Efectos colaterales de la terapia de mis amigas…

La semana pasada estuve en un estado de ánimo algo decaído, y aunque siempre trato de ver la vida con humor, me estaba costando algo de trabajo. Pero para eso están mis amigas, para recordarme que me puedo reir de mi misma (así como los demás también se ríen de mi misma).

El sábado me dijo mi querida y admirada (admiradísima) Capitana que estaba yo en lo que ella nombraba “etapa cero” y el objetivo era llegar a la “etapa 10” en algún momento de la vida, que el plan para cumplir dicha meta empezaba el domingo a las 7:30 de la mañana en la Estela de Luz en Reforma para correr y conseguir un poco de endorfinas. Tuve que alterar un poco el plan ya que planeaba desvelarme el sábado por ser cumpleaños de una amiga, pero quedamos de ir en cuanto yo me despertara, eso me indicaba que me tendría paciencia y sería cariñosa conmigo.

Así que a las 9 de la mañana estábamos arrancando sobre Reforma el plan para pasar si quiera a la etapa 1, la cero no me estaba gustando pero había que empezar por algún lado. Así que platicando ibamos corriendo hacia el Zócalo y las endorfinas empezaron a hacer lo suyo, la dopamina todavía no hacía acto de presencia.

Cuando veníamos de regreso, sobre la calle 5 de Mayo, vimos en un aparador un suéter que a las dos nos hizo “ojitos”, no dijimos nada pero unos segundos después, no me acuerdo quién fue la primera que se atrevió a decir “viste ese suéter” y decidimos entrar solo a “verlo”… La capitana me dijo que necesitaba una blusa para una entrevista que le harían (es una celebridad de clóset) y que le ayudara a ver si encontrábamos algo, por supuesto que encontramos “algo”…

En la búsqueda de la blusita, me topé con un aparador lleno de aretitos y pulseritas y mugritas que me encantan. Por sobre todas las cosas me gustan las pulseras y generalmente me compro una cuando algo quiero recordar, un día, un momento, una etapa o una persona. Vi unas azules muy lindas que me hicieron pensar en Nuri y unos aretes que harían juego que me harían pensar en este momento que estoy viviendo como de transición.

Cuando vi a la capitana, yo tenía dos bolsitas pequeñas, me dijo “ve la ropa, está a super buen precio y en descuento”. Yo no traía dinero porque IBAMOS A CORRER POR REFORMA, no de compras, pero ante el ofrecimiento manipulador de su tarjeta de crédito, tuve que soltar el cuerpo y ver los suéters, tres fueron los que me gustaron. Pero lo peor vino cuando ella descubrió también el aparador de las chácharas esas que me gustaron… estuvimos delante de él cerca de una hora. Cada vez que yo tomaba algo y luego lo regresaba porque me atacaba la culpa, la capitana me decía “acuérdate lo triste que estás, te lo mereces” y yo volvía a tomar esa pulsera o esos aretes. Cuando yo veía con ojitos de amor algún collar pero con algo de dudas, me decía “estás en la etapa cero y tienes que sobreponerte, ese collar se te vería increíble” y yo cargaba también con el collaracito ese… Cuando quise regresar algunas cosas que me parecían algo inutiles y caprichosas me repetía “haz pasado días muy difíciles, te vendría bien comprarte eso”…y así estuvimos todo el tiempo, ella con tono manipulador, casi en secreto me decía al oido “cóooomprate eso…lueeeego me lo pagas”, y así salimos dos horas después, yo con dos bolsas con pulseras, aretes, collares y tres suéters que no necesitaba pero me llevaron a lo que ella llamó “etapa uno”. Había subido el escalón (y mi deuda mensual).

Como la capitana también hizo lo propio, cargaba con otras dos bolsas, así que por mucho que tuviéramos nuestros tenis, mallitas, gorra y reloj garmin para medir nuestros tiempos, ya no era posible regresar corriendo por la ruta que llegamos. Tuvimos que caminar por donde la gente corre, con el look algo distorcionado entre deportistas, dos consumidoras compulsivas como en película de esas malas malas en las que las protagonistas son frívolas mujeres que se visten de manera deportiva para hacer creer a la gente que hacen mucho ejercicio pero la verdad es que solo se dedican a comprar mugres. Así nos sentíamos y hasta algo de pena nos daba, pero nos la aguantamos. Lo que también nos dio fue un frío espantoso que nos hizo temblar un buen rato. Habíamos sudado mucho antes de entrar a la tienda, así que ahora estábamos heladas sin poder entrar en calor (pero bien risueñas con nuestras bolsas y ya la dopamina hacía su efecto).

Cuando por fin llegamos al coche, ya era la una y pico de la tarde, yo no podía creer que tenía el estómago vacío y no me había comido a alguien o peor, matado a la capitana. Decidimos que ya no aplicaba desayuno, era la hora de la cerveza con una rica comida y ella me había dicho que me iba a invitar. Así que fuimos a un lugar de comida Tailandesa que en otro post tengo que describir porque vale muchísimo la pena.

En este lugar había un mesero italiano de bastante buen ver y que como buen latino coqueto, hizo gala de su fama y nos hizo la comida muy amena, entre que sacamos nuestras compritas y él se reía, hasta medio mensas nos veíamos con la risita fácil que ocasiona el cansancio, el hambre, un poco la culpa, el frío y un italiano coqueto (por cierto, prometimos regresar).

“Oficialmente estás en la etapa dos” me dijo muy ufana la capitana, orgullosa de haberme llevado a ese momento de recuperación, me subió a la boutique del restaurant en donde seguimos comprando, yo un té verde que se veía buenísimo y ella uno de jazmin que habíamos probado en la comida, y, por qué no, yo un ungüento (creo que desde la primaria no utilizaba esa palabra con diéresis) para los labios hecho a base de miel y cera de abeja que está exquisito.

Ahora que han pasado los días, sigo en la etapa dos pero algo atorada y bastante demacrada. Obvio me dio una gripa del nabo, el enfriamiento me pegó duro y es que cuando uno se pone triste se le bajan las defensas, así que algún virus encontró el domingo el lugar ideal para vivir unos días. Eso sin contar con la deuda que ahora tengo con la capitana, por un lado la emocional por todas sus atenciones y cariño y paciencia y por otro lado la de su tarjeta de crédito…

Los efectos colaterales de la terapia del domingo son ojos llorosos, mocos, cansancio, culpa, deudas, gordura (me regalaron unas galletas y como no puedo correr por la gripa, encima voy a engordar porque están deliciosas).

Pero eso sí, estoy en la ETAPA DOS, solo faltan ocho, les tengo algo de miedo a los efectos de las que vienen aunque sé que para eso están ellas, mis amigas y todas esas personas que han estado pendiente de mi en estos días que supieron que fueron difíciles, con llamadas, mensajes,chistes, regalos, flores, cervezas, tecitos, visitas, apoyo emocional, discuros, regaños, tarjetas de crédito, etc…etc…

Cuando me iba a separar, en una terapia de pareja a la que fui, recuerdo perfectamente que me dijo la terapeuta: “sepárate, lo vas a superar, porque lo único que necesitas es una red de amigas que esté a tu lado  y con esa ya cuentas, estás segura”.

Cuando estén pasando un momento triste, difícil o complicado, acudan siempre a sus amigas, ellas sabrán qué hacer, aunque luego le deban la vida y haya que ahorrar para pagar pulseritas.

GRACIAS A ESA RED DE GENTE QUE SIEMPRE ANDA TRAS DE MI.

Ahora por favor, alguien aviénteme un Redoxón.

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Nueva página en facebook

¡Hola! A todos los que me siguen por aquí, los invito a seguirme también en mi nueva página de facebook, donde comparto fotos, frases, momentos, preguntas de mis hijos (de esas que me vuelven loca) y un montón de cosas irrelevantes que no tienen importancia pero que me ayudan a ver la vida más divertida y en otras ocasiones me hacen relfexionar.

https://www.facebook.com/La-nueva-de-Diana-1027515454020400/?fref=ts

 

 

También pueden seguirme por twitter @lanuevadediana

Saludos y ¡gracias!

Addina es incómoda…

Hoy es cumpleaños de Addina, una mujer increíble de la que les quiero platicar por una sencilla razón: es incómoda y es admirable.

La semana pasada murió una querida amiga (Nuri) a la cual le había prometido escribir algo para  ella en algún momento, nunca pensé que ya no podría leerlo y como dicen por ahí “en vida, hermano, en vida” hoy quiero cumplirle una promesa que le hice también un día a Addina.

Siempre lee mi blog y siempre me dice que la hago llorar (no sé qué decirle cuando me platica eso porque en realidad no sé si es bueno o malo… no me gusta hacer llorar a la gente) pero me pidió que le escribiera algo y aquí va.

Addina es una mujer muy incómoda, y esto se debe a que es de las pocas personas que conozco que verdaderamente se rige bajo el principio de “no  me importa lo que la gente opine de mi”. Es de esas frasesitas que todo el  mundo dice y poca gente hace, siempre escuchas a alguien decir “que no te importe lo que digan los demás de ti y haz lo que te haga feliz” pero en realidad no conozco a nadie que se atreva como Addina a ser lo suficientemente valiente para que de verdad le importe un cacahuate lo que la gente piense de ella. Ese es un valor que le admiro muchísimo.

Es una mujer muy decidida a ser feliz, y, le guste a guien le guste, anda siempre inquieta viendo cómo conseguirlo, a mi lo que más bonito se me hace es que ese ejemplo le está dejando a sus hijos, yo sé que a los niños les puedes dar mil instrucciones de cómo vivir, pero lo que los educa y lo que permanece es lo que ven, “el ejemplo arrastra” dicen por ahí, y sé que eso es lo que ellos ven en ella. No me gusta ver a esas madres abnegadas que aguantan lo indecible en un matrimonio infeliz siendo a veces incluso humilladas o viviendo una vida gris bajo el pretexto de “mis hijos necesitan un padre y una familia completa”. Lo que los niños necesitan es una mamá y un papá felices, y si eso implica que se separen para llevar una vida tranquila, pues bienvenido sea. Yo sé que esto a mucha gente le incomoda porque implica salir de una zona de comfort y te expone a tus más grandes miedos, bueno, pues Addina con miedo o sin miedo, les enseña a sus hijos a buscar siempre sentirse bien.

Otra cosa que admiro mucho es que no da explicaciones a nadie acerca de nada. Vive su vida como mejor le parece y si se equivoca no culpa a nadie, nunca la veo haciendo dramas de novela en facebook, no miente y dice las cosas como son y si acaso está triste me parece que simplemente lo resuelve ella. Es positiva y tiene un increíble sentido del humor, se podría pensar que está algo desequilibrada (a veces, cuando veo sus fotos en fb dentro de la regadera con la cabeza llena de espuma del shampoo, siento que la hemos perdido, pero en realidad es que nunca la hemos tenido…) y eso me hace reír muchísmo, es algo que yo jamás haría y sin embargo suelto una carcajada y pienso “Addina está loca”, pero la gran ventaja es que hay cosas que vivo a través de ella, no subo fotos en bikini (obvio, no tengo el cuerpo, sería una terrible falta de respeto de mi parte) y cuando ella lo hace siento que es totalmete libre y me hace sentir bien por ella.

Nos hicimos amigas gracias a que su precioso hijo Nicolás se hizo amigo hace unos años de Daniel, Nico es físicamente igualito a ella, es un clon, un “mini me” como le digo. Y esa amistad que empezó por ahí de segundo de primaria ha soportado muchos años ya de no estar en la misma escuela. Generalmente los niños se hacen amigos en el recreo o por sentarse juntos, pero a la edad de 7 años no se cree que pueda aguantar mucho, pues Nico y Daniel que solo estuvieron unos meses juntos porque se cambiaron de escuela, siguen siendo amigos y se siguen queriendo mucho. Es un niño que es igual de incómodo que su mamá y por eso me cae tan bien, como cuando un día veníamos en el coche y nos dijo “yo no creo en Dios, yo soy Budista” y mis hijos me volteraon a ver con cara de “¿¿¿ESTAS OYENDO ESO???” a lo que yo solo contesté “Nico, un día tienes que platicarnos acerca del Budismo para que podamos conocerlo”, pero a esa edad, esa valentia me pareció no solo sorprendente sino digna de admiración (y muy divertida) y todos sabemos de dónde sacan esos valores los niños…

Hay algo que pocas personas saben de Addina, porque lo que acabo de contar es muy evidente, que se divierte, que es irreverente, que es explosiva, que le importa poco la opinión de los demás y que hace locuras para hacer reír a la gente y reirse de sí misma, otra cosa que admiro mucho, pero pocos saben de su gran corazón. Siempre me pareció muy chistosa pero hasta hace unas semanas conocí una parte de ella que no sabía que existía. Resulta que Addina, sin echarse porras ni hacer menciones ni alabanzas, se la pasa buscando como ayudar a la gente que más lo necesita. Me enteré que ayuda por ejemplo al reclusorio de mujeres, que les lleva cosas, que es voluntaria… Me pidió si podía ayudarla con algo y justo tenía varias cosas para darle y vino a mi casa por todas. Cuando me contó de todo lo que se mueve para ayudar, para vender objetos que le donan para comprar pañales para los niños de las reclusas, les lleva libros, juguetes, ropa… y anda de arriba para abajo en esto, la admiré todavía más. Es una persona incluso más incómoda porque resulta que te enfrenta con el hecho de que ella SI HACE LAS COSAS QUE DICE QUE VA A HACER, y eso, es un valor que poca gente tiene (muy muy poca).

Estoy segura que ahora que lea mi blog me va a escribir algo así comoooo “Diana no mameeeeessss no mameeeesss cómo me hiciste llorar”… esa boquita tiene Addina y es otra cosa que me cae re bien, es sincera sin poses ni fachadas, dice las cosas como van y como las siente y sin pena ni gloria es como es.

En resumidas cuentas, Addina es incómoda, pero es tan admirable que espero que esté siempre cerca de mi para hacerme reír, para ayudarme a ayudar, y sobre todo, para aprender cómo vivir de manera auténtica sin dramas siempre buscando ser feliz.

Te quiero mucho Addina ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Querida Nuri:

Llevo un buen rato leyendo todas nuestras conversaciones por inbox, tu primer mensaje llegó hace casi 4 años, el 5 de diciembre del 2012 después de haber estudiado desde chiquitas en la misma escuela. Te recuerdo perfecto, siempre sonriendo, y con mi mala memoria recuerdo tu nombre, Nuri Benasco… Eramos un mundo de niñas en una escuela inmensa y después de tantos años, cuando nos encontramos en fb de nuevo, recordé perfecto a Nuri Benasco, eras de esas personas que se quedan en la memoria para siempre.

En ese mensaje me agradecías que escribiera, que tuviera un blog y me decías que uno de mis posts te había dado mucha esperanza y te había ayudado a superar un dolor, siempre te agradecí esas palabras y siempre agradeceré que me pedías que no dejara nunca de escribir.

No pudimos coincidir, yo fui a Oaxaca cuando tú estabas en México y no pudimos vernos, nos dio risa y pensamos que teníamos todo el tiempo del mundo para hacerlo más adelante, que ironía, no lo teníamos… pero nunca perdimos contacto.

Estamos en una edad en la cual las amistades que haces o reencuentras se quedan para siempre, son honestas, francas, llenas de cariño y con un verdadero sentido para caminar juntas, ya no somos amigas para jugar al “resorte” en el recreo, ahora somos amigas para estar juntas el resto de nuestra vida.

Muchas conversaciones mantuvimos, siempre SIEMPRE leías mi blog y siempre SIEMPRE tenías algo lindo qué decirme, cómo te voy a extrañar, cómo me harán falta tus mensajes, pensar que tengo mi inbox abierto con tu foto y no lo puedo creer… sigo esperando una notificación que diga “Nuri Benasco comentó tu enlace” ver tu foto en mi timeline, recibir un inbox tuyo con palabras cariñosas, tenías esa especial intuición para mandarme algo que necesitaba leer, eras de verdad una persona muy iluminada Nuri.

Se me escurren las lágrimas ahora mismo porque sigo sin poder creer que tenga que escribirte aquí y que no lo podrás leer, por más que me digan que lo sabías y que en el lugar en el que estás sabrás lo mucho que te quería y lo mucho que me inspirabas, me cuesta creer que así será, que lo leerás… no sé cómo me podrás responder ahora Nuri, porque lo que yo más quisiera es recibir un mensaje tuyo ahora que lo necesito.

Tengo la bendición de tener grandes amigas, ayer por ejemplo, muy temprano Ana Cris me mandó un mensaje preguntándome cómo estaba y diciéndome que me quiere mucho, ella también sufre por tu partida. Más tarde Marcela hizo lo mismo y me conmovió mucho y me mandó un video para hacerme reír (gracias Marce, te quiero mucho). Fui a correr con Xó y Gris y me apapcharon y me escucharon, grandes amigas que sabían exactamente lo que necesitaba.

Horas más tarde fui con la Che y Heidi al mercado de Jamaica a comprar flores, por supuesto la Che me consintió con una omelette deliciosa y más tarde con una lasagna maravillosa, Heidi me hizo reír y estuve rodeada de flores en uno de los mercados que más me gusta visitar, me llena de paz y color.

De esas cosas que pasan Nuri, llegando a casa de la Che, mientras ella acomodaba flores, me metí a fb a distraerme y lo primero que vi fue un video de Coldplay cantando Everglow… no lo podía creer, esa canción, que he oído muchas veces, parece escrita para ti, lloré otra vez, pero en esta ocasión estaba ahí la Che que me abrazó para que pudiera llorar contenida, en la tarde una llamada de Ale me hizo reír y llorar y me apapchó de nuevo el alma. Así que como verás Nuri, mis amigas están siempre pendientes de darme cariño cuando más lo necesito, sin embargo, quiero un mensaje tuyo por inbox…

Entrar a tu muro de fb demuestra lo maravillosa que eras, no dejan de llegar mensajes de tristeza, sorpresa y consternación ante tu sorpresiva partida, tocaste muchos corazones y estabas rodeada de amor, no me cabe la menor duda de que eras un alma vieja que venía por poco tiempo a terminar un trabajo casi hecho, te tomó poco tiempo, pero los que nos quedamos estamos muy tristes sin ti Nuri.

Uno de tus últimos mensajes fue precioso, me dabas consuelo ante la muerte de Emilio, ese chiquito precioso que nos conquistó a tantas personas y por el cual nunca dejaste de orar, ese mensaje me dio mucha paz, lo que no puedo manejar ahora es la promesa que te hice de escribirte más adelante contestando a tu mensaje de una manera más profunda, estaba de viaje y de nuevo pensé que tenía todo el tiempo del mundo para hacerlo después, y es ahora cuando te escribo y ya no lo puedes leer, ya no me puedes contestar…

Te pedí que te quedaras para siempre con nosotros, fueron mis últimas palabras hacia ti, no sé si es esta la manera de quedarte siempre o tuviste que irte, todavía no lo entiendo, seguro que lo haré, me queda tu último mensaje, me quedan largas conversaciones para poderlas releer, me quedan tus fotos, me queda tu cariño expresado con tanta claridad, me queda la esperanza de verte en algún momento, me queda el agradecimiento eterno porque siempre me apoyaste en todas mis causas, con Kenneth y su silla de ruedas, con Emilio y su tratamiento, con tus oraciones, con tu luz…

Gracias Nuri por haberme encontrado de nuevo hace 4 años, gracias por presentarte en mi vida y darme tanto, esta carta la escribo para poder cerrar y seguir adelante, para poder pasar la página recordándote siempre, cuando te extrañe, leeré nuestro inbox y veré tus fotos, cuando vea un cielo precioso pensaré que estás con Emilio jugando y me avisas que estás feliz volando como siempre te gustó, en un cielo esplendoroso.

Sé que econtrarás la manera de consolar a tanta gente que dejaste desolada con tu partida, a tus más queridas amigas que ahora lloran sin poder encontrar consuelo, sé que estarás presente en sus vidas y a todas ellas les mando mucho cariño y espero que pronto recuperen la alegría de vivir. A tu familia le mando mis más sinceras condolencias y muchas oraciones para que pronto encuentren la paz.

Hace tan solo un par de meses le decía “A Dios” a Emilio, ahora tengo que decirte “A Dios” a ti Nuri, ve a donde tenías que ir, a continuar tu camino, perdiste la vida en este plano haciendo lo que más feliz te hacía, volar, ahora tienes vida en otro lugar, que seas muy feliz, yo prometo buscar ser feliz siempre, como lo platicamos muchas veces.

Me quedo con nuestros últimos mensajes y te escribo la canción que ayer me hizo pensar tanto en ti… tu brillo quedará por siempre, Everglow.

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Oh they say people come, say people go
this particular diamond was extra special
and though you might be gone, and the world may not know
still I see you, celestial

like a lion you ran, a goddess you rolled
like an eagle you circled, in perfect purple
so how come things move on, how come cars don’t slow
when it feels like the end of my world
when I should but I can’t let you go?

but when I’m cold, cold
oh when I’m cold, cold
there’s a light that you give me when I’m in shadow
there’s a feeling you give me, an everglow

like brothers in blood, sisters who ride
and we swore on that night we’d be friends til we die
but the changing of winds, and the way waters flow
life as short as the falling of snow
and now I’m gonna miss you I know

but when I’m cold, cold
in water rolled, salt
I know that you’re with me and the way you will show
and you’re with me wherever I go
and you give me this feeling this everglow

Oh.. what I wouldn’t give for just a moment to hold
yeah I live for this feeling this everglow

So if you love someone, you should let them know
oh the light that you left me will everglow.

¿Qué les dije a mis hijos acerca de Donald Trump?

Se me olvida que mis hijos ya tienen doce años y que su tema ya no son los dinosaurios, que en la escuela hablan con sus amigos y que ellos a su vez llevan la información que adquieren en sus casas.

Últimamente me ha tocado hablar con ellos de temas muy difíciles, como cuando platicamos de los feminicidios, cuando  me preguntan acerca de las violaciones, drogas, asaltos y asesinatos…Qué días aquellos en los que me platicaban que el T-rex no era el dinosaurio más peligroso.

Ni modo, al toro por los cuernos y me tocó a mi, para bien o para mal, así que hago lo mejor que puedo siempre buscando información y preguntando a los expertos, no puedo quedarme con mi opinión de madre que no tiene idea la mayoría de las veces.No soy psicóloga, pedagoga, pediatra, politóloga ni analista, y a duras penas puedo con mis días, sin embargo sí conozco psicólogas, pedagogas, pediatras y politólogas a las que les pregunto siempre que tengo dudas, y trato de leer lo más posible para que no me tomen desprevenida, y es lo mejor que puedo hacer.

En los últimos días Daniel me ha estado preguntando mucho acerca de las elecciones en Estados Unidos, seguramente es un tema que comenta con sus amigos. Ayer muy sorprendido me dijo que su amigo Luis votaría por Trump si pudiera, él no daba crédito ya que hemos hablado del discurso de odio de Donald Trump… le recordé acerca del respeto a otras ideas y que sus razones tendría, que se las preguntara para tratar de entenderlo.

Hoy, en cuanto abrió los ojos, me preguntó quién había ganado, tuve que decirle que Trump, si hubieran visto la triste expresión de sus ojos…

Tuve que resisitirme a la tentación de hacer drama, de expresarme de manera despectiva hacia los americanos y de ser partícipe de un discurso parecido al de Trump, un discurso de odio, así que empecé diciendo “sí, es triste, pero tienes que apurarte para ir a la escuela”.

Durante el corto tiempo que duró nuestra mañana juntos, hablé con ellos y esto fue lo que les dije:

“La vida sigue, nos guste o no, Trump será el presidente, así como no nos gustó que fuera Peña Nieto y así como siempre pasarán cosas que nos saquen de control por unos minutos, pero no podemos dejarnos vencer. Siempre seamos honestos con lo que sentimos, si estamos tristes, pues sintamos la tristeza y dejémosla pasar, después hay que levantarnos y seguir, eso nos enseñará a siempre levantarnos como cuando te caes en el fútbol.

Hay inujusticias, sí, y tenemos qué vivir con eso, pero es como cuando el árbitro no te marca una falta en contra o como cuando marca un penal que no fue, sigues jugando y te sigues entregando al partido, porque un día vas a meter gol y un día vas a ganar.

Hay que ser empáticos y bondadosos, si a alguien le dan una patada horrible, lo ayudas a levantarse, hay que denunciar la injusticia y hay que tener caridad sobre todo con los que tienen miedo.

Sí, ganó Dondald Trump… pero la vida sigue y hoy tienen que ir a la escuela, yo tengo que estudiar y ver qué van a comer, tengo que recogerlos de la escuela, tengo que ir a clases y tengo que seguir cuidando perros. Seguiré ayudando a los que no tienen hogar, seguiré ayudándolos a ustedes a crecer, seguiré buscando una vida mejor, seguiré siempre tratando de aprender, seguiré disfrutando viéndolos reir, ustedes seguirán jugando fútbol, seguirán yendo a fiestas, seguirán siendo siendo niños y los adultos nos vamos a encargar de lo demás.

Así que si hoy ven a alguien muy triste o enojado porque ganó Donald Trump, escúchenlo, si ven a alguien contento porque ganó, también escúchenlo para entenderlo… el mundo no se va a acabar hoy ni mañana, solo hay que seguir jugando.”

No quiero evadir ni quiero ser irresponsable, sé que vienen tiempos difíciles, pero sé también que la actitud se contagia, sé que como me ven mis hijos influye directamente en su estado de ánimo, no, no me gusta nada que haya ganado Trump… pero tenemos que seguir jugando, como en un partido de fútbol.