Si si….lo hice, que barbaridad. Estaba el viernes en la mañana pensando que hace 10 años estaba embarazada, toda panzona, sin saber lo que me esperaba…y buscando una foto de esos días me encontré con fotos que me recordaron momentos maravillosos con mis hijos, lindos, tiernos, alegres, chistosos, tristes, emocionantes….ya escribiré ese post, pero quiero contarles el momento que viví ayer con ellos. Siempre habían tenido muchas ganas de ir al gotcha y siempre les había dicho que no tenían edad, que era peligroso y que yo estaba en contra de la violencia que representa, además de que un primo muy querido tuvo un accidente muy desagradable y con consecuencias tristes, pero es un guerrero y siguió su vida, (saludos querido) y esa historia me hacía desear que mis hijos no fueran nunca al gotcha…..pero hace unas semanas una queridisima amiga me dijo que la fiesta de 10 años de su hijo (amiguísimo de los mios) sería ahí, le dije que me daba pena pero que no irían en esta ocasión, lo entendió perfecto. Pasaron los días y me dijo que había conseguido un lugar al que no iba nadie, que lo peligroso era sobre todo que hubiera más gente jugando, que si consideraría ir si el lugar era muy seguro y le dije que tendría que pensarlo y que tendría también que comentarlo con el papá de mis hijos, quien estaba de acuerdo conmigo. Siguieron pasando los días…..y me siguió insistiendo hasta que le dije que solo que yo pudiera entrar (no lo puedo creer) para vigilar la seguridad de los niños en todo momento….(en qué estaba yo pensando) y que lo comentaría con su papá (con la esperanza de que él se metiera con los niños). Pasó el tiempo, el papá de mis hijos estuvo de acuerdo pero como recientemente fue operado de la rodilla me dijo que él no podría hacerlo, así que….yo y mi bocota pagamos ayer las consecuencias… Mis hijos iban encantados, no podían creer que les hubiera permitido ir y aún mejor…que fuera yo con ellos (es que todavía están en edad de querer que yo los acompañe, me quedan pocos años….o meses…o días….) porque ya me dirán que prefieren estar solos (seh). Y ahí vamos…camino al gotcha….tengo la maravillosa virtud (así lo veo ahora) de ser una inconsciente para ciertas cosas, como cuando iban a nacer mis hijos que nunca medí las consecuencias de tener dos bebés al mismo tiempo, luego las conozco (las consecuencias) pero así como a veces veo el peor escenario posible, a veces no veo ningún escenario “at all”…
Ibamos tres adultos, mi amiga, su pareja y yo…y 7 niños (6 y una niña) y nos preguntaron si queríamos el uniforme completo o solo el chaleco, pedimos solo lo necesario para estar bien protegidos (debí de haber pedido el paquete EXTRA PROTECCION CONTRA TODA LESIÓN) el cual consta de un chaleco relleno de una especie de espuma, pero eso solo medio protege la espalda y el pecho, y una careta….a mis hijos les puse doble pantalón, para mi no lo consideré necesario (les digo…inconsciente) y empecé a explicar las reglas:
—Niños, escúchenme bien, no importando las reglas de el lugar, yo les voy a explicar las nuestras, primero y antes que nada NADIE SE QUITA LA CARETA POR NINGUN MOTIVO, EN NINGUN MOMENTO, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, SIN PRETEXTOS, si tienen comezón, se la aguantan, si van a estornudar, estornudan aunque se batan, si se les empaña el visor, le piden a DIos que los proteja pero siguen con la careta aunque no vean nada de nada, ¿quedó claro????
—Siiiiii (a coro y con mal modo)
—Segundo: nadie apunta a la cara, aquel a quién yo vea apuntando a la cara lo saco de los pelos y se queda afuera hasta que terminemos todos de jugar, ¿quedó claro?
—Siiiii (a coro con tono aburrido)
—Tercero: queda estrictamente PROHIBIDO dispararme a mi en el pecho, tengo bubis, soy la única que las tiene, y duele como la fregada, aquél que me dispare en el pecho lo saco y NO VUELVE A ENTRAR, por ningún motivo me pueden disparar en las bubis aunque eso garantice que ganen, ¿queda claro?
—Diana….¿si te disparamos en las bubis te sale leche?
—¡¡¡¡¡Claro que no!!!!!! pero duele muchísimo!!! (hice lo que pude para no reír y que entiendieran lo serio de mi solicitud)
Ok, eran las reglas más importantes, el guía explicó las de él….había que acabar con un equipo, no se podía disparar a menos de 5 metros porque duele muchísimo y porque deja cicatrices que no se quitan (se empezaron a poner un poco nerviosos) si estás a menos de 5 metros te dicen “ríndete” y te tienes que rendir, si te dan en los brazos o en las piernas puedes seguir jugando, pero si te dan en el pecho te tienes que salir (en ese momento me les quedé viendo con una intensa mirada para que recordaran que a mi no me podían disparar en el pecho, captaron inmediatamente con la expresión que tenían mis ojos) y si te tienes que salir, levantas el marcador (arma) y nadie puede dispararte….
Nos pusimos la careta y a empezar el juego….nos llevaron a un campo con redes, con árboles y guaridas de madera todas del mismo color…hicimos los equipos y empezó el juego…se llevan a un equipo más lejos para que estés separado y el chiste es buscar a los contrincantes, darles y tratar de eliminarlos a todos (lindo ¿no?) y yo me escondí detrás de un árbol, uno de mis hjijos era de mi equipo, no me imaginaba tener que dispararle al otro, yo tenía como misión simplemente vigilar que todos los niños obedicieran las reglas, que en ningún momento se quitaran la careta y punto…pero estando ahí tienes que moverte…..pensaba en ese momento en los pobres soldados que de verdad van a la guerra, el miedo que yo sentía de que me dispararan no tiene absolutamente nada que ver, el estrés que se vivie ahí dentro exponenciado a un millón no puede ser algo que superes jamás, por eso quedan locos los pobres hombres que van a combatir por su país y que luchan por defender sus vidas y tratan de acabar con las de los demás…bueno, perdón por la seriedad del momento…volviendo al gotcha…empecé a moverme tratando de cubrirme para no ser vista o atacada….y de pronto sentí un dolor en la parte trasera del brazo derecho IMPRESIONANTE…el grito fue desgarrador, solo pude soltar el arma, agarrarme el brazo y voltear a ver quién había sido el culpable!!! cuando veo a un escuincle parado detrás de mí, con una actititud de orgullo por haberme dado, sólo le pude gritar
—ESOS NO SON 5 METROS!!!!! ESTAS LOCO!!!!!
—si son 5 metros
—NO!!!!! NO SON!!!!! me duele como si hubieran sido 5 centímetros!!!!!!!!!! ME LAS VAS A PAGAR!!!!!!
Casi podía ver la cara de satisfacción detrás de la careta, levanté mi arma y decidí salir del juego, agarrándome el brazo como si lo fuera a perder…casi podía senitr el latido del corazón en ese punto…el dolor es horrendo, “qué estoy haciendo aquí” pensé…”ah..si…vigilando la seguridad de los niños….de los niños que me acaban de hacer pedazos una extremidad….”
Salí y me senté en la supuesta zona de seguridad, donde se supone que te puedes quitar la careta, pero no me la quité, y había ya ahí un par de niños que me suplicaban quitarse la careta, —NO!! no te la puedes quitar, una bala perdida te arruina!— pobres chamacos, pero ni modo, yo estaba convencida de que los accidentes suceden, tengo la experiencia muy cercana….
A los 3 minutos llegó la niña…acompañada por el guía…le habían dado en el hombro, la abracé y le pregunté si le dolía, en ese momento empezó a llorar así que solté mi pobre bracito y le empecé a masajear en donde le habían dado…lloraba, y le dije que si quería seguir jugando y me dijo que no.
Terminó ese juego, salimos todos, a mis hijos no les habían dado gracias a Dios!!! y ya afuera les di permiso de quitarse la careta, le menté la madre al que me había dado (que cabe mencionar era el hijo de la Jaiba Mordelona) y le dije que las mujeres somos muy fuertes, pero que tenemos la capacidad de recordar cosas el resto de nuestras vidas….perdonamos pero no olvidamos….y que tenemos también la capacidad de recordárselos a ellos el resto de SUS vidas….y lo haré….me canso que lo pienso hacer!!!!
Siguieron varias batallas, uno de mis hijos no quiso seguir, me dijo que le gustaba pero que no estaba listo, a lo cual yo estuve muy orgullosa, no es un niño que le guste o que no le importe el dolor, pero aún mejor, no es un niño que ceda a la presión de los demás de hacer algo, le dije que era muy valiente hacer lo que quieres hacer y no hacer lo que no quieres, ya había probado y ya sabía que no le gustaba.
Entré a otra batalla con otro de mis hijos….pero antes, cambiaron un poco las reglas:
—Niños, nueva regla: queda ESTRICTAMENTE PROHIBIDO DISPARARME, ni a 5 metros, ni a 10 ni a 15, si me ven y me tienen en la mira me dicen “ríndete Diana” y si quieren me tiro al piso y me retuerzo de dolor ficticio, pero si me dan…lo van a lamentar por toda la eternidad, ¿quedó clara la nueva regla?
— Si (contestaron casi mueriendo de risa)
—Ok, más les vale respetarla….
Entramos, en esa batalla me subí a una muralla y me quedé ahí hasta que terminó ese juego, “a mi no me vuelven a dar así me quede aquí el resto de mi vida….”, por supuesto no confiaba en su palabra…
Terminóy entonces mis hijos decidieron los dos no jugar más, así que nos pusimos a darle con los marcadores a un lugar de práctica, jugábamos tiro al blanco, yo les ponía un reto y ellos trataban de hacerlo….
Cuando terminaron todos sus batallas nos fuimos por unas quesadillas, ya eran las 4 de la tarde, habíamos estado cuatro horas en el campo de batalla y moríamos de hambre, yo de frío porque nunca pensé que el clima cambiaría tan radicalmente en el bosque (una inconsciente que llevaba una mugre sudaderita en el Ajusco) y por eso también la bala causó tanto daño…no me la quería quitar por el frío que tenía, para ver el moretón que estaba segura que tendría…veía el de la niñita y me imaginaba que algo así sería, un punto rojo algo hinchado…
De regreso mis hijos se fueron con su papá…gracias a DIos porque yo estaba agotada, adolorida, sedienta y necesitaba paz y silencio….
En mi casa decidí bañarme….y ver el resultado de la batalla…MADRES tremendo MADRAZO….perdón, solo eso le hace un poco de justicia….ESOS NO FUERON 5 METROS!!!!!! fue lo primero que pensé, es un círculo rojo que se expande y van cambiando los tono a azul, morado y negro…enoooorme, me ocupa toda la parte de atrás del brazo, me duele hasta cuando lo muevo, ni hablar de cuando me lo toco.
Cené…me acosté, me serví un vinito tinto y me puse a leer…una paz y una calma deliciosa, todo había salido bien, mis hijos contentos de que fueron, ya se les quitó la curiosidad y y a mi también (admito que la tenía y que pensaba que era divertido) pero no me gustó, no sé si lo volvería a hacer, la Jaiba Mordelona se burló hasta que se cansó!!! me dijo que ella me hubiera masacrado!!! así que tengo muy claro que con ella solo iría si me pudiera hacer un traje de unicel…
Hoy….el moretón está peor, hoy parece un cuadro de Joan Miró, un sol de esos que solía pintar….espero que no deje cicatriz, porque al pobre escuincle se lo recordaré el resto de su vida….

