Ayer estuve enferma, de que? quien sabe!!!! me sentía muy mal, cansada, temblorosa, con nauseas, débil, sólo queria estar acostada. Y saben que hice? escuché por primera vez a mi cuerpo y le hice caso.
Así que en cama todo el día, no puse atención mas que en mí y funcionó!!!
Hoy me levanté mucho mejor, me queda algo de debilidad pero supongo que es porque no comí casi nada ayer.
Pero me dí cuenta de algo: Mis hijos sobrevivieron, el invitado a comer sobrevivió (debe de haber pensado que la mamá de sus amigos es muy floja!) mi perro sobrevivió, la muchacha sacó la casta y ayudó y sobrevivió sin mis instrucciones, facebook sobrevivió, el celular se quedó sin pila pero sobrevivió, el refrigerador sin comida logró llegar al desayuno y lunch de hoy…..el mundo no se puso de cabeza sólo porque yo no haya estado presente.
Que soberbia la nuestra pensar que “tenemos mil cosas que hacer y que no pueden esperar” en realidad cuando nos toca atendernos siempre tenemos pretextos para no hacerlo, por qué será? por qué no podemos dejar todo a un lado y decir “hoy es mi día”?
Ayer aprendí una gran lección, nada pasa si no lo atiendo de inmediato, todo tiene manera de resolverse, pero nadie puede encargarse de mi, eso sólo yo, y ahora lo empiezo a hacer muy bien!!!
Es difícil!! pero si se puede….