluntad a recuperarse, no es fácil, no entendemos tantas y tantas cosas. A veces me dice que se ve en el espejo y que no se encuentra, que no se ve en esos ojos apagados, que perdieron la luz, como si estuvieran muertos. Y yo le digo que así estuve yo mucho tiempo, no me reconocía en el espejo, no veía luz en mis ojos…y regresó, así que yo estoy segura que esa luz que tenían los de Mache va a regresar, le sobra coraje, voluntad y corazón.
No sabía cómo escribir este post, prometido desde hace tiempo, ni cómo empezar, ni qué decir, si poner simplemente la conversación tratando de respetar el diálogo y las palabras de las tres….me estaba costando mucho trabajo y eso nunca me pasa al escribir….entonces decidí dejar de pensar, tomar el teclado y empezar, hacer lo que hago siempre, cerrar todos los sentidos y simplemente dejar las manos libres….
Antes de hacerlo, como nada es casualidad, leí algo que dijo Jim MacLaren, un hombre extraordinario, con una historia de mucho sufrimiento, y de todo lo que dijo, yo tomo lo siguiente para ti:
NO DESPERDICIES TU SUFRIMIENTO
¿El sufrimiento nos hace mejores personas? no necesariamente, no en automático, el sufrimiento simplemente ocurre, constantemente y sin saber por qué, y si no haces algo con él, entonces no te causa más que dolor, no te pasó por ninguna razón en especial. Pero el sufrimiento puede ser una invitación increíble a la transformación. Pero solo si aceptas esa invitación y solo si atraviezas una catársis y solo si de verdad cambias a raíz de ese sufrimiento. Pero eso depende de ti, solo tú puedes vivir esa catársis en tu propia forma. El sufrimiento sin catársis es nada más que sufrimiento desperdiciado. Y nunca debes desperdiciar un sufrimiento, nunca lo hagas…es poderoso, es lo más poderoso que existe. Úsalo, transfórmate, aprende, crece y sé mejor.
EL SUFRIMIENTO SIN CATARSIS ES NADA MAS QUE DOLOR DESPERDICIADO.
Y como dice Neruda: “muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo”.
Esta es la historia detrás de la foto en la meta terminando la carrera, la historia de tres amigas que etuvieron en comunicación durante una guerra sin sentido, pero que juntas, encontraron inlcuso por momentos el húmor, el amor y la paz.
Recuerda siempre ese momento Mache, en que nos dimos ese gran abrazo. Recuerda siempre que te queremos. Y no pierdas la esperanza…tus ojos volverán a brillar.
Te quiero.
Dejando un maratón….algo increíble sucedió.
Hay un personaje en la tele…o en el cine…no me acuerdo, que siempre decía mal los dichos, y yo soy igual, a veces puedo salir con algo como “al que madruga ve cien pájaros volar” y cosas de esas, la gente se ríe y me los corrije, pero al final del día me entiende. Y comento esto porque hay un dicho que dice algo así como que si sueltas algo que te costaba trabajo luego se te regresa…o entra otra cosa…o cuando el dinero sale por la puerta algo entra por la ventana…no sé no sé. Pero lo que quiero que me entiendan es que ayer por fin fui capaz de soltar el maratón. Tenía toda la intesión de correr 30 km ese día, pero la molestia en la pierna continúa…Entre que el doctor sigue intentando actos heróicos y el instructor del gimansio tampoco me quiere soltar (no, no es que me tenga amarrada, lo que pasa es que quiere que lo haga) me había costado mucho trabajo tomar la decisión, eso y que mis amigos lo van a correr. Total, que quise tomar la decisión.
El miércoles me citó el doctor a eso de las 7:30 de la noche para ponerme unas cintas kinenosequé para que jalaran el músculo y pudiera correr y….bueno, el caso es que lo estaba yo esperando en su consultorio, yo me confundí con la hora, el me mandó un mensaje raro por wapp, y estaba yo a las 8:30 esperando y de pronto me llegó una vocecita “¿qué estas haciendo aquí?” …..para no hacaer el cuento (o post) largo, me salí. No quería ya más intentos desesperados que los demás estaban haciendo para que yo corriera el maratón. Al final, la decisión fue mía, no estoy al cien, es más, no estoy ni al “oshenta y oscho” como me dijo una amiga el otro día que me hizo reír mucho. Y si no estoy en total capacidad de correr sin riesgo a lastimarme no haré escenas de película como de Angelina Jolie en la que cruza la meta sangrando hasta por la boca pero la cruza. No, no estoy en una película, aunque a veces parezca que sí, y que es de comedia, pero no. Me salí del consultorio del doctor pensando que yo había acabado ya la lucha y que lo estaba haciendo más por él que por mi. El instructor del gimnasio me dijo que lo hiciera, que corriera 4 km y caminara uno y así todo el tiempo y que hiciera unos ejercicios con ligas y que me ponía las cintas estas kinealgo….(al parecer esas bandas son buenas) pero aunque le dije que sí, no he regresado, fue hace 3 días y creo que ha llegado la hora de irle a avisar que solté la idea de hacer el maratón.
Ayer en la mañana le dije a Pedro que no lo haría, él era el único que estaba de acuerdo “si no te sientes segura es mejor no lastimarse” y por primera vez desde que lo conozco, estoy de acuerdo en algo con él. Le pregunté que si sabía de alguien que quisiera mi número y me dijo que lo publicara en facebook y que seguro saldría alguien, “ok, cuando termine de aceptarlo lo hago” porque una cosa es decir, y otra hacer, yo sabía que publicarlo era definitivo, y me tomó unas horas. Y sí…fue dificil publicarlo…pero lo hice.
Y empezó a suceder algo maravilloso. No es que me sorprenda porque conozco mucha gente increíble, aún así tantas muestras de cariño me hicieron sentir muy bien. No tenía ánimo para dar explicaciones, pero es conmovedor recibir tantos mensajes de apoyo. De verdad hicieron que todo este proceso se cerrara de una manera increíble. Y sigue la mata dando, hoy en la mañana me encontré más mensajes, entre ellos el de una increíble amiga que había sugerido en facebook que entre todas mis amigas hicieran la carrera conmigo, en relevos y que yo corriera al final y recogiera mi medalla, #corriendocondiana se llamaba el “proyecto”. Lloré, y tengo que aceptar que casi lo considero…pero al final del día un maratón se corre completo, y la medalla es al esfuerzo de meses de entrenamiento (los cuales sí los cumplí) pero también a la batalla de correr ese día 42 y pico de kilómetros. Y hay gente preparada y lista para hacerlo sin inscripción….no me quedo en paz si no se lo paso a alguien así. Tengo que soltar la lucha y soltar el objetivo (pero no para siempre, solo por ahora).
Tengo que avisarle al doctor…y a Lupe, mi instructor del gimansio…me siento como una chavita de 16 años que tiene que decirles a sus papás que está embarazada…pero ni modo. No quiero correr en estas condiciones. No es la última carrera de mi vida ni vivo de correr. Más bien porque vivo puedo correr y quiero hacerlo bien. Si me toca descanso por ahora debe ser porque me lo merezco también.
Me siento muy bien, increíblemente bien, hoy a las 7:30 esa querida amiga me andaba mandando invitaciones al cine al ratito, sé que me quiere sacar de mi casa, la Che ayer me regaló unas botellotototas de vodka de mango, que me encanta, (tengo miedo, tener esas amigas…) y mis papás como siempre en apoyo total en lo que decido, (aunque creo que mi mamá, que quizá esté algo triste por mi, le llegó por fin la paz). Mis hijos medio lo entienden y medio no….me habían dicho que no me rindiera, pero les he explicado que uno no puede aferrarse a lo que no es…y por el momento este maratón no es, espero que olviden que no los llevé de vacaciones a la palya por andar corriendo como desquiciada, confío en que la genética me ayude con su mala memoria. Son unos niños increíbles que en su momento lo entendieron y ahora también y ven que la vida sigue….
Y si…la vida sigue. Y el dicho que yo quería decir y que no me sale era algo así como “cuando sueltas algo, mejores cosas llegan” necesito ayuda en mi manera de expresar esos dichos tan bonitos que uno lee y que entiende y le hacen sentido pero que luego uno olvida por completo….pero sé que me entienden. Solté el maratón y por fin lo dejé ir, pero tanto cariño recibido en las últimas horas (bueno, las más recientes, Dios quiera que no sean las útlimas) ha sido un regalo increíble.
Gracias gracias GRACIAS A TODOS.
La vida sigue…..(y tengo dos niños, dos padres, muchos amigos y DOS botellas de Vodka para festejarla).
Un regalo para Mache
Hoy es cumpleaños de mi querida amiga arqueóloga…¿dije querida? nooooo…debo decir queridísima, adorada, admirada…bueno, todo se queda cortito. Y lo que más quisiera darle en este momento es algo que yo no puedo conseguirle…ella quiere PAZ, y nada me gustaría más que regalársela, pero lo que sí puedo hacer es deseársela con todo mi corazón. Algo llegará. Otra cosa que puedo hacer es pedirles a todos ustedes, los que están leyendo este post, es que al final cierren los ojos dos segundos y piensen “PAZ PARA MARCELA”….¿qué tal? seguro algo sentirá.
La quiero desde hace muchos años, nos conocemos desde preparatoria. Haciendo memoria tengo que decir que no sé bien por qué la quiero, se comía mis sánduiches, llegaba la hora del recreo y mi lunch había sido saqueado, siempre por la misma persona. Yo tenía una falda negra tableada, corta, se me veían las piernas flaaaacas flacas flacas y laaaaargas largas largas….eso lo sé por que Mache me lo hacía notar cada vez que me ponía mi falda negra, CADA VEZ no es exageración…cada vez. Me ponía también unos zapatos horrendos negros (también sé que eran horrendos porque mi linda amiga me lo hacía también saber) a la fecha me recuerda de mi falda y mis zapatos que para mi eran orgullo porque me los había comprado en España “no sabes de moda Mache, eso es lo que pasa” y ella se reía muchísimo de mis piernas flaaaacas flacas flacas.
Me copiaba en los exámenes de inglés, no se le daba (quién diría que un día daría conferencias en Estados Unidos y sería entrevistada por Discovery Channel…o National Geographic..no me acuerdo, pero quién lo diría…), yo le copiaba en los de Derecho, Historia, Ciencias de la Tierra (así se llamaba esta estúpida materia que yo odiaba más que nada en el mundo) y varios más….vaya, que a mí no se me daba nada. Mache tenía una letra horrible, chiquita chiquita, era muy difícil copiarle, así que ella disimuladamente movía el exámen de manera que yo pudiera copiar las respuestas.
Jugaba volleyball increíble, yo lo odiaba, me cubría detrás de ella porque nunca me ha gustado, eso de darle con la parte interna del brazo y que duela hasta el alma, nunca lo entendí, pero ella era buenísima, yo por supuesto sólo juagaba si era obligada por el profesor de deportes, “el átomo” le decíamos…aunque ya no me acuerdo si era él o…da igual. Yo no jugaba voluntariamente, y cuando lo hacía siempre me cubría detrás de ella.
Hacía unas papas maravillosas, eran de esas de cambray (de las pequeñitas) con chile verde, la receta me la ha pasado mil veces, pero estoy segura que hay algo que me oculta, dice que no, pero nunca me salen como a ella (claro que cocinar no es algo que se me dé). Esas papas eran famosas, llegamos a ponerles nombre para hacer una campaña de lanzamiento de un producto en una clase de mercadotecnia (otra que odiaba y en la que por supuesto también le copiaba) y les pusimos “Papikan”.
Mache desde que la conozco quiso ser arqueóloga. Nunca tuvo duda, era por eso que copiarle en los exámenes de Historia era un placer, te sacabas 10, claro, si habías copiado bien y alcanzabas a leer las respuestas…. (Civismo!!!! también le copiaba en esa, perdón, me acabo de acordar). Tenía clarísimo que a eso se quería dedicar el resto de su vida.
Lo hizo, lo ha logrado, y no solo eso, ha logrado alcanzar metas que podríamos pensar que son inalcanzables. Ha trabajado con los mejores arqueólogos que hay en México, claro que ahora lo que pienso es que la suerte no ha sido de ella, ha sido de ellos, estoy segura que lo que han aprendido de Mache es más que lo que aprenderían en cualquier doctorado, maestría, proyecto, y eso es su pasión por la Arqueología. La hace inmensamente feliz y lo hace tan bien…ha trabajado en los proyectos más importantes en México.
En estos últimos años luchó contra viento y marea para conseguir la dirección de un proyecto en Israel. Magdala, llamada así porque ahí vivió María Magdalena, es una ciudad a orillas del lago Tiberiades, en Galilea, está a muy poquitos kilómetros de Cafarnaúm, donde Jesús vivió haciendo su vida pública, su peregrinaje. Se sabe que solía predicar en las sinagogas. En el siglo I Magdala fue sepultada por tierra y vivio oculta 20 siglos. Hace tres años unos promotores de un Centro de Peregrinaje eligieron ese lugar para iniciar la construcción de un centro donde puedieran reunirse peregrinos de todo el mundo y visitar los lugares santos más importantes. Al empezar a hacer excavaciones arqueológicas descubrieron parte de la ciudad de Magdala y una sinagoga en un estado de conservación privilegiado. Es la única sinagoga que se ha encontrado en Galilea y se sabe que por ahí estuvo Jesús. Para Marcela, una mujer católica, apasioanda de la Arqueología Bíblica, era un sueño hecho realidad, pero….¿una mujer mexicana encargada del proyecto?….¿en Israel?…MUJER MEXICANA….imposible…Adivinen qué pasó. Lo ganó, lo consiguió, luchó hasta que fue designada directora del proyecto arqueológico del Magdala Center en Galiea, Israel.
Se fue a vivir allá unos años para trabajar en todo lo relacionado con el proyecto, no quiero hacer este post muy largo, pero cuenta unas historias maravillosas, tenía que discutir hasta con el hombre que llevaba la grúa para la sacadera de tierra, imagínense recibir órdenes de una mujer mexicana. Mache es chaparrita, morena, de pelo chino, usa lentes y pareciera que es tímida, pues les ganó a todos. Porque Mache tiene una personalidad arrolladora y una inteligencia para manejar las relaciones públicas que yo admiro. No podría ser yo la encargada de un proyecto así, por más conociemientos de Arqueología que tuviera (los hubiera matado a todos, ya saben…el Dianazo). Pero ella tiene lo que se necesita, carácter, determinación, pasión, paciencia, sabiduría, inteligencia…no acabaría.
Durante esos años que vivió allá, hubo conflictos entre Israel y Palestina como siempre los ha habido. Siempre que me preocupaba por ella contestaba que donde ella vivía las cosas estában tranquilas. Regresó y siguió a cargo del proyecto desde acá. Este verano volvió a Galilea….iba por un tiempo para revisar el trabajo personalmente. Y casi acababa de llegar cuando empezó el último de los conflictos que están viviendo de nuevo los israelitas con los palestinos. Parecía que en Magdala Center las cosas seguían tranquilas, hasta que un día…..Mache me envió un mensaje que me apachurró el corazón. Desperté y lo leí, “estoy saliendo de un búnker…” no lo podía yo creer, el mensaje es aterrador, le tengo prometido escribir un post acerca de esos mensajes que me enviaba, pero no he querido, no me ha dado el corazón todavía, y quiero tener el tiempo para hacerlo bien. Pero fueron muchos días de mucho sufrimiento, para ella sobre todo, para los que estamos acá preocupados por ella y para su familia. El conflicto había alcanzado ya a Magdala…”tienes que regresar Mache”….”eso intento”….
Ya lo escribiré, pero lo que vivió Mache esos días en la guerra lo tiene en su corazón, que está triste, que busca paz, que quiere regresar a la vida. Mache logró regresar a México, el día que me envió la foto en el aeropuerto de Israel fue uno de los más felices de los últimos tiempos, pero confieso que descansé hasta que avisó que había pisado tierra mexicana.
Mache quiere paz, la quiere para Israel, para Palestina, quiere paz en Magdala, en su sinagoga…pero sobre todas las cosas quiere paz en su corazón, en su alma. Tiene un corazón herido. Y yo…es lo que más deseo para ella en este momento, que la encuentre, que se recupere. Es una guerrera y sé muy bien que lo va a conseguir, como consiguó ese proyecto, sueño de su vida. Pero necesita descansar, necesita tiempo y necesita sobre todas las cosas que todos los que la queremos le mandemos esa paz que desea.
Recuerda Mache que estuviste muy enferma, que no podías subir los escalones de tu querida universidad, que tus pulmones no funcionaban….y ahora….corriste en tu querida Galilea a lado del mar, recuerda que no corrias en México más de 2 kilómetros y te desesperabas mucho…y el domingo vamos a correr tu primera carrera de 5 km….y vamos a cruzar esa meta juntas aunque te tenga que cargar o me tengas que arrastrar y lleve la pierna en la mano. Has logrado todo lo que te has propuesto. Así que…la paz que tanto deseas la vas a conseguir también. Yo no tengo ninguna duda, y aquí estaremos todos los que te queremos y admiramos para celebrar contigo la vida. Te quiero.
“PAZ PARA MARCELA”
¡¡¡Y a mi ni me gustan las cerezas!!!
Seh…ahora lo explico….
Resulta que esto de mi lesión me ha enseñado más que si hubiera tomado años de terapia, en solo unas semanas viví una montaña rusa de emociones, sentimientos, pensamientos, imagínense….¡con lo que se me da pensar! y ahora tenía un motivo muy poderoso para no dejar de hacerlo, pasaron por mi cabeza mil cosas, todo el día “el maratón, viene el maratón y yo en reposo…qué hago…tengo que correr…o…¿no?”
Tampoco era como que tenía demasiadas opciones, o de verdad creo que ninguna. La lesión ahí estaba, y aunque muchas personas me decían que estaba en mi cabeza, yo la sentía en la pantorrilla, seguramente si tenía algo que ver la mente, da igual, la que me dolía era la pierna. Fui al doctor varias veces, tomé terapia de ultrasonido, láser, shocks elcéctricos (en las piernas, aunque hubiera sido mejor en mi cabeza), tomé muchas medicinas, tratamientos iban y venían y cada vez que lo volvía a intentar, el dolor seguía.
Un día sentí una gran frustración saliendo de los viveros…lloré como Magdalena por varias horas, no podía creer que después de 4 meses de un entrenamiento como el que hice, tuviera que parar de golpe y porrazo arriesgando el maratón. “Si no corren los 32 km el domingo deben considerar seriamente su participación en el maratón” escribió mi entrenador en un post que puso para todo el equipo….casi se me cae el pelo. Era prácticamente imposible para mi sacarlos. Solo existía la esperanza de hacerlos más adelante, “no te desanimes, sigue soñando” me dijo Pedro García cuando muy triste le dije que no iría a correrlos.
Ustedes saben bien el coraje que hice, lo comenté hace unos días. Pero toda lección debe ser aprendida. Y lo he hecho muy bien, me he portado “eeeeexcelente” (así me decía mi entrenadora de tennis cuando daba un buen golpe de revés y todavía lo recuerdo). Creo que he aprendido ya lo que ha pasado. Ahora se los comparto.
En enero me inscribí para le medio maratón en julio y el maratón completo en agosto. No tenía en ese momento muy claro lo que iba a pasar, pero más vale prevenir, total, si no lo corría siempre lo podía vender o regalar, pero las inscripciones se acaban pronto. En febrero o marzo lo comenté con mi entrenador y decidimos esperar a ver como salía de una lesión que había tenido entre diciembre y enero. En abril tomé la decisión, ya lo conté hace unas semanas. Pero haciendo un análisis de todo esto, recordé las verdaderas razones por las cuáles decidí correr un maratón.
Tengo una saboteadora en la cabeza, horrible, es mi eterna enemiga, todo el tiempo me dice qué hacer y qué no hacer, obviamente la mayor parte del tiempo me dice que no haga las cosas porque no puedo hacerlas. Un maratón se corre con las piernas, con el cuerpo, con las pompas (dice mi entrenador del gimnasio) con mucha condición física y músculos en el abdomen….pero solo el 15 ó 20 por ciento, lo demás se corre con la mente y con el corazón. Mi corazón está muy bien, lo supe cuando decidí hacerme un electrocardiograma y una cantidad de análisis loca para ser según yo muy responsable y no lanzarme al maratón como el borras y entonces dejar huérfanos de madre a mis hijos, claro que es otro tipo de “corazón” con el que corres, no es el órgano vital del cuerpo… pero yo estaba tranquila porque según yo, estaba muy sana. Pero mi mente…esa traidora…esa era la que tenía que vencer.
Estas semanas que he tenido que tomar decisiones muy serias me he puesto a platicar con varias amigas, he oído todo tipo de consejos y he contestado toda clase de preguntas. Una que me movió muy fuerte el piso fue “si estabas tan estable, tan contenta y en uno de tus mejores momentos, ¿qué fue lo que te hizo tomar la decisión de correr un maratón?” y esa pregunta me la hicieron para que lo analizara y pudiera encontrar respuestas.
Y las encontré, “para vencer a mi mente, porque si yo soy capaz de ganarle y correr un maratón, soy capaz de todo, no habrá nada que me detenga, sabré entonces que le he ganado a la traidora que llevo dentro”….otra respuesta fue “porque si ahora estoy tan bien, cuando cruce esa meta de los 42 km me sentiré increíble, será la cereza del pastel, coronaré una etapa de lucha por ser la persona que soy ahora”.
Y así varias otras, no terminaría nunca si les contara todo lo que ha pasado por mi mente. Todo esto me hacía seguir entrenando, varios de ustedes saben que me quejaba, que me cuestionaba mucho por qué estaba haciendo todo ese esfuerzo por correr el maratón. El doctor me dijo que sin fuerza no lo lograría así que me iba al gimnasio después de correr 3 veces por semana, los domingos eran distancias demenciales…y cuando salía agotada de las mañana y me iba a levantar pesas, habiendo bebido solo un licuado lleno de cosas raras en el coche y salía del club a la una de la tarde a desayunar algo rápido para irme a recoger a los niños, me sentía muy orgullosa, estaba lográndolo todo. La pobre de mi amiga que me trataba de entrenar la mente varias veces sufrió al tenerme que convencer que todo esto valía la pena. Pero mi duda más fuerte era siempre “¿por qué lo hago si no quiero?….¿por qué me quejo tanto?…¿por qué no siento esa pasión por el entrenamiento que sienten todos mi compañeros?” , a veces se lo preguntaba a Pedro, mi entrenador, y me decía que tenía quizá tenía que replantearme si verdaderamente quería correrlo. Muchos me decían que es normal, que la mente sabotea de manera natural a todos los corredores. Y yo seguía, siempre sintiéndome muy orgullosa de que a pesar de no querer, estaba yo ahí y hacía todo lo que se me pedía.
Recuerdo muy bien que un día le dije a una amiga corriendo, “¿sabes por qué sigo? porque me da mucho miedo rendirme, sería un fracaso para mi, tengo mucho miedo a sentir que perdí”….y seguía.
Ahora con la lesión, que pedí a gritos, se me movió todo. “¿ah no quieres correr? tómala!! pues ahora no corres…¡¡pero ahora sí quiero!!….pues ahora no puedes”…Dios mio qué lección.
Reposo obligatorio. Los primeros días los disfruté un poco, pensando que me merecía el descanso, pero conforme pasó el tiempo me fui preocupando y sentía una presión terrible. Estaba muy triste, deprimida y enojada.
Ahora….ahora siento una paz impresionante porque ¿saben que? vencí el peor miedo que tenía, el de rendirme…el de decirle a mi mente “ganaste, tenías razón, no puedo”….no es cierto, si puedo, no me rendí, no me ganó. Es más, le demostré a ella y a mí que tengo fuerza de voluntad, que los compromisos los cumplo, que si tengo algo qué hacer, lo hago. Pero que ya no tengo por qué hacer algo que no quiero, que no disfruto, por el simple hecho de qua ya no necesito cruzar la meta para que me diga yo misma que sí puedo. Sé que me gusta correr, ahora quiero hacerlo más que antes, porque no lo hago por aplausos ni propios ni ajenos. Lo hago porque lo disfruto. Las lesiones son compañeras de los deportistas y es algo con lo que tenemos que aprender a vivir. Así que de entrada tienes que soltar lo que no tienes, como una meta asegurada. Haces planes y te ves cruzando, está muy bien eso de que tienes que visualizarte, lo que no está bien es dejar a un lado toda tu vida para conseguir un objetivo que crees que te hará feliz, pensar que eso lo vale todo, porque en mi caso, no es así.
Cuando decidí entrenar para correr el maratón dejé a un lado muchos compromisos sociales, desayunos, fiestas, comidas….mucho tiempo con mis hijos….proyectos de trabajo que quería hacer y que siempre decía “ahorita no tengo tiempo, pero en cuanto corra el maratón lo hago” Todo lo pospuse para cuando “despegara mi vida” sin saber que había despegado ya. Creo firmemente que por eso lo estaba sufriendo tanto, porque yo no tengo esa pasión por el maratón, soy corredora, una corredora muy feliz, no una maratonista, no ahora por lo menos.
Entre algunos comentarios que me hicieron, una querida amiga me dijo “Diana, tú sabes ser feliz” y me hizo llorar, otra querida corredora me dijo “vuelve a casa”….como Magdalena, todo eso me hacía sentido, pero no soltaba la lucha, no soltaba el maratón, no soltaba la meta y la idea de que si todo esto lo soprebasaba sería completamente feliz y le habría ganado a la mente, habría vencido el miedo.
Y de pronto….solté la lucha, decidí dejarlo. No hay tiempo, ya no es posible correrlo. El otro día el doctor me dijo que con el entrenamiento que llevé estos meses lo podría hacer corriendo muy despacio, que me podían infiltrar y….. cuando empezó a decirme lo que podríamos hacer lo paré en seco y me salió del alma “no doctor, no quiero actos heróicos, no los necesito”…se me quedó viendo y me dijo “creo que yo estoy más aferrado qué usted” a lo que yo le contesté que sí…que lo soltara, que iba a estar bien.
Todo lo pospuse y lo dejé de lado para cumplir un objetivo inmeso que me haría completamente feliz. Ahora sé que no es así. Que tengo otras maneras de lograr esa satisfacción. Sí, es cierto, cruzar una meta te da una felicidad inmesa, pero ahora tengo que encontrar otras maneras, porque me estaba quitando mi energía, no se puede dejar todo para un solo objetivo y creo que es una de las lecciones que mejor he aprendido estos días…
Me dediqué estas semanas a difrutar tiempo con mis hijos, con mis amigos, con mi familia. Hace un rato ví en facebook que quedaban 12 días para el maratón…sentí una paz en el alma que es imposible que sea actuada…”no tengo qué hacerlo” pensé en automático….pero quizá quiera hacerlo….No estoy diciendo que no corra ese día, estoy diciendo que si no quiero, no lo haré. No tengo miedo a que sea eso,miedo. Ya no temo a soltar lo que no me hace feliz por el miedo a rendirme. Ya sé que no es rendirse, es soltar lo que no te está dando la vida que tu quieres. Es soltar lo que te provoca una guerra interior, es soltar lo que te provoca estrés….es que yo no soy maratonista ahorita, soy corredora, ¿lo seré algún día?…quién sabe, pero soy feliz, y ahora tengo que seguir viviendo con la estabilidad que he alcanzado sin necesitar grandes actos de heroísmo…antes los requería, ya no. Ya he cruzado muchas metas, en carreras y en la vida y ha llegado el momento de disfrutarlas y plantearme otras que me den paz y felicidad.
Había hace años un anuncio, no me acuerdo de qué era, pero salía un actor que se llamaba Athony Quinn que decía “si las cosas que valen la pena fueran fáciles, cualquiera las haría” y me quedó siempre muy grabado. Y existe la idea esta de que lo que vale la pena es difícil de alcanzar y que hay que hacer cosas que poca gente está dispuesta. Vaya….que hay que sufrir para disfrutar. Ya no estoy de acuerdo con eso, porque el otro día me vi feliz andando en bicicleta con mis hijos….hace unos días me comí un helado exquisito que disfruté como si fuera el último de mi vida, escribir me da una satisfacción inmesa, salir a caminar con Tostada me encanta, correr los domingos porque quiero, no porque debo, me da paz…y todas estas cosas (y muchas más) no son difíciles para mi. Creo más bien que uno tiene que encontrar lo que lo hace feliz y hacerlo. Sin importar si es fácil o difícil o a la gente le parece bien o mal. Hay muchos corredores en mi equipo que tienen una pasión que admiro por correr, por los kilómetros recorridos, por el tiempo que hicieron, porque estan “imparables” yo los admiro y me da mucho gusto por ellos, pero yo no soy ese tipo de corredora. Yo no tengo esa pasión que se requiere. Pero si soy el tipo de corredora que toca las plantitas cuando corre, que ve la luz del sol que atraviesa los árboles, que disfruta recorrer la montaña, que siente felicidad cuando cruza las nubes en el Nevado de Toluca, que ríe a carcajadas con sus compañeros corredores. Eso…eso si me hace inmensamente feliz.
Quería la cereza del pastel…y resulta que ni me gustan las cerezas y que mi pastel es de chocolate, no la necesita, ya está delicioso.
Un día del nabo
Alguien me preguntó una vez (por supuesto no me acuerdo quién) qué significaba la expresión “un día del nabo” y le dije que signficaba que había sido un día muy malo…o “está del nabo” que significa que está horrible. Luego me preguntó por qué se decía así, por qué nabo significaba eso…ahí sí que no supe decirle. El nabo es una hortaliza, es larga como una zanahoria pero del color de una papa , fea, triste y sin color, ¿será por eso que las cosas “están del nabo”?
Bueno, pues mi día hoy estuvo del nabo. Mis hijos y yo andamos medio desvelados, el sábado nos fuimos a una cena a casa de la Che y cuando por fin regresamos a la casa y vi el reloj eran las 3 de la mañana, ellos con hambre y yo con sueño, así que el domingo les dije que era día de descanso. Pero como siempre, el segundo día es peor…hoy se levantaron muy tarde y yo había prometido ir a un parque ecológico que se llama Xochitla a volar un helicóptero del tamaño del mundo, casi parece real…(estoy exagerando un poco, pero solo un poco) y querían andar en bicicleta, como no tengo muchacha casi salimos a la una de la tarde, yo quería cancelar el plan, pero no había oportunidad otro día, así que puse en la aplicación esta que amo y adoro (hasta hoy) llamada Waze “Parque Ecológico Xochitla”.
Y ya ibamos por Periférico y Waze me mandaba por los puentes o carreteras urbanas sin saber que yo no tenía saldo (ni yo lo sabía) y a la primera casi lloro, no sé en qué momento se me van los saldos del maldito IAVE pero siempre le pongo y siempre me falta…el caso es que ya por Satélite me avisa Waze que en unos kilómetros más me tenía que salir a los carriles laterales para tomar la estúpida carretera urbana…y decidí que tenía que cargarle el saldo, me salí a la lateral y me metí a un Oxxo….no hay carga en el Oxxo….pero si hay papas, jugos y chocolates, los cuales compré porque ya moriamos de hambre, ¿¿¿algo nutritivo??? claro que no, en carretera “el monchi” es lo adecuado…pero entonces me dijeron que tenía que ir a una Farmacia del Ahorro. Puse en Waze “Farmacia del Ahorro” y me di cuenta que no escoge la más cercana, incluso me podía llevar a una a Nuevo León, ahí Waze me empezó a caer medio gordo, sentía yo que se burlaba. Puse entonces “Echegaray” porque recordé que el “vienve viene” me dijo que estábamos cerca…conocí al derecho y al revés (literal) la vía Gustavo Baz…para arriba y para abajo, por todos lados y como que se trababa la maldita aplicación, como que no había buena señal y cuando me avisaba algo ya habíamos pasado la calle…Waze me odió y yo lo odié…por fin le pongo saldo a la méndiga IAVE y trato de regresar a Periférico, Echegaray para arriba y para abajo, por un lado y por el otro. Me acordé que mi mamá me cuenta que vivimos por allá un tiempo, pero por supuesto que o estaba recién nacida o en proyecto porque ni idea tenía. Diego me dijo —Sería genial que nunca te perdieras…..
Por fin llegué a Periférico, y seguí y seguí y la salida a la carretera urbana nunca llegó, ya no me mandaba Waze por allá, y yo había perdido 40 minutos buscando la Farmacia del Ahorro. Nada, tomé la carretera a Querétaro y empezó a llover, todo se veía negro (todos mis planes quiero decir) estuve a nada de regresarme, ¿¿pero ahora cómo les decía a los niños que habíamos ido a Satélite por unas papas y a Echegaray a la Farmacia del AHorro??…nada, que aunque fuera por orgullo yo tenía que llegar a Xochitla.
Carretera y más carretera, por fin llegamos al mentado parque (que de verdad sí es muy bonito) y al llegar empezaba a “chispear” —Saaaaquen el helicóptero y a volar!! que ya casi llueve— les dije a los pobres engarrotados niños por el camino tan largo y tan incómodo (porque cabe mencionar que los muy necios llevaban la caja del aparato en las piernas y está de verdad enooooorme). —Quiero hacer popó— dijo Diego, esas palabras tan temidas siempre, así que corrimos al baño. Daniel odia acompañarlo pero siempre los mando a los dos por seguridad, como sea, siento que se cuidan. En lo que fueron al baño la curiosa de su mamá intentó volar el helicóptero, no prendía….me acordé que el control no tenía pilas, se las puse y en ese momento empezaron a dar vuela las hélices….¡no saben la velocidad! me asusté en ese momento y mi mente brillante le mando la señal a mis manos de deternerlas con los dedos….grave gravísimo error, me dolió hasta el orgullo…me lastimé horrible. Salieron los niños y nos fuimos a buscar un jardín para volarlo…
10 Minutos…DIEZ MINUTOS duró el vuelo del helicóptero, ganó la tentación de una tirolesa que andaba por ahí. EL cielo gris…yo con hambre…deseando con todo mi ser una cerveza. Les dije que fueramos a rentar las biciletas porque podría llover en cualquier momento, las escogieron y al salir al recorrido se empezó a caer el cielo, pero todo todo el cielo a pedazos. Llevábamos paraguas y quisimos caminar hacia el restaurant…la empapada fue monumental porque de las rodillas para abajo nos mojamos como si hubiéramos metido las piernas a una alberca. Caminábamos y los tennis sonaban ric rac…y los dedos se sentían inundados.
—Nos vamos a tener que regresar
—NOoooo mamá pero no hemos andado en bici!!
—Si, pero estamos empapados, nos vamos a helar dentro de 5 minutos y no para de llover
—Por favor por favor por favor vamos a quedarnos
—Mejor regresamos mañana con más tiempo ….
Esas últimas palabras…cómo me arrepiento, uno dice cualquier tontería para convencerlos y por supuesto que no piensa en las consecuencias….
Tratamos de ir al coche y lo charcos eran enormes, empapados hasta las uñas de los pies logramos subirnos “por lo menos traigo el IAVE cargado, de regreso hago 20 minutos” pues no….de regreso no hay autopista urbana, tooooooodo Periférico hasta la casa…en el camino me entero que en el Costco hay unos estuches que andaba yo buscando para mis hijos…una amiga me avisó….y yo mojada como pez…pero sé cómo se acaban las cosas en Costco y he andado buscando esos estuches por todos lados. Así que…pasamos al Costco, la gente se nos quedaba viendo porque casi goteábamos. ¡Pero compramos los estuches!
Llegamos a la casa, cansados de tanto coche, sin comer, sin andar en bicicleta y casi sin volar el helicóptero, una hora etuvimos en Xochitla..UNA HORA ESTUVIMOS EN XOCHITLAAAAAA!!!
Pobres niños, estaba tan de mal humor que se metieron a bañar sin chistar, y eso que cada vez que hay que bañarse la pelea es de aproximadamente 15 minutos. Pero ahora como seditas los pobres escuincles….Les hice de comer-cenar a eso de las 6:30 lo que había en el refrigerador (pura mugre) y les supliqué paz y tranquilidad….
En resúmen: 3 horas y media de carretera, una hora en Xochitla, no hubo bicicleta, hubo algo de helicóptero. No hubo comida pero sí hubo papas, chocolates y jugos (azúcar suficiente para un coma diabético), no hubo IAVE pero sí hubo estuche escolar.
Más resumido: un día del nabo. Y quizá….mañana se repita.
¡MUY ENOJADA!…. Ten cuidado con lo que deseas….
Pero muy, se queda cortito el título, ya he pasado por varios estados de ánimo desde que me lesioné la pierna derecha. Primero me asusté un poco, luego me dio coraje, pasé unos días por la alegría del reposo, luego me frustré y lloré de tristeza…ahora ¡ME LLEVA LA FREGADA!
Hace casi 15 días que, haciendo unos intervalos de 1 kilómetro, en el quinto intervalo sentí un fuerte dolor en la pantorrilla, “los gemelos” que les dicen a ese grupo de músculos, vaya ironía, teniendo dos hijos cuates que mueven mi vida, que sean ahora los MALDITOS GEMELOS de la pierna los que no me dejan correr.
Durante estos 15 días he hecho todo lo que me ha dicho el doctor, soy muy disciplinada y muy obediente, tampoco es que tenga de otra, quiero correr y quiero correr YA, ¡ahora mismo!! estoy perdiendo el tiempo de entrenamiento. El maratón es dentro de 4 semanas y no lo puedo creer.
Estoy muy enojada y creo que conmigo, “TEN CUIDADO CON LO QUE DESEAS”….durante estos casi 4 meses de entrenamiento me quejé mucho de lo duro que estaba siendo, de lo difícil que me estaba resultando, dejé muchas cosas, muchos momentos, con tal de darlo todo, pero no fue siempre con la mejor actitud porque dudaba mucho de por qué quería hacer un maratón, todas las mañanas me lo preguntaba. Le he dado mucha lata a mi coach personal, mi querida amiga a la que le pedí que no me dejara rendirme, me fui incluso con ella a Valle de Bravo y dos días me convenció de irme a correr cuando lo que yo quería era quedarme en la cama. Y justo cuando tomé la decisión de dejar de quejarme, de darlo todo y de pensar que solo faltaba un mes de tortura ¡¡¡BOLAS!!! viene la lesión. “TEN CUIDADO CON LO QUE DESEAS”, hace como tres semanas estaba comiendo con unos amigos y Casual Chic me dio un golpe en la pierna con una silla, nos volteamos a ver y le dije “por favor rómpeme ahora una pierna” nos reímos y después le dije “no, en serio, por favor rómpeme una pierna, estoy agotada y así tendría el pretexto perfecto para descansar” y ahora lo tengo, solo que ahora no lo quiero, ¡no quiero descanasar! ¡¡quiero correr!!! “TEN CUIDADO CON LO QUE DESEAS” hace unos días decía yo que quería correr por gusto, solo cuando yo quisiera, sin tener que salir muy temprano y dejar a mis hijos dormidos, que quería convivir con ellos en las vacaciones sin tener que entrenar, que me gustaba correr pero no con un plan ni una meta tan específica, solo cuando yo quisiera.
Pues se me ha cumplido todo lo que yo he deseado. Estoy más tiempo con mis hijos, estoy descansando, estoy sin correr, tengo una lesión y tengo que dejar de hacer ejercicio.¡¡ ME LLEVA LA FREGADA!! porque no lo quería en este momento.
No sé que sea, hay quien dice “escucha a tu cuerpo” otras personas me dicen “hay más maratones” y no falta quién me dice “¿por que te gusta pasar por esto? ya déjalo”….hoy en la mañana que lo fui a intentar de nuevo me encontré con un ultramaratonista que corre una barbaridad….y a veces me regaña que porque mi mente me domina, hoy para variar me dio un speech de hoooooras diciéndome que sí puedo, que está en mi mente, que no me preocupe y blaaa bla bla….de todo le doy la razón, pero le dije que aunque yo creía mucho en el poder de la mente, una lesión es una lesión, ¡¡no está en mi imaginación!! le dije que el doctor me pedía correr con molestia pero no con dolor y que no sabía la diferencia, me la explicó, “una molestia te permite correr aunque te cueste trabajo, y el dolor te detiene” pues hoy reconocí perfectamente la diferencia, corrí con molestia 20 minutos hasta que se convirtió en dolor y tuve que parar, ahora no me dio tristeza, ahora me dio coraje, me enojé muchísimo, le mandé un mensaje al doctor, como todos los días, dándole mi reporte diario…”ahora va a tener que reposar hasta el sábado” como balde de agua me cayó.
Estoy muy muy enojada porque hice la peor parte, y “al cuarto pal ratito” me pasa esto. Estoy entre mandar todo a la goma, descansar el resto del verano, despedirme del maratón y tomarlo como señal de que no debo correr esas distancias demenciales….y al mismo tiempo no me quiero rendir, hice un trabajo muy pesado varios meses…estoy enojada y confundida. ¡¡¡Quiero una cerveza!!!! y no puedo tomar ni consejos porque estoy con varias medicinas encima, así que ni siquiera me puedo dar el lujo de una chelita fría rica en mi reposo.
No sé que voy a hacer, es como una prueba para mi, ¿sigo? ¿me dentengo? ¿lo pienso? tampoco tengo mayor opción, me tengo que detener, la cosa es que ahora tengo que buscar terapia, para la pierna, ultrasonido y laser….y creo que necesito una terapia para la mente…o una borrachera monumental. Lo más difícil para mí, lo que siempre se me complica en la vida es no tener control sobre lo que pasa y no saber qué va a pasar…esa parte me es difícil de manejar y ahora es justo lo que tengo que aprender a hacer. El domingo tengo que correr 34 kilómetros, ¿lo voy a lograr? y si no los corro este domingo ¿los correré el próximo?…no lo sé, ahora sí que no sé nada ¡¡¡Y ESO ME TIENE MUY ENOJADA!!!!
Bueno, ya solté un poco, ahora voy a seguir mi día…espero no matar a nadie, que varios están en la lista….y no habría mejor momento que este, porque en mi defensa podría alegar “demencia post trauma de gemelos” (en cualquiera de sus modalidades).










