A petición popular…Mi primera carrera por las calles de la ciudad…

Creo que  fue hace aprox 3 años..

Un día normal, una mañana mas o menos como todas, con prisas llevando a mi hijos a la escuela (cabe mencionar que tenían 5 años y cursaban kinder II) y de pronto me encuentro con las calles completamente congestionadas, no se movian los coches ni para atrás ni para adelante….un infierno.

De pronto me habla una amiga, “donde estás?” me pregunta, “pues atorada en el tráfico!!” le contesto, y entonces sucede…me dice “si te estacionás y caminás si llegás , es buena hora….” (acento en la a porque es argentina)

En ese momento no sabía que hacer, y donde dejaba el coche? pero como si un ángel me hubiera escuchado se desocupa un lugar en la calle exactamente donde estaba parada, así que pensé que era una señal para hacerlo.

Me estacioné y les dije a mis hijos “nos vamos caminando” su cara de sorpresa no la voy a olvidar jamás…empezamos a caminar….pasaban los minutos y me empecé a dar cuenta que estaba muuuuy lejos!!!! así que les dije “vamos a correr porque no llegamos”, así que corrimos. Se me presentó entonces un problema, mis zapatos….eran unas sandalias de esas que se atoran entre el dedo gordo del pie y el larquito que le sigue (es que el mio esta bieeeeen larguito) y me costaba mucho trabajo correr, además me podia lastimar.

Fue cuando me paré un segundo a pensar….sigo corriendo o me regreso….NO!! REGRESARSE JAMAS!!! y me quité los zapatos, empecé a correr por las calles de la Colonia del Valle con un niño en cada mano y los zapatos en una de ellas….La gente debe haber pensado que mis hijos tenían un exámen final de Biología! un señor se me quedó viendo y me dijo “de plano?” pues si “de plano” le contesté!

Más adelante oí una voz angelical atrás de mi que me decía “te ayudo” era una maestra de maternal de la escuela de mis hijos que al ver que apenas podía con niños y zapatos en la mano se acercó y se llevó a uno de los niños (a Diego)….yo sólo me preocupaba por no pisar vidrios o escupitajos…..lo demás era lo de menos….

Ya casi llegando a la escuela a la maestra se le cayó Diego! que se rompió el pantalón y se raspó la rodilla, el drama fue monumental así que decidí cargarlo…(no ibamos a quedarnos a calmar al niño, después de tanto correr!!) ahora la escena era  una mamá corriendo con zapatos en la mano, cargando a un niño y el otro en la otra mano….

Cuando por fín llegué las puertas estaban abiertas “GRACIAS A DIOS!!” pensé, y el vigilante en la puerta me dice: “no corra señora, por el tráfico hoy vamos a cerrar mas tarde.”

Mis hijos quedaron traumados por días, semanas….cuando me oían decir “hay mucho tráfico” me preguntaban si nos ibamos a ir corriendo, así que un día los senté en la sala de la casa, me puse seria y les dije:

“niños…mirenme a los ojos….nunca…nunca…NUNCA! vamos a volver a correr a la escuela”