Una Dori vulnerable.

Estaba leyendo el otro día algunas de las características que definen a Dori, la pecesita azul de la película “Buscando a Nemo”. Siempre he dicho que si quieren saber cómo soy, conozcan a Dori, de esa manera, me conocerán a mi. Y las características que mencionan en el artículo que estaba leyendo me hacían creer que cuando estaban ideando el personaje…alguien les había hablado de mi.

Dori olvida las cosas rapidamente….y sobre todo, lo más reciente. Tiene mala memoria, a corto y largo plazo. Yo no puedo recordar qué ropa usé el día anterior. No parece importante, pero me daba mucha risa cuando mi exmarido me preguntaba qué podría ponerse, por alguna razón me lo preguntaba a mi (no entiendo, me conocía perfecto) y cuando le decía “pues puede ser esta camisa” me decía “Diana….la traía puesta ayer”…”ah! ok, puede ser esa playera con esos pantalones”….”Diana, los traía antier” y así y así hasta que yo le preguntaba el por qué seguía pidiéndome ayuda si cada vez que yo le daba una opción no servía. Y al día siguiente casi la misma situación (lo que a veces me hace pensar que él tenía algo de Dori también).

Olvido qué libros he leído, qué peliculas he visto y muchos compromisos, tanto escolares como sociales….ya me hablan de la escuela de Daniel para decirme que se me olvidó pasar por unos libros, pero que me los tienen apartados porque no es la primera vez que se me olvidan….Pero aunque puede sonar desesperante, déjenme decirles que es bastante conveniente.

No sufro por la ropa, así que, si me lo puse ayer, pues ni modo, mientras no apeste….no hay ningún problema, eso quiere decir que la opinión de los demás acerca de lo que traigo puesto, no me importa.

Puedo ver una película y volverla a disfrutar y volver a sufrir con el final porque como lo desconozco….todo vuelve a ser divertido. Lo disfruto igual que la primera vez (a veces me doy cuenta, a veces no).

Dori puede hablar Cetaceo….pero ella no está muy consciente si en realidad lo habla o no. Si es cierto que ese idioma lo entienden las ballenas o no. Pero ella igual lo habla (y al final resulta que sí es Cetaceo). Me pasa algo muy parecido. Hay cosas que hago que no estoy muy consciente si las puedo hacer o no….si las hago bien o no….si me entienden o no…Yo  lo relaciono directamente con escribir. Lo hago como Dori habla Cetaceo…creyendo que lo hago.Y está bien, habrá “ballenas” que me entiendan, las que no….no importa, porque si una me lleva a Sydney (quizá tendrían que ver la película otra vez) es suficiente.

Dori logra salir adelante cuando se necesita. Hay un momento en la película en que tiene que leer la dirección en el visor del buzo que se llevó a Nemo….logra leerla y en el momento más importante logra recordarla. Si no está tan perdida esa Dori. Como cuando quedé de pasar por un niño a la escuela de mis hijos…se me olvidó, pero cuando llegué a mi casa, un momento de luz pasó por mi cabeza y recordé al niño en la escuela…salí corriendo de nuevo. O como el otro día que milagrosamente fui a verificar mi coche en el último día, o cuando de pronto, en un momento de angustia y emergencia, puedo pensar con claridad para resolver el asunto. Recuerdo cuando a mi hermano le hablaron por teléfono para decirle que su esposa estaba secuestrada, mi mamá angustiada y no sabían bien qué hacer. Yo con toda calma le pedí que colgara el teléfono, como él no quería, por otro teléfono le hablé a su esposa, quien con toda calma me dijo que estaba en su casa. Le dije a mi hermano que colgara, que estaba todo bien y él logro hacerlo. No pierdo los nervios ante un estado de emergencia. Como Dori cuando recordó la dirección donde estaba Nemo.

Siempre está ahí para ayudar a un amigo. Aunque no sepa bien a quién buscan, no se acuerda si buscan a Harpo o Bingo, pero sabe que para Marlin es importante y lo ayuda como puede. Me pasa algo muy parecido. A veces no me acuerdo en qué es exactamente en lo que tengo que ayudar, pero estoy presente y disponible para mis amigas SIEMPRE.

Hace nuevos amigos donde sea que esté….una querida amiga un día me dijo que si era amiga hasta de las plantas…hablo con el taxista, con el de la carnicería, con el portero de la casa e a lado y soy amiga de casi todos los vigilantes de mi calle. Dori se hace amiga de Bruce, el tiburón, sin tener ninguna precaución. Me ha pasado, he conocido varios tiburones que no sabía yo que lo eran…y sin embargo sigo confiando y sigo palticando con varios, si después demuestran o sacan el cobre, sigo pensando que el problema es de ellos….no mio. Espero que nunca me coma ningún tiburón, pero no quiero dejar de hacer amigos por el miedo de ser devorada.

Dori se divierte donde sea, incluso con las medusas…si…esa soy yo también. Vaya, hasta en el metro Pino Suárez muero de risa con la Che y le encuentro el lado divertido (y podría compararse perfectamente con una multitud de medusas).

Se divierte con cosas sencillas aunque a Marlin le parezcan aburridas…soy simple y fácil de divertir (por favor que la palabra “facil” no se malinterprete) pero es cierto. Puedo encontrar diversión en casi cualquier lugar o situación.

Dori se divierte….y yo también, Dori saca de quicio a Marlin y seguramente yo también, a Dori no le importa y a mi …. tampoco.

Todo esto pensaba escribirlo el otro día. Pero para ser honesta pensé también “¿a quién le podría interesar cómo soy?” y no lo hice. Después vino el famoso post de lo que le diría a Enrique Peña Nieto….y muchísima gente lo leyó “bendito sea Dios que no escribí el post de Dori” pensé….pero hoy estaba escuchando otra cosa que me hizo pensar muchísimo y me ayudó a escribir el post de Dori.

Una conferencia de una mujer que se convirtió en investigadora para ayudar a evitar la vulnerabilidad. Y al hacer esto, descubrió que ser vulnerable es absolutamente esencial para vivir una vida plena. Y me dejó pensando mucho…(ya de por sí se me da).

Habló de la gente que es más feliz y vive plenamente. Es gente valiente y con coraje: eso quiere decir que se acepta como es, deja de pensar en lo que tendrían que ser y se aceptan y son amables con ellos mismos. Se conectan, no puedes ser amable con los demás si no lo eres contigo para empezar.

Son vulnerables: aceptan lo que son y aceptan que lo que los hace vulnerables a la vez los hace hermosos. Se permiten estar en situaciones que los podrían poner en desventaja, como por ejemplo decir primero “te quiero” o hacer cosas sin saber el resultado o invertir en relaciones sin saber si va a funcionar o no…o involucrarse en proyectos que no tienen garantía alguna.

Habla de que la vulnerabilidad es el núcleo del miedo, de la vergüenza y es la lucha por pertenecer. Pero también es por donde se nace, donde encuentras la dicha, la creatividad, el sentido de pertenencia y del amor.

Por alguna razón luchamos siempre por no ser vulnerables. Eso nos hace insensibilizarnos. Al tratar de no sufrir, queremos anular todas esas emociones “malas” como cuando decimos “esto no lo quiero sentir” como el miedo, el enojo, la frustración, la vergüenza, el dolor…créanme que lo hacemos, tengo un caso muy cercano a mi que lo hizo. Y el resultado no podría ser peor. No puedes escoger que emociones anular…al tratar, cancelas  todas, las buenas también: la dicha, la gratitud, el gozo, la felicidad….y se convierte en un cícrulo vicioso, al tratar de anular las malas, anulas las buenas y entonces empiezas a buscarle sentido a la vida.

Para tratar de no ser vulnerables, queremos hacer cierto de lo incierto. Queremos perfeccionarnos, y lo peor es que tratamos de perfeccionar a nuestros hijos. Ellos ya vienen preparados para luchar, ¡no hay que hacerlos perfectos! lo que hay que hacer es decirles “no eres perfecto, pero eres perfectamente capaz de luchar y yo te quiero y mereces ser querido y perteneces…”

También pretendemos que nuestras acciones no afectan a nadie, en lugar de pedir una disculpa y decir “si, lo siento, déjame tratar de arreglarlo” seguimos nuestras vidas como si nada hubiera pasado.

Esta investigadora dice que para ser felices tenemos que dejarnos ser vulnerables. “Dejemos que nos vean quienes somos, verdaderamente vulnerables” Que amemos sin garantías, que solo así vivirermos la gratitud y la dicha. Aceptando las emociones, sean las que sean.

Vulnerable es vivo…cuando crees que eres suficiente y dejas de gritar y empiezas a escuchar…eres más amable con los demás y más amable contigo mismo.

Vulnerabilidad no es debilidad, y ese, es un mito peligroso. Para ser vulnerable se requiere ser muy valiente, es la medida más exacta de valentía. Dejar que la gente te vea quien verdaderamente eres requiere que seas honesto.

La mejor manera de vivir es con vulnerabilidad, dejar de controlar y predecir. Todo esto puede llevarte a un ataque de nervios…o lo que podríamos llamar un “despertar espiritual”. Y escuchando todo esto y yo que escribo exactamente quién y cómo soy, recordé que un día alguien muy muy cercano a mi me preguntó si no me daba pena escribir acerca de mi, me preguntó también cuál era mi objetivo. Le pude decir con toda claridad que pena no me daba…cuál era mi objetivo  no supe  contestar. Pero entre que el otro día leí lo de Dori y me dio mucha risa….y luego decidí no escribirlo, y hoy escuché a esta mujer….me di cuenta que yo soy vulnerable, soy esa Dori desastroza que no tiene a veces ni pies ni cabeza. Pero que no se aleja de la gente para que no la lastime, que sigue aprendiendo, que no anula emociones, que corre riesgos, que se divierte tremendamente y que sí…es vulnerable, pero que no conoce otra forma de ser, así que me dio miedo que al no escribirlo, empezara yo a protegerme, a censurarme  y a quitarme la vulnerabilidad que me caracteriza.

Soy esta Dori vulnerable, y alguna vez leí que uno tiene que aceptar “el gran desastre que es”…

Leave a comment