Mi breakdown en los viveros

Puede parecer triste y dramático, pero es bastante chistoso ahora que lo pienso.

Fué la semana antepasada, el 18 de junio específicamente, lo recuerdo porque era una fecha importante, era el día anterior a mi 13vo. aniversario de boda.

Estaba caminando en los viveros, muy tranquila, con mi música, como siempre. De pronto empecé a pensar en un posible título para un libro, recordando que cuando empecé a correr fue un día después de que mi marido se fué a “encontrarse” …ese mismo día yo decidí empezar a correr y fuí a comprarme unos tennis, los más bonitos que viera, no los mas baratos (como siempre) no…los mas chidos…y me encantaron, al día siguiente a las 8:20 de la mañana estaba yo expulsando los pulmones en los viveros (después de 2 minutos de correr) pero me habían dado ganas de llorar y no lo había hecho.

Pasaron los meses y cada vez corría más! sentía yo que eran mis ganas de moverme, de volar, de salirme de mi zona, y lo logré, pero en algunas ocasiones me daban ganas de llorar y no podía porque en realidad “no se puede llorar corriendo” (lo pongo entrecomillado porque ese es el título que me gusta para mi libro, nadie se lo vaya a fusilar)

Pues estaba yo pensando en ese título cuándo de pronto….me dan ganas de llorar…y como venía caminando porque no puedo correr por el momento debido a una lesión, pues me fuí a meter a un caminito solitario a llorar, rico, fuerte, sola….y lloré y lloré y lloré…medio escondida porque eso si, que pena!

Cuando según yo me había calmado me acerqué a la salida y de pronto mi breakdown…que en español significa según Wikipedia “romper en llanto” y no lo podía controlar!!! lleno de gente!! lo único que pude hacer fue acercarme a un árbol para no caerme!! sentía que se me iba el aire y que iba a vomitar en cualquier momento!!!! y de pronto una mano me toca el hombro y me pregunta “estas bien?” no podía ni contestar!! Dios mío sentí una pena…pero no lo podía controlar, así que aquel hombre (que ni le vi la cara) me acercó a un tronco para sentarme y lloré y lloré y lloré!!!! cuando por fin me calmé levante la mirada y ahí estaba él…..viendome con una cara! yo me limite a sonreir…que hacía? me preguntó mi nombre y me dijo el suyo, y cuando creia que ya me había calmado…empecé de nuevo!!!! no, no , no , no , no!! y él seguía ahi!! así que me volví a calmar y lo mire y le dije inteligentemente: “corres mucho?” fue lo único que se me ocurrió!!! debe de haber pensado que era yo bipolar… y me empezó a platicar cuánto corre y yo solo trataba de distraerme para no volver a llorar….y pasó…volví a llorar!!!

Finalmente me calmé y muy amablemente insistió en acompañarme a mi coche, “Dios mio” pensé, encima va a ver el madrazo que le acomodé al coche antier, de verdad ahora sí va a pensar que soy una desequilibrada mental.

Finalmente me subí y me fuí. Me sentí tan tranquila! claroooo ya había sacado todo con el pobre hombre!!! el cuál me ofrecía un jugo, agua y yo solo le pedí un kleenex porque se me  escurrían los mocos!!!

Lo peor es que al día siguiente, esperando no verlo o que no me reconociera….lo vi, con mucha pena al ver que me había reconocido le dí las gracias por haber estado conmigo el día anterior…me fui a caminar, y a la salida empecé a llorar otra vez!!! y además…el estaba otra vez ahi!!! que barbaridad!!! así que de plano le dije que era un día muy dificil para mi…

Ahora me siento taaaaaan biennnn!!!!!! no he vuelto a llorar, creo que necesitaba después de tantos meses de aguantarme por fin soltar, y he vuelto a los viveros ya sin dramas, sintiendome feliz, con mi música ya con una pespectiva muy positiva, lista para mi futuro…

Aprovecho para darle las gracias, siempre se puede uno encontar con gente amable, valiente (porque yo daba miedo) y con buen corazón.

Así que concluyo: no se puede llorar corriendo, pero si se puede llorar caminando.