Estoy decididia a correr mi primer medio maratón en agosto, falta poco tiempo así que tengo que hacer todo lo que sea necesario.
Hoy corrí la distancia más larga desde que empecé a correr, 12 km, para los que corren mucho sonará poco, para mí fue importante, y fue difícil, pero no tanto por la distancia en sí. Me dí cuenta que en mi entrenamiento no solo estoy preparando al cuerpo para resistir o para ir más veloz, también estoy entrenando la mente, y al corazón!
Ayer me fui a otro de esos famosos asados de mi amiga la Che, delicioso, pero comí como sentenciado a muerte, choripanes iban y venían…carne, ensalada de papa, POSTRE (delicioso helado de vainilla con pastelito caliente de chocolate), es que la Che te invita a su casa y la tira por la ventana.
Grandes amigas fueron también, cómo me hizo reír la Gacha!!! y el vino……empecé con una cerveza y seguí con tinto…y todo el tiempo mi vocecita esa me decía “12kilómetros…mañana tienes que correr 12 kilómetros”….no la quería escuchar, pero ahí estaba, y yo seguía comiendo y bebiendo vinito, le decía a esa voz “ya sé!!! pero tengo una vida!!! y quiero disfrutarla!!!!”….lo chistoso es que en ningún momento llegué a pensar en no hacerlo, ya al final decidí tomar agua, me entró la preocupación (demasiado tarde) reímos mucho hasta que me acordé que estaban por ahí mis hijos!!!
Llegué a mi casa tardísimo, niños y todo….y no tenía hambre, pero sabía que si no cenaba me iba a costar más trabajo correr hoy, así que me hice un sánduich, pensando “todo por correr”.
Al despertarme me sentía muy cansada, claroooo el vinito!!! y el chorizo y la carne y el postre, etc, etc….y mis hijos que morían de hambre, les hice el desayuno y cada minuto que pasaba me sentía con más ganas de regresarme a la cama, vino su papá muy tarde por ellos, así que comí un poco para no sentirme mal y poder correr….todo por correr, cuando por fin se fueron ya eran las 11:30, me lave los dientes y me vi en el espejo…unas ojeras horrendas, y en ese momento sí pensé “qué haces? vas a ir a correr a estas horas? tan tarde? y si te duermes otro rato???”….empecé a bajar las escaleras, me subí al coche, siempre segura de que lo tenía que intentar, 12 kilómetros!!!!! pero si nunca los había corrido….y luego desvelada, medio cruda, el estómago quejándose del atracón…pero tenía que correr.
Llegué y al querer entrar me avisan que estaba cerrado, casi doy de brincos cuando un senõr me dice que no, que más bien la entrada era por otro lado….ok, eso no me gustó nada, mi entrada!!! por donde siempre entro!!!! bueh…..ok, empecé a estirar con una flojera espantosa…y empiezo a correr, los primeros 2 km fueron horribles, y pensaba “Dios mio faltan 10, creo que no termino”….he ahí donde me di cuenta que mi coach me está ayudando a entrenar la mente, porque quizá si no tuviera tantas ganas de mi medio maratón, no lo hubiera hecho, pero él me dijo que tengo que hacer todas las distancias que me pida, así que renunciar no era una opción, seguí y seguí y seguí, con un esfuerzo tremendo, tenía ganas de decir “hasta aquí” pero nunca me rendí, iba contando los kilómetros para sentir que avanzaba, pero nunca me detuve, mi mente y mi cuerpo lograron el objetivo….hacer 12 kilómetros pase lo que pase, te sientas como te sientas.
Me dolía el estómago, hacía mucho calor, la peor hora posible, me sentía deshidratada…y tenía que correr lo que nunca había corrido, o sea, el peor escenario.
TERMINE!!! lo hice!!! y la satisfacción no tiene nombre….el corazón feliz!! porque dominé todos los obstáculos. Cada vez que sentía que no iba a poder, me imaginaba terminando mis 21 km de agosto, y sabía que tenía que seguir.
Y no solo terminé, los últimos 800 metros los hice a todo!!! de verdad que casi me desmayo, pero sabía lo importante que era.
Así que sigo entrenando al cuerpo para que aguante, a la mente que se quiere rendir y al corazón que no se lo permite.