Eslovenia y Croacia en el 94…

Corría el año de 1994 cuando mi amiga la flacucha y yo nos aventuramos a un viaje increíble, “vamonos a Europa de mochila!!” dijimos un día. Cuando se los platiqué a mis papás como que les quiso dar un infarto, “pero cómo? sola? y con lo distraída que eres????” …(ya he platicado de mi distracción? no me acuerdo) bueno, si soy un desastre y mis papás lo saben…pero también soy muy decidida y como me vieron con tantas ganas de ir, pero no querían que fuera y no me querían decir que no, me dijeron que si yo me lo pagaba que entonces sí podía ir.

Ok, me puse a trabajar, y ahorré y ahorré y ahorré hasta que conseguí lo suficiente para irme un mes con un presupuesto diario de 50 dólares, el cuál inlcuía hospedaje, comidas, transporte y entradas….si, bajito, pero yo me quería ir!!!

Al principio varias se unieron al plan, cuando les platicaba a mis amigas a dónde quería ir se les antojaba mucho, pero se fueron arrepintiendo, así que nos fuimos la flacucha y yo, le digo flacucha porque entre las dos no alcanzabamos el peso de 80 kilos, estabamos cuando regresamos que dabamos tristeza….

Pues les dije a mis papás que ya tenía el dinero…no pudieron decir nada, sólo me suplicaron que me cuidara mucho, que me concentrara, que me fijara bien en todo y que les hablara lo más seguido posible…

Ahí vamos…cabe mencionar que en el aeropuerto me equivoqué de fila para documentar y cuando mi mamá se dio cuenta se quiso morir, todavía no salíamos de México!!

Un viaje lleno de anécdotas para contar, pero de la que me acordé hoy fue del paso que hicimos de Venecia a Budapest.

Eramos unos personajes, habíamos pasado el día en Venecia en un estado de cansancio absoluto, nos sentabamos en las calles a tratar de reunir fuerzas y seguir caminando, con ese presupuesto nos alcanzaba para pan y agua!!! y eso que dormiamos mucho en los trenes, lo que pasa es que también queriamos guardar dinero para comprarnos algo!!! así que a pan y agua…

Dábamos tanta tristeza que la gente nos regalaba cigarros…yo ni fumo….pero seguro pensaban en algo que nos hiciera sentir bien, yo hubiera preferido que me regalaran unos chilaquilitos….bueno, de perdis un bolillo!!! o dinero!!!! no….cigarros…

Esa noche dormiriamos en el tren de camino a Budapest…cuando llegamos a la oficina de los trenes nos atiende un italiano gordo mal encarado con una actitud terrible…en italiano nos pregunta que si queríamos la ruta corta o la ruta larga, por supuesto que pedimos la corta! utilizabamos el Eurail pass, que habiamos pagado desde México y sólo completabamos la noche.

Total que nos vamos en la ruta “corta”, el tren se veia bastante viejo en comparación de los otros que habíamos utilizado, raro, algo no estaba bien…pero nuestro cansancio ya no nos dejaba pensar con claridad. Las noches que pasabamos en los trenes nos estresaban un poco porque no sabíamos con quién ibamos a dormir!! y si nos tocaba un hombre horrible y nos quería hacer algo???? cada noche sufriamos.

Pero esa noche no sufrimos, felices porque el tren …iba vacio!!!!! que maravilla no preocuparnos por eso!!! en el cuarto de a lado iban dos gringuillos solos, medio mensos también (o tan cansados como nosotros quizás)

Nos dormimos en dos minutos, en nuestro sleeping bag, el mío era de Don Gato (me lo hizo mi mamá) y abrimos la ventana por el calorón que hacía.

Cuándo llevábamos un par de horas dormidas alguien toca la puerta…no, no tocaron la puerta, parecía que querían derrrrribar la puerta, abrí desde mi cama y un hombre con peor actitud que la del italiano veneciano odioso nos dice así (lo escribo tal cual se oia) “ticket no gud…mos go daun…yu ar in slovenia”…

“No, a ver, mire…” saco mi mapita “we are going to Budapest”….repite: “ticket no gud…mos go daun…yu ar in slovenia” …”no sr….we won’t go down…we are going here…” y le señalo Budapest, hasta que como pudo nos explicó que el Eurail pass no servía en esa ruta, que Yugoslavia estaba en guerra y que no aplicaba el Eurail (en mi cabeza le estaba mentando la madre al viejo venenciano IDIOTA!) “cómo!!???” perdón…”What???”

La flacucha y yo andabamos medio asustadas…que haciamos?, así que nos dijeron que podiamos pagar 30 dólares para quedarnos….pues ya que…ni modo de bajarnos en Eslovenia!!!!…el señor era un hombre alto, delgado pero fuerte, rubio, de muy mala cara y muy mal modo. No pues pagamos!!

Nos dijeron que con eso no habría más problemas.

Muy asustadas nos volvimos a dormir (nos tomó como 2 segundos)

A las dos horas….vuelven a tocar la puerta…ahora un poco más decente…

Un hombre más amable…no tan alto, rubio con cara de haber sufrido, como que traía una expresión de tristeza contenida, pero unos ojos muy lindos, muy tiernos…era soldado y lo habían herido…

De nuevo: “ticket no gud, mos go daun yu ar in Croeshia” (se oia así, croeshia) así que mi amiga desde su cama grita “que demonios hacemos en Grecia????”…”CROACIA IDIOTA ESTAMOS EN CROACIA!!” le grité desde mi cama….saco mi mapita de nuevo, a ver, pienso, que fregados estamos haciendo aquí??? y mientras trato de concentrarme como me lo había pedido mi mamá el soldado nos explica que la cosa no está de muy buen ver, que pues la mera verdad no nos recomienda bajarnos, que aunque las trincheras estaban del otro lado pues si era peligroso…..se nos salían los ojos…”trincheras???” (por cierto, nos comentó que la ventana abierta no era muy buena opción) ya me veía yo como en una película de guerra corriendo en campos minados con mi back pack que pesaba toneladas tratando de ayudar a la flacucha que traía un back pack más grande que el mío y ella mide considerablemente menos que yo y esta más flaca que yo…parecía una maleta con pies…

Bueno, a pagar otra vez…otros 30 dólares…la economía y el presupuesto lo iban a resentir después, pero ni modo de quedarnos en Croacia, y luego que le decía yo a mi mamá? ella me pidió que me cuidara!!!

Resulta que el soldado descubre que somos mexicanas….y silba las mañanitas….lloramos….en Croacia, en guerra, un soldado y las mañanitas, quería yo estar en ese momento en mi cama, no en la de un tren viejo y feo…

Total que se va el soldado, no sin antes la foto, el abrazo…todo el paquetito…y nos volvemos a dormir (con la ventana abierta).

Finalmente amanecimos en Budapest, les juro que en cuánto nos bajamos del tren me inqué y besé el suelo como el Papa cuándo llegaba a México…

Llegamos al hotel y lo primero que hice fue hablarle a mi mamá: “hola mi reina (así me dice) como estás?”…”muy bien mamá”…”algún problema? todo bien?”….”nada mamá, todo bien, todo bajo control, ninguna distracción, nos estamos cuidando mucho y siendo muy responsables, no te preocupes…”

Leave a comment