Gente como uno….

Traigo un desvelónnnnn….tengo ganas de que me internen y no recibir visitas. Siento los ojos como si me hubieran echado un puño de arena, pero de esa blanca de Cancún que es finita que se pega y no te puedes limpiar, así, con los ojos arenosos y deshidratada por la falta de sueño, siento que dejo este mundo de un momento a otro. No me puedo dormir, no tengo idea por qué, mis hijos han sido muy comprensivos (si me vieran la cara ustedes, también lo serían) y me dijeron que nos quedaramos todo el día en la casa para que yo me repusiera (imagínense cómo me vieron). Les tomé la palabra y les dí día libre de Ipod con tal de que yo pudiera dormir a pierna suelta horas y horas y…nada. Estoy cuidando a tres perros, Otto, Phoebe y Gertrudis (además de Tostada que ya se cuida sola la pobre) y tengo que estar pendiente de sus medicinas y alimentación y salidas “al baño”….nada más no me puedo dormir….

Pero tengo el corazón contento, muy contento….

Anoche fui a cenar con un grupo de gente increíble, a algunos ya los conocía, a otros no, y parece mentira cómo puedes coincidir tanto con personas que nunca habías visto en tu vida y puedes platicar como si fuera un reencuentro.

Nos reunimos porque estamos juntando apoyo e ideas para ayudar a Kenneth a cumplir su sueño, si leyeron mi post anterior sabrán de qué estoy hablando, si no, les hago un brevísimo resúmen: Kenneth quiere representar a México en los juegos paralímpicos de Brasil 2016 después de quedar paralítico a causa de unos balazos que le dieron al querer impedir un asalto hace dos años. Necesita conseguir una silla de ruedas para competición y una bici de mano.

Xóchitl, Griselle y yo vamos a correr en el Maratón de la Ciudad de México y estamos vendiendo los kilómetros para donárselos a Kenneth y pronto pueda conseguir la silla y después la bici, empezamos hace poco más de dos semanas con esta campaña y hemos recibido mucho apoyo. A mi en lo personal me ha conmovido gente que me ha mandado fichas de depósito diciéndome “Diana, aquí está un kilómetro para Kenneth” y me ha llenado de emoción, se me pone la piel chinita cada vez que alguien me avisa que acaba de donar. Y en este camino hemos conocido a otras personas que se han sumado a la causa. Ayer en la noche nos reunimos para conocer más a Kenneth y dar ideas para conseguir más apoyo y pueda tener cuanto antes lo necesario para seguir entrenando.

Nos hemos reído tanto anoche que creo que esa es la causa de mi cansancio, claro que también podría ser que dormí dos horas y media (suena lógico). Nos hemos divertido tanto que esa podría ser la causa de que me sienta tan positiva a pesar de los ojos arenosos, aunque también podría ser que no estamos lejos de conseguir lo que Kenneth necesita. Y no me refiero a que falte poco dinero, falta mucho, me refiero a que hemos conseguido que mucha gente conozca su historia y tenga ganas de ayudar, estoy segura que lo vamos a conseguir un día, y estoy segura que Kenneth nos va a representar y nos vamos a sentir felices.

El martes que estaba corriendo pensé algo que me hizo muy feliz (ya he contado aquí que cuando corro me inspiro y pienso cosas que no pienso en otros momentos porque apenas y sobrevivo a mis días). Pensé que si yo no hubiera tenido ese “breakdown en viveros” hace ya tres años (lo conté en junio 2012) no hubiera conocido a Pedro, no hubiera tenido un entrenador y un amigo como él, por lo tanto no hubiera corrido medios maratones, por lo tanto no hubiera conocido a gente increíble que ahora conozco gracias a él, para empezar a Xó y a Gris, no hubiera vivido tantos momentos increíbles junto a ellas, no hubiera entonces conocido a gente de su equipo de Run and Run y no hubiera pasado por la experiencia de recibir tanto apoyo en esta cruzada por el sueño de Kenneth….ese breakdown no fue casual, aunque pareció una tragedia horrible y un evento tristísimo (aunque bastante chistoso la verdad) fue la puerta para entrar al lugar en el que me encuentro hoy. Estoy conociendo personas que piensan como yo, que les gusta ayudar como a mi, que se unen sin ningún otro propósito más que el de compartir.

Nada es casualidad, todos los eventos que pasan en tu vida traen siempre algo bueno, quizá tarda en aparecer o tardas en descubrirlo, pero la vida por todo lo malo algo bueno te da y a mi me esta dando la amistad de gente que me hace feliz, gente que comparte mis gustos e intereses, gente que aunque es muy diferente a mi en muchos sentidos, es parecida en los más importantes. Ahora creo que vas avanzando en la vida y poco a poco vas encontrando ese lugar al que tienes que llegar y con la gente que te vas a quedar para acompañarte en lo que sigue. Vas estando listo para evolucionar y juntos hacer cosas importantes, cosas que realmente importan.

La noche de ayer fue mucho más que una cena, mucho más que un par de cervezas (bueno mucho más que un par de hecho) pero a lo que voy es que fue una noche en la que compartí momentos divertidos, serios, interesantes. Fue un intercambio de ideas, de chistes, de experiencias….y todos los que estábamos ahí teníamos un objetivo en mente, apoyar a Kenneth para que cumpla un sueño, un sueño que no sólo es de él, ahora es nuestro trambién, ahora queremos que viva la experiencia más grande de su vida, que sea salir de la adversidad y con su historia motive e inspire a gente a salir también, a demostrar que sí se puede, sin quejas ni victimizaciones, Kenneth se levantó y quiere más, pero lo quiere bien y nostros también.

Este desvelón que traigo vale cada granito de arena que siento en los ojos, vale cada cabezeada y cada minuto que no tuve de descanso anoche, bueno, vale mucho más que eso.

Así es la vida, te lleva por lugares que no esperabas y te conecta con gente como tú, gente que estabas destinada a conocer, aunque para eso tengas que vivir un breakdown y tengas que pasar por el pantano…

Gracias Kenneth, Gama, Berna, Ingrid, Israel, Aquiles, César, Xóchitl y Gris, son increíbles.

Leave a comment