Hay un personaje en la tele…o en el cine…no me acuerdo, que siempre decía mal los dichos, y yo soy igual, a veces puedo salir con algo como “al que madruga ve cien pájaros volar” y cosas de esas, la gente se ríe y me los corrije, pero al final del día me entiende. Y comento esto porque hay un dicho que dice algo así como que si sueltas algo que te costaba trabajo luego se te regresa…o entra otra cosa…o cuando el dinero sale por la puerta algo entra por la ventana…no sé no sé. Pero lo que quiero que me entiendan es que ayer por fin fui capaz de soltar el maratón. Tenía toda la intesión de correr 30 km ese día, pero la molestia en la pierna continúa…Entre que el doctor sigue intentando actos heróicos y el instructor del gimansio tampoco me quiere soltar (no, no es que me tenga amarrada, lo que pasa es que quiere que lo haga) me había costado mucho trabajo tomar la decisión, eso y que mis amigos lo van a correr. Total, que quise tomar la decisión.
El miércoles me citó el doctor a eso de las 7:30 de la noche para ponerme unas cintas kinenosequé para que jalaran el músculo y pudiera correr y….bueno, el caso es que lo estaba yo esperando en su consultorio, yo me confundí con la hora, el me mandó un mensaje raro por wapp, y estaba yo a las 8:30 esperando y de pronto me llegó una vocecita “¿qué estas haciendo aquí?” …..para no hacaer el cuento (o post) largo, me salí. No quería ya más intentos desesperados que los demás estaban haciendo para que yo corriera el maratón. Al final, la decisión fue mía, no estoy al cien, es más, no estoy ni al “oshenta y oscho” como me dijo una amiga el otro día que me hizo reír mucho. Y si no estoy en total capacidad de correr sin riesgo a lastimarme no haré escenas de película como de Angelina Jolie en la que cruza la meta sangrando hasta por la boca pero la cruza. No, no estoy en una película, aunque a veces parezca que sí, y que es de comedia, pero no. Me salí del consultorio del doctor pensando que yo había acabado ya la lucha y que lo estaba haciendo más por él que por mi. El instructor del gimnasio me dijo que lo hiciera, que corriera 4 km y caminara uno y así todo el tiempo y que hiciera unos ejercicios con ligas y que me ponía las cintas estas kinealgo….(al parecer esas bandas son buenas) pero aunque le dije que sí, no he regresado, fue hace 3 días y creo que ha llegado la hora de irle a avisar que solté la idea de hacer el maratón.
Ayer en la mañana le dije a Pedro que no lo haría, él era el único que estaba de acuerdo “si no te sientes segura es mejor no lastimarse” y por primera vez desde que lo conozco, estoy de acuerdo en algo con él. Le pregunté que si sabía de alguien que quisiera mi número y me dijo que lo publicara en facebook y que seguro saldría alguien, “ok, cuando termine de aceptarlo lo hago” porque una cosa es decir, y otra hacer, yo sabía que publicarlo era definitivo, y me tomó unas horas. Y sí…fue dificil publicarlo…pero lo hice.
Y empezó a suceder algo maravilloso. No es que me sorprenda porque conozco mucha gente increíble, aún así tantas muestras de cariño me hicieron sentir muy bien. No tenía ánimo para dar explicaciones, pero es conmovedor recibir tantos mensajes de apoyo. De verdad hicieron que todo este proceso se cerrara de una manera increíble. Y sigue la mata dando, hoy en la mañana me encontré más mensajes, entre ellos el de una increíble amiga que había sugerido en facebook que entre todas mis amigas hicieran la carrera conmigo, en relevos y que yo corriera al final y recogiera mi medalla, #corriendocondiana se llamaba el “proyecto”. Lloré, y tengo que aceptar que casi lo considero…pero al final del día un maratón se corre completo, y la medalla es al esfuerzo de meses de entrenamiento (los cuales sí los cumplí) pero también a la batalla de correr ese día 42 y pico de kilómetros. Y hay gente preparada y lista para hacerlo sin inscripción….no me quedo en paz si no se lo paso a alguien así. Tengo que soltar la lucha y soltar el objetivo (pero no para siempre, solo por ahora).
Tengo que avisarle al doctor…y a Lupe, mi instructor del gimansio…me siento como una chavita de 16 años que tiene que decirles a sus papás que está embarazada…pero ni modo. No quiero correr en estas condiciones. No es la última carrera de mi vida ni vivo de correr. Más bien porque vivo puedo correr y quiero hacerlo bien. Si me toca descanso por ahora debe ser porque me lo merezco también.
Me siento muy bien, increíblemente bien, hoy a las 7:30 esa querida amiga me andaba mandando invitaciones al cine al ratito, sé que me quiere sacar de mi casa, la Che ayer me regaló unas botellotototas de vodka de mango, que me encanta, (tengo miedo, tener esas amigas…) y mis papás como siempre en apoyo total en lo que decido, (aunque creo que mi mamá, que quizá esté algo triste por mi, le llegó por fin la paz). Mis hijos medio lo entienden y medio no….me habían dicho que no me rindiera, pero les he explicado que uno no puede aferrarse a lo que no es…y por el momento este maratón no es, espero que olviden que no los llevé de vacaciones a la palya por andar corriendo como desquiciada, confío en que la genética me ayude con su mala memoria. Son unos niños increíbles que en su momento lo entendieron y ahora también y ven que la vida sigue….
Y si…la vida sigue. Y el dicho que yo quería decir y que no me sale era algo así como “cuando sueltas algo, mejores cosas llegan” necesito ayuda en mi manera de expresar esos dichos tan bonitos que uno lee y que entiende y le hacen sentido pero que luego uno olvida por completo….pero sé que me entienden. Solté el maratón y por fin lo dejé ir, pero tanto cariño recibido en las últimas horas (bueno, las más recientes, Dios quiera que no sean las útlimas) ha sido un regalo increíble.
Gracias gracias GRACIAS A TODOS.
La vida sigue…..(y tengo dos niños, dos padres, muchos amigos y DOS botellas de Vodka para festejarla).
😁
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