Diego suelta la sopa….

SIII ¡¡¡Diego regresó del campamento!!! todo lo que no pensaba mientras se fue, ahora lo dejé de pensar. Regresó feliz, cansado pero contento. Yo descrubrí muchísimas cosas mientras estuvo lejos, lejíiiiiisimos (a dos horas), 4 días y medio, suficiente tiempo para preocuparme, extrañarlo y….aprender mucho.

Regresó el jueves a la 1 de la tarde, ahí estaba yo lista, esperando verlo bajar para darle un abrazo, me imaginaba una de esas escenas de película de Disney en la cual la madre y el hijo se funden en un abrazo precioso y lloran juntos al reencontrarse y estar juntos de nuevo….pero eso solo sucedió en mi imaginación, estaba sentada junto a la Che, y cuando por fin lo vi corrí para abrazarlo..el abrazo no fue correspondido, lo apreté lo más fuerte que pude con el ojito llorón y la voz medio temblorosa le dije
—¡¡¡Mi vida!!!!! ¿¿¿cómo te fue???? te extrañé mucho, ¡¡ya tenía ganas de verte!! ¿estás contento? ¿Te la pasaste bien? (todo esto en dos segundos)

A lo que Diego contestó

—Mamá tengo hambre

Seh…de lo más emotivo y emocionante….a lo cual yo insistí

—Sí sí mi amor, pero dime ¿cómo estas?

—Es que tengo mucha hambre

—Sí sí, ahorita vemos eso, ¿estás contento de haber regresado? ¿te la pasaste bien?

—También tengo sed

—A ver Diego, busca en tu maletita esa que traes, a ver si de casualidad traes algo de comer (ya con tono de total decepción ante la falta de emoción del chamaco al ver a su santa madre).

Encontró unas zanahorias que yo le había metido antes de irse, ¿se acuerdan que le preparé lunch para un batallón? pues ahí seguían las mentadas zanahorias….le dio más gusto verlas que verme a mi, hagan de cuenta que la escena de película sucedió entre las zanahorias y Diego.

Lo acompañé a recoger su maleta y de ahí nos fuimos la Che con su Pincess, Diego y yo a darles un “aventón” a su casa, en el camino lo iba yo interrogando y nada…no decía nada…y la Princess hablaba y hablaba y palticaba todo lo que podía en el corto tiempo que estuvimos juntos, así que cuando llegamos a su casa le dije a la Che —mira, te hablo más tarde para que me cuentes todos los pormenores, porque por lo que veo yo no me voy a enterar de nada— la Che le dijo a Diego —Andá Diego, platicáaa con tu mamá, contáaale— naaada, Diego estaba como en pausa.

De ahí me fui a Lumen porque tenía que imprimir unos documentos y Diego parecía que había ido a la guerra, yo había decidido no interrogarlo más, total, ya me contaría la Che lo que ella sabía, el niño no quería hablar y punto y se acabó.

Más tarde pasamos a la escuela por Daniel y la escena que yo me imaginaba también de pelícual en la que dos hermanos se encuentran después de haber estado separados por primera vez en su vida sin tener ningún tipo de contacto…tampoco sucedió…Daniel sí estaba emocionado, pero Diego se limitó a decir —Hola Daniel— con voz apenas percetible al oído humano (quizá Tostada lo hubiera alcanzado a escuchar mejor que nosotros).

Nos fuimos a comer a casa de mi mamá y la escena en la que la abuela se reencuentra con el nieto después de no saber nada de él por un tiempo interminable para ella…tampoco sucedió, Diego entró corriendo al baño porque se estaba haciendo pipí y la abuela se quedó con el abrazo vacío, así, con sus bracitos extendidos viendo pasar al escuincle corriendo.

Ninguna escena de película…nada emocionante, es más, cuando estábamos comiendo Diego nos dijo que se quería quedar 5 días más en el campamento

—¿Pero no me extrañaste nada mi amor?

—No mamá, me quiero regresar..

—Pues no se puede, pero me da gusto que te la hayas pasado taaaan bien que no me hayas extrañado…nada…ni un poquito…¿ni un poquito mi amor?

—Bueno la primera noche, pero se me quitó.

—Qué bueno bicho, eso significa que te la pasaste bien y me da gusto (a punto de romper en llanto de película y romperme las vestiduras).

Más tarde tuve que salir un rato y los dejé en casa de mi mamá, Diego seguía en silencio, parecía que había firmado un contrato de confidencialidad…pero llegó la noche, y de regreso a mi casa algo pasó, de pronto pareció que había tomado el suero de la verdad, y le soltaron la lengua…y empezó a hablar y hablar y hablar….y yo medio ponía antención porque, para variar, venía manejando…de pronto empecé a escuchar palabras como “encuerado”….”las niñas lo vieron”…..”tuvieron sexo”….CASI ME MUERO, CASI ME ESTACIONO PARA PODER PERMITIRLE A MI CORAZON QUE SE PARARA SIN CHOCAR….en ese momento yo solo escuchaba con, ahora sí, toda mi atención, ¡¡soltó toda la sopa!!! y estaba bien cargada!!, En ese momento le mandé a la Che un mensaje de auxilio, le conté más o menos lo que me había dicho y me pidió que cuando se durmieran le hablara….

Siguió soltando información como quien se cansa de guardarla tanto tiempo y decide de pronto dejarla ir, yo no tenía la capacidad de seguirle el ritmo!!! pero no quería interrumpir, aunque por otro lado deseaba que siguiera el silencio…digamos que voy a tener que retomar las pláticas aquellas de educación sexual, los niños de ahora a los 10 años (no sé de antes porque no tenía hijos y no me importaba) están informados, y unos ¡muy mal informados!, todo era en juego, parece que eso de “tuvieron sexo” fue una broma entre unos escuincles…(babosos, casi me muero), yo mientras escuchaba los relatos solo podía tomar aire y agarraba el volante con todas mis fuerzas tratando de controlar el coche y al mismo tiempo sacar por algún lado la angustia que me causaban esas historias, no me sangraron las manos de milagro, porque no uso uñas largas, si no, me hubiera tenido que dar unas puntadas porque se me ponían blancas de tanto apretar, yo solo le decía —¿¿¿AAHHH si???? y…¿luego?…ajá…¿cómo dijiste?— todo me lo contestaba, muerto de risa y ¡¡¡no paraba de hablar!!!

Por fin llegamos a la casa, que viaje tan agotador, se acostaron y por fin se durmieron, en ese momento me habla la Che y me dije —Ahora me contás con lujo de detasshhe— Le conté todo, ella moría de risa, yo de preocupación….(acepto que también me reí bastante).

Hoy en la mañana me desperté a las 6 y media para irme a correr temprano, tenía la esperanza de sacar todas las emociones vividas en los ultimos días, pero se despertaron muy temprano y se fueron a mi cama a platicar, y entonces Diego siguió sacando todo, empezaron las aventuras en el camp, yo cachaba palabras como “peligroso, oxidado, se abrió la pierna, nos mojamos, CASI ME MATO, había una roca que me podía pegar en la cabeza, lo hice mil veces (un rally)”….y escuchaba todo el relato…no sé si ahora quisiera haberme quedado en la ignorancia.

Está feliz y sí es honesto mi sentimiento de tranquilidad, no me duele que no me haya extrañado porque quiere decir que se divirtió mucho, dice que le gusta ahora tender su cama y lavarse los dientes…y bañarse…a ver cuánto le dura el gusto.

Yo mientras tanto aprendí que soy mamá de dos, nacieron juntos, nunca he tenido solo uno, estoy acostumbrada y me sentía muy extraña de mamá de uno, yo preparo desayuno para dos, lunch para dos, comida para dos…ropa para dos…tareas para dos…por eso a Diego le preparé un lunch que consitía en dos sanduiches, dos botellas de agua, dos bolsas de zanahorias, dos barritas de cereal. No me hayo con uno solo!!! pero tengo que admitir que hubo paz en mi casa, ¡¡no hubo ni un pleito!!, y Daniel, aunque como perrito sin dueño, se sentía tranquilo.

Otra cosa (y muy muy muuuuy importante) que aprendí estos días es que NO ESTOY MENOPAUSICA…seh….las últimas semanas estaba yo de muy mal humor, sobre todo ya pasando las 6 de la tarde, al grado que mi Doc querida, en el Temazcal, me había dicho que por mi edad podría tomar unas vitaminas que ayudan a la pre-menopausia, casi la mato cuando lo mencionó, —Qué te pasa Doc! no tengo ningún síntoma, no necesito hormonas!!!— y me contestó muy tranquila —no son hormonas Dianita, es un multivitamínico con oxidantes que ayuda bastante. La mandé por un tubo, “no lo necesito” pensé. Días después le mandé un mensaje que decía “Doc, cómo dices que se llaman las vitaminitas esas? hoy casi mato a mis hijos y estoy enojada toda la tarde todos los días, necesito relajarme” muerta de risa me recetó el “multivitamínico”. Pero poco a poco descubrí que no me funcionaba, no mejoraba mi estado mental, seguía enojándome en las tardes y noches.

Pero estos días que no estuvo Diego no me enojé ni una sola vez, no grité en ningún momento, no sentí que me hirviera la sangre, era paz y tranquilidad…es muy claro, no tengo pre-menopausia, no, tengo dos hijos de 10 años que viven su vida al máximo, que me sacan de quicio y me agotan, que no paran y hacen que yo a las 6 de la tarde ya no sepa quién soy ni cómo me llamo…es eso…adiós al multivitamínico. Hoy, a las 11 de la mañana, ya llevamos varios pleitos, discusiones y el tiradero ya está a todo lo que daaa….Entre eso y la información obtenida en las últimas horas acerca del campamento me tienen los nervios de punta otra vez, y como no fui a correr, estoy segura que a las 6 de la tarde seré la vieja bruja de la historia, ahora si, escena de película en la que la mamá envía a los hijos a un internado para poder vivir en paz.

No hubo escenas conmovedoras, y van 20 veces en 3 minutos que Diego me pregunta si podemos ir al club….pero soy mamá de dos, y me hacía falta uno, ya ya…llegó la paz a mi corazón, a la casa no…solo a mi corazón.

Screen Shot 2014-03-28 at 11.12.42 AM

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