Juan y yo….podría ser bueno…

En el exilio…escribo mi historia. El maestro Juan “multiusos”, desde hoy Juan, me sacó de mi casa, ayer salimos mis hijos, Tostada, Mary (la muchacha) Estrella (la hija de la muchacha) huyendo como si alguien nos hubiera dicho que venía la Gestapo, como si hubieran dado el pitazo de nuestra conspiración…casi casi con lo que llevábamos puesto…Juan me cambió los planes…así que a correr!!! tenía que pintar y barnizar, pero él me dijo que sería diferente, como casi todos los hombres que conozco, primero dicen una cosa y la verdad es que hacen otra:

–Nooo se preocupe, voy a tomar dos días para lijar …polvo? nooo, no saldrá mucho polvo, luego al tercer día entinto y retoco, el cuarto día barnizo y hay que salir un día para dejar secar…

Si como no….polvo? POOOOLVO???? hasta en las orejas tengo polvo, no vale la pena ni limpiar, cuando terminas tienes que volver a empezar….se le ocurrió llevar a su yerno a ayudarle y pues se acordó que tiene una máquina…que saca polvo como si fuera tarea…

Así que tomó un día, entonces me dijo que iba a pintar y que iba a poner sellador, el cuál huele terriblemente fuerte:

–mejor váyanse todos, porque además no se puede pasar…

–y cuándo nos tendríamos que ir maestro?

–pues en una media hora– para matar al maestro Juan!!!!…. perdón, Juan….

Así que a las 9 de la mañana hice maletas porque mis hijos se iban hoy a la playa, arreglé que pudieran dormir con su papá, le dije a  Mary que se fuera al pueblo, me llevé a Tostada a una pensión…todo en una hora, entre polvo, dos hombres lijando la escalera, Tostada con la pelota por todos lados, mis hijos molestos porque se querían llevar la bicicleta a la playa…Estrella platicando con el yerno…una locura (luego me preguntan por qué se me olvidan las cosas) lo logramos, salimos huyendo a tiempo.

Eso hizo que Juan no me cayera muy bien, la verdad, “ya empezamos con promesas sin cumplir” pensé….tooodos los hombres son iguales, por lo menos el carpintero nunca prometió nada, él nomás traía granadas, pero acaso dijo “te prometo que todo saldrá bien???? tú confía en mi”??? nooo, nunca, yo me hice historias de amor en la cabeza, él sí fue honesto y yo era la que tenía muchas espectativas…..pero Juan, como buen hombre, primero ilusionado, promete y promete, y se le pasa rápido…no cumple….

Pero bueno, por supuesto por las prisas me acordé en la tarde que había dejado las identificaciones de mis hijos en mi cuarto….en el tercer piso…y sin ellas no los dejan subir al avión, o sea, no era opción no tenerlas. Así que fui a mi casa y ya no estaba Juan, las escaleras se estaban secando, habíamos puesto unos ventiladores para el olor y más o menos parecía todo bien, pero el portero me dijo que había dejado instrucciones de que no pasaramos….le dije que yo tenía que ir a mi cuarto sí o sí, sacó entonces una escalera, la empezó a poner para entrar por la ventana…y a mi mamá (que me había acompañado) casi le da un infarto…

–te vas a subir????

–pues si mamá..o qué, les digo a los niños que no se van? y a su papá que no se los puede llevar? prefiero caerme de la escalera y rompermre la cabeza …(yaaa me imagino a la Che pensando que estoy enferma).

–aaaayyy mi reina (mi mamá es muy cariñosa) me da mucho pendiente, por favor, mira, que te puede pasar algo..

Debo de confesar que la idea de subirme a las escaleras me atraía…se me antojaba subirme tan alto, me sentía como GI Jane…mis hijos andaban mientras en bicicleta y veían todo como si no tuviera importancia, estaba yo a punto de arriesgar la vida por ellos, y mientras tanto solo daban vueltas y vueltas a toda velocidad (es que aprendieron hace 8 días y es la novedad y lo máximo, ya hasta guantes y casco y todo el kit).

Bueno, ante la angustia de mi mamá decidí tocar las escaleras, se sentían secas, así que me quité los zapatos y subí de puntitas por las identificaciones (que palabra más larga…).

La verdad como no olía tan mal decidí dormir ayer ahí…yo no sé si fue un día agotador, estresante o qué!!! pero cuando dejé a mis hijos con su papá a las 10 de la noche, debo confesar que lloré todo el camino hacia mi casa…me sentía muy triste, y me acordé que ni Tostada estaba…cuando llegué parecía Kosovo…era una zona de guerra, me sentía como si estuviera regresando de un campo de concentración a lo que había sido mi casa algún día….se veía bombardeada…(el drama como que le da un toque interesante no?)….polvo, tiradero, sin niños, sin perro…en el refrigerador arroz y tortillas….sola en el silencio acompañada solo por el murmullo de los ventiladores…

Nada que 8 horas de dulce sueño no arreglaran!!!! me dí cuenta hoy en la mañana que había sido solo el cansancio, y el estrés de la huída, porque me siento muy bien de ánimo…durante la noche me desperté dos o tres veces, me dí cuenta que se me había olvidado cerrar la puerta de  mi cuarto, olía un poco a sellador, y pensaba “debería de cerrar la puerta, sí…debería cerrarla….” y me volvía a dormir en 2 segundos, así como 3 veces hasta que de pronto abrí los ojos y eran las 7:30!!! salté de la cama para irme a correr!!!!

Regresando me encontré con Juan y su yerno…listos para trabajar…bueh…le dije que por piedad me dejara bañarme….me dio 10 minutos, corrí!!!! y cuando le dije que desayunaba y me iba le ofrecí un cafecito….

De pronto me encontraba yo, sentada en la cocina, tratando de desayunar, pero ahora resulta que a Juan el café lo pone platicador, eso o el café estaba buenísimo y me lo quería agradecer….así que nos pusimos a platicar:

–Maestro, de verdad, ahora sí, dígame la neta, cuánto va a tardar?

–le digo….hoy termino.

–cómo que hoy? pero entonces….no eran dos días?

–nooo, mire, ahorita empiezo, le digo,  y en la tarde otra mano, le digo…

–oiga maestro como que me suena a que usted tiene prisa de irse a otro trabajo, no ma vaya a quedar mal (he aprendido que ahora tiene una que pedir explicaciones de por qué no cumplen las promesas).

–mire, le digo, sí tengo mañana un trabajo con una patrona, le digo, pero le queda bien.

–nooooo maestro, me suena a prisa…mire, soy bien brava y si queda mal lo voy a estar molestado eh? (también he aprendido a ser clara desde el principio).

–no, le digo, yo le séeee, le digo, le queda bien, pos no vaya a creer que yo quiero regresar, le digo…

–maestro es que tanto trabajo…y si queda mal va a tener que regresar!!!

–le digo que queda bien, le digo naiden es perfecto y cuando algo queda mal pues lo arreglo, le digo.

–bueno maestro, confío en usted (he aprendido que uno tiene que dejar el pasado atrás y aprender a confiar de nuevo).

–mire, la difieriencia está en el barniz que le encargué, tiene acelerador, eso hace que pueda poner dos manos, le digo

–ok maestro

–le digo que su tío me conoce bien, hace más de un año que lo conocí….le digo…..y bla bla bla…

Y ahí estaba yo, sentada en la cocina y él…recargadito con el codo en el trinchador del comedor, con la pompi parada, contándome la historia de él y mi tío, que es un buen arquitecto y muy exigente, así que decidí confiar….y ahora a Juan no le paraba la boca….y entre “le digo y le digo” pasó un buen rato….durante el cual noté los caireles que le salen de atrás de las orejas, tenían polvo…noté que las cejas largas y chinas…despeinadas…enmarcaban unos ojos cansados pero con cierto brillo, no de barniz, no, de honestidad, me dio la impresión de ser sincero, de tener buenas intensiones, (claro que me he equivocado en este tipo de juicios también), pero tengo que aprender a soltar…a confiar…así que el maestro Juan “multiusos” puede ser diferente….solo espero poder regresar pronto a mi casa, que no tenga yo otra decepción, dice que 2 días….a ver si es cierto, pero estoy preparada ….después de todo la “difieriencia” es que ahora…no creo en las promesas (y sé que “naiden” es perfecto).

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