That is the question…
De uno tiempo para acá, ciertas amigas (y algunas no se conocen entre ellas) me han insistido que me meta a Tinder, esta aplicación que ayuda a conocer gente y “conseguir citas”… Al parecer mi soltería les causa cierta incomodidad, no sé en realidad por qué, estoy muy contenta, me siento muy tranquila y tengo muchos amigos. Seguramente quieren verme con un galán de película de esos que NO EXISTEN y llena de amor por todos lados de ese QUE NO EXISTE y que además sea multimillonario para que pueda yo ser mantenida como reina DE ESE QUE NO EXISTE Y QUE NO QUIERO (eso último que dije no es tan cierto, pero me gustaría estar muy convencida).
Yo, de verdad, vivo muy feliz, hago lo que quiero sin preguntarle a nadie, tomo mis decisiones sin consultarlas y siempre tengo con quién irme a tomar una cerveza o a cenar, ciertamente casi el 90 por ciento son amigas, pero ¿quién necesita un hombre para pasársela bien? no me lo tomen a mal, no tengo nada en contra de los hombres, al contrario, me encantan, pero no necesariamente tienes que salir con uno para ser feliz.
EL caso es que el otro día una amiga me dijo así, literal, “sé de un lugar donde puedes conocer gente de la edad”…tengo que ser honesta y confesar que esa frase me deprimió, nunca había pensado en “gente de la edad” no estaba taaaaan consciente de mi edad o de que ya tenía qué segmentar a la gente que debo de conocer por el número de años que tiene. Lo que más me dolió es que ¡es cierto! ir a un antro de chavitos me da flojera, salir a cenar me suena más atractivo, a veces se me antoja ir a bailar pero con la música tan horrenda que hay en esos lugares “nuevos” (insisto, “la edad”) cero ganas me dan. Así que al parecer, si tengo ganas de conocer a alguien de “mi edad”, ya hay que buscar lugares epecíficos.
Una cosa llevó a la otra en la conversación y varias personas empezaron a hablarme de Tinder. Desgraciadamente para meterme a “chismear” tengo que estar dada de alta o suscribirme o algo así, cosa que la verdad no estoy dispuesta a hacer por el momento.
No tengo nada en contra de las aplicaciones que te ayudan a encontrar gente, de verdad, incluso admiro a la gente que lo hace porque, para empezar, no tiene miedo, prejuicios ni inseguridades y eso es envidable.
Yo, no me siento cómoda, ¡con lo paranoica que soy!. Estaba platicando con un par de amigas al respecto, y mientras una de ellas está totalmente a favor, (llamémosle Gertrudis) la otra (llamémosle Petra) estaba en contra, por las mismas razones que yo, miedo y paranoia. Y empezamos a platicar de un documental que está en Netflix que habla acerca de la trata de blancas y cómo las reclutan… por supuesto en la conversación nos vimos Petra y yo tiradas en la cuneta de alguna carretera, desmembradas y nuestra cabeza en una bolsa en Chapultepec… todo esto después de una muy mala cita en Tinder. En el mejor de los casos, nos llevaban a un país para dar todo tipo de servicios a un hombre con mucho dinero (yo solo pedía que fuera Dubai, Petra se imaginaba en Honduras) y no era el mejor destino que pudieramos tener solo por andar buscando el amor en Tinder… (aunque Dubai tampoco era que fuera tan malo).
Sí, ya sé, pareciera a simple vista que estamos re-locas, pero, por lo poco que sé de Tinder (tengo que admitir que de verdad sé muy poco) la cosa está así. Bajas la aplicación a tu teléfono celular, te das de alta y la gente puede verte como posible “match” y darte un “me gusta”, si a tí te gusta la persona a la que le gustaste le puedes dar una especie de “me gusta” o algo así. Incluso me explicaron que todo esto se maneja con el dedo, si le das para la derecha te gusta y si le das para la izquiera no te gusta, o al revés, algo así (lo que incluso empieza a parecer complicado, me estoy viendo ya hecha bolas sin recordar para dónde era que tenía que darle con el dedito). Si coinciden en que se gustan, pueden empezar una conversación y si va más alla creo que puedes entonces intercambiar teléfonos o perfiles en facebook o algo así para concerse mejor, según yo, es básicamente eso.
Punto número uno: ¿qué pasa si entre la gente que veo…hay un papá de la escuela de mis hijos “felizmente” casado? sé que ha pasado, imagínense la pena de tenerlo frente a frente en una junta de la asociación de padres de familia o en un evento escolar y los dos saber que “seeehhh…estás en Tinder y aquí bien mono con tu esposa…”
Punto número dos: ¡ES EL ESPOSO DE UNA AMIGA! ¿cómo le dices? ¿cómo le avisas que su esposo, que podría ser también tu amigo, está buscando “un match”? yo no podría manejarlo.
Punto número tres: le gustas a alguien que no te gusta… En realidad este punto puede no ser tan complicado, en mi nivel de dispersión lo más grave sería que le diera para el lado equivocado con el dedo y le hicera creer que a mi también me interesa…
Punto número cuatro: resulta que alguien me gusta y yo no le gusto…¿y mi autoestima? ¿a dónde va a ir a parar?… una de dos, me sube el ánimo al cielo por tener 500 “me late” y me vuelvo insportable y odiosa o…no tengo ninguno y termino en terapia pagando un dineral para recobrar la fe en mi misma y aceptarme como soy, así como mi destino de vivir el resto de mi vida rodeada de perros que tan feliz me hacen sin volverme a bañar porque de todos modos, nunca salgo.
Como no puedo meterme para ver cómo funciona sin darme de alta (situación muy respetable y confiable por cierto) me dí a la tarea de investigar por otros medios.
El primero fue interrogar a mis amigas, la opinión de Petra ya la conocía, la escribo exactamente como me lo dijo: “básicamente me da miedo salir con un psicópata/asesino serial/reclutador de esclavas sexuales/traficante de órganos”…siento mucho informarles que comparto su opinión…
Otas amigas tienen opiniones encontradas, hay la que dice que es una buena manera de conocer gente que de otro modo podrías nunca encontrar, hay la que dice que le parece que es depende de como te va en la feria, hay a quien le funciona y a quien no, hay quien está a favor, hay quien está en contra porque no conoce bien la aplicación y hay varias que concuerdan conmigo en otro pequeño atenuante: las mentiras, cuaquiera miente en facebook, ¿como por qué no lo harían en Tinder? En realidad todo se reduce a venderse bien, para así conseguir lo que más se acerca a lo que te atrae, ¿o alguien va a aceptar que tiene un genio de la fregada? seguramente nadie diría “cuando me enojo puedo llegar a ser violento”… o…”tengo mañas medio raras y en las noches, cuando llego a mi casa, me pongo un par de tacones y camino por toda la casa” (si se tratara de una mujer, sólo consideraría que está loca por caminar con tacones después de un día agotador, pero si se tratara de un hombre, no sería una constumbre con la que yo pudiera lidiar…).
Todo es una cuestión de percepción, de cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos ven otros, cómo vemos a los demás y cómo se ven ellos. El otro día una amiga me quería “amigar” con un partidazo…La cosa estaba así, él tenía alrededor de 50 años, guapetón, divorciado y con hijos grandes, y un “tipazo” según le habían dicho, ella no lo conocía pero una conocida sí, y mi querida amiga, quien me quiere mucho, me vendió muy bien, yo era “muy guapa, muy inteligente (no me acuerdo si usó el adverbio “muy” pero mas le vale), muy simpática, escritora, amante de los perros, corredora, con dos hijos y bla bla bla…”
El caso es que al parecer el galán en cuestión y yo eramos totalmente compatibles, solo que le dije “y…de mis defectitos…¿qué sabe? y….de sus defectitos, ¿qué sabemos?”.
La persona que lo estaba “ofreciendo” (se oye horrendo pero así es) no podría decir “solo que a veces es odioso, es intolerante y a veces le habla feo a los meseros, (cosa que no soporto), tiene medio mal aliento y fuma (otra cosa que no puedo manejar) y la verdad es que no le gustan los animales y es alérgico a los perros”. Estaríamos ante un grave problema… Por otro lado, mi querida amiga no mencionó el hecho de que soy una histérica que no soporta ir al cine si no se sienta hasta atrás, que no es buena conviviendo con demasiada gente por lo que los antros no son muy lo suyo. Que le gusta a veces echarse a leer y no disfruta de las series (fuera de Dowton Abbey por supuesto). Es muy distraída y tiene mala memoria, pocas veces pone atención durante toda una conversación sobre todo si es especialmente larga, es intolerante ante la intolerancia y el tema de que los perros son sólo animales no se lo puedes tocar porque podría llegar a matarte, eso entre otras muchas características de mi personalidad…
Entonces, ¿qué pasa con Tinder?, nada, que es una red social muy inteligente, como dice otra amiga, que está diseñada para conectarte con gente compatible según tu perfil y de ahí sale lo que tú quieres que salga. Pero estaba viendo en una aplicación que existe para “asegurarte el éxito en Tinder” que son una serie de atenuantes que yo no puedo manejar.
Para empezar, utilizan frases como “get a hot chick” “high quality women that you deserve” y “boost your value” y me hacen dudar muchísimo. Siento honestamente que es meterme a un catálogo para ver quién quiere una cita conmigo. Te dan una serie de consejos para mejorar tus posibilidades como escoger una buena foto, de cara pero que sea atractiva, clara y linda pero que no parezca de estudio o que te esforzaste demasiado…qué estrés. Después, tienes que redactar tu biografía y ahí mencionan que tienes que ser muy cuidadoso en no echar a perder tus posibilidades con una biografía incorrecta…más estrés. Tienes que manejar una estrategia, dicen que un gran perfil no es nada sin la adecuada estrategia… Dios mio…como si yo pudiera ahora hacerme cargo de desarrollarla… A duras penas puedo desarrollar un día completo en mi vida, no me da para tanto, no porque sea una persona muy ocupada o importante o tenga a mi cargo una ONG que me quite todas las horas de mi día, no, sino porque la mayor parte del día estoy tratando de acordarme de dónde dejé las llaves.
Tienes que enviar los mensajes adecuados una vez que alguien te contactó, tienes que saber “cerrar el trato” y concertar una cita, y supongo que ya no hablan acerca de el día que vas a conocer a tu “match” para no crearte más inseguridades y dudas (con las que a mi me crearon fue más qué suficiente).
En resumidas cuentas, Tinder no es para mi, no puedo ni siquiera aceptar amigos en facebook que no conozco o que no vengan muy conocidos de alguien. No subo selfies o rara lo vez lo hago (y sólo cuando salgo con perros o mis amigas) porque no me gusta. Soy miedosa, insegura y tímida, no soy buena con las estrategias ni vendiendo mi personalidad (con solo pensar en escribir la biografía me da flojera), soy brutalmente honesta y no tengo filtros, no es una virtud, es un defecto, ya me he metido en problemas por esto.
¿Me meteré algún día en Tinder?, no lo sé, quizá me mate un día la curiosidad y lo haga para poder opinar mejor, para poder contarles qué fue lo que pasó y cómo funciona. Por el momento creo que lo mejor será aceptar esa playera que Gertrudis tanto insiste en regalarme (y que ya acepté usarla, nada más que no me la da) que dice “Hola, soy tímida, pregúntame algo” y esperar a conocer a alguien de una manera diferente, en la cola del súper por ejemplo… y así eliminar toda posibilidad de que sea un psicópata asesino en serie…