Es que si tengo unas historias….ya conté la de Agustina, que me robó. Ahora les cuento la de Flor…
Venía de Guerrero, siempre traía shorts, menos mal que mis hijos tienen 8 años, de haber sido adolescentes hubieramos tenido serios problemas, porque además tenía sus curvitas…el portero andaba siempre muy nervioso, y yo también cada vez que sacaba a pasear a Tostada “mejor yo la saco Flor” me daba un miedo que se trajera un par de albañiles por ahí…
Andaba descalza casi todo el tiempo, me daba pena decirle que se pusiera zapatos, trapeaba descalza, sacudía descalza, tendía las camas descalza…nunca le dije nada, si andaba cómoda pues esta bien! tengo un problema con las muchachas, nunca las regaño, nunca les dijo nada, no sé que me pasa…
Me decía “Doña” o eso parecía porque hablaba tan rapido que no sé si era “Doña” o “Sra” así, tan rápido que no lo decía completo, no se oía como “señora” se oía como “sra!”.
Un día, en el cumpleaños de mis hijos, vino su papá para que entre los dos los despertáramos a cantarles las mañanitas (llegó algo tarde así que tuvieron que esperar sus mañanitas acostados ya despiertos) les dimos sus regalos y bajé a la cocina y le dije así: “Flor, se va a quedar el señor a desayunar, por favor pon la mesa afuera para desayunar ahí”….tal cual, lo juro que así fue.
Me subí con los niños, luego nos avisó que ya estaba el desayuno, ellos bajaron con su papá mientras yo terminaba de vestirme y cuando bajo me los encuentro en la sala, en la mesa que usamos en la cocina puesta en la sala…a su papá sentado con cara de “qué fregaos?” y yo no pude contener unas carcajadas impresionantes!!! QUE HACIA ESA MESA AHI Y POR QUE ESTABA SENTADO???? le pregunté que qué le pasaba!!! y me dijo “no sé, aquí está esta mesa, pues yo me senté” ….
Flor había sacado la mesa de la cocina, la había arrastrado por el comedor, la puso en el centro de la sala y ahí sirvió el desayuno…yo no podía parar de reír, por Dios que estaba tratando de controlarme porque Flor me veía con cara de “qué le pasa sra?” y me daba pena decirle que no me había entendido bien, ahí estabamos los 4 desayunando en la sala, apretados en una mini mesita que va en la cocina y el comedor a lado con una mesa para 8 personas sola, vacía, viendonos como pensando “pues que se traen? por qué no se sientan aca?”
La seriedad del papá era impresionante, contrarrestaba con mis convulsiones para no reír tan fuerte para que no me fuera a oir Flor y se fuera a ofender, después de todo había arrastrado sola la mesa, era una pena tanto esfuerzo para la burla…noooo…eso no se vale.
-Que te pasa?- le pregunté -Por qué tan serio?
-Estoy preocupado- me dijo -esta persona cuida a los niños….
Seguía mi risa, de verdad, reí tanto que me daba miedo romperme una costilla, de esas veces que te duele el estómago, la espalda, bueno…hasta los cachetes!!!
Él no se reía, no sé si no le causó tanta gracia como a mí, o sí estaba verdaderamente preocupado, pero me parecía aún mas chistoso. Flor me veía como queriendo entender el chiste…
Cuando acabamos de desayunar Flor levantó la mesa, recogió los platos y volvió a arrastrarla hasta la cocina…y el comedor INTACTO….no sé que pensó Flor cuando le dije “pon la mesa afuera” para mi “poner la mesa” es poner mantelitos, platos, cubiertos, sal, pimienta, jugo, leche, servilletas….en el comedor, que está afuera de la cocina!!!, para mi NO ES SACAR LA MESA…y tengo un patio, de purititito milagro no decidió que “afuera” era allá!!! qué fue lo que la hizo decidir ponerla en la sala nunca lo supe, jamás le pregunté, simplemente terminé de atragantarme el desayuno (de tanta risa me fue imposible comer decentemente) y le dije: -muchas gracias Flor, estuvo rico.
