Mis hijos no son “cool”

No, mis hijos son sólo niños, tienen 11 años y hacen cosas raras, como pintarse tatuajes en los brazos con calaveras y escorpiones y cuidar osos de peluche y vestirlos en las mañanas. Probablemente me maten el día que lean este post o me internen en una institución dejándome al abandono por avergonzarlos, pero tengo que tomar el riesgo y decirles que mis hijos no son “cool” y le doy gracias a Dios.

Tengo mucho que enseñarles y no tengo mucho tiempo, están a nada de ser insoportablemente adolescentes y de ahí al resto de su vida ser lo que ellos quieran ser, pero por el momento estan bajo mi control lo quieran o no, claro que eso no les quita la libertad de ser en escencia quienes ya son, sólo me queda respetarlo pero promover en ellos valores que veo tan escasos hoy en día.

Ayer vi un video que está rondando las redes sociales de un caso de acoso o “bullying” terrible y triste, he estado considerando si mostrárselos o no, a mi me puso la piel chinita y no me quiero ni imaginar que uno de mis hijos pasara por eso, pero la tragedia más grande sería que uno de ellos fuera el niño agresor…estoy pensando si quiero que lo vean para mostrarles una situación de la que podrían ser testigos y poderles decir que se pongan en el lugar de el niño que está siendo acosado, poderles explicar que nadie debe de pasar por ese dolor y ese temor de ser maltratado y me gustaría que me dijeran qué piensan de eso.

Hace un rato vi un video durísimo que hablaba acerca de la sociedad en la que vivimos en la cual ya no actuamos ante las injusticias, las grabamos en nuestro celular para subirlas a las redes sociales, no paramos una pelea, la compartimos, no ayudamos a los animales en peligro o siendo abusados, solo vemos los videos, etc, etc…un video muy difícil de ver y muy claro para entender.

A veces creemos que tenemos que hacer fuertes a los niños exponiéndolos a situaciones duras para que sean adultos mas resistentes y sufran menos, entonces la lógica de ese pensamiento dice “que sufran ahora para que no sufran después”….una lógica que no entiendo y no comparto. Los niños sólo son niños unos pocos años de su vida, serán adultos gran parte de ella, ¿cuál es la prisa por adelantar el sufrimiento para que sean resistentes? ¿qué hay de malo en tratar de que sean felices y reciban todo el cariño y apoyo de sus papás ahora? eso no hará que sean débiles en un futuro, desde mi punto de vista, es todo lo contrario, eso hará que sean fuertes de carácter porque no tienen complejos, porque no son inseguros, porque tienen la autoestima en su lugar, y no porque fueron sometidos a situaciones de estrés, sino porque se sintieron queridos sin importar cómo son, saben que los aceptamos por quienes son no por lo fuertes que se hicieron y no pasan el resto de su vida buscando la aprobación de alguien más por estar acostumbrados a buscarla en sus papás.

Mis hijos no son “cool”, no visten a la moda, no me piden ropa de marca, la pijama les queda “zancona” y los tenis a veces “sonrien” con la suela. Le escriben cartas al ratón de los dientes y siguen creyendo que Santa Claus les trae los juguetes. Duermen rodeados de muñecos y abrazan a todos los perros que pasan por esta casa. Están acostumbrados a verme rescatar animales y lo agradecen y me ayudan, a veces vamos por la calle y me avisan que hay un perro solo, me angustio y de pronto vemos que tiene dueño, descansamos los tres y seguimos nuestro camino.

Sufren cuando ven a alguien sufrir, lloran cuando algo les duele, se quejan cuando algo no les parece y se aguantan cuando los regaño. Trato de hacerles entender que venimos a esta vida a ser felices pero también a hacer algo importante por los demás, el éxito viene de cómo te sientes no de lo que haz logrado.

No son “cool” porque no tienen por qué serlo, hasta el momento no han caído en la tentación o presión social y espero que cuando sean sometidos a ella, saquen la fuerza de hacer lo que les parezca correcto, no creo que sean débiles porque en la noche recemos y les dé siempre un beso y un abrazo y les diga que no hay nada en la vida que quiera más que a ellos. No creo que sean débiles porque no ven películas fuertes de terror y las aguanten estoicos en un sillón.

No creo que adelantarlos a su edad les ayude de algo, dejarán de ser niños en lo que volteo a ver la vida, no falta nada y no hay marcha atrás, no puedo decir “mejor lo voy a dejar ser niño otra vez”, lo que no hagas hoy no lo podrás hacer mañana.

Mis hijos no son “cool” quizá porque su mamá tampoco es “cool”. Se burlan de mi cuando me equivoco (y sucede con mucha frecuencia) y digo una cosa por otra, prefiero leer que ver la tele, me gusta correr pero lo hago chistoso y lento, no voy al último grito de la moda ni uso ropa “casual y cool”, los tacones solo que sean muy necesarios (nunca encuentro la necesidad) y es más común verme con el pelo mojado y escurriendo sin peinarme ni maquillarme que absolutamente arrelgada, salgo los domingos en pijama y botas de plástico a sacar a los perros y saludo a todos los policias y barrenderos de mi calle, sí, cero “cool” pero más divertido y fácil.

Quiero unos hijos felices, auténticos y valientes, compasivos y empáticos, que vean la vida más sencilla, que disfruten estos años que les quedan, van a sufrirla el resto de sus años de adultez, ¿para qué adelantarse?.

Hoy en la mañana Diego se quejaba (como tooooodos los días) de ir a la escuela, y sé que es porque le da mucha flojera, siempre sale feliz contándome cómo metió un gol o cómo se moría de risa cuando a un amigo se le salió un “pedo” en clase de alemán. Y cuando se bajó del coche, le dije a Daniel que tenía que hacer algo para que Diego se dejara de quejar, le dije que era importante que disfrutara ser niño, que era mucho más fácil que ser adulto, me contestó “¿no te gusta ser adulto mamá?”, le dije que sí, pero que yo tenía muchas resposabilidades y que no me daba tiempo de jugar y reírme como me gustaría, que sería muy feliz si sólo tuviera que hacer tarea y recoger mis juguetes, que no me gustaba ir al súper, y que a veces me daba flojera trabajar, que los adultos tenemos muchas situaciones de estrés y que vemos la vida más difícil que los niños. Me dijo “pero ayer te morías de risa con el video del perro que jala a la señora y con el de el león que parece que se ríe”, y recordé que era cierto, que lo había disfrutado mucho y que lo había hecho con ellos, no podían creer que me salieran lágrimas de tanto reírme. También me dijo que a veces no había agua de jamaica porque se me había olvidado comprar o no había jamón, que a veces se me olvidaba pagar algo y que me quejaba de tener que pagar recargos….vaya….me quería hacer ver que también a veces me portaba como niña. Le dije que tenía razón y que realmente me la pasaba bastante bien.

Mis hijos no son “cool” y yo tampoco, y somos, por el momento, muy felices y vivimos muy tranquilos. Hacen cochinadas terribles mientras comemos y Diego le va al América, lo molesto todo el tiempo y no le importa, Daniel es muy maternal pero quiere hacerse tatuajes en los brazos y ponerse un arete en la boca en cuanto tenga 18 años, edad en la que le dije que si quería seguir con esa idea lo iba a dejar (diario rezo porque se le quiten esas cosas de la cabeza) pero sí, si eso quiere lo hará.

Quiero que mis hijos denuncien las injustias y por eso yo lo hago, quiero que rescaten animales y por eso yo lo hago, quiero que corran y hagan ejercicio y por eso empezamos a correr juntos, quiero que busquen siempre reírse de sus errores  por eso me río de los míos, quiero que sepan pedir perdón y por eso yo se los pido cuando sé que me equivoqué. Quiero que sean fuertes y resilientes y por eso busco que ahora sean felices y no que se adelanten a su edad, quiero que sean seguros de quienes son y que aprendan que no tienen que buscar la aprobación de nadie.

Mis hijos no son “cool” aunque seguramente ellos creen que sí lo son. Espero que lean este post cuando sean adultos y no me digan “¡¡mamá!!¡¡¡ escribir eso no es cool!!!” y sigan siendo solo niños que andan con los zapatos viejos, con los pantalones zancones, que hacen cochinadas, que juegan futbol en el estacionamiento y no en la liga del Barsa de esas carísimas con papás gritando que sean los mejores, que sigan con sus clasecita de fut del club y no vayamos todos los días a la casa del viento para que sean profesionales. Que sigan siendo niños sencillos que lo único que quieren es divertirse, que sufren y tienen pesadillas si ven algo feo en la tele, que no sean resistentes al dolor ni a la tristeza, que la sientan con toda su intensidad para que la sientan de adultos y que me sigan diciendo antes de dormir “buenas noches mamá, te quiero mucho, que la fuerza te acompañe y duermas con los angelitos”