Escúchame bien Andrés Manuel

Hoy a las 5 de la mañana, con insomnio por el coraje, estaba escribiendo en Google “Carta Magna de los derechos humanos”, llegué a la página de la ONU y leí la Declaración Universal de los Derechos Humanos, llena de frustración al leer los treinta atrículos de los cuales la mayoría son ignorados por nuestro flamante presidente en turno (y vienen siendo ignorados desde hace siglos).

Pero yo no estoy acostumbrada a echarle la culpa a los de atrás para justificar al de adelante, como lo hace Andrés Manuel López Obrador y su séquito, el cual incluye a sus seguidores y adoradores. Me parece tan mediocre la respuesta de siempre “sí, pero los anteriores lo hicieron peor” porque se supone que este presidente venía a hacer el cambio, no a hacer lo mismo y aseguir echando culpas.

Mi coraje y frustración de ahora se deben a que ayer me di cuenta que Estrella, la niña que vive en mi casa, que está entrando a la secundaria, no ha tenido ni un día de clases porque aunque López Obrador dijo que el regreso a la escuela es voluntario, las autoridades educativas, o sea la Secretaría de Educación Pública, dio la orden de no dar material de apoyo ni clases virtuales a los niños que no tomen clases de manera presencial. Así que los alumnos que no vayan a la escuela porque no quieren poner en riesgo su salud por el COVID están en el limbo.

No recuerdo si les conté el año pasado que ante la pandemia, Estrella, que empezaba sexto de primaria, se encontraba de pronto sin poder tomar clases porque no tenía tablet ni computadora, la maestra les daba dos clases a la semana con una duración de dos horas (muy poco pero se agradece porque era inciativa de ella) y Estrella veía la clase desde el celular de su mamá. En aquel entonces empecé a prestarle mi computadora pero era una situación incómoda para las dos, por consejo de una amiga, mi querida capitana, un día corriendo le dije “voy a ver si mis amigos me ayudan a comprarle una tablet económica, me parte el corazón” y me dijo “no pidas para una tablet, ve por la computadora” a lo que recuerdo haberle dicho que eso era demasiado, que eran carísimas y que nunca conseguiría el dinero, pero lo pedí para juntar lo más que pudiera. La historia fue preciosa, escribí en Facebook el caso y en dos días tenía dinero suficiente para una buena computadora, además de una serie de ofreciemientos de gente maravillosa que donaba alguna tablet o computadora usada en muy buen estado, pero el dinero ya había sido donado y tuve que rechazar muchos ofrecimientos muy lindos que querían ayudar.

Después de una especie de Viacrucis, compramos la computadora, Estrella no cabía de felicidad, su mamá me daba las gracias llorando y yo le decía que eramos todos un equipo de gente que queríamos ver a Estrella estudiar, y así fue. Estrella terminó la primaria con excelencia.

Ahora que entró a secundaria, decidimos su mamá y yo que por el momento, por la alta ola de contagios, no iría de manera presencial a la escuela, pero pensamos que, como decía nuestro PDJO presidente, era de manera voluntaria (adelanto que ya me está hirviendo la sangre de nuevo y que en lo sucesivo habrá groserías, si son sensibles a este tipo de lenguaje de desahogo, paren de leer, poque quiero decir que PDJO quiere decir PENDEJO).

Estrella lloró cuando le dijimos que por el momento tomaría clases en casa, la escuela informó que solo los que fueran de manera presencial tomarían clase, que no harían nada virtual pero que mandarían trabajo en casa. Cuando vi a Estrella tan triste, decidí comprarle un escritorio para que tuviera un lugar para trabajar y sintiera que sí estaba estudiando y trabajando, pero como por el momento mi situación económica es complicada, lo comenté en mi querido grupo de lectura y les pedi que si sabían de alguna oferta o alguien que vendiera un escritorio usado a buen precio, me informara. A las 3 horas llegó un escritorio precioso para Estrella, una de mis amigas lo donó, porque esa es la gente que me rodea, la que actúa, la que ayuda, la que quiere que las cosas funcionen. GRACIAS a esa querida amiga.

Estrella ha estado usando ese escritorio muy poco, pero pensé que quizá lo usaba más cuando yo no la veía, pero resulta que no, que lo poco que lo usa es para iluminar porque la escuela no ha mandado nada, ni un material para trabajo en casa y los maestros le dijeron a su mamá que tenían prohibido mandar material de apoyo. No contestan correos, no hay con quién hablar nada.

Antes de montar en colera, pregunté en grupos de mamás si alguien estaba pasando por lo mismo, yo tenía la esperanza de que fuera un error y la escuela estuviera dando excusas para no trabajar. Pues no, no es un error, hay miles y miles de niños que están en la misma situación, la educación pública está en las garras de gente que ha decidido que si no vas a la escuela de manera presencial, no tomarás clase, y punto.

NO PUEDO CREER LA INJUSTICIA, no me voy a desgastar en explicar por qué no quiero poner en riesgo la salud de Estrella y la familia, es una decisión tomada, así que ayer cuando me decían “pues que vaya a la escuela” más me enabronaba, porque estamos ante una emergencia sanitaria, al que quiera respetar mi decisión, bien, al que no, también, esta decisión no debería de ser impedimento para que ella reciba material de apoyo para estudiar en casa, pero es una manera de presionar para que vaya, ¿por qué? porque a este pinche gobierno de mier… le importan muy poco lo niños, porque López Obrador ha declarado que a los niños no les pasa nada con el covid, porque decidió que no los va a vacunar porque eso es “consumismo”, porque si no le importan los niños con cáncer, qué podemos esperar de los niños con rezago educativo.

Acabo de escuchar la vocecita de Estrella preguntarle a una maestra que tuvo a bien dar la cara y ofrecer una junta diciéndole “maestra, pero entonces ¿cuándo vamos a poder estudiar?” y se me parte el corazón. También me dijo su mamá que un papá de un niño que va a presencial le dijo que en el baño no hay ni jabón…

Pero escúchame bien Andrés Manuel y todo tu séquito de seguidores, ESTRELLA VA A ESTUDIAR, lo voy a resolver, voy a conseguir algo mejor, no sé cómo, no sé cuando, pero va a salir del patrón que tanto les gusta a ustedes, el de las niñas en su pueblo amamantando, sin educación y manipulables, porque el maldito slogan “Primero los pobres” me tiene hasta la madre, a lo que te has dedicado es a abandonarlos, a crear más pobres, a que sean más pobres y a que no tengan manera de salir de la pobreza.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice en su artículo veintiseis “1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria.”

Hay gente que me sugiere que haga la secundaria abierta, es una posibilidad, pero tendría que darse de baja y hacer todo el año así. Que baje programas de la SEP y yo le ayude, es otra posiblidad, que pague una escuela privada, no está en mis posibilidades pero sé que podría resolverlo de ser necesario, pero me hierve la sangre porque el discurso de la presidencia es otro y es falso.

Estrella tendrá la eduación que se merece y necesita, me voy a encargar no lo duden ni un segundo, ¿pero cuántos niños la merecen y no la tendrán? Este es el mensaje de una mamá desesperada “Mis hijos van en San Pedro de los Pinos y en NINGUNA ESCUELA DE CDMX TIENEN PLAN DE TRABAJO PARA LOS NIÑOS QUE SE QUEDARON EN CASA, literal los dejaron solos, ni contacto con los maestros, NADA… O ATENCIÓN POR PARTE DE LAS ESCUELAS” (lo transcribí literal) y así hay muchos, miles, incluso hay papás resignados a perder el año escolar. LAMENTABLE Y TRÁGICO, pero, sobre todo, INJUSTO.

A todas esa personas que todos los días le aplauden a López Obrador sus pendejas decisiones les pregunto: ¿qué están haciendo ustedes por México además de apoyar a este presidente que no se ocupa de los pobres? ¿qué están haciendo ustedes en favor de la economía del país? ¿en qué aportan? ¿qué proponen? ¿cuándo y en qué actúan? ¿o creen que milagrosamente este hombre va a sacar a México del hoyo donde está metido, “acabando con la corrupción”, que él y su gobierno todos los días pratican?.

Pues bien, no me voy a quedar ni callada ni de brazos cruzados, hay gente, y mucha, dispuesta a hacer un verdadero cambio, ayer una señora me ofreció clases de Inglés gratis para Estrella y voy a hablar con ella, buscaré escuelas que tengan becas o planes sociales, econtraré la manera, Estrella es una mujer en potencia con un futuro que puede ser brillante y prometedor, le encanta estudiar y es muy inteligente. Mi misión es que curse una carrera, que se prepare, que trabaje, que no regrese a su pueblo a cumplir con el patrón de todas las mujeres de su edad, embarazarse a los 14 años y quedarse sin ese futuro que hoy entre muchos le podemos ofrecer. Estrella será madre, será lider de una familia y es la manera de cambiar a México, empoderando hombres y mujeres con educación, no con falsas y vacías promesas que no se cumplen nunca.

Escúchame bien Andres Manuel, Estrella va a estudiar.