En los últimos meses he corrido muy poco, casi nada para ser honesta. Entre un proyecto de trabajo, vacaciones con mis hijos y ahora perros a mi cuidado, no he tenido tiempo. También tengo que aceptar que es una especie de falta de motivación, porque por ahí dice el dicho “el que quiere, puede” y es cierto. Durante muchos meses entrené sin parar y sin descanso, supongo que es normal que un día tenga ganas de descansar y tomar aire.
Pero llegó el momento de retomar y por el mejor objetivo posible.
Hace un año y medio más o menos, un chavo se fue a tomar un café con su mamá, hubo un asalto y lo hirieron, despertó dos semanas después en el hospital y le dieron la noticia de que su mamá había muerto y que él no podría caminar, ¿se imaginan? terrible, trágico, devastador….pero sobrevivió y tomó la oportunidad que le daba la vida para vivir al máximo, no se rindió ni se victimizó, decidió salir adelante y convertirse en un deportista de alto rendimiento. Con su silla de ruedas que no es para competición, ha hecho carreras de 5 y 10 km, medios maratones y el año pasado el Maratón de la Ciudad de México, sí, en su silla de ruedas que no es para eso…se requiere valor, ganas, esfuerzo y una voluntad de vivir que conmueve. O al menos a mi me ha conmovido mucho. Se llama Kenneth y él logró sobrevivir y se propuso vivir.
El primero de julio de 1998 mi cuñada Marcela y su esposo Rafael sufrieron un asalto en la Ciudad de México, ella venía llegando de viaje y él la había ido a recoger al aeropuerto. Era de esas parejas que se querían tanto que se notaba en cómo se veían. Ella murió en el lugar del asalto y él sobrevivió, pero dos meses después murió a consecuencia de las heridas, las balas lo habían dejado paralítico y habían atravezado un pulmón. Después de idas y venidas al hospital y de sufrir terriblemente por la ausencia de Marcela (a quien le decíamos La Nena) murió, yo creo que no pudo de tristeza…Lo recuerdo en su silla de ruedas, como la de Kenneth y recuerdo que me preguntaba “¿cómo sigues viviendo después de esto? ¿qué mas ching…te puede mandar la vida?”…. y yo no sabía qué decirle. Un día soñé con Marcela, traía un suéter rojo y estaba detrás de la cama de Rafa, y me pedía que fuera a decirle que estaba con él, que no se separaba de su lado y que tenía que salir adelante. Fui, le conté y Rafa me contestó “de qué me sirve si yo no la veo”.
Pienso en ellos dos, en que no lo lograron, en que ya no están aquí y sigo pensando que debieron de haber sobrevivido. Y ahora pienso en Kenneth, en que él sí lo logró y en que quiere llevar su existencia al máximo nivel y tiene el sueño de ser Paratletla, pero necesita ayuda, tiene que comprar una bici de mano y una silla de ruedas para competición, o, al menos, los aditamentos necesarios para hacerla más apta para carreras.
Kenneth está entrenando para hacer de nuevo el maratón en agosto, yo no quise intentarlo este año, fue muy frustrante el año pasado que me lastimé a un mes de tratar de hacer la hazaña y no he encontrado las ganas de volver a pasar por ese entrenamiento tan duro y tan demandante, probablemente lo intente de nuevo algún día, probablemente no, lo que sí es seguro es que seguiré corriendo siempre que tenga dos piernas sanas que me dejen hacerlo.
Ahora pienso en Rafa en su silla de ruedas, con su cobijita en las piernas pasando por unas terribles fiebres que lo ponían a temblar de frío sin control o un calor espantoso que lo dejaban sudando a mares….y preguntándome cómo podría seguir viviendo sin Marcela. Pienso también en ella, en las ganas que tenía de vivir, en lo increíble que bailaba ballet con esas dos piernas preciosas que hacían movimientos ligeros y graciosos y en las ganas que tenía de ser madre…y pienso en Kenneth que lo logró y pienso en mi que puedo correr.
Tengo ganas de que Rafael y Marcela corran conmigo por Kenneth, tengo ganas de donar en su nombre, tengo ganas de que Kenneth cumpla su sueño porque mis queridos Rafa y la Nena no lo cumplieron, de alguna manera quiero que lo logren a través de mi y sobre todo de Kenneth.
Falta un mes, tengo muy poco tiempo para entrenar, no hay manera de que corra el maratón completo, pero haré mi máximo esfuerzo para volver al entrenamiento y lograr medio maratón de la mano de Rafa y Marcela y con la ayuda de toda la gente a la que pueda yo tocar el corazón y me compre un kilómetro por Kenneth para donarlo a la causa y así compre su bicicleta y su silla de ruedas. Tengo muchas ganas de que los que donen aparezcan ese día en mi playera con su nombre y Kenneth sepa quienes son los que nos están ayudando a Rafa, a Marcela y a mi para que él cumpla un sueño que nació a partir de la tragedia.
Mi querida Xó conoció a Kenneth en el medio maratón de Adidas, la conmovió, nos contó a Gris y a mi y decidimos entre las tres hacer todo lo que podamos por ayudarlo. Si alguien quiere conocer la historia de Kenneth contada por él o donar directamente, el link es: http://www.gofundme.com/apoyaunparatletamx
Si alguien quiere comprar un kilómetro y correr conmigo ese día, cuestan 200 pesos, pueden donar en el link (equivalente en dólares) o en la cuenta que Kenneth abrió para este fin (está al final del post, hay una de paypal y otra personal) y mandarme un mail a lanuevadediana@gmail.com con su nombre, ficha de depósito o captura de pantalla y el kilómetro que quieren correr conmigo.
Sé que correr a nombre de Marcela y Rafa por #elsueñodekenneth hará que mis piernas tengan la fuerza suficiente, sé que esta será la motivación que estaba yo esperando y sé que ese día correré con la gente que me ayude a hacerlo con su nombre en mi playera.
VA POR USTEDES MARCELA Y RAFA, juntos para Kenneth.
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CUENTA DE KENNETH. Banco Santander. Cuenta 26010362126 a nombre de Manuel Kenneth Ramos Lau CLABE 014180260103621265