No debe de haber nada más bonito que verlos dormir con esa paz que provoca la inocencia, la ignorancia de los problemas, el cansancio del día anterior, lleno de emociones, juegos, pleitos sin importancia…
Recargan energía para el día siguiente vivirlo al máximo, otra vez, como ayer, como cada uno de los que viven, ustedes si viven para disfrutar, para compartir, ustedes si aprovechan cada minuto del día como si fuera el último, no piensan en los problemas de ayer, ni en los de mañana, ustedes si viven el aquí y el ahora.
Benditos ustedes que hoy están cumpliendo 9 años y siguen queriendo dormir con su mamá, abrazarla, decirle que la quieren, así….sin pena, sin miedo expresan lo que sienten.
Bendita yo de tenerlos …..maravillosos niños…
Que Dios me de inteligencia y sabiduría para prepararlos para la vida, que aprendan a ser esos niños que ahora son por el resto de sus vidas, que nunca desaparezca esa sensibilidad que tienen, que sean honestos con ustedes mismos, que se sigan sorprendiendo todos los días, que sigan riendo a carcajadas sin importar nada, llorando a mares aunque alguien les diga que no se llora, nunca hagan caso a esas palabras de los adultos que a veces nos empeñamos en hacerlos “duros y fuertes” para que no sufran, siendo éste el más grande de los errores. Sean sensibles, expresivos, compasivos, alegres, jóvenes de alma.
Gracias Daniel y Diego por enseñarme tanto, por quererme, por permitirme que los quiera, que los adore, que los tenga aquí conmigo ahora.
Prometo dejarlos vivir, prometo dejarlos libres en su momento, nunca se sientan atados a mí, estamos unidos de por vida por ese amor incondicional de madre, pero salgan, conozcan, disfruten, compartan, expresen, sientan, amen, crezcan…y cuando quieran hacerlo vengan y denme un abrazo, cuéntenme su vida, sus planes, sus tristezas y alegrías….y salgan de nuevo.
Los adoro
Mamá