La cerveza de buró

En estos últimos días he estado relfexionando acerca de mi vida social y la falta de ella.

Resulta que tengo un club de lectura que formé con varias amigas hace aproximandamente año y medio, leemos un libro al mes y eso nos ayuda a mantener el hábito de la lectura. El problema es que últimamente me ha costado mucho trabajo terminar, tengo que confesar que los dos últimos los dejé “pendientes” y prometí que el que estamos leyendo ahora, lo terminaría a tiempo.

Por otro lado, está la pregunta de varias amigas acerca de mi vida social, que más bien creo que se refieren a la parte “amorosa” del asunto…

Pues bien, ni acabo el libro ni tengo vida social (ni amorosa) y les voy a explicar por qué, ya que estos días he estado haciendo un verdadero análisis de mis días, puedo concluir que esto se debe a que APENAS ME DA TIEMPO DE RESPIRAR, y eso…a veces…

Me despierto a las 5:45 de la mañana, saco a Tostada, después de que mis hijos desayunan y les hago el lunch, salimos corriendo a la escuela. Dejo a Diego a las 7:15 en su escuela y depués a Daniel a las 7:30. De ahí me voy a correr alrededor de una hora y media (entre que me encuentro a alguien, caliento y después estiro, me llego a tardar dos horas). De ahí regreso a mi casa a bañarme y a desayunar como si no hubiera un mañana y fuera mi última comida. Ayer tenía que conseguir unos guantes blancos para Daniel que fueran 100 POR CIENTO DE ALGODÓN, lo recalco porque no es fácil, resulta que la mayoría tiene poliéster o nylon, pero como eran para un experimento, TENIAN QUE SER 100 POR CIENTO ALGODÓN. Gracias a Dios tengo amigas que saben de todo un poco y una de ellas logró conseguirlos, por lo que tuve tiempo para ir corriendo al súper y comprar comida para llevarles a los niños para que comieran en el coche porque había entrenamiento de futbol y no nos daba tiempo de regresar a la casa.

Diego sale a la 1:20 y Daniel a las 2:45 en una escuela que está del otro lado de la calle. Así que paso por uno, estudiamos en el coche o hace un poco de tarea en lo que sale el otro. Ayer, después de recogerlos, nos fuimos a Lumen a comprar un cartón corrugado DOBLE para el mentado experimento de Daniel, no lo venden, así que después de una larga negociación, lo convencí de pegar dos sencillos. Nos subimos de nuevo al coche y mientras comían, le pregunté a Diego las palabras de alemán que tenía que aprenderse para hoy. Llegamos corriendo al club y los dejé para irme corriendo a que me llevaran un perro a la casa para que conociera a Tostada y socializara un poco. Después de la corredera, el perro no pudo llegar así que salí  a recoger a Daniel y Diego del club para regresar y terminar la tarea en la casa.

Llegando a la casa Daniel se acordó que tenía que hacer una investigación acerca de las focas, lo puse delante de la computadora y mientras Diego y yo seguimos estudiando alemán. A eso de las 9 de la noche les dije que era hora de dormir. En lo que se quejan, obedecen, se lavan los dientes, se acuestan, se siguen quejando y por fin se duermen, pasan al menos otros 30 minutos. Yo bajo a la cocina, me hago de cenar, subo, me pongo la pijama, abro mi libro y duro aproximadamente 15 minutos despierta…

Hoy de nuevo me desperté a las 5:45, Tostada a la calle, niños a la escuela, corrí 10 km, regresé a mi casa, me bañé rapidísimo, pasé por Ana Cris, nos fuimos a un desayuno. Salí corriendo por Daniel que hoy salía a la una, pasé por Diego, llevé a un amigo de Daniel a su casa porque su mamá no podía recogerlo, llevé a Ana Cris a su casa porque muy amablemente me acompañó a todo. Llegué a mi casa, comimos, nos fuimos a la peluquería (las greñas me quitaban ya la estabilidad emocional), los llevé al club a nadar, vine a la casa a tratar de leer un poco, no pude concentrarme, regresé por los niños al club, llegamos, cenaron y vieron la tele… a estas hora no recuerdo cómo me llamo, mucho menos cómo se llama el libro que estoy tratando de terminar.

El miércoles salí a cenar con unas amigas, la cosa se extendió hasta la 1 de la mañana así que me dormí alrededor de las 2… el jueves viví en modo zombie ya que había dormido como 3 horas. Mi déficit de sueño me tiene mal, si ahora, en este momento, me hablara el hombre más guapo e interesante del mundo para invitarme a salir, le diría que ya estoy en pijama, que ya cené, que cuando quiera hablamos por teléfono y que me espere unos años…

Cuando mis amigas me dicen “vamos a un bar a conocer gente de la edad” lo que quiero es que me lleven a una casa de reposo, no doy una, no doy más… Pero eso sí, es viernes, y no pasa desapercibido, podré no salir hoy, podré estar muy muy cansada, pero nunca le digo no a una cerveza, aunque por el momento tenga que ser de buró.

 

To Tinder or not to Tinder…

That is the question…

De uno tiempo para acá, ciertas amigas (y algunas no se conocen entre ellas) me han insistido que me meta a Tinder, esta aplicación que ayuda a conocer gente y “conseguir citas”… Al parecer mi soltería les causa cierta incomodidad, no sé en realidad por qué, estoy muy contenta, me siento muy tranquila y tengo muchos amigos. Seguramente quieren verme con  un galán de película de esos que NO EXISTEN y llena de amor por todos lados de ese QUE NO EXISTE y que además sea multimillonario para que pueda yo ser mantenida como reina DE ESE QUE NO EXISTE Y QUE NO QUIERO (eso último que dije no es tan cierto, pero me gustaría estar muy convencida).

Yo, de verdad, vivo muy feliz, hago lo que quiero sin preguntarle a nadie, tomo mis decisiones sin consultarlas y siempre tengo con quién irme a tomar una cerveza o a cenar, ciertamente casi el 90 por ciento son amigas, pero ¿quién necesita un hombre para pasársela bien? no me lo tomen a mal, no tengo nada en contra de los hombres, al contrario, me encantan, pero no necesariamente tienes que salir con uno para ser feliz.

EL caso es que el otro día una amiga me dijo así, literal, “sé de un lugar donde puedes conocer gente de la edad”…tengo que ser honesta y confesar que esa frase me deprimió, nunca había pensado en “gente de la edad” no estaba taaaaan consciente de mi edad o de que ya tenía qué segmentar a la gente que debo de conocer por el número de años que tiene. Lo que más me dolió es que ¡es cierto! ir a un antro de chavitos me da flojera, salir a cenar me suena más atractivo, a veces se me antoja ir a bailar pero con la música tan horrenda que hay en esos lugares “nuevos” (insisto, “la edad”) cero ganas me dan. Así que al parecer, si tengo ganas de conocer a alguien de “mi edad”, ya hay que buscar lugares epecíficos.

Una cosa llevó a la otra en la conversación y varias personas empezaron a hablarme de Tinder. Desgraciadamente para meterme a “chismear” tengo que estar dada de alta o suscribirme o algo así, cosa que la verdad no estoy dispuesta a hacer por el momento.

No tengo nada en contra de las aplicaciones que te ayudan a encontrar gente, de verdad, incluso admiro a la gente que lo hace porque, para empezar, no tiene miedo, prejuicios ni inseguridades y eso es envidable.

Yo, no me siento cómoda, ¡con lo paranoica que soy!.  Estaba platicando con un par de amigas al respecto, y mientras una de ellas está totalmente a favor, (llamémosle Gertrudis) la otra (llamémosle Petra) estaba en contra, por las mismas razones que yo,  miedo y paranoia. Y empezamos a platicar de un documental que está en Netflix que habla acerca de la trata de blancas y cómo las reclutan… por supuesto en la conversación nos vimos Petra y yo tiradas en la cuneta de alguna carretera, desmembradas y nuestra cabeza en una bolsa en Chapultepec… todo esto después de una muy mala cita en Tinder. En el mejor de los casos, nos llevaban a un país para dar todo tipo de servicios a un hombre con mucho dinero (yo solo pedía que fuera Dubai, Petra se imaginaba en Honduras) y no era el mejor destino que pudieramos tener solo por andar buscando el amor en Tinder… (aunque Dubai tampoco era que fuera tan malo).

Sí, ya sé, pareciera a simple vista que estamos re-locas, pero, por lo poco que sé de Tinder (tengo que admitir que de verdad sé muy poco) la cosa está así. Bajas la aplicación a tu teléfono celular, te das de alta y la gente puede verte como posible “match” y darte un “me gusta”, si a tí te gusta la persona a la que le gustaste le puedes dar una especie de “me gusta” o algo así. Incluso me explicaron que todo esto se maneja con el dedo, si le das para la derecha te gusta y si le das para la izquiera no te gusta, o al revés, algo así (lo que incluso empieza a parecer complicado, me estoy viendo ya hecha bolas sin recordar para dónde era que tenía que darle con el dedito). Si coinciden en que se gustan, pueden empezar una conversación y si va más alla creo que puedes entonces intercambiar teléfonos o perfiles en facebook o algo así para concerse mejor, según yo, es básicamente eso.

Punto número uno: ¿qué pasa si entre la gente que veo…hay un papá de la escuela de mis hijos “felizmente” casado? sé que ha pasado, imagínense la pena de tenerlo frente a frente en una junta de la asociación de padres de familia o en un evento escolar y los dos saber que “seeehhh…estás en Tinder y aquí bien mono con tu esposa…”

Punto número dos: ¡ES EL ESPOSO DE UNA AMIGA! ¿cómo le dices? ¿cómo le avisas que su esposo, que podría ser también tu amigo, está buscando “un match”? yo no podría manejarlo.

Punto número tres: le gustas a alguien que no te gusta… En realidad este punto puede no ser tan complicado, en mi nivel de dispersión lo más grave sería que le diera para el lado equivocado con el dedo y le hicera creer que a mi también me interesa…

Punto número cuatro: resulta que alguien me gusta y yo no le gusto…¿y mi autoestima? ¿a dónde va a ir a parar?… una de dos, me sube el ánimo al cielo por tener 500 “me late” y me vuelvo insportable y odiosa o…no tengo ninguno y termino en terapia pagando un dineral para recobrar la fe en mi misma y aceptarme como soy, así como mi destino de vivir el resto de mi vida rodeada de perros que tan feliz me hacen sin volverme a bañar porque de todos modos, nunca salgo.

Como no puedo meterme para ver cómo funciona sin darme de alta (situación muy respetable y confiable por cierto) me dí a la tarea de investigar por otros medios.

El primero fue interrogar a mis amigas, la opinión de Petra ya la conocía, la escribo exactamente como me lo dijo: “básicamente me da miedo salir con un psicópata/asesino serial/reclutador de esclavas sexuales/traficante de órganos”…siento mucho informarles que comparto su opinión…

Otas amigas tienen opiniones encontradas, hay la que dice que es una buena manera de conocer gente que de otro modo podrías nunca encontrar, hay la que dice que le parece que es depende de como te va en la feria, hay a quien le funciona y a quien no, hay quien está a favor, hay quien está en contra porque no conoce bien la aplicación y hay varias que concuerdan conmigo en otro pequeño atenuante: las mentiras, cuaquiera miente en facebook, ¿como por qué no lo harían en Tinder? En realidad todo se reduce a venderse bien, para así conseguir lo que más se acerca a lo que te atrae, ¿o alguien va a aceptar que tiene un genio de la fregada? seguramente nadie diría “cuando me enojo puedo llegar a ser violento”… o…”tengo mañas medio raras y en las noches, cuando llego a mi casa, me pongo un par de tacones y camino por toda la casa” (si se tratara de una mujer, sólo consideraría que está loca por caminar con tacones después de un día agotador, pero si se tratara de un hombre, no sería una constumbre con la que yo pudiera lidiar…).

Todo es una cuestión de percepción, de cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos ven otros, cómo vemos a los demás y cómo se ven ellos. El otro día una amiga me quería “amigar” con un partidazo…La cosa estaba así, él tenía alrededor de 50 años, guapetón, divorciado y con hijos grandes, y un “tipazo” según le habían dicho, ella no lo conocía pero una conocida sí, y mi querida amiga, quien me quiere mucho, me vendió muy bien, yo era “muy guapa, muy inteligente (no me acuerdo si usó el adverbio “muy” pero mas le vale), muy simpática, escritora, amante de los perros, corredora, con dos hijos y bla bla bla…”

El caso es que al parecer el galán en cuestión y yo eramos totalmente compatibles, solo que le dije “y…de mis defectitos…¿qué sabe? y….de sus defectitos, ¿qué sabemos?”.

La persona que lo estaba “ofreciendo” (se oye horrendo pero así es) no podría decir “solo que a veces es odioso, es intolerante y a veces le habla feo a los meseros, (cosa que no soporto), tiene medio mal aliento y fuma (otra cosa que no puedo manejar) y la verdad es que no le gustan los animales y es alérgico a los perros”. Estaríamos ante un grave problema… Por otro lado, mi querida amiga no mencionó el hecho de que soy una histérica que no soporta ir al cine si no se sienta hasta atrás, que no es buena conviviendo con demasiada gente por lo que los antros no son muy lo suyo. Que le gusta a veces echarse a leer y no disfruta de las series (fuera de Dowton Abbey por supuesto). Es muy distraída y tiene mala memoria, pocas veces pone atención durante toda una conversación sobre todo si es especialmente larga, es intolerante ante la intolerancia y el tema de que los perros son sólo animales no se lo puedes tocar porque  podría llegar a matarte, eso entre otras  muchas características de mi personalidad…

Entonces, ¿qué pasa con Tinder?, nada, que es una red social muy inteligente, como dice otra amiga, que está diseñada para conectarte con gente compatible según tu perfil y de ahí sale lo que tú quieres que salga. Pero estaba viendo en una aplicación que existe para “asegurarte el éxito en Tinder” que son una serie de atenuantes que yo no puedo manejar.

Para empezar, utilizan  frases como “get a hot chick” “high quality women that you deserve” y “boost your value” y me hacen dudar muchísimo. Siento honestamente que es meterme a un catálogo para ver quién quiere una cita conmigo. Te dan una serie de consejos para mejorar tus posibilidades como escoger una buena foto, de cara pero que sea atractiva, clara y linda pero que no parezca de estudio o que te esforzaste demasiado…qué estrés. Después, tienes que redactar tu biografía y ahí mencionan que tienes que ser muy cuidadoso en no echar a perder tus posibilidades con una biografía incorrecta…más estrés. Tienes que manejar una estrategia, dicen que un gran perfil no es nada sin la adecuada estrategia… Dios mio…como si yo pudiera ahora hacerme cargo de desarrollarla… A duras penas puedo desarrollar un día completo en mi vida, no me da para tanto, no porque sea una persona muy ocupada o importante o tenga a mi cargo una ONG que me quite todas las horas de mi día, no, sino porque la mayor parte del día estoy tratando de acordarme de dónde dejé las llaves.

Tienes que enviar los mensajes adecuados una vez que alguien te contactó, tienes que saber “cerrar el trato” y concertar una cita, y supongo que ya no hablan acerca de el día que vas a conocer a tu “match” para no crearte más inseguridades y dudas (con las que a mi me crearon fue más qué suficiente).

En resumidas cuentas, Tinder no es para mi, no puedo ni siquiera aceptar amigos en facebook que no conozco o que no vengan muy conocidos de alguien. No subo selfies o rara lo vez lo hago (y sólo cuando salgo con perros o mis amigas) porque no me gusta. Soy miedosa, insegura y tímida, no soy buena con las estrategias ni vendiendo mi personalidad (con solo pensar en escribir la biografía me da flojera), soy brutalmente honesta y no tengo filtros, no es una virtud, es un defecto, ya me he metido en problemas por esto.

¿Me meteré algún día en Tinder?, no lo sé, quizá me mate un día la curiosidad y lo haga para poder opinar mejor, para poder contarles qué fue lo que pasó y cómo funciona. Por el momento creo que lo mejor será aceptar esa playera que Gertrudis tanto insiste en regalarme (y que ya acepté usarla, nada más que no me la da) que dice “Hola, soy tímida, pregúntame algo” y esperar a conocer a alguien de una manera diferente, en la cola del súper por ejemplo… y así eliminar toda posibilidad de que sea un psicópata asesino en serie…

 

 

 

 

 

 

Lo logramos Chris Martin

No soy una admiradora de Coldplay de toda la vida, de hecho, soy de reciente adquisición. Mi amor por su música empezó hace unos 5 años, no sé bien cómo se llaman los integrantes del grupo, no tengo idea de la vida privada de Chris Martin y, con el perdón de sus fans más férreas, no me interesa si se casa si no se casa, si tiene novia o no…para mi es igual, lo que yo quiero es escuchar su música y listo (sin embargo, es guapísimo y le aceptaría una cita donde fuera y cuando fuera).

En fin, que la historia entre Chris Martin y yo es especial. Siempre lo había escuchado, pero un poco a la lejanía, o, al menos, así se sentía. Conozco las canciones desde hace muchos años, pero no tenía consciente las letras, cantaba un poco en automático. Hasta que un día, hace aproximadamente 5 años, llegó “Yellow”con toda su dimensión, dejó de ser esa linda canción que me gustaba y pasó a ser un himno.

Mi matrimonio había desaparecido, tenía el alma hecha polvo, estaba tratando de ver para dónde iba, haciendo de todo para recuperarme, y, en este andar, un día me fui a comprar unos tenis para empezar a correr, con lo vaga que fui siempre parecía una idea fuera de mi alcance, para hacer un poco menos trágica la acitividad esta de dejar los pulmones en el bosque o la pista, empecé a buscar música que significara algo para mi, y ahí empieza mi romance con Chris, él no lo sabe, pero me rescató. La primera vez que escuché “Yellow”, que verdaderamente  la “escuché”, se me puso la piel chinita, estaba hecha para mi, era todo lo que necesitaba saber en ese momento, cada palabra me hacía sentido y me ayudaba a correr y a avanzar, a moverme…

Empezaron las carreras y siempre estaba en mi playlist “Yellow”, y la ponía en el momento en que sabía que la iba a necesitar, casi al final cuando requería un esfuerzo grande para aumentar la velocidad y cruzar la meta, invariablemente lloraba, solo que ahora no era de tristeza, era de emoción. “Yellow” pasó a ser la canción más importante para mi en una carrera.

Más adelante aparecieron “Scientist”, “Paradise”, “Viva la Vida”, “Every teardrop is a waterfall”, etc, etc…y cada una decía exactamente lo que yo necesitaba oir, ahora mi playlist estaba saturado de Coldplay y me sorprendía que siempre aparecía la canción que más necesitaba en el momento en el que más lo necesitaba. “Yellow” seguía siendo la canción con la que cruzaba la meta en una carrera, obvio seguía llorando (no ha habido excepciones).

“Fix you” marcó algo muy importante, hace un ratito estaba leyendo algunos posts que escribí que hablan de esa canción para tratar de entender un poco lo que ocurrió en el concierto… en el video original Chris Martin corre y acelera para llegar el escenario en un concierto y en ese momento lanzan fuegos artificales, la letra es impresionante porque de verdad parece que un día se asomó a mi vida y dijo “Diana, ahi te va Fix you”. Empieza triste, tristísima….y poco a poco te va llenando de esperanza, de pronto te obliga a acelerar, correr, saltar y festejar y en un punto de mi vida así fue, primero estaba hecha pedazos, luego empecé a caminar, luego a correr, luego aceleré y al fin…festejé. Sin embargo “Yellow” seguía siendo muy muy querida y seguía siendo mi himno.

Empecé a tener sueños y a buscar metas más allá de las carreras, me puse a estudiar, a trabajar, volví a reir y dejé de llorar. Y en uno de esos días en los que iba corriendo y escuchando, decidí que ya había corrido bastante en compañía de Chris Martin, ahora tocaba cantar todas esas canciones junto a él. No estaba fácil, tenía que venir a México, yo tenía que conseguir boletos y para hacerlo más complicado, tenía que cantar las canciones que a mi más me gustaban.

Dos discos salieron en el inter, y los dos me hicieron sentido, todas esas canciones nuevas me decían “este cuate de verdad me espía, escribe lo que yo quiero escuchar” y me gustaban una tras otra, sin embargo seguía teniendo mis consentidas. Con “Sky full of stars” se confirmaba mi teoría de que estaban hechas par mi, con “Miracles” ya era aterrador, parecía un plan macabro del universo que me decía “qué parte no has entendido”….y así una tras otra.

Llega el día en que me entero que van a venir, recuerdo la sensación y recuerdo que pensé “no hay forma de que yo falte, ahi viene por fin la oportundiad de cantar con Chris mi Yellow querido”… Conseguir boletos fue la primera aventura, para el primer concierto fue imposible ya que en mi inocencia fui a pararme a eso de las 12 de la tarde a un puesto de TIcketmaster a la preventa…sí…a las 12…dos horas después de que habían salido ya no había NI U-NO, casi lloro, pero tenía oportunidad de hacerlo al día siguiente y por fin, a las 10:50 estábamos tres amigas, cada quien en su casa, pegadas a la computadora esperando la oportundiad, comunicadas por teléfono para ver quién corría con más suerte. Qué cosa tan estresante….yo odio comprar en linea porque lo hago fatal, me estreso y no entiendo nada, si ya confirmé, si no… si lo logré, si no…por fin conseguimos tres, no en el lugar que queriamos pero ya tenía lugar. Me sentía muy feliz.

Como faltaban otros tres boletos y ya no alcanzamos a comprarlos, decidimos insitir cuando abrieron otra fecha y mejoramos mucho los lugares, así que iríamos el 17 de abril…No cabía en mí de emoción. Pasaron los meses y yo solo quería que llegara abril. En el inter seguí corriendo, seguí escuchando, como siempre, todas las canciones que me gustaban y seguía rezando para que Chris cantara “Yellow”.

Llegó el día, en mi mente tan fatalista que tengo cabía la posibilidad de que algo sucediera y no pudiera ir al concierto, tenía boletos unas semanas antes para Maroon 5 y uno de mis hijos se enfermó ese día y no pude ir. Tenía varios escenarios en mi cabeza pero casi todos estaban más o menos resueltos, casi…no todos, así que pensaba “hasta que la toquen y la cantes lo puedes disfrutar…” (ya te estoy oyendo Che….)

Llegamos, nos pusieron nuestra Xyloband (esa pulserita que se prende a control remoto y que hace que participes llenando el estadio de luces), y nos compramos la primera cerveza. Yo empezaba a sentir que de verdad estaba ocurriendo, sí, estaba en un concierto de Coldplay “espera a Yellow” pensaba.

Mis queridas amigas me hicieron la espera muy amable, nos reímos y platicamos tanto que se nos fue la presentación de Ximena Sariñana. Cuando decidimos entrar nos dimos cuenta que teníamos muy buenos lugares, decidimos que no pasaríamos el concierto paradas hasta abajo (igual la pasamos paradas…) y estábamos sentadas un poco de lado pero cerca y teníamos delante un barandal que hacía que no tuvieramos a nadie delante, me daba el viento en la cara y esa sensación me hace siempre muy feliz, muy cómodas empezamos a beber cerveza y a emocionarnos. Poco a poco vimos cómo se llenaba el Foro Sol y yo pensaba “espera a Yellow”…cuando por fin estaba todo lleno, la luz del día se había ido y se prendió la pantalla del escenario, yo todavía no lo podría creer, empezó la música y yo estaba entre emocionada e incrédula. Abrieron con “A head full of dreams” que me gusta muchísimo y cuando estaba como calentado motores… llega “Yellow”, se me cayó el pelo, me emocioné muchísimo, canté a todo pulmón con Chris y viví ese momento en un mundo real y dejé el imaginario atrás. Sin embargo, así de feliz como estaba, lo había visto antes en mi mente y yo estaba llore y llore de emoción y no fue así. Me sentía feliz pero no lloraba, “debe ser que has dejado de ser cursi y ridícula” pensé, “debe ser que ya te has convertido en  una persona normal” pensé… tomé un par de fotos y seguí siendo muy feliz. Casi no tomaba video porque sentía que se me iba algo, que no era capaz de disfrutar, cantar y tomar fotos al mismo tiempo requiere concentración (acuérdense que no soy multitask) y vi que mis amigas lo hacían.

Lo triste de que no haya escrito este post inmediatamente después del concierto, es que no me sé el orden de las canciones y sí se me han olvidado varias cosas, pero no las emociones. Cantando “Viva la vida” fui inmensamente feliz saltando y gritando, “Scientist” me conmovió muchísimo porque el público se oía increíble coreando con Chris, las luces de las xylobands al ritmo y color que ellos marcaban hacían que sintieras que eras parte de ellos, Chris hablando en español metiéndose a todos en la bolsa, encantador y carismático y obviamente guapo me tenían encantada. “Every teardrop is a waterfall” y “Charlie Brown” me emocionaron muchísimo porque unos días antes me habían ayudado a salir de mi flojera y dar un esfuerzo extra en un entrenamiento fuerte. Se movieron de escenario y los tuve muy cerca, calculaba que en un sprint de esos horrendos que me pide mi coach, lograría llegar en un aproximado de 40 segundos…era una lástima…ahí cantaron “In my place”, “Amazing world”, “Shiver” y creo que “Army of one” pero me falla la memoria. En algún momento también estuvieron “Clocks”, “Ink” (cómo me gusta esa canción), “Everglow” y “Hymn for the weekend”…vaya, que cantaron todas las que me gustan, y todas las canté muy feliz…

Llegó “Fix you”… no me acuerdo en qué momento la tocaron, pero fue en la primera mitad, cuando empezó sentí como si una corriente de electricidad me recorriera el cuerpo, ahora mismo escribiéndolo me emociono de nuevo. Con los primeros acordes la reconocí y por alguna razón me llevé las manos a la cara, tengo muy mala memoria para algunas cosas pero no para los sentimientos que me provocan ciertos momentos. Empecé a llorar sin poder contenerme, estaba muy sorprendia porque no esperaba que sucediera así, esa imagen la había tenido al imaginarme cantando “Yellow”… y mi querida Ana Mary me abrazó cuando me vio casi sollozando, sí sí…seguía siendo cursi y ridícula. No, no me había convertido en una persona normal, ahí estaba tratando de cantar y llorar al mismo tiempo (es difícil) y era una sensación de felicidad completa, porque ese llanto era de una emoción que pocas veces he sentido. Se me llenan ahora los ojos de lagrimas de acordarme y se me atora  la garganta, debe ser que algo dentro de mi reconocía la letra, reconocía el proceso, recordé momentos tristes que fueron superados, recordé la cantidad de veces que aceleraba el paso en el momento en el que Chris lo hacía en el video, recordaba todo lo que significaba para mi y seguía cantando mientras las lágrimas se escurrian como verdaderas cascadas por la cara. Era impresionante, seguía sintiendo felicidad y electricidad, una sensación muy extraña que espero que todos sientan al menos una vez en la vida. Tengo dos hijos, he vivido momentos muy felices con ellos, tristes también pero he sido más feliz que otra cosa y no recuerdo haber tenido esa sensación tan fuerte en el cuerpo como la que sentí cuando salieron los fuegos artificales y no podía creer tanta felicidad y tanta satisfacción, era como una conexión con algo, y me soprendía, más que nada, que me sentía muy orgullosa de mi. Quizá “Yellow” apareció muy pronto en el concierto, quizá todavía estaba como en shock, quizá no me lo creía y no estaba consciente o quizá yo no lo sabía y mi alma reconoció algo con “Fix you”…

Me faltó “Miracles” pero no se puede todo, al menos no al mismo tiempo. Vivimos momentos increíbles, fue el úlitmo concierto y grabaron un video con la canción “A head full of dreams”, lo que prendió al Foro Sol al máximo, era una energía impresionante, no sé cómo describirla para que puedan si quiera sentir algo, todos los que estábamos ahí compartimos esa felicidad, no debe de haber nada más electrizante que la felicidad colectiva.

Ya al final, cuando cantaron “Up and up” decidí dedicársela e Emilio, ese niñito que tanto nos ha enseñado y nos ha unido, canté cada palabra para él y fue muy emocionante sentir tanto amor.

Fui parte de lo que siempre vi en los conciertos, fui parte de ese público que se emociona hasta los huesos, fui esa persona que llora y que vemos en los youtube y pensamos que está drogada. Fui parte de un video de Coldplay que queda para la posteridad, ahí estaba yo, con mi xyloband cantando todas las canciones arruinando los videos de mis amigas con mi horrible voz a todo pulmón y cumplí mi sueño de cantar con Chris Martin.

Ahora, quedan más sueños, fue una recarga de energía, ahora que la necesito más que nunca. Tengo muchas metas qué cruzar y muchos objetivos por cumplir y estoy segura que seguirá mi camino hacia todo eso acompañada de la música, sobre todo, de las cancionces que compone Chris Martin que parece que las escribe para mi.

Solo me queda decirle a Chris:

Look at the stars, look how they shine for me, and all the things that I do. Lights will guide me home, and ingnite my bones. Nobody said it was easy, no one ever said it would be so hard. But from up above the angels sing to me, and some times I see the beauty in the world.

Now I’m floating so high,  I blossom and die…I’m going to get it now, I’m going to get it somehow, I’m going to get it and flower..

I won’t give up, I’ll never give up….I believe in love.

Now I have my head full of dreams..