Es increíble lo que puedes lograr cuando decides moverte de lugar. Durante muchos años viví con mucho miedo, escondida, para no moverme, y …”hacia dónde?” pensaba…entonces mejor no me movía, no quería ni pensar en las consecuencias, en lo que implicaban los cambios y dejar la falsa comodidad para buscar algo mejor, algo que me mereciera, “esto me tocó vivir” pensaba…
Y les decía a mis hijos que no es malo tener miedo, protege, te cuida de hacer cosas irracionales o peligrosas, pero que el miedo hay que utilizarlo para cuidarse mas no nos debe paralizar.
Pues a predicar con el ejemplo, así que decidí utilizarlo, pero cambiarlo de sentido, de un tiempo para acá me acordé que aunque con miedo siempre fui muy decidida y determinada y lo había hecho a un lado.
Pero ahora gana mi determinación de buscar lo que quiero, lo que me hace feliz, lo que me ayuda a ser mejor persona, mejor madre y mejor mujer.
De muy poco tiempo para acá he hecho más cambios en mi vida que los que hice durante muchos años, ahora escucho al miedo y le prometo cuidarme, pero no dejar de hacer las cosas para no arriesgarme, después de todo quién es él para impedirmelo???
Muy jóven decidí que tenía que irme a Europa de mochila al hombro, tenía miedo, de mis papás ni hablo!! morían de pánico, pero mi decisión me permitió hacerlo, disfrutarlo y tener esa experiencia única. Regresé, mis papás están tranquilos y todo bien…
Un día tuve la oportunidad de subirme a un trapecio, tenía miedo, pero decidí hacerlo, lo disfruté muchisimo y todo bien…
Un día decidí bucear…me moría de miedo!!! y tanta agua arriba de mí???y si me quiero salir y no puedo??? y la presión y …bueno, mil pretextos, pero decidí hacerlo, increíble, y todo bien….
Un día decidí dejar de trabajar con mi papá, era un lugar seguro y estable, pero quería hacer otras cosas, quería hacer vitrales y con todo el miedo que tenía de romperle el corazón y de que no me fuera a ir bien, lo hice, su respuesta fue maravillosa “haz lo que tengas que hacer para ser feliz” y lo hice, una experiencia increíble, todo bien….
Decidí casarme, no tuvo el final que yo quería, pero aunque tenía miedo tuve momentos felices y me dejó dos hijos maravillosos, tenía mucho, muchísimo miedo de ser mamá, pero me aventé y no sólo tuve un hijo, sino dos!!! (yo creo que Dios sabiendo de mi miedo decidió de una vez mandarme dos, para no arriesgarse a que sólo me quedara con uno) que miedo me dió tener un embarazo gemelar!!! “yo me muero si tengo dos bebes al mismo tiempo” pensando en mi abuela que lo habia hecho…ni me morí y ahora estoy feliz con mis dos bichos terribles que adoro.
Y de pronto algo pasó…ganó el miedo…durante mucho tiempo se escondió esa determinación que siempre me caracterizó y siempre me compaño a controlar el miedo, la razón la desconozco, pero ya no importa, ya la recuperé, en muy poco tiempo he hecho más cambios en mi vida de los que hice en años, en un mes me he movido tanto de lugar que a veces me desconozco, sigo teniendo un poco de miedo, pero ahora lo escucho, le pongo atención y tomo lo que me sirve para ser prudente pero no me paraliza como antes, no evita que tome decisiones importantes, utilizo esa determinación para tratar de ser feliz y que mis hijos vean con el ejemplo de su mamá (que es como en realidad aprenden los hijos, con lo que haces, no con lo que dices) que el miedo se utiliza, no se vive, es bueno oir de pronto esa voz que te dice “ay no!! no lo hagas!! y si te pasa algo? y si sufres horrible? y si te lastiman?” y es bueno porque cuando le dices “pues a lo mejor sufro, me pasa algo y a lo mejor me lastiman, pero si no pruebo nunca voy a saber…..” te sientes muy bien, te da una satisfacción inmensa hacerle caso a tu decisión de probar, de moverte, de sentir cosas nuevas, de vivir experiencias inolvidables, después de todo uno tiene que buscar siempre ser feliz (con prudencia, tampoco vayan a creer que me estoy volviendo loca). Y el miedo no te deja ser feliz
En éste último mes he cerrado ciclos, abierto otros, he vivido expericencias únicas, he tomado decisiones importantes de vida, he sido clara, he sido honesta (más que nunca) pero sobre todo conmigo misma, he estado acompañada de gente maravillosa que me ha mostrado otras opciones.
Y así sigo, moviendome más rapido, tengo que recuperar mucho tiempo perdido, aunque no me arrepiento porque aprendí que vivir con miedo y no moverse te estanca, y te quedas donde no quieres estar.
Un día escribí “No sé a donde voy, pero sí sé donde he estado y a donde no voy a regresar” y sigo pensando lo mismo…
Regresar nunca, estancarme jamás!…. crecer y moverme siempre!