Hace días que quiero escribir y no me da tiempo, es lo que más me gusta hacer!!! pero tengo mucho trabajo, así que lo he ido posponiendo, y todo el tiempo pienso “en cuánto pueda escribo de….” y no, nada.
Pero hace rato Daniel me dio ooootra lección brutal y la quiero escribir nada más para que a mi no se me olvide nunca!!!
Llevamos tiempo con el tema del cambio de escuela, él lo está pasando muy mal, obviamente le cuestan trabajo los cambios, a quién no? pero a mi me han costado mucho trabajo a lo largo de mi vida, y Daniel es como yo, lo que pasa es que los dos últimos años he aprendido mucho, a moverme de lo que no me gusta, aunque eso implique cambiar y aguantarme el miedo (porque ese siempre estará, pero ahora lo utilizo, ya no me paraliza), a él le pesa mucho, sobre todo los amigos, y seguro es que no conoce otra cosa, dice que está muy contento en esa escuela, pero yo sé que va a estar mejor en otra.
Yo tengo pánico!!! no miedo, no, páaaaanico!!! de equivocarme, de que no sea lo mejor, pero tengo fe porque estoy pensando en él, no en mi, sería mucho más fácil dejarlo y sufrir años con las tareas, clases, terapias….y su infancia????? dónde la dejamos?????
Lo platicamos su papá y yo con él un día…llorando lo aceptó, luego otro día lo llevé a conocer su nueva escuela y le gustó, estuvo tranquilo. Pero estos últimos días pues ya oye pasos en la azotea, así que aunque ya esta inscrito, un día me dijo que prefería no cambiarse….para que no la pasara muy mal le dije que era algo ya platicado y que luego lo volviamos a platicar, sin pensar que al decirle esto le estaba dando a entender que “platicarlo” era decidir si se quedaba o no.
Hace rato me dijo que cuando lo platiquemos, quiere decirnos que no se quiere cambiar….ahora sí tuve que ser muy clara, porque le quiero dar la oportunidad de despedirse de su escuela, de cerrar el ciclo con todo el dolor de su corazón, pero sé lo importante que es hacer las cosas bien, estar consciente y….cerrar, decir adiós, para que se siga moviendo en su vida.
Y al decirle que sí lo ibamos a cambiar lloró desconsoladamente, me partió el corazón, pero tuve que tener la fortaleza y la calma de explicarle todo de la mejor manera, le dije que lo entendía perfecto, pero que era lo mejor y que aunque ahora no lo entendiera él, poco a poco se daría cuenta que la decisión era la mejor, él seguía llorando, suspiraba, triste a morir, y yo con el corazón hecho pedacitos en la mano….veníamos en el coche así que no lo podía abrazar, cuando por fin llegamos a la casa, me bajé corriendo a abrazarlo, a decirle lo mismo, que lo entendía y que sabía lo difícil que era para él…
Poco a poco se fue calmando, hasta que con los ojos rojos, hinchados y entre suspiritos me dijo “mamá, lo que me tiene muy triste no es solo dejar la escuela, es que papá y tú decidieron y lo platicaron sin mi, sin pensar en lo que yo quería decir, y yo soy el que se va a cambiar, por qué no lo platicaron más conmigo antes de la decisión final? por qué no entre los tres decidimos?”………..me quedé sin palabras…unos segundos de silencio….hasta que logré decirle “tienes toda la razón del mundo”…..
Lo abracé muy fuerte y le dije “mira Daniel, hay decisiones que tenemos que tomar los papás, no son fáciles pero somos nosotros los adultos los que tenemos que hacerlo, tú no estas en edad de decidir esas cosas, pero tienes todo el derecho de escucharnos y de preguntar y de hablar acerca de tus sentimientos y darnos tus opiniones, para que nosotros te expliquemos por qué es lo mejor para ti”.
Dios mio, que un niño de 9 años sea capaz de decir eso, y que sea mi hijo, me llena de orgullo y satisfacción, quizá ustedes no lo entiendan, habrá quien no esté de acuerdo en explicarle a un niño sus decisiones….pero Daniel hace un año no hablaba de nada, ni de sus sentimientos ni de las cosas que le parecían mal o bien, se tragaba todo……y que sea capaz de decirmelo me hace pensar que algo estoy haciendo bien. Definitivamente será un adulto más sano, al final solo pude decirle “mírame a los ojos….eres único, irrepetible, nunca aceptes que alguien quiera cambiarte, siempre habla de lo que sientes, y confía en mi, todo es para mejorar y vas a ser muy feliz”.