Han pensado que podrían tener Cáncer?

Yo si. ¿Suena fuerte no? Estoy lista para escribir mi experiencia por dos cosas, la primera: hoy se lo dije a mi mamá… La segunda: todo está bien.

La razón por la que lo cuento es muy importante: NO QUIERO QUE PASEN POR LO QUE YO PASE y mucho más importante: NO QUIERO QUE PASEN POR LO QUE PASAN MILES DE MUJERES CON CANCER DE SENO, el cual puede ser curable detectado a tiempo.

Si alguien, por leer esto, decide ir a hacerse una mastografía, habrá valido la pena todo lo que viví.

Todo empezó hace 8 días, el miércoles primero de mayo para ser exactos….en la noche bajé a la cocina a tomar agua y al cruzar el brazo sentí algo raro en el pecho derecho, “¿que tengo aquí?” pensé, lo volví a tocar, tenía una bolita de aproximadamente 2 cm, que hacía unos meses no tenía.

Subí a mi cuarto, impresionada, no sabía qué hacer, qué pensar, era tarde, ¡ni a quién hablarle para contarle! es difícil estar sola en esos momentos, me acosté, con los ojos llenos de lágrimas…”¿y si tengo cáncer?” inmediatamente corrí al cuarto de mis hijos a abrazarlos y besarlos, ellos profundamente dormidos, gracias a Dios, no tenían idea de nada. Yo no podía con la idea de estar enferma y no poderlos cuidar, o jugar con ellos. o… ¡¡mil cosas!! “mis hijos no pueden pasar por esto” pensé, primero sus papás se divorcian y luego su mamá ¿¿se enferma??

¿Saben cuántas veces me ha preguntado Daniel qué hace si yo me muero?, muchas… y en ese momento me venía su vocecita a mi cabeza, ¿cómo se les dice? Dios mio…

Una de las noches más largas de mi vida…y más, sola. Lloraba y lloraba con un miedo terrible, sin poder hacer nada…¡NADA!

Así pasaron las horas, hasta que por fin dieron las 6 de la mañana, desperté a mis hijos, los llevé a la escuela, y regresando le mandé un mensaje a mi ginecóloga,  –¿cuándo fue tu última mastografía?– me preguntó –nunca me he hecho una, –pues hazte una y un ultrasonido y me avisas cuando tengas los resultados–.

No podía creer yo misma mi respuesta….nunca me había hecho una. ¿Pero en qué estaba yo pensando?. Siempre diciendo que la haría  y nunca iba… Uno cree que esas cosas no le pasan…”luego voy”

Me puse a investigar a dónde ir, la doctora me dijo de 3 laboratorios, en cualquier lugar hay que hacer cita, luego tardan varios días en darte los resultados…una angustia horrible ¡y tantos días! empecé a llorar…

Gracias a Dios una amiga increíble a la que yo llamo mi Sensei me llevó a un lugar donde hacen unos ultrasonidos excelentes y entregan resultados el mismo día, salí corriendo, me acompañó…en cuanto entré le dije a la doctora –estoy muy asustada,  –no te preocupes, vamos a ver qué es– me contestó.

Un bulto del tamaño del mundo, –¿¡qué demonios es eso?!– le pregunté, yo podía ver el tamaño en la pantalla, ¡¡era enorme!! NEGRO, de aspecto monstruoso (para mi), –parece ser un quiste, no te asustes, faltan más estudios, pero no lo veo sospechoso. Tranquila, hazte una mastografía y complementa, tu doctora decidirá si es necesaria una biopsia.

Biopsia… suena horrendo, suena doloroso…. Quedé más tranquila, por lo menos aguantaría el fin de semana, porque el lunes tenía cita para los demás estudios, y luego tres días más para los resultados.

Créanme… tratas de no pensar… y no piensas en otra cosa.

El lunes, la mastografía tan temida y el ultrasonido. Es impresionante que tantas y tantas mujeres como yo le tenemos páaaanico a la mastografía, son tan solo unos segundos, a mi no me dolió, para ser sincera, sé que hay a quien le duele mucho, el ultrasonido fue molestísimo, una doctora mal encarada que no quiso nunca decirme nada, y como buscaba información e imágenes específicas me hizo mucho daño, tampoco tiene por qué doler, a mi sí y mucho, pero no había nada comparado con el miedo de tener algo… no había nada que no estuviera yo dispuesta a hacer para tener la certeza de estar bien o en dado caso tratar….

Dos días más… pensando… lloraba a veces por las noches, es difícil despertar en la madrugada y no tener a quién decirle “tengo miedo”.

Ayer miércoles fui a recoger los resultados, temblando, y cuando los leí no entendí nada,  el lenguaje que utilizan va dirigido al médico, hablé entonces con mi Sensei, que sabe mucho de estos términos, “es benigno” me dijo, se me salieron las lágrimas, bueno no, lloré como Magdalena. Solté todo el estrés que venía cargando, aunque me creía en paz, no hay como escuchar esas palabritas. Hoy escuché otras mejores.

Fui con mi ginecóloga, vio mis estudios y me explicó perfectamente todo, –son quistes benignos, pero el grande pues… sí esta grandecito, si quieres sacamos algo de líquido y vemos… pero como tú quieras–.

Pues quise, me dijo que con los estudios teníamos un 90 por ciento de seguridad, pero que si sacábamos líquido y lo mandábamos a patología en 8 días sería un 100, así que me fui por el 100.

Al final del día fue una biopsia, aquel término al que tanto le temía, ayer no sabía que lo iba a hacer, hoy en la mañana tampoco y finalmente lo hice, y no pasó nada.  ¿duele? si, ¿molesta? si … ¿y que? ¿de verdad preferirían no saber?,  ¿de verdad no lo harían por no sufrir?. Mientras sacaba el líquido de mi cuerpo imaginaba que se iba mi angustia.

¿De verdad quisieran pasar por esto? Por favor…vayan a revisarse, ¡no pasa nada!

Todo este tiempo estaba en mi mente una mujer admirable que conozco… La Bruja de Delawere, así la llamo porque allá vive y cuando la conocí estaba disfrazada de bruja. Ella tuvo un cáncer terrible y luchó contra él como no conozco otra, no porque no haya gente que lucha, sino por la actitud, yo trataba de tener esa misma mentalidad positiva, es impresionante lo que vivió y como lo vivió, y su actitud  no decayó jamás.

Te  admiro más que nunca Bruja de Delawere.

Ayer en la tarde, antes de ir por los resultados, escribí acerca de como me sentía, eso no lo puedo compartir todavía, es muy fuerte, no sé si algún día lo haga. Pero quiero leerlo de vez en cuando, para recordar esa sensación y hacer todo lo posible por estar bien.

Hay 2 personas a las que quiero agradecer profundamente:

Sensei: Ni cómo agradecerte, no sé que hubiera hecho, de verdad no lo sé, y sabes lo que siento.

Casual Chic: ese abrazo llorando me dijo más que mil palabras y me habló de nuestra amistad. Te quiero mucho.

Una de estas noches de insomnio, pensando, llorando, me dije “no quiero pasar esto sola”, pero hubo una voz que me contestó: “haz pasado muchas cosas sola, y no es malo, te ha hecho fuerte, ahora sabes que puedes, si no quieres estar sola no tienes por qué estarlo, pero ahora es porque no quieres, no  porque no puedes”.