Ni tan mala memoria!!! 20 años después….

Siempre he dicho que tengo muy mala memoria, y sí, es cierto, lo chistoso es que es medio selectiva (quizá el problema está en lo mal que decido acerca de qué tengo que acordarme) porque hay cosas que no tengo ningún recuerdo en absoluto, aunque la gente me dé miles de datos, información y trate de converncerme de algo que pasó, yo no lo recuerdo, aunque vea una película varias veces…no la recuerdo…aunque lea un libro por tercera vez, no sé en qué termina….pero hoy, hace un ratito, una amiga me recordó que fuimos a Europa hace 20 años.

Y tengo que escribir un blog de ese viaje, fue maravilloso, hicimos tantas tonterías que valdría la pena hacer una guía que se llamara “Qué no hacer cuando vas a Europa de Mochila”….dos babosas de 20 y tantos..haciendo cada burrada, porque yo soy despistada y dispersa y una inconciente y medio irresponsable, pero mi queda flacucha sexy no canta mal las rancheras!!! hace tiempo escribí aquí acerca de nuestra visita a Eslovenia y Croacia…

El caso es que hoy en la mañana estaba pensando escribir acerca de algo que pensé ayer, era medio profundo…(de esas veces que uno piensa y piensa y da con “algo”) pero hace rato que me mandó un mensaje diciéndome que hace justo 20 años nos fuimos a Europa, nos tratamos de acordar de cómo fue que llegamos ahí, ¡porque no nos queríamos nada nada en ese momento!

La flachucha sexy (que ahora de flacucha no tiene nada, ya solo es sexy) y yo tenemos una historia muy peculiar…Nos conocimos en secundaria, pero ella iba en otra escuela, creo que fue en un encuentro de esos de jóvenes que iban a conferencias de sexualidad o algo así…y años después, en la preparatoria nos encontramos de nuevo, ahora ibamos en la misma escuela. Nos reconocimos…pero creo que no nos hicimos amigas, yo tenía otro grupo y ella se hizo de otras amigas…

Pasó el tiempo y saliendo de prepa, no me acuerdo ni cómo ni cuándo, nos hicimos amigas. Fue una época MA RA VI LLO SA…esto estábamos recordando hace rato. Estábamos tratando de llegar al punto en el cual decidimos ir a Europa juntas. Y es que después de varios años de amistad, algo pasó, no recordamos que fue exactamente que nos separamos. Pero antes de la separación hicimos muchas cosas juntas, unas de ellas vale la pena contarlas, para también hacer una guía para chavas para que no pierdan el tiempo de esa manera…

Solíamos vernos el viernes en la noche, o sábado, en su casa, en la sala de tele…y aburridas pensábamos que tenía que haber alguien a quien le pudieramos hablar para que nos sacara a algún lado:
—Debe haber alguien que no tenga nada qué hacer
—Si, pero quién…
—No sé…piensa en alguien
—Piensa tú también
—A ver, deja veo la agenda, seguro hay alguien …

Y empezábamos por la A….B….hasta la Z…cuando ibamos por la W ya habíamos perdido las esperanzas…porque apellidos con esas letras es difícil, las opciones se acababan. Y cuando llegábamos a la Z, incrédulas de no haber encontrado nada, volvíamos a empezar, “no, a ver, seguro se me pasó alguien”…caaaada viernes, caaaaada sábado, la misma agenda. Eramos dos chavas llenas de ilusiones (nunca le hablamos a nadie).

Y cuando de plano el aburrimiento pasaba a palabras mayores, pues nos ibamos al Pedregal en coche, a manejar horas y horas por las calles de Cráter..Fuentes…Paseo…¿a qué exactamente? no sé, ¿en qué fincábamos nuestras esperanzas? quién sabe, pero se nos iba la tarde manejando, yo no sé si creíamos que de pronto, de un coche incríble, un par de hombres guapos, sexys, encantadores, educados, lindos y millonarios se iban a bajar a decirnos que nos invitaban a cenar…y luego se iban a enamorar perdidamente de nuestros encantos…(que eran escasos).

Lo hacíamos tan seguido, que hace rato que nos estábamos acordando lloramos de risa. Un día decidimos que eramos demasiado fresas….y mientras veíamos nuestra ya tan hojeada y desgastada agenda (con menos contactos telefónicos que mis hijos) decidimos que era hora de tomar el toro por los cuernos, “vámonos de golfas” (papá, si por alguna fatal coincidencia estás leyendo este blog, recuerda que ya soy una mujer adulta, madre de dos hijos y que todo salió bien….), había un antro nuevo en la Zona Rosa, una especie de discotheque imitando el Baby’O de Acapulco, se llamaba Mamy’O (que adecuado el nombre) y nos fuimos de “golfas”…decidimos que llevábamos una vida siendo fresas, era momento de cambiar, queríamos dejar ya los viajes en coche al Pedregal y los viernes hojeando agendas inútiles…no no…era ahora o nunca. Nos arreglamos y nos fuimos…vetidas con un cuello de tortuga de florecitas lindo, jeans de esos hasta la cintura y nos pintamos nuestro discreto delineador en los ojos…yo nunca me he maquillado mucho, pero en ese entonces, creo que me maquillaba aún menos, cuando llegamos, casi se nos cae el pelo, eramos las mujeres más fresas del universo en un antro lleno de “verdaderas conquistadoras” no teníamos ninguna oportunidad, nuestra noche de “golfas” y de “tomar el toro por los cuernos” fue un fiasco, estoy casi segura que a las 11:30 de la noche ya estábamos en la casa, nomás habíamos gastado el poco dinero que teníamos a lo menso.

Porque eso sí, ¡¡¡eramos muy pobres!!! al grado que me acaba de recordar la flacucha que un día le pedí que me cortara el pelo, y como no le quedaba parejo me lo seguía corte y corte, hasta que quedé como niña de hospicio…y yo, estaba feliz con el cambio de look.

Todas estas cosas parece que ocurrieron mientras estábamos en la Universidad, eramos tan babas…pero eso sí, con ciertos galanes, teníamos nuestro “pegue”, tras de mi andaba un chavo bien guapetón, era hermano de un actor famoso en ese entonces, no menciono el nombre porque luego fue conocido actor también, no quiero al rato a la gente de Tv/Novelas haciendo fila afuera de mi casa para pedirme la primicia. Pero a mi, solo me caía bien, la eterna historia en la cual el que te gusta no le gustas y al que le gustas no te gusta….a mi me encantaba el primo de una amiga, a tal grado que si me hablaba, me ponía a temblar, nunca me peló!! (se va a arrepentir, en otra vida quizá, pero se va a arrepentir) y la flacucha tenía su corazoncito también, tuvo un noviecito tan lindo y tan guapetón…parecía que jugaban a la casita.

De algún modo, que no recuerdo, nos conseguimos un par de alemanes, y creo que nos fuimos a jugar boliche, yo quedé perdidamente enamorada de Frank (¿ven? memoria selectiva, no me acuerdo si ya pagué la inscripción de mis hijos a la escuela, pero que tal el nombre de mi alemán)…y después de dos encantadoras horas en las cuales habremos hablado 20 palabras….él se fue y nunca lo volví a ver.

PA TE TI CAS….Eso dice la flacucha que eramos…PA TE TI CAS….yo lloro de risa, pero en algún momento algo pasó, no nos podemos acordar, pero nos separamos una buena temporada, nos enojamos por algo, o no sé si simplemente dejamos de coincidir en nuestros intereses. Y acabando la universidad, un año después yo decidí irme a Europa de mochila, mis papás estában que se daban un tiro, me dijeron que si yo me lo pagaba podía ir…no contaban con mi astucia, así que me puse a trabajar y a ahorrar y ahorrar, hasta que conseguí una cantidad muy limitada de dinero, pero no me importó, les dije a dos queridísimas amigas y primero me dijeron que sí, la Tusa y Miller, pero poco a poco fueron perdiendo interés, en qué momento yo decidí preguntarle a la flacucha, no lo recordamos….porque no nos llevávamos ya casi nada, pero que creen, pues que le pregunté si venía conmigo a Europa y me dijo que sí…y nos fuimos, hicimos tantas tonterias, nos pusimos en riesgo en tantas ocasiones, eramos tan BABOSAS que ahora de recordarlo no podemos creer que hayamos regresado vivas y enteras…(pero desnutridas) nuestro presupuesto era de 50 dólares diarios, incluían hotel (o cama) comida y museos…por supuesto que la comida era pan y agua…el hotel si tenía baño era de lujo…a veces dormíamos en trenes y bos bañábamos en las estaciones…hubo ocasiones en que sentadas (tiradas es mas correcto) en la calle, la gente nos ofrecía dinero o cigarros….pero fuimos a todos los museos…

Tengo que contar ese viaje, es de verdad para morir de risa, y recordarlo hoy me hizo la mañana…hay tantas anécdotas tan chistosas que se merece varias publicaciones, pero aunque si me acuerdo de algunas cosas, como cuando la flacucha se atoró en el metro con su maletota y nadie entraba y nadie salía y yo no podía ayudarla proque no paraba de reír, no me acuerdo de otras como cuando en el primer tren buscábamos “el vagón de mujeres” y el guardia de la estación nos veía incrédulo porque tal vagón no existe, y nosotros, que un día quisimos ser “golfas” no dábamos crédito a tener que dormir todos juntos y revueltos….eso, me lo acaba de recordar la flacucha.

Tenemos que renunirnos, ver fotos, tomar apuntes, y prometo escriibirlo, a alguien le debe ser de utilidad, alguién podría prevenir a un par de chavitas que se van de mochila de qué no hacer cuando van a Europa solas…claro que las “chavitas” de ahora, nos dan 20 vueltas de ida…y de regreso.

¿Pero ven? tampoco tengo tan mala memoria, solo escojo de qué acordarme…