Decidí correr y cambié mi vida.

Hoy 5 de junio es el “National running day”…día del corredor, de correr…o como sea, y me puse a pensar en por qué corro.

Cuando decidí correr  decidí cambiar mi vida.

No sé de dónde saqué la idea, simplemente el día que se fue el que era mi esposo fui a comprar unos tennis para correr. Nunca había tenido el hábito del ejercicio en mi vida, por épocas nadaba, caminaba o hacía spinning, nada serio y nada constante. ¿Correr? nunca lo había pensado, es más, me entraba la duda de qué era lo que impulsaba a los corredores a hacer ese esfuerzo tan grande sin aparentemente ninguna razón.

Y le hice caso a esa voz que me decía “corre, ponte tus tenis y corre”

El primer día no aguanté ni dos minutos seguidos!!! expulsaba los pulmones por el bosque, sentía que se movían todos los árboles a mi alrededor, creía que me iba a desmayar, pero al día siguiente, adolorida y tristeando, regresé a correr…y no lo dejé. Fue en octubre de 2011.

En enero del 2012 logré mi primera carrera de 5 km, creí de verdad que no lo lograría, corría con la Veneloca, y tenía ganas de tomar algún atajo porque sentía que se me doblaban las piernas y que me quedaba sin aire, ¡pero la terminé!

En marzo del 2012 hice mi primera carrera de 10 km. Me asombra ahora haberlo logrado con pura voluntad, porque de técnica ¡¡ni idea tenía!!

Después de eso tuve un problema en las piernas, en junio tuve que dejar de correr un mes, iba y caminaba a los viveros, fue cuando estaba deprimida, me sentía triste y lloraba, ¡¡¡me hacía tanta falta moverme!!!! fue mi “breakdown”.

En Julio regresé “a las andadas” el verano fue interrumpido por las vacaciones y en agosto corrí con un esfuerzo tremendo una de 10 k con mi querida Casual Chic, ¡que carrera más difícil!, estábamos muy desveladas, poco entrenadas, mal organizada y fea la ruta…¡pero terminamos!

En octubre corrí una carrera preciosa de 10 km en el Bosque de Chapultepec, la ruta, la compañía…todo fue increíble. Seguía corriendo…y corriendo…

En febrero de este año dejé de correr para empezar a “entrenar” tengo un coach casi casi Nazi que me está preparando (matando) para correr medio maratón, cómo se lo agradezco…

No sé cómo, cuándo o dónde decidí correr, pero tengo la certeza de que no lo dejaré…me da vida, me da fuerza, me da paz…cuando corro más bien siento que vuelo, creo que no hay otro momento del día en el que me sienta tan libre, las piernas me dicen que siga cuando mi cabeza me dice que pare….dan otro y otro y otro paso, dice mi entrenador  que he mejorado, no sé, hay quien dice que corres con las piernas, otros dicen que es el movimiento de los brazos, otros dicen que la clave es la respiración…YO CORRO CON EL CORAZÓN.

Esos momentos en los que me da el sol en la cara, me moja el aspersor que riega las plantas, piso los charcos, se oye la grava al correr, el murmullo de las pisadas de los demás, la música en mis oídos, el corredor que ya te reconoce y te saluda, el que se te acerca y corre contigo para platicar un rato (muriendo en el intento por seguir la conversación) el que te sigue el ritmo y te agradece al final y se despide….

Cuando corro voy pensando mil cosas, es cuango más me inspiro para escribir, no puedo callar esa voz que me va dictando, y entre la música, mi voz, canto, pienso…salgo de los viveros con una satisfacción inmesa, nada se compara con eso. He hecho de todo para sentirme bien, tranquila, feliz, y lo que hace que me sienta así es correr.

Esa voz que me pidió que corriera, sabía qué era lo que necesitaba hacer, necesitaba moverme, necesitaba salir, necesitaba volar.

Lo he dicho varias veces y ahora lo confirmo, me gusta correr y me gusta cómo me siento después de correr.

 

 

Leave a comment