Metro Pino Suárez con la Che y mis hijos!!!!

Ayer decidí que iba a someter a mis hijos a una aventura maravillosa…qué Six Flags ni qué nada, ir al Zócalo de la Ciudad de México en metro.

La cara que pusieron no fue la que yo esperaba, imaginaba una graaaaaan emoción, pero parece que sí hubieran preferido que les dijera que los llevaba a Six Flags…pero ésta madre que tienen…..

Nos pusimos de acuerdo la Che y yo, nos vimos en su casa que está muy cerca de una estación de Metrobus, y partimos a la aventura con mis dos hijos, su hija y una amiga…2 adultos y 4 niños de 8 años…rumbo al zócalo….

Las caras de los niños sentaditos en la banquita esperando el metrobus no tenía abuela, la hija de la Che es como Rosita Fresita, le digo la niña Glitter, toda la ropa que usa tiene algo que brilla, se pinta las uñas con brillitos, los tennis con brillitos…toda ella brilla…no podría ser más diferente que la Che…a veces le pregunto si no sospecha que se la cambiaron…es muy chistosa, fresita fresita pero muy linda, gran amiga de Diego, uno de mis hijos, son amigos desde maternal, y es una amistad muy linda y muy sincera, se quieren como hermanos, con Daniel es otra cosa….porque a Daniel le gusta!!! ahí ya se fregó el asunto….intervienen sentimientos muy fuertes, pero se llevan bien.

Pues ahí estaba Rosita Fresita con cara de pocos amigos, mis hijos con cara de sueño y la otra amiga que siempre está de buenas, es linda…La Che y yo nos moríamos de risa por el entusiasmo de los chamacos. Por eso me gustan tanto los niños, no se molestan en ocultar ni sus sentimientos, ni opiniones ni sensaciones, son honestos hasta que venimos los adultos a echarlos a perder…

Llegó el metrobus, nos subimos y nos equivocamos….nos bajamos una estación más adelante para tomar el correcto…a los niños les parecía que la cosa no iba bien…

Llegamos por fín a una estación del metro donde siempre tomamos con dirección a Pino Suárez…y llegamos…los niños estaban entre sorprendidos con tanta gente, preocupados porque los agarraba de la mano y les decía que POR NINGUN MOTIVO ME SOLTARAN y asorados por la falta de oxigeno…

Teníamos que transbordar con dirección al zócalo…ahí vamos, a buscar la correspondencia indicada…gente por todos lados…cuando llega el metro y abre las puertas nos dimos cuenta que era imposible meternos, la cantidad de gente adentro no nos iba a permitir el paso…no puedo olvidar la cara de Daniel cuando vió que un hombre bastante grande y gordo se logró meter apachurrando a todos los que iban dentro…se le salían los ojos de las orbitas…no se explicaba cómo había logrado entrar…y me volteó a ver como diciendo “te cae? te cae mamá que nos vamos a meter ahí???” cuando lo ví me dio muchísima risa y  le dije “no te preocupes, nos metemos hasta el próximo”, su alma descansó…y nos fuimos hasta la parte de adelante a donde SE SUPONE que solo entran mujeres y niños…claro que estaba lleno de mujeres, niños y HOMBRES que les vale gorro, eso sí, la Che no ayuda nada, les ponía nombre a los tipos que veía parados esperando, pero con un fueeeeerte tono de voz para hacerlo muy evidente, estaba muy molesta….”a aquí tenemos a Margarita con bigote, y acá a Lupita…y por aquí a Teresa…” la Che no me ayuda nada, me tenía llorando de risa, entre ella y las caras de los niños estaba yo encantada, total que llegó el siguiente metro, lleno pero no tanto, y como pudimos metimos a los niños apretujados entre la gente…”AHHHH esto es el metro!!! mi metro!!!!” les dije…”así es el transporte urbano niños, conózcanlo!!!!” los pobres no tenían de dónde agarrarse, pero como ibamos tan apretados ni lo necesitaban, menos mal que era una sola estación, cuando llegamos como pudimos salimos, no se si más bien nos aventaron….pero logramos salir invictos.

Ya en la calle a los niños les gustó mucho, yo veía como el cerebro de Daniel procesaba todo lo que veía, es un gran fotógrafo y tiene una camarita, así que iba tomando fotos de todo lo que veía…Rosita Fresita creo que le daba gracias a Dios de haber salido con vida del metro, la amiga seguía con su sonrisa de “yo bien, aquí no pasa nada” y Diego quería echar relajo..él así es.

Fuimos a una terraza que conocimos un día la Che y yo en una de nuestras tantas aventuras, nos meten por una joyería, nos suben a un elevador medio escondido y llegamos a un restaurant super agradable con una vista espectacular de la plancha del zócalo…cuando los niños vieron que nos metian por tantos lugarcejos escondidos como que no entendían a dónde ibamos pero sentían muchas dudas acerca de la cordura de su mamá y la Che…

Ya llegando a la terraza ordenamos bebidas, yo, por supuesto, una cerveza oscura, mi favorita, a los niños les pedí un Freeze de limón..una copa como de martini pero enoooooorme llena de hielo frappe con limón, que los hizo estar callados horas, me parecía fantástico!!!! y ya estoy pensando que cuando empiecen a pelear en la casa les voy a decir “hora del frappe!!!” a ellos uno y a mi una chela…y se acabará el pleito por horas. Debe ser que se les congela el cerebro un buen rato. Les dije que era como una Margarita.

Daniel tomaba fotos y fotos, no dejaban de ver hacia abajo, estaban encantados!!! a ver…esto lo ven en SIx Flags????? verdad que no?????

Comimos rico, la pasamos agusto y decidimos llevarlos al MUNAL, un museo precioso, caminamos un buen rato por la calle 5 de Mayo y pasamos por la dulcería más bonita de México, Dulcería Celaya que data de 1800 y pico…, los niños encantados veían todos los dulces típicos, nada de pelón pelo rico, ni paletas ni nada de eso…no, los dulces típicos mexicanos acomodados tan bonito en vitrinas antiguas…precioso, y escogieron uno cada quién. Llegamos al museo y vimos una exposición de José Guadalupe Posada, ellos se diviertieron y la pasaron muy bien. Ya de regreso tomamos el metro mas cerca.

La Che y yo teníamos ya algo de prisa porque no queríamos que nos diera la hora de salida de toda la gente, pero ibamos más o menos tranquilas en el metro…cuando de pronto…a la entrada en Pino Suárez a la Che le cierran la puerta en las narices!!! estaba justo al pasar!!!! yo la ví como trataba de que no se le cerrara mientras metía a Rostia Fresita y a algún otro niño…mi memoria no me ayuda…pero las caras de todos era de graaaaan sorpresa…y me da risa…y cuando yo me río me debilito, como que no puedo encauzar mi fuerza a dos cosas, o la ayudaba o me reía…y no me dio tiempo más que de reírme…y la voz del metro decía “permita que se cierren las puertas” y la Che gritaba “PERMITA QUE ENTRE!!!”  y yo….llorando de risa viendo como discutía con la voz…hasta que por fin entró, toda mallugada del bracito…pobre de la Che, y yo me seguía riendo.

Salimos por fin del metro, ahora a tomar el metrobus…Nos subimos muy tranquilos y felices porque nos tocó un camión vacío…nos sentamos todos y nos relajamos rico, los niños preguntaban cada tres segundos “cuantas estaciones faltan?”…siempre decíamos “como siete, pero nosotros les avisamos..” y veníamos tranquilas viendo la tele, cuando de pronto …TAN TAN TAAAAAAAAAAN

La Che se asoma por la ventana y me pregunta “por qué estamos en la estación Reforma?”….yo no entendía la pregunta, empecé a pensar en razones por las cuales estabamos en esa estación, en dos segundos inlcuso llegué a la conclusión de que por donde ibamos había una pequeña callecita que se llamaba Reforma y esa era la razón…pero mientras yo pensaba la Che ya se había parado, había agarrado dos niños y se pensaba salir del metrobus cuanto antes, “NOS EQUIVOCAMOS!!!!! VAMOS AL REVES!!!!!” pero parecía de verdad que si no nos bajabamos en ese momento, no volveríamos a ver a nuestras queridas familias, que se iban a desintegrar nuestros cuerpos, que iba a explotar el camión o que llegaríamos a un destino desconocido del cual no regresaríamos jamas!!!!!!! porque en ese momento se abrieron las puertas, yo salí corriendo con Rosita Fresita de una mano y Diego de la otra, Daniel venía viendo su cámara, y como él desconoce la palabra RAPIDO Y AHORA!!! se tomaba su tiempo, por supuesto se cerraban las puertas, la Che con su cuerpecito las detuvo, la escena era como de pelícual de guerra, Rosita Fresita llorando gritaba “mi mamá!!! mi mamá!!!, Diego observaba sin saber que hacer, la Che seguía deteniendo la puerta con todas las fuerzas que podía reunir, Daniel cerraba su estuchito de la cámara, el camión a punto de avanzar, la amiga con su carita de “aqui sigue sin pasar nada”….fueron segundos tremendos…por fin se baja la Che con un dolor de brazos…yo regañé al pobre de Daniel porque no actúo rápido, se me quedaba viendo como diciendo “yo venía viendo mis fotos y de pronto todos en la puerta para bajarnos corriendo…” …La Che abrazó a su hija para consolarla, Diego y la amiga veían todo como sin entender nada…de pronto llegó otro camión y nos subimos.

Ya todos tranquilos, bueno, más o menos….volvimos a empezar el regreso, desde la estación Reforma…y a Diego se le ocurre decir “sabía que se iban a equivocar”……………………….’pa pegarle….

Empezaron las preguntas de nuevo…”cuantas estaciones faltan?” y las mismas respuestas “como siete, yo te aviso”…Daniel me preguntó casi con pánico “puedo sacar mi cámara?”…Rosita Frestia dejó de llorar…la amiga con cara de “pasó algo? creo que aquí no pasó nada”…y yo le preguntaba  a la Che “si no nos hubieramos salido en ese momento…hubiera sido una tragedia?????”

Nos moríamos de risa, yo nada más pensaba una cosa, la versión del día de mis hijos a su papá…se los llevó en la noche para pasar cuatro días con él…y me imagino le versión “papá, fuimos al centro en metro, mamá dice que es mejor que el coche y que tengo que vivir de todo, nos equivocamos de camión, en el metro se subió un señor que casi no cabía, nos apachurraron un poco, luego llegamos y nos fuimos a una terraza, nos metieron por un elevador escondido, nos tomamos una Margarita, luego regresamos y nos cerraron la puerta en el metro, luego nos equivocamos de camión…nos teníamos que bajar y Daniel casi se queda solo, pero pudimos salir. Estuvo de lo más divertido”

Dios mio….espero volverlos a ver el domingo!!!!!!