No puedo trabajar, así que me pongo a escribir…

Desde hoy en la mañana…no…corrijo, desde ayer en la noche tenía ganas de escribir acerca de la necesidad de aprender a estar solo, y no sólo eso, a disfrutarla e incluso respetarla y cuidarla. Pero tenía que dormir porque pasé un fin de semana muy ajetreado y remató con una distancia larga en mi entrenamiento el domingo en la mañana y no pude descansar en todo el día. El viernes Daniel no pudo dormir por varios ataques de miedo debidos a una conversación maldita que tuvo con un niño del club, acerca de unos animatronics (creo haber entendido algo así) y fue una laaaaaarga noche acompañada por llanto, temblorina, ronquidos de Tostada, sudoración por tener al niño abrazado hasta con los dientes y, por qué no, la aparición de Diego diciéndome que no podía dormir a eso de las 2 de la mañana. Total que fue una noche terrible. El sábado decidí ser una madre ejemplar y llevármelos a un museo y a comer antes de que se fueran con su papá, quería pasar el tan famoso “tiempo de calidad” y en la mañana hice una especie de meditación en la que me repetía el mantra “no me voy a enojar, no voy a regañar, no me voy a desesperar”….una y otra y otra vez hasta que se grabara en mis células. Funcionó y pasamos un sábado muy lindo (aunque debo confesar que también fue lindo el momento en el que su papá pasó por ellos). Me encontré un par de películas, me puse a leer un libro increíble y me dormí tarde, no me acordaba que al día siguiente tenía una carrera, tenía que despertarme a las 5:30 de la madrugada y después tenía que correr la distancia larga, pero dormí más o menos bien (aunque poco).

El domingo lo pasé de un lado para otro….literal, primero la carrera de 5 km de mis tan queridos Viveros, no podía faltar. Después correr 13 km más para juntar los 18 que me tocaban. La ventaja fue que la hice con dos amigas que son muy divertidas y la pasamos bien, vueltas por aquí, vueltas por allá y juntamos los kilómetros que nos había pedido (exigido) nuestro entrenador. De ahí fuimos a desayunar, yo comí como si fueran a ejecutarme horas mas tarde y no pudiera volver a comer nunca más, unos chilaquiles con cecina que me supieron a gloria….claro que de ahí quería dormir y dormir pero me fui a bañar, a sacar a Tostada un buen rato y a comer con otra querida amiga. La pasamos muy bien. Cuando regresé saqué de nuevo a Tostada y a los 30 segundos llegaron mis hijos de pasar el domingo con su papá. La casa perdió la paz en esos 30 segundos. Cuando llegan parece que entra un huracán…hasta Tostada me voltea a ver con carita de “se nos acabó el 20” así que tuve que hacer de cenar y tuve que ser la mamá que todos odiamos. Por fin regresó la paz a mi hogar a eso de las 9:30 de la noche. Yo solo quería cenar y dormir. Pero por más que lo intentaba no lograba conciliar el sueño. ¡No lo podía creer! con lo cansada que estaba….hasta que me vino a la mente el cafecito que me tomé en la comida. No entiendo por qué si le pides al mesero un café descafeinado te dan uno con cafeína…y tampoco entiendo por qué yo lo sigo pidiendo sabiendo que les vale gorro ya que no los vas a ir a buscar a las 2 de la mañana para reclamarles (y eso que los he amenazado). A esas horas fue cuando se me ocurrieron varias cosas para escribir. Pero pensé que si me ponía a hacerlo sería todavía más difícil dormirme, “mañana te acuerdas de todo esto, ¡¡duérmete ya!!!” y nada….

A las 5:15 de la mañana me rendí. Me puse a leer un poco hasta que por fin sonó el despertador, el que apagué con toda calma perfectamente despierta a diferencia de un día común en el que pongo el “snooze” como 15 veces…

Hoy muy temprano llevé a mis hijos a la escuela. No fui a correr porque tengo mucho trabajo así que decidí desayunar y empezar mi proceso creativo de diseño. Tengo que hacer un par de logotipos, un personaje ilustrado y unos bocetos de unos folletos…..pero no puedo de sueño. Nomás no me puedo concentrar. Llevo tres horas tratando de decidir qué hacer, porque quería escribir pero no quería desperdiciar mi poca concentración en desarrollar el tema este de la necesidad de aprender a estar solos. Pero no hago ni una cosa ni la otra. Llevo horas frente a la pantalla de mi computadora y ni escribo ni diseño. Siento los ojos arenosos de sueño y de pronto me descubro viendo el monitor como si fuera el infinito, con la mirada perdida. Me rehuso a escribir pero no puedo diseñar. Tengo que trabajar y no puedo darme el lujo de escribir….total que ni una cosa ni la otra. Hasta que hace como 15 minutos decidí desperdiciar totalmente mi tiempo. Sí sí….decidí tirarlo y escribir absolutamente de nada. Así no tengo que concentrarme y no desperdicio el poco cerebro que tengo en este momento en uso. Este podría ser el post más inútil sobre la faz de la tierra. No es acerca de nada, absolutamente de nada. No tiene ningún mensaje, moraleja, anécdota….nada. Solo quiero pasar el tiempo sin que implique ver la pantalla como viendo ‘padentro sin sentir culpa de no estar haciendo nada, por lo menos estoy escribiendo….No sé qué voy a hacer, dentro de hora y media tengo que pasar por mis hijos y entonces estaré totalmente arrepentida por no haber aprovechado mi poco tiempo que tengo al día para trabajar. Y luego ya me veo con la entrega encima para la presentación de los diseños y acordándome que me puse a escribir acerca de absolutamente nada. Pero no logro encontrar la entrada de mi proceso creativo. Aquí me tienen perdiendo el tiempo tecleando palabras y quizá haciéndoselos perder a ustedes. Aunque tengo la esperanza que algunos hayan decidido dejar de leer hace algunos párrafos al darse cuenta que este post no vale absolutamente la pena.

Alguna vez le dije a mi mamá que perder el tiempo también es muy valioso (es que  tiene una obsesión con aprovechar cada minuto de su vida haciendo algo útil) y en este momento estoy haciendo eso…justo….perdiendo el tiempo haciendo algo totalmente inútil. Tengo la esperanza que al terminar este post (tan inútil) pueda encontrar al fin la entrada de mi proceso creativo, quiero pensar que puse a trabajar otras partes de mi cerebro que están en coma….en estado vegetativo…. ¡Estoy totalmente perdida! se me cierran los ojos y no puedo tomar una decisión…dormir un rato para poder diseñar después….o seguir intentándolo. Lo peor es que ya ha pasado tanto tiempo que creo que ya no voy a poder hacer ninguna de las dos cosas….ya no me puedo dormir y no voy a poder hacer nada de los diseños pendientes.

Quizá debí de haber escrito sobre lo que originalmente quería, pero es que ni para eso me da….y no quiero hacer cualquier cochinada (como ésta) y prefiero guardar el tema para cuando tenga más conciencia acerca de lo que estoy diciendo.

En mi intento de concentrarme ya me tomé un café, me comí unos chocolates, fui a la cocina a ver qué más encontraba para comer, parecía la llorona deambulando y abrí como 3 veces el refrigerador sin encontrar nada. Lo que me hace pensar que es urgente ir al súper….no hay nada para comer y eso aumenta mis tareas para dentro de unos 20 minutos.

Creo que me voy a ir a dormir una media hora, luego me voy a volver a bañar, luego voy a ir por Diego a la escuela, me lo llevo al súper (pobre) recojo a Daniel, comemos algo que encontremos en algún recóndito cajón del refrigerador y mientras hacen la tarea trato de encontrar la entrada al proceso creativo que por ahora está cerrada.

¡Una disculpa a este post tan pero tan inútil! pero a veces cuando escribo arranco la mente….cosa que debo confesar que no ha sucedido.

3 thoughts on “No puedo trabajar, así que me pongo a escribir…

  1. La descripción mas clara y honesta a la descripción de tiempo inútil. Pero de cualquier forma es evidente que hay que tener talento para escribirlo y hacer sentir al lector, lo que nos explica el autor.
    Así pues, con todo eso, el ejercicio de escritura resulta una pieza para sentir pesadumbre y lo lograste.
    Besos
    Papá

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  2. Espero que hayas disfrutado mucho en algún momento la “pérdida de tiempo”…. la siestita te ha de haber sabido a pura gloria! Y el Post me gustó mucho, está muy fluído, agradable de leer, honesto…, al final te viste un tanto cuanto dura contigo misma…

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