Hoy me vino a la mente Paris…uno de mis lugares favoritos en el mundo. He ido tres veces, tan distintas todas ellas, y hace tiempo pensaba que tenía que regresar con un gran amor, subir a la torre Eiffel y darme un beso de aquellos que te quitan la respiración…eso pensaba hace tiempo, hoy…..me vino a la mente algo muy distitno, no sé por qué!! pero así fue.
Ahora quiero regresar y correr por sus calles, adoquinadas casi todas y empredadas algunas, frescas y húmedas, angostas y con edificios antiguos preciosos, con balconcitos con herrería blanca y dorada…no sé por qué la recuerdo así, una ciudad cálida y húmeda y con tonos dorados, muchos árboles y casi desde donde estés puedes ver la torre Eiffel.
Y quiero correr, tomar fotos, comer rico, tomar una cerveza al medio día y un café en la tarde, y saben con quién quiero ir? con mis hijos…quiero llevarlos al Louvre, a ver la exposición permanente de arte egipcio, casi me los imagino con los ojos muy abiertos viendo los sarcófagos enormes y coloridos….las esculturas griegas, los grandes impresionistas….quiero que vean arte y quiero que lo disfruten, que les llene la cabeza de imágenes increíbles.
Quiero llevarlos a Notre Dame y subir y subir al campanario….caminar por los alrededores, comernos una crepa de limón (mi favorita) y caminar por los puentes que recorren el río Senna….(lo que quizá no haga en esta ocasión será subir al barquito…es un poco aburrido, lo mio es caminar) quiero ir a que vean la impresionante tumba de Napoleón, recuerdo la madera casi como si la hubiera visto ayer, una caoba preciosa pulida y brillante que me encataría tener en mi casa (la caoba, no la tumba).
Quiero ir al museo de Orsay, uno de mis favoritos en todo el mundo, me gusta sobre todo el tamaño, es relativamente fácil recorrerlo todo…con el gran reloj al fondo, recuerdo que cuando fui había una exposición de Art Noveau…con unos muebles preciosos.
Quiero recorrer cafecitos, barecitos, ir a Montmartre…
Quiero en la mañana dejarlos dormidos en el hotel tipo antiguo, de habitaciones pequeñas pero con baño propio, (no como uno en el que tenías que ir al baño que había por piso, precioso pero incómodo) y salirme a correr cuando apenas está saliendo el sol, como lo hice en Oaxaca, quiero hacerlo sola y disfrutar el despertar de la ciudad, quiero ver como sale el sol y se refleja en el piso húmedo adoquinado, quiero ver pasar a la gente todavía medio dormida pero que huele rico y que viste bien, porque así es la gente en Paris, odiosos si….pero muy elegantes.
Lo puedo ver, me puedo ver con mis hijos en Paris, me puedo ver acostada en los jardines que rodean la Torre Eiffel, sacando fotos de todos los ángulos puedo verlos admirar Paris desde arriba, emocionados porque se ve todo, cada calle, cada casa con ático….y puedo verlos diciendo “mira mamá!!!!! mira nuestro hotel!!!”.
No recibiré un beso de aquellos que quitan la respiración en lo más alto de la torre Eiffel, no, recibiré el premio más grande que puede recibir una mamá….la emoción y felicidad de sus hijos.
Creo que si lo puedo ver….lo puedo hacer, y hoy lo ví…en mi mente tengo cada imagen, cada foto tomada, cada momento por vivir. Y casi casi puedo saber lo que voy a escribir después de correr….
Iré a Paris, correré por Paris y viviré Paris con mi más querido tesoro, mis hijos.