Hoy, camino a correr, vi en la calle un bocho azul, igualito al mío, al que tuve hace unos años.
Cómo quise a mi bocho!!!!! Cuando me enseñó mi mamá a manejar, lo hizo en su Dart K blanco, automático, o sea que solo tuve que aprender a calcular el espacio entre coches y controlar el volante para no estrellarme, me acuerdo que mi papá lo había intentado tiempo antes, en un Celebrity gris, me dijo –yo te enseño mi reina, no te preocupes, tengo mucha paciencia–, acto seguido me lleva a Miguel Angel de Quevedo, gran avenida llena de coches y me dice –Andale, súbete…vamos todo derecho–, se pasó a la parte trasera del coche y mi hermano con él, me dejaron así, sola al volante….cuando me dijo que cambiara de carril, frené…giré todo el volante, aceleré y cambié de carril, frené regresé el volante y seguí mi camino…mi papá me decía –no puedo!!! no puedo!!!!!!! mi hígado!!!!!! me vas a matar!!!!!!– y yo le decía –pero si no me explicas nada!!!!!! me subes y te pasas para atrás!!!! Y TU PACIENCIA!!!!!!!!!!!–
Suspendimos las clases indefinidamente, así que meses después las retomó mi mamá, que sí tiene paciencia, imposible olvidar la famosa frase “ALTO TOTAL” cada vez que había que hacer algún cruce mi mamá decía –Alto total– cuando ibamos a meternos a una calle –Alto total– cuando llegaba a un semáforo –Alto total– ….total que se quedó la frase para la posteridad. Pero aprendí en su Dart K en el cual no corría ningún peligro ya que no daba para más de 80 km/h…leeeeeeeeeento como nada. En ese coche nos ibamos a la universidad mi hermano y yo, pero de camino pasábamos como por 7 amigos, el coche iba cargado a morir, y tenía que subir hasta el cerro donde estaba la Anáhuac…nos rebasaban hasta los microbuses y los veíamos pasar como en cámara lenta.
Tengo que aprovechar para agradecerle a mi mamá que nos haya prestado tanto tiempo su coche, la dejábamos sin medio de locomoción diario!!! andaba en camiones para que mi hermano y yo nos fueramos a la universidad..GRACIAS MAMA!!!! (te lo había prometido).
Bueno, pues un día mi papá vio que la cosa se complicaba, tres con un coche, mi hermano, mi mamá y yo…así que compró tres coches, para mi mamá uno lindo…y un bocho para mi hermano y uno para mi.
El mío era azul marino, divino, estaba yo feliz con mi coche propio, tenía el pequeño problema de no saber manejar velocidades….pero como podía me movía, ya conté en otro blog que me enseñó Brandon…esa ya fue otra historia.
Mi coche me parecía tan bonito!!!! les hablé a todos mis amigos a contarles de mi coche nuevo, ya no tendría que compartir coche, ya podía ir a donde yo quisiera cuando yo quisiera con quien yo quisiera…MARAVILLOSO!!! y tenía algo muy particular mi bocho azul, era diferente a todos los que yo había visto…tenía las molduras azul clarito…lindas, contrastaban con el azul marino…era modelo nuevo, recién sacado de la agencia, que lindo mi bocho diferente a todos….
Fueron a la casa unos amigos que quiero muchísimo…que me han hecho reír desde que los conozco…La Tusita y Papá José…ya escribiré un blog de ellos porque son maravillosos, los extraño porque no viven aquí, pero los veo más o menos seguido y me encanta porque es como tomar terapia intensiva, me matan de risa, me divierten mucho y los quiero mucho.
EL caso es que van La Tusita y Papá José a ver mi coche nuevo y antes de verlos les dije
–está padrísimo!!! como es modelo nuevo ahora lo sacaron con molduras azules!!!..
–como, molduras azules?– preguntó Papá José…
–SIIII MOLDURAS AZULES!!! bien bonitas!!
–A ver, llévame a verlo….
Lo bajé al estacionamiento y le dije
–Mira!!! que bonitas molduras!!! antes eran plateadas y ahora son azules!!!–
Se quedó un momento pensando, viendo mi bocho…y de pronto……. NOOOOO!!!!!!!, empezó a despintar mis molduras!!!!
–Qué haces!!!!!– le dije desesperada! –Diana, no son molduras azules, es el plástico protector, se quita…
– Nooooooooo….
–Siiiiiiii…..
–PERO SE VE TAN BONITO!!
–Pero es plástico, para que no se rayen
–Y no se lo podemos dejar?
–No.
Se fueron las molduras azules…tristemente…era cierto. Eran plateadas como todas las demás, mi bocho ya no era “diferente” ya era un bocho más…como miles que había en la calle…
Tiempo después lo que lo hizo diferente fueron la cantidad de experiencias vividas en ese automóvil…de milagro estamos vivos La Tusita, Brandon, Miller, Rupert, Tonopán, y yo….grandes aventuras, no sé si ellos las recuerden, yo, con mi mala memoria, me acuerdo de algunas. Ya las contaré. Pero hoy…me acordé de mi bocho “diferente” con molduras azules.